Extremoderna

Museo Helga de Alvear: un nuevo templo para el arte contemporáneo en Cáceres

El antiguo Centro de Arte Visual aumenta sus salas y estrena edificio con el fin de convertirse en un espacio de referencia.

Desde finales de febrero, Cáceres cuenta con un nuevo icono con el que que completa su oferta para el viajero cultural. Se trata del Museo Helga de Alvear, un flamante espacio que acoge la colección personal de esta marchante de arte que ha encontrado en la ciudad extremeña un lugar tranquilo, prominente y acogedor donde legar más de cinco décadas dedicadas al arte contemporáneo. El resultado de este maridaje es un nuevo emblema que destaca por su elegancia y por rimar a la perfección con el ritmo y la estética de una urbe que este 2021 promete ser uno de los destinos más deseados. Y esta apertura es una de las razones más evidentes. 

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Un viaje épico

Cáceres patrimonial

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05. Helga de Alvear. Foto. Luis Asín. La artífice de todo

Foto: Luís Asín

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La artífice de todo

Toda esta armoniosa aventura no habría sido posible sin la galerista Helga de Alvear, y no solo porque el complejo lleve su nombre. Nacida en 1936 en la ciudad de Kirn/Nahe (Alemania), esta mujer apasionada del arte comenzó en 1967 a coleccionar y a interesarte por los artistas y lenguajes más rompedores de la contemporaneidad. Su relación con España empezó en 1957 cuando se matriculó en la Universidad Complutense para aprender español. Fue en esas aulas donde conoció al arquitecto Jaime de Alvear, con quien contrajo matrimonio en 1959. Desde entonces enraizó en nuestro país y comenzó a interesarse por la creatividad actual en un clima desfavorable a la modernidad y un tanto desnortado. En 1967 adquirió la primera pieza de su colección: una pintura de Fernando Zóbel que pagó a plazos. Durante lustros trabajó en la galería Juana Mordó y ya en 1995 se animó a fundar su propia galería, caracterizada por dar cobijo a artistas disruptivos y por apostar por disciplinas como la fotografía, las instalaciones o el videoarte.

"A mí me interesa el arte contemporáneo porque nos habla de nuestro tiempo y de nosotros mismo, porque crea y desarrolla lenguajes que pueden explicarnos, de manera nuevo, el mundo que nos ha tocado vivir y del que a menudo solo rozamos la superficie". Helga de Alvear


 


 

02. Vista del interior del edificio. Foto. Amores Pictures

Foto: Amores Pictures

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De Cáceres al futuro

La colección personal de Helga de Alvear asciende a un total de 3.000 obras de artistas de los cinco continentes que esta coleccionista tenía repartidos por diferentes museos y galerías del mundo. El afán de mostrarlas y de articular un discurso impulsó, en 2006, la creación de una fundación homónima con el apoyo de la Junta de Extremadura, la Diputación Provincial de Cáceres, el Ayuntamiento de Cáceres, la Universidad de Extremadura y la Caja de Extremadura. La sede elegida fue la Casa Grande, un edificio modernista de 1910 obra Francisco de la Pezuela y Ramírez levantado en los límites del casco histórico. Así fue como nació el llamado Centro de Artes Visuales Helga de Alvear, un museo creado con el objetivo de difundir los fondos de la colección Helga de Alvear mediante exposiciones, intercambios, publicaciones y soportes informáticos; además de promover, fomentar e investigar la producción de las artes visuales de nuestro tiempo en todos los aspectos relacionados con ellas.

Pero este edificio se quedó pequeño cuando las aspiraciones aumentaron y se fertilizó el deseo de crear un Museo de Arte Contemporáneo. 

