¡Ya son 30!

Isla San Lucas: de prisión a Parque Nacional en Costa Rica

Conocida como una de las cárceles más brutales del país, abre ahora al público para revalorizar su carácter cultural, histórico y natural.

La red de Parques Nacionales de Costa Rica cuenta con un nuevo miembro de lo más singular: una antigua prisión. El día 10 de agosto de este 2020, la Isla San Lucas entró a formar parte de este palmarés gracias a su valor natural, pero también a su importancia histórica y legado cultural. Se convierte, así, en el trigésimo Parque Nacional de Costa Rica.

Isla San Lucas

Foto: Shutterstock

Isla San Lucas

Isla San Lucas, de prisión a parque nacional

Lo atractivo de este parque no es solamente su impresionante biodiversidad, sino también su pasado oscuro. Ubicada en el Pacífico frente a las costas de la ciudad de Puntarenas, esta isla funcionó como prisión entre 1873 y 1991 y fue conocida como la más brutal de todo el país. Ya en 2001, fue declarada Refugio de Vida Silvestre y consiguió escapar del interés de algunos empresarios por construir complejos hoteleros en sus playas.

Hacía años que varios gobiernos trataban de reconstruir los edificios que albergaron la cárcel en la isla, donde todavía se conservan algunas de las celdas con escritos y dibujos en las paredes, para convertirlos en un atractivo turístico. Ahora, la propuesta se ha hecho realidad y ha transformado la Isla San Lucas en un destino de turismo carcelario en medio de una reserva natural.

Isla San Lucas

Foto: Rodtico21 vía Wikimmedia

En sus 472 hectáreas, cuenta con una rica variedad de fauna: monos, ardillas, armadillos, venados, murciélagos, mapaches, serpientes, cocodrilos, entre otras especies de reptiles y aves, además de tiburones martillo, mantas rayas y tortugas que habitan en sus aguas.

En San Lucas también se han hallado sitios arqueológicos que muestran que la isla estuvo habitada desde hace 1000 años. En el sitio de excavación conocido como Vigilante Alto se halló un sector funerario y doméstico-hatitacional con cerámica e industria lítica prehispánica.

Un tesoro que sale a la luz

El pasado agosto abrió sus puertas al turismo por primera vez como centro de visita de carácter cultural, histórico y natural. Lo hace gracias a la Ruta de Reactivación de la Isla San Lucas, que pretende hacer de esta isla un destino en sí mismo que proteja y conserve su biodiversidad y características naturales a la vez que potencie la industria turística punarenense.

Así, esta Ruta de Reactivación se suma a los proyectos de rehabilitación del Golfo de Nicoya y del Puerto, los cuales impulsan el desarrollo de la zona mientras trabajan por la recuperación del patrimonio cultural e históricos de esta isla única. Asimismo, el proyecto impulsa la restauración del antiguo centro penitenciario que se encontraba muy deteriorado debido a la falta de mantenimiento y de personal de vigilancia, aumentando la vulnerabilidad de las estructuras así como del bosque y su entorno marítimo.

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