¡Velocidad por un tubo!

Preguntas y respuestas sobre el primer test tripulado de Virgin Hyperloop

Ni ruedas ni alas, el transporte del futuro se basa en el magnetismo y la levitación. Así es el Hyperloop de Virgin, el primero en realizar un test tripulado.

La movilidad es una de las grandes cuestiones de nuestro tiempo. El fin de los hidrocarburos, la contaminación y el cambio climático han sido las causantes de una transición hacia propuestas innovadoras, como los coches eléctricos, autónomos, la irrupción de los patinetes en la movilidad urbana y el que parece que va a ser el transporte del futuro, el Hyperloop, el tren futurista que levita y promete viajar a velocidades superiores a 1.000 kilómetros por hora. Estas son todas las claves y alguna que otra incógnita que deja el primer viaje tripulado de Virgin Hyperloop. 

Virgin Hyperloop

Foto: Virgin Hyperloop

Virgin Hyperloop

¿Qué es Hyperloop?

Para empezar, Hyperloop no es una empresa, ni tampoco una marca comercial. Hyperloop es el nombre registrado por Elon Musk en 2013 para referirse a un nuevo sistema de transporte de alta velocidad, capaz de alcanzar velocidades de entre 1.000 y 1.200 kilómetros por hora. La confusión se debe a que es una tecnología de hardware abierto, por lo que cualquier empresa que esté interesada puede utilizar los diseños para mejorarlos y compartirlos de nuevo con la comunidad para hacerla crecer.

¿Virgin Hyperloop es el único fabricante de esta tecnología?

A pesar de ser una tecnología muy reciente, en la actualidad son muchas empresas las que están inmersas en la carrera por liderar el que parece será el medio de transporte del futuro. Las más importantes son Virgin Hyperloop, propiedad del empresario británico Richard Branson, y el Hyperloop de Elon Musk, fundador de Tesla y SpaceX. Sin embargo, existen otras como la canadiense TransPod, la estadounidense Arrivo, la holandesa Hardt Global Mobility, Hyperlooptt o Zeleros, esta última valenciana y ganadora de los premios al “Mejor Diseño de Concepto" y "Mejor subsistema de Propulsion/Compresión” que otorga SpaceX.

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¿Cómo funciona Virgin Hyperloop?

Hyperloop parte de una premisa básica y común para todos: una cápsula que viaja a velocidades sónicas a través de un tubo. Partiendo de esa base, son muchas las propuestas que diferencian un modelo de otro, desde tubos subterráneos hasta coberturas forradas de placas solares. Todo enfocado a un mismo objetivo, conseguir un medio de transporte que supere en velocidad a cualquier otro que exista en la actualidad. En cuanto a Virgin Hyperloop, cabe destacar que utiliza un sistema de levitación magnética, reduciendo considerablemente la resistencia al aire, lo que lo hace más eficiente y rápido.

¿Qué perspectivas de futuro plantea?

Homero pedía en Itaca que el viaje fuese largo, tanto como fuera posible, porque en el trayecto era donde ocurrían las aventuras y las experiencias que luego se convertirían en historias míticas hasta formar parte intrínseca de nuestra cultura. La llegada de los vuelos comerciales comenzó por acortar los recorridos. Ahora, el Hyperloop amenaza aún más esa concepción del viaje y propone una nueva realidad.

Viajar a velocidades que rozan lo supersónico no solo cambiará el viaje tal y como lo entendemos ahora, pues teóricamente se podría recorrer de Barcelona a Cádiz en menos de una hora, sino que obligará a replantear otros aspectos de la vida cotidiana. El hecho de poder recorrer toda Europa en unos pocos minutos generará una sociedad fluida, constantemente interconectada en el que las ciudades no sean lugares de residencia sino temporales. Sin embargo, todos estas conjeturas son solo supuestos. El tiempo dirá.

¿Cómo ha sido el primer viaje tripulado en Hyperloop?

A pesar de haber sido un éxito, es necesario aclarar que se trata de una prueba, no un viaje comercial. El test tuvo lugar en el centro de pruebas de DevLoop en Las Vegas, Nevada. Allí se encuentra un tubo de 500 metros por el que Josh Giegel, cofundador de la compañía y jefe tecnológico, y Sara Luchian, directora de Experiencia de pasajeros, realizaron el primer trayecto tripulado marcando un tiempo de 15 segundos.

