Próximamente...

El museo de arte más inaccesible de Nueva York abrirá al público

La Fundación del multimillonario Sheldon Solow suma una colección de importantes obras de arte moderno a las que el público no ha tenido acceso en décadas.

Los aficinados más recalcitrantes al arte la habían apenas entrevisto a través del reflejo de las ventanas, pero en realidad nadie hasta hoy ha podido disfrutar de la prodigiosa colección de arte de Sheldon Solow: se entiende por "nadie", todo aquel que no estuviera en el selecto círculo de amistades de este poderoso magnate del sector inmobiliario, aquellos que en las recepciones y saraos de alta sociedad en su apartamento tomaban canapés entre obras de Dubuffet, Rothko o Van Gogh, por ejemplo. Pero el museo de arte más inaccesible (y polémico) de la ciudad de Nueva York puede pasar pronto a ser de visita pública.

GettyImages-1279713009

Edificio Solow y escultura de Joan Miró, la única obra de la colección visible para todos.

Foto: GettyImages

GettyImages-1279713009

Durante casi dos décadas, las obras maestras que iba acumulando subasta tras subasta Sheldon Solow han estado guardadas bajo llave en la planta baja de su mítico rascacielos, en el 9 Oeste de la calle 57. Pero, a pesar de tratarse de una fundación que desde 1991 disfrutó de exenciones fiscales por albergar una galería “pública”, esta no fue nunca accesible, algo que siempre le fue criticado. La polémica incluso derivó en una serie de bromas más o menos jocosas dentro del mundillo del arte y de la alta sociedad neoyorquina: lunes, inaccesible; martes, cerrado; miércoles, sin horario público; jueves, no abre; viernes, igual que el resto de la semana; sábado, ninguno; domingo, absolutamente no. Ese es el horario que se puede ver en una web falsa (de gatillo humorístico) que algún usuario subió a internet.

Artículo relacionado

Nueva York

Viajes

Todo lo que hay que visitar y estrenar este año en Nueva York

Pero esto está a punto de cambiar. O, al menos, así lo comunicó el vicepresidente del Grupo Soloviev en el New York Post hace unos días. Para ello, se piensa expandir la galería por el lado del edificio que da a la calle 58, justo donde una versión monumental de Moonbird (Oiseau lunaire), una de las primeras esculturas monumentales en bronce de Joan Miró, sorprende a los neoyorquinos (si es que, en realidad, existe algo que pueda sorprender a un neoyorquino). El plan anunciado es abrir al público el próximo año.

Poco después fue su viuda, la artista Mia Fonssagrives-Solow, quien reveló que la idea de abrir un museo surgió durante el verano del 2020, pero que la pandemia y el posterior cierre de la ciudad hizo que se postergasen los planes. Sin embargo, los 92 años del magnate no daban como para estirar mucho más el futuro y murió en noviembre de ese mismo año, sin llegar a atisbar, en una sincronía del destino perfecta, más que reflejos de lo que tal vez fue un sueño.

Número 9 de Solow building

Número 9 de Solow building

Una escultura con el número "9" marca la entrada principal al edificio.

Foto: CC

El misterio que rodea a la fundación, unas puertas infranqueables y una colección valorada en unos 500 millones de dólares, en la que se conjetura que puede haber obras de, entre otros, Joan Miró, Alberto Giacometti, Francis Bacon, Henri Matisse, Pablo Picasso, Vincent van Gogh, Amedeo Modigliani o Jean-Michel Basquiat, no hace más que acrecentar el interés de los aficionados al arte de todo el mundo.

Si todo va según lo anunciado, la gran escultura roja del número “9” que hay en la entrada del Edificio Solow, por el lado de la calle 57, señalará la entrada al hasta ahora museo de arte más inaccesible de Nueva York. El mundo del arte ya contiene la respiración impaciente.