08. Vista del exterior del edificio. Foto. Joaquín Cortés

Foto: Joaquín Cortés

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Arquitectura nexo

El estudio Tuñón y Mansilla ya fue el el responsable de remodelar la primera sede y ahora, Emilio Tuñón, es el responsable de darle forma a un edificio que ya ha sido seleccionado para los premios Mies Van der Rohe de arquitectura europea. Más allá de este hito, lo que deslumbra de este edificio es su elegante modernidad y cómo rima con la propia ciudad sin añadir un elemento chirriante a su urbanismo. Conceptualmente, tal y como apuntan sus creadores, "devuelve al solar el carácter de tierra de tránsito e intercambio que fueron las zonas de extramuros, lo vuelve permeable. Desde la calle Pizarro, bajo la fachada preexistente, y a través del todavía jardín trasero, se despliega un recorrido público que es un eslabón más en la cadena de plazas y callejuelas por la que se recorre el Cáceres antiguo, y es el modo natural de salvar el desnivel que lleva a la parte nueva de la ciudad". 

 

Echo Activity 2017 Olafur Eliasson

Foto: Museo Helga de Alvear

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Una muestra personal

El gran desafío de José María Viñuela, comisario de la exposición inicial, ha sido precisamente el elegir entre las numerosas piezas que atesora la colección. Para esta primera muestra, la selección de creaciones está íntimamente ligada a la visión que Helga de Alvear tiene del arte. No faltan sus primeras piezas fetiches, como son los Caprichos de Goya que tanto le obsesionaban cuando de joven visitaba sus salas en el Museo del Prado. Estas tablas se exponen en unas vitrinas que permiten su contemplación tranquila que se completa con piezas multimedia a las que se accede mediante un QR. 

No obstante, más allá de este primer guiño casi autobiográfico, el museo puede presumir de contar con muchos de los MVP del arte contemporáneo actual, desde esculturas de Ai Weiwei o Bourgeois hasta piezas firmadas por Yves Klein, Cy Twombly, Tàpies, Paul Klee, Lazlo- Moholy y Lucio Fontana. Todo ello sin olvidar la fotografía en gran formato, las instalaciones y el videoarte que tanto ha marcado su carrera como galerista. En la imagen, Echo Activity, una instalación de 2017 del artista multidisciplinar Olafur Eliasson. 

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Foto: Helga de Alvear

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4 pisos y 150 obras rabiosamente contemporáneas

Más allá del valor artístico y emocional de cada una de las 150 piezas aquí expuestas (un 5% de la colección total), la museografía no busca guiar al visitante hacia ninguna conclusión. Es más, en los 3.000 m2 de espacio expositivo hay diálogos inesperados entre esculturas, pinturas, instalaciones, fotografías y videoinstalaciones. La institución ha asegurado que gran parte de esta primera muestra permanecerá aquí durante los próximos años, aunque otras irán rotando con el fin de poder darle visibilidad al inmenso fondo que posee Helga de Alvear. 

Otros de los datos que fascinan de este museo es su multinacionalidad, con artistas de 26 países diferentes que, en su mayoría, tienen un rasgo común: la juventud de sus creaciones. No en vano, casi el 50% de lo expuesto en los cuatro pisos de salas ha sido creado en los últimos 10 años. 

A todo ello hay que sumarle una serie de salas para exposiciones temporales con las que ir revitalizando los argumentos para su visita. 

 

 

En la imagen: Gräberfeld (2008), Tacita Dean. y We the People (2011-2014), de Danh Vö. 

Luis Asin interior

Foto: Luis Asín

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Gratuito y adaptado

Para celebrar la apertura, durante todo 2021 el Museo Helga de Alvear será de acceso gratuito para todos los visitantes. Eso sí, para evitar problemas de aforo, las visitas tendrán que ser reservadas a través de la web de la institución. Los horarios de apertura son: 

Del 1 de octubre al 31 de mayo:
martes a sábado de 10 a 14 y de 17 a 20 h.
Del 1 de junio a 30 de septiembre: martes a sábado de 10 a 14 y de 18 a 21 h.
Abierto todos los domingos de 10 a 14.30 h.
Cerrado lunes y festivos.

Museo Helga de Alvear
Calle Pizarro 10, Cáceres 

 

 

En la imagen, Descending Light (2007), Ai Weiwei. Beautiful Fake Paintings (Reflected) (Remade) (2006) Damien Hirst 

15. Vista del exterior del edificio. Foto. Amores Pictures

Foto: Amores Pictures

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Vista del exterior del edificio

Luis Asin interior

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