Virgin Hyperloop Nevada
Foto: Virgin Hyperloop

¿Es capaz de alcanzar los 1.000 km/h?

Aunque el futuro es prometedor, por el momento no existe ningún Hyperloop en superar la ansiada meta de los 1.000 kilómetros por hora, ni tan siquiera que consiga acercarse. Durante el trayecto de prueba, la cápsula recorrió los 500 metros de recorrido en 15 segundos, y tan solo alcanzó un total de 172 km/h. Sin embargo, la mejor baza de la compañía es que no existe ninguna ley física que impida llegar a esas cotas por lo que es cuestión de tiempo y trabajo el conseguirlo.

¿Cuándo comenzarán los viajes comerciales?

Sin duda, haber realizado la primera prueba con humanos es sinónimo de éxito, no obstante, aún queda un largo trecho hasta que el Hyperloop vea la luz y se comiencen a ofrecer viajes comerciales. El primer escollo es el gasto en infraestructuras. En el caso de Virgin, ha optado por construir al aire libre ya que es más económico, pero su extensión por todo el mundo requiere de una fuerte inversión. Por otro lado, la burocracia se plantea como otro reto a corto plazo. Al tratarse de una tecnología emergente que no se ha implementado en ningún lugar, se tardará un tiempo hasta conseguir los certificados de seguridad. En este terreno, Virgin es optimista y plantea contar con todas las certificaciones europeas y estadounidenses para el 2025. De ese modo, tal y como afirma la compañía, se espera que los primeros viajes comerciales no sean una realidad hasta 2030.

¿Es un medio de transporte sostenible?

Su método de propulsión está destinado a consagrar a este medio de transporte como uno de los más limpios y eficientes que se hayan inventado, aunque el trono siempre lo tendrá la bicicleta. El Hyperloop es sostenible, pues aprovecha el vacío y la electricidad para funcionar. En el caso de Virgin va un paso más allá. Aunque por el momento es poco más que una idea de futuro, la compañía de Richard Branson quiere forrar la cubierta del tubo con placas solares para propulsarse casi en su totalidad a partir de energías renovables, algo que lo diferenciaría de sus otros competidores, como por ejemplo el avión. De hecho, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la aviación contribuye con alrededor del 2% de las emisiones mundiales de carbono del mundo.

Pero no toda la contaminación es humo negro saliendo por un tubo de escape, también existen otros tipos como la acústica. En este aspecto, el Hyperloop es inmejorable. Al carecer de engranajes como las ruedas, el ruido es suave y casi imperceptible.

¿Es seguro?

En 2018, el fundador de Microsoft, Bill Gates, se pronunció en contra del Hyperloop. A su parecer, transportar personas a velocidades superiores a 1.000 kilómetros por hora plantea muchos retos, sobre todo de seguridad. En ese contexto, él prefiere apostar por los coches eléctricos. Sus declaraciones no pasaron desapercibidas para el sector y desde entonces se esfuerzan por demostrar que el Hyperloop es seguro, hasta crear recientemente el Comité de Estandarización del Hyperloop, un organismo que entre sus objetivos se encuentra el mejorar la seguridad de los pasajeros.

¿Cuanto costará un billete de Hyperloop?

Como la mayoría de cuestiones relacionadas con el Hyperloop, el precio del billete es una incógnita que no se resolverá hasta que la tecnología esté cerca de implantarse. Sin embargo, ya hay varias personalidades del sector que se han atrevido a poner precio, entre ellos Elon Musk. En 2018, durante un evento, aseguró que los billetes en los Ángeles no costarían más que un dólar, algo que quiso hacer extensible al resto de países, aunque pudiera variar sensiblemente según la zona y la distancia. Y, aunque un dólar parezca una estrategia más de marketing que un precio ajustado a la realidad, otros gurús del Hyperloop fijan entre 30 y 40 euros el precio del billete para conectar dos ciudades a gran distancia como pueden ser Los Ángeles y San Francisco.