Epicentro verde

Nest City Lab, un ecosistema urbano, creativo y sostenible en Barcelona

Ubicado en el barrio del Poblenou, este espacio de trabajo colaborativo es un invernadero para las ideas y los hábitos saludables.

Existe un rincón en pleno barrio del Poblenou de Barcelona donde la vida pausada y el trabajo conviven tan bien que cuesta distinguirlos entre sí. Aunque pueda parecer contradictorio, Nest City Lab nació ya con esta idea en 2017 de la mano del equipo de Apocapoc BCNcrear un ecosistema urbano que fomente la transición hacia la sostenibilidad. Y lo consiguieron con creces en una antigua fundición del Carrer d'Àlaba número 100, ahora reconvertida en un oasis sostenible.

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Apocapoc. Del mundo al Poblenou

Foto: Meritxell Batlle Cardona

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Del mundo al Poblenou

Ubicado en el que fue el centro de la revolución industrial de la Ciudad Condal, Nest City Lab emerge entre las estructuras de antiguas empresas textiles y de transporte reconvertidas en galerías de arte, cafés, oficinas tecnológicas  y espacios de trabajo conjunto. El equipo de Apocapoc BCN, formado por Valerie Aubert, Fabien Franceschini y Sebastien Detroyat, encontró en este rincón de Barcelona el espacio perfecto para seguir desarrollando un proyecto que en 2013 habían iniciado en el Born en forma de coworking ecológico. Se enamoraron de la ubicación y de las posibilidades de reconvertir con materiales sostenibles la antigua fábrica, donde hoy trabajan empresas nacionales e internacionales atraídas por un concepto que, más que un espacio de trabajo, es un laboratorio de ideas.

Apocapoc. Un bosque comestible como eje vertebrador

Foto: Cristine Reche

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Un bosque comestible como eje vertebrador

Todas las ideas se desarrollan alrededor del bosque comestible, "un punto muy importante de encuentro donde vemos todos los ciclos naturales de la vida", explica Valerie Aubert a Viajes National Geographic. No hace falta nada más que asomarse por la puerta para darse cuenta de su valor, ya que sus 400 metros cuadrados están diseñados para que, mientras se trabaja, descansa o practica alguna actividad, las plantas estén siempre presentes. Es una forma de ser conscientes en todo momento de la importancia de la naturaleza: "abandonar el mito de la escasez para aprovechar al máximo los recursos ya existentes, sin generar más deshechos ni explotar la Tierra", añade Aubert. 

Apocapoc. El patrimonio industrial y la sostenibilidad

Foto: Meritxell Batlle Cardona

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El patrimonio industrial y la sostenibilidad

Esta fue la idea principal a la hora de construir Nest City Lab que, en un proyecto colaborativo junto a Sandra Martín Lara de SlowUp Arquitecture, aprovechó la fachada existente y conservó el patrimonio industrial de la antigua fundición. Hoy, todavía puede apreciarse alguna pieza de la fábrica original, todo un auténtico tesoro de la historia fabril de Barcelona. Este aprovechamiento, junto a una arquitectura elaborada con materiales reciclados y reciclables, movibles en módulos y, en definitiva, inteligente, han contribuido a que recibiera el certificado LEED Platinium, un reconocimiento internacional de edificios sostenibles. 

Apocapoc. Un bosque comestible como eje vertebrador

Foto: Cristine Reche

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Referente en permacultura

Este continente sostenible aloja un contenido que es pura fantasía. Con la intención de crear un espacio consciente tanto con el entorno como con uno mismo y el resto de comunidad, el espacio se sirve de la permacultura, un modelo de diseño agrícola y económico basado en las características que ofrece el ecosistema natural. Ejemplo de esto es el sistema que aprovecha el agua de la lluvia para regar y una depuradora ubicada en el bosque comestible que filtra el agua utilizada para poder volver a utilizarla.

