Áurea Palacio de Correos

El renacer de la Casa de Correos de Logroño

El nuevo hotel Áurea Palacio de Correos le ha devuelto el brillo y el ajetreo a uno de los edificios más queridos de la capital riojana.

La capital riojana cuenta con un nuevo hotel, pero no es un establecimiento cualquiera. Es el que ha llegado para recuperar e insuflarle vida a un edificio emblemático de la ciudad como es la Casa de Correos. Situado en la plaza de San Agustín, este espacio se encuentra en pleno centro histórico y a dos pasos de la concurrida calle Laurel. Pese a su juventud -el Áurea Palacio de Correos fue inaugurado en vísperas de la Navidad del 2021, concretamente el día 22-  ya ha cumplido con las altas expectativas de los logroñeses, quienes han vivido la rehabilitación de este complejo con mucha atención. Y es que la otrora Casa de Correos, edificada a principios de la década de 1920, ha sido la depositaria de las cartas, postales y envíos de los vecinos de Logroño hasta el año 2004, cuando cerró sus buzones para siempre. 

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Áurea Palacio de Correos 035. Fachada

Foto: Áurea Palacio de Correos

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Neobarroquismo de postal

En el solar en el que anteriormente se hallaba un convento de monjas agustinas (de aquí el nombre de la plaza donde se ubica) se construiría un palacio de estilo neobarroco que iba a albergar a la nueva casa de correos de la capital riojana. Inaugurado en 1932, este edificio formó parte importante de la cotidianidad de los logroñeses, hasta su cierre definitivo en el año 2004.  

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Foto: Áurea Palacio de Correos

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Una delicada restauración

Desde que en 2004 cesó la actividad postal, el edificio pasó por diversas intervenciones que acabaron resultando un fiasco, dejándolo finalmente abandonado a su suerte hasta que la cadena hotelera Eurostars lo adquirió para convertirlo en un hotel que formaría parte del catálogo Áurea Hotels, la marca boutique del grupo. El estudio de arquitectura barcelonés Isern Associats ha sido el responsable de la gran obra de rehabilitación que ha supuesto recuperar un edificio tan emblemático para la ciudad como es la antigua casa de correos.

Leon

Foto: Áurea Palacio de Correos

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De leones y buzones

La Casa de Correos, históricamente, contaba en sus fachadas con tres leones que cumplían la función de buzones. Por sorpresa, y cuando ya se daban por perdidos, durante las obras de la reforma dos de ellos aparecieron tras unos bloques de hormigón. Ahora, rehabilitados y homenajeando la historia postal del edificio, custodian la entrada al hotel.  

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Foto: Áurea Palacio de Correos

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Elegancia interior

El establecimiento cuenta con un total de 35 habitaciones Deluxe, 2 Junior Suite emplazadas en los torreones y 3 dúplex a pie de la plaza San Agustín. Quien se aloje en cualquiera de estas estancias se va a encontrar un espacio elegante, silencioso y con detalles a disposición del huésped, como una cafetera Nespresso, esponjosos albornoces y una cama comodísima. 

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Foto: Áurea Palacio de Correos

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Sellos de calidad

Recorriendo el hotel es fácil recordar el uso original del edificio que lo alberga. En las paredes de los espacios comunes cuelgan reproducciones de carteles antiguos de las tarjetas postales con las que los carteros felicitaban las fiestas y recibían el aguinaldo navideño. Además de estas postales, en el interior del alojamiento también se exponen muestras de mail art. El espíritu de la antigua Casa de Correos también se respira en la decoración de las habitaciones en la forma de un gran collage de reproducciones de sellos antiguos.

Áurea Palacio de Correos 064. Restaurante Matasellos

Foto: Áurea Palacio de Correos

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Un restaurante (con) Matasellos

La gastronomía también ocupa su lugar en el hotel Áurea Palacio de Correos gracias al buen hacer del Restaurante Matasellos, cuyo nombre continúa con el homenaje a la historia del edificio. Platillos para compartir elaborados con productos de proximidad, de temporada y de origen local bien acompañados con una gran y variada carta de vinos, como no podía ser de otro modo en La Rioja. La buena acogida de los logroñeses queda patente, no en vano, cada fin de semana las reservas llenan el local.

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