¡Bienvenido, futuro!

Hyperloop (o cómo ir de Ámsterdam a París en 90 minutos)

La tecnología de Elon Musk promete convertir la capital de Países Bajos en un importe hub europeo.

Tras esperar pocos minutos, los pasajeros suben a la espaciosa cápsula. Se sientan en sus cómodos asientos, miran la información del viaje: próximo destino, París. Duración del viaje desde el hub de Ámsterdam, 90 minutos. ¿Es un tren?, ¿un avión?, ¡no, es Hyperloop! O lo que es lo mismo, una nueva demostración de que en realidad el futuro siempre está más cerca de lo que se piensa y lo que se creía más propio de la ciencia ficción pasa a ser algo cotidiano.

Hardt Hyperloop Image

Foto: Hardt

render of High-speed test facility front

Una red europea de transporte ultra rápido

Parece ser que falta menos para que se desarrolle el primer proyecto europeo de Hyperloop. Así lo apunta un nuevo informe de Hardt, la empresa holandesa que está en plena carrera —junto a Hyper Poland (Polonia), TransPod (Canadá, con sedes en Italia y Francia) y Zeleros Hyperloop (España)— en el desarrollo del sistema que patentara el controvertido empresario, Elon Musk. En el caso de Países Bajos, se proyecta convertir a la ciudad de Ámsterdam en el eje de una red europea que conectará las principales capitales. Es decir, que después del trabajo se podrá ir a dar una vuelta por los canales de Ámsterdam y volver a casa antes de cenar, aunque se viva en Barcelona.

A principios del mes de abril, justo cuando el coronavirus comenzó a parar el mundo, los ingenieros de Hardt siguieron soñando con hacer girar el mundo a súper velocidad. La empresa publicó en su web los resultados de un estudio realizado en colaboración con la provincia de Holanda del Norte.

render of High-speed test facility front

Foto: Hardt

El informe demuestra que una red de Hyperloop en toda Europa reduciría los tiempos y costes de los desplazamientos entre las ciudades europeas, difuminando las fronteras, aportando beneficios económicos a la región. Esto sería el embrión de una red Europea de Hyperloop: 10.000 kilómetros que cruzarán las fronteras nacionales bajo tierra.

Efectivamente, los tubos a través de los cuales viajan las cápsulas de los viajeros serían construidos bajo tierra en su mayor parte para garantizar mejor la seguridad de las infraestructuras. Por lo tanto, los tubos Hiperloop de acero suprimen cualquier afectación por el ruido a diferencia de los aviones, ferrocarriles de alta velocidad o autopistas.

Hardt Hyperloop European Hyperloop Center front

Foto: Hardt

No es ciencia-ficción, al proyecto holandés, se le suma que a principios de año, los países europeos llegaron a un acuerdo para establecer los estándares comunes para desarrollar esta red. Para ello, se acordó crear un comité técnico conjunto (el JTC 20). Como parte del Comité Europeo de Normalización (CEN) y el Comité Europeo para la estandarización electrotécnica (CENELEC), el objetivo es definir y establecer en común el marco para regular los sistemas de viaje Hiperloop.

¿Pero qué es el Hyperloop?

Hyperloop es un modo de transporte propuesto que consiste en una cápsula que viaja a velocidades de 600 a 1000 km/h a través de un tubo de metal presurizado, impulsado por levitación magnética. Como no hay fricción con materiales ni resistencia al viento, puede alcanzar velocidades por encima de cualquier otro transporte convencional.

Hardt Hyperloop render

Foto: Hardt

Hoy en día que se está revisando el efecto de los vuelos de avión en el calentamiento global, Hardt Hyperloop asegura que pueden convertir su sistema en una alternativa viable a los vuelos de corta distancia. Según la empresa, se podría llegar a eliminar hasta 24.000 vuelos en las dos próximas décadas.

Tal como explican en su página web, es un transporte cero emisiones de CO2, usa menos energía por pasajero que el tren o el avión y funciona completamente con electricidad renovable. Un avión consume hasta 515 vatios de energía por pasajero y kilómetro y alcanza una velocidad media de 850 km por hora, mientras que el Hyperloop reduce su consumo de energía a 40 vatios por pasajero y kilómetro, alcanzando hasta 1.000 km por hora. Además, el proyecto contempla tener en funcionamiento siete plataformas con salidas de cápsulas cada pocos minutos, como si fuera un metro, sólo que de un país a otro.

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