Ucrania

Museo Nacional Andrey Sheptytsky de Lviv: historia de un museo en guerra

Sus salas albergan la mayor colección de arte ucraniano desde el siglo XII hasta la actualidad, hoy amenazada.

El Museo Histórico y Cultural de Ivankiv fue la primera pérdida patrimonial notable de Ucrania desde el inicio de la invasión rusa el día 24 de febrero. Guardaba, entre otras obras, una colección de cuadros de una de las pintoras ucranianas más importantes del arte naíf: Maria Primachenko. Desde entonces, las instituciones y ciudades del país se han visto con la necesidad y la obligación de proteger todo su patrimonio amenazado por la guerra en tiempo récord.

El personal del museo trabaja para proteger las obras, esconderlas en el sótano y prepararlas para un posible traslado a centros culturales internacionales.

Foto: Gtres /AP Photo

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En Lviv (Leópolis), hoy capital de evacuación de refugiados en Ucrania, las esculturas se han recubierto con cartón, espuma y plástico. Una imagen que se reproduce en el resto de ciudades y pueblos del país para proteger las obras. La mayoría se encuentran en su centro histórico, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1998, donde se alza el Museo Nacional Andrey Sheptytsky. Sus puertas permanecen cerradas desde el inicio de la guerra, aunque dentro la actividad no ha cesado por completo: se trabaja para proteger las obras, esconderlas en búnkers y tenerlas preparadas para trasladarlas a otros museos en caso que fuera necesario tras el acuerdo con instituciones internacionales. Una tarea difícil, ya que el museo cuenta con más de 170.000 objetos que conforman uno de los tesoros nacionales de arte y cultura más destacados de Ucrania.

Epicentro de la cultura ucraniana

En sus salas se encuentran los mejores monumentos del arte ucraniano desde el siglo XII hasta la actualidad, que reflejan la evolución de la cultura nacional en el transcurso de nueve siglos, entre los que destaca la colección más rica del mundo de arte eclesiástico ucraniano de los siglos XII-XVIII. El museo fue fundado en 1905 por el arzobispo metropolitano de la Iglesia greco-católica ucraniana Andrey Sheptytsky bajo el nombre de Church Museum. Al cabo de seis años pasó a denominarse Museo Nacional de Lviv gracias a su importancia y se trasladó de la Iglesia de San Jorge a una mansión del profesor de la Universidad de Lviv Emil Dunikovsky en el centro de la ciudad.

Desde 2005, con motivo del centenario de su creación, se conoce como Museo Nacional Andrey Sheptytsky, dentro del cual se coordinan los Museos de Arte Conmemorativos de Ivan Trush, Oleksa Novakivsky, Olena Kulchytska y Leopold Levytsky, abiertos en las antiguas viviendas y estudios de arte de los pintores, así como el Sokalshchyna en la ciudad de Chervonohrad de la misma región de Lviv.

Las puertas del museo están cerradas desde que comenzó la guerra el 24 de febrero. Hoy las vitrinas están prácticamente vacías.

Foto: Gtres /AP Photo

Sheptysky donó las colecciones de libros eclesiásticos, manuscritos y tejidos eclesiásticos que llenaban de arte, historia y cultura sus paredes y vitrinas -las mismas que hoy se han quedado vacías-, y propuso al erudito Ilarion Sventsytsky como director del museo, cargo que tuvo hasta 1952, convirtiendo el museo en una institución de ciencia y arte de renombre europeo.

Para ello, el director puso en marcha un programa para organizar las colecciones que reflejaban todas las formas de cultura como integridad espiritual del pueblo ucraniano: pintura ucraniana de iconos del siglo XIV al XVIII, manuscritos y libros impresos antiguos, pintura ucraniana del siglo XVIII al XXI, escultura, gráficos, textiles decorativos antiguos del siglo XV al XVIII, artículos de talla de madera del siglo XVII al XIX, metalistería artística del siglo XI al XVIII, arte popular y arqueología. En 1935, los fondos se acercaban a los 80.000 objetos.

Las piezas revestidas de cartón y poliestireno apiladas en espacios casi vacíos se han convertido en la imagen de los museos del país.

Foto: Gtres /AP Photo

Los últimos 70 años

Después de sufrir dos guerras mundiales, en 1952 se destruyeron un total de 1728 obras de destacados artistas ucranianos de finales del siglo XIX y principios del XX junto a más de 4000 libros, 138 volúmenes y cajas de papel de archivos por ser "ideológicamente perjudiciales". Después se trasladaron 10.000 piezas de arte ucraniano antiguo a la Catedral armenia de la Asunción de María, que no estaba debidamente equipada para el almacenamiento de obras de arte. Justo 70 años después, las obras vuelven a vivir un momento convulso y las salas del que fue el Museo Lenin en época soviética, aguardan piezas revestidas de cartón y poliestireno apiladas en espacios casi vacíos.

Ya en 1991, el museo nacional adquirió el edificio del antiguo Museo de Artes y Oficios que lleva el nombre de Francisco José I de Austria. En la actualidad, esta construcción alberga iconos, esculturas, tallas decorativas de madera, pinturas y textiles eclesiásticos a -las colecciones que estaban en la catedral armenia se ubicaron aquí entre los años 1993 y 2003.

Los trabajadores trasladan la Anunciación a la Santísima Virgen del Iconostasio de Bohorodchany en el Museo Nacional Andrey Sheptytsky.

Foto: Gtres /AP Photo

El que es el principal recurso espiritual y artístico de toda Ucrania occidental también acoge obras de renombrados maestros de Europa occidental y una colección de artes gráficas orientales. De hecho, la ciudad de Lviv adquirió el reconocimiento de la Unesco por ser un ejemplo sobresaliente de la fusión de las tradiciones artísticas y arquitectónicas de Europa oriental con las de Italia y Alemania. En el conjunto del centro histórico, que abarca 120 hectáreas y conserva su topografía medieval, se encuentran más de la mitad de los principales monumentos de Ucrania, entre los que destacan el teatro de la ópera, la catedral romana, la armenia, la ortodoxa y la de San Jorge, primera sede del museo.

Los trabajadores trasladan las piezas de arte sacro barroco como parte de los preparativos de seguridad en caso de ataque.

Foto: Gtres /AP Photo

El museo, que anualmente cuenta con más de 100 exposiciones regionales, nacionales e internacionales y otros eventos artísticos, alberga los lienzos de los artistas ucranianos más destacados de los siglos XIX y XX: Taras Shevchenko, Kornylo Ustyianovych, Teofil Kopystynsky o Mykola Murashko. La colección de arte contemporáneo ucraniano permite seguir el progreso de las principales tendencias y corrientes desde los años 20 hasta los experimentos artísticos de finales del siglo XX y principios del XXI, obras de Mykola Hlushchenko, Oleksandr Arkhypenko o Margit y Roman Selsky. Nombres que hoy resuenan en las salas del Museo Nacional Andrey Sheptytsky y que sus trabajadores se empeñan en que su eco no desaparezca como ocurrió con las obras de Maria Primachenko en el Museo Histórico y Cultural de Ivankiv.