"Satán ya no es mi señor"

Reabre en Zúrich el último edificio diseñado por Le Corbusier

El Pavillon Le Corbusier se ha transformado en un espacio de exposiciones dedicadas al diseño y a su famosísimo arquitecto.

Entre el lago y la ciudad, en un precioso parque repleto de esculturas y veraneantes, el Pavillon Le Corbusier se alza como una sorpresa y una declaración de intenciones. Ideado para ser el hogar de la colección de arte de la filántropa Heidi Weber, este edificio se ha reinventado y transformado en un espacio dedicado al diseño y a reivindicar este testamento en vida que dejó el arquitecto franco suizo.

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03 Pavillon-Le-Corbusier-OK. Verano de 1958

Foto: © ZHdK

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Verano de 1958

Todo comenzó en el verano de 1958 en Cap Martin, en la Costa Azul, una ciudad que solo existe durante el estío. Durante estos meses, Heidi Weber y Le Corbusier compartieron mesa, mantel y arena y entablaron una relación de mecenazgo y amistad sólida fundamentada en el respeto mutuo. Desde aquellos encuentros, arquitecto y coleccionista comenzaron a colaborar juntos, convirtiéndose Weber en la gran valedora del Le Corbusier pintor y diseñador y en la mejor cliente de sus cuadros y objetos.

06 Pavillon Le Corbusier. El museo de la metamorfosis

Foto: © ZHdK

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El museo de la metamorfosis

En 1962, Weber decidió encargarle a Le Corbusier la construcción de un museo en Zúrich que serviría para albergar su colección de arte y, de paso, para lucir todas esas obras desconocidas del arquitecto nacido en La-Chaux-de-Fonds. El resultado fue un vaivén de ideas, pero lo más destacado fue el golpe de timón que el gran adalid del movimiento moderno hizo dos años después y con los planos ya entregados abandonando su adorado hormigón y apostando por el vidrio y el metal. En definitiva, dejando atrás sus férreas ideas que años después alimentaron la categorización irónica de su brutalismo como un movimiento satánico.

09 Pavillon Le Corbusier. Su última gran obra

Foto: © ZHdK

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Su última gran obra

Le Corbusier falleció justo dos años antes de que este edificio se inaugurara aunque sus planos y diseños se respetaron al máximo. No obstante, este fatídico hecho ha dejado muchas incógnitas sobre una posible evolución de su estilo en la que el color y la diversidad de materiales fueran sus nuevos caballos de batalla. Lo que sí que está claro es que la luz ganaba protagonismo en este renovada declaración de intenciones y, sobre todo, la construcción modular que le acercaba más a otros coetáneos como Mies Van de Rohe.

21 Pavillon-Le-Corbusier-OK. Un nuevo uso

Foto: © ZHdK

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Un nuevo uso

Después de 50 años de cesión de espacio por parte de la ciudad (de 1964 a 2014) a Heidi Weber, la institución buscó un nuevo rumbo hasta que, hace dos años, apostó por renovar el espacio entregando su gestión por completo al Museum für Gestaltung de Zúrich.

24 Mon-univers Pavillon-Le-Corbusier-OK. Puro diseño

Foto: © Magnum Photos

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Puro diseño

El objetivo de esta nueva concepción de este edificio es convertirlo en un lugar mixto: por un lado, como sala de exposiciones acoger muestras sobre diseño apoyando la labor que hace su museo madre en la siempre trendy Zúrich West. Por el otro, reivindicar el universo creativo del propio Le Corbusier. No obstante, para su reapertura, se ha apostado por rendir homenaje en ambos ámbitos al arquitecto suizo con dos exhibiciones: la primera dedicada a su fotógrafo fetiche René Burro y la segunda, Mon Univers, destinada a mostrar la colección de arte y objetos que atesoraba el propio Le Corbusier.

23 Pavillon-Le-Corbusier-OK. Joya de la arquitectura

Foto: © ZHdK

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Joya de la arquitectura

Pero, quizás, por encima de todo, lo más notable de este renovado complejo es su reivindicación como un icono de la contemporaneidad. Y es que esta construcción destaca por ser un ensayo sobre la arquitectura móvil y modulable en la que los espacios se varían al antojo de su habitante. También por ser una verdadera Gesamtkunstwerk, es decir, una obra de arte total donde lo estético y lo útil son igual de valiosos. Y, por supuesto, por el uso de los colores primarios como elemento de decoración y de distinción.

02 Pavillon-Le-Corbusier-oK. Abierto a todos

© ZHdK

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Abierto a todos

La última de las grandes noticias de esta reapertura es la programación de actos, conciertos y eventos que se han agendado. La idea es clara: hacer que este edificio se disfrute con todos los sentidos y que el resto de disciplinas artísticas dialoguen con el que es un imprescindible de la arquitectura universal. Solo queda una duda: ¿para cuándo su reconocimiento como Patrimonio Mundial de la UNESCO?

02 Pavillon-Le-Corbusier-oK

Reabre en Zúrich el último edificio diseñado por Le Corbusier

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