Apocapoc

Foto: Cristine Reche

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Un refugio para mentes inquietas

En un espacio como este no podía faltar un estilo de vida acorde con la naturaleza y la ecología. Cuenta con un rincón para practicar yoga y meditación, una cocina vegetariana, una plantación urbana elaborada con torres aeropónicas y, evidentemente, un espacio de trabajo dedicado a emprendedores artesanos, startups y pequeñas empresas. Todas ellas comprometidas con el medioambiente y la sociedad. Semanalmente, también se desarrollan talleres, cursos de cocina, performances y todo lo que uno pueda aportar a la comunidad. Aunque a trabajar solo pueden acceder los miembros de Apocapoc BCN, en los eventos es posible acudir con cita previa. 

Apocapoc. Intercambio de libros

Foot: Cristine Reche

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Intercambio de conocimientos

Asimismo, los espacios compartidos son el eje que mueve a todos los trabajadores-miembros que a diario hacen un viaje tanto físico como mental a Nest City Lab. "Porque este proyecto se entiende como un viaje, donde salir de la ciudad a la naturaleza, donde caminar en el espacio y donde hacer volar la imaginación", comenta Aubert. En este sentido, la zona de la biblioteca permite intercambiar conocimientos y cultura, mientras que la cocina se convierte en el espacio de convivencia por excelencia. 

Apocapoc. Deportes

Foto: Meritxell Batlle Cardona

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El cultivo del cuerpo y la mente

La jornada laboral no puede acabar (ni interrumpirse) sin subir hasta la última planta, bien cerca de las cristaleras que dejan pasar toda la luz. Aquí los miembros pueden practicar yoga y cintas elásticas, o sentarse a descansar y meditar. De hecho, una de los ejes fundamentales de la filosofía de Apocapoc es encontrar el equilibrio entre la vida laboral y personal sin necesidad de renunciar a ninguna de las dos. También aprovechar al máximo los recursos de la naturaleza, en este caso el aire y el sol, ya que el recinto no depende de calefactores ni aires acondicionados y, por supuesto, es zero waste.

Apocapoc. Un bosque comestible como eje vertebrador

Foto: Meritxell Batlle Cardona

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Donde trabajar (casi) sin mirar el reloj

“Parece que el trabajo y la vida personal no se mezclan y que vivimos desconectados de nuestro entorno. Realmente, esto es una imposición social, ya que los seres humanos no somos así", añade Aubert. Una realidad que se ha puesto sobre la mesa todavía más con las consecuencias del Covid-19, mostrando la necesidad de conectar con la naturaleza. Y esto es lo que buscan las empresas y start ups que se unen a Apocapoc BCN, con el objetivo de colaborar con personas que están alineadas con una forma de vida sostenible abierta a transiciones y cambios de paradigmas. “Apostamos por la calidad y la continuidad, ya que si no encuentras espacios en los que crear lazos sostenibles, volverás a los viejos hábitos”, recalca la co-fundadora.

Väcka. Väcka, el primer obrador de quesos vegano

Foto: Meritxell Batlle Cardona

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Väcka, la primera quesería vegana

Uno de los miembros permanentes de Apocapoc BCN es Väcka, pionero en elaborar quesos veganos en España y hoy propietario de uno de los restaurantes plant based más innovadores y coloridos de Barcelona. Sus fundadores, la argentina Ana Luz Sanz y el francés Maxime Boniface, se instalaron en Nest City Lab en 2019 tras cuatro años desarrollando su proyecto en el barrio de Gracia. Aquí han encontrado su hogar gracias a la posibilidad de cultivar sus hierbas aromáticas, crear sinergías con otros miembros y elaborar los quesos en su propio obrador, su primera quësería artesanal vegana. Ubicado a un extremo, cuenta con la puerta más famosa del recinto, donde todos sus miembros se hacen una foto para compartir en redes sociales, y representa la oferta culinaria del proyecto, que se complementa con otro café en la entrada principal. 

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