Relax ancestral

Rincones para meditar en Sudamérica

Allí donde los quechuas, los mapuches y los incas crearon sus ritos, hoy también se practica yoga y otras técnicas de carácter espiritual.

 América del Sur despliega una amplia oferta de culto al cuerpo junto a paisajes que embelesan. Estos son los diez rincones más atractivos de la región para meditar:

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iStock-1157756462. Valle Sagrado de los Incas: Cuerpo y tradición (Perú)

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Valle Sagrado de los Incas: Cuerpo y tradición (Perú)

Famoso por ser la base de las peregrinaciones a Machu Picchu, este valle también destaca por contener otros asentamientos arqueológicos, como son las terrazas de Pisaq. En esta población el yoga interactúa con la cosmovisión de los Andes. En el centro Nidra Wasi – Holistic Retreat las posturas de yoga representan los tres mundos de la tradición andina –vinculados con la tierra, el cuerpo y el pensamiento. El proyecto, además, apoya a comunidades andinas como la situada en Paru Paru, junto a la Laguna Kinsa Cocha. A las afueras de Pisaq se descubre la escuela Bhakti Yoga, una finca eco a orillas del río Wilkamayu donde además de sumergirse al mundo del yoga también se invita al uso de la energía solar y de la agricultura orgánica.

iStock-1162231702. Lago Rupanco: Agua y volcán (Chile)

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Lago Rupanco: Agua y volcán (Chile)

En la Patagonia chilena varios paisajes conservan nombres ancestrales mapuches, con verdes y azules intensos que sobre todo aguardan en la Región de Los Lagos. El lago Rupanco, hoy ubicado a una hora de camino de tierra de la ciudad de Osorno, esconde un centro de retiros ideal para el silencio y la introspección. Anandaji yace sobre un pequeño monte con vistas privilegiadas al lugar que solo se pierden cuando llega la noche y empiezan las charlas frente a la chimenea. El espacio ofrece buen descanso, comida orgánica, así como una gran sala de meditación. La experiencia se puede completar recorriendo una serie de senderos rodeados por el volcán Puntiagudo.

iStock-807375356. Valles de Salta y de Jujuy

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Valles de Salta y de Jujuy: paleta de colores (Argentina)

Las quebradas de Salta y Jujuy, en el noroeste argentino, preservan un legado cultural marcado por la tradición andina y por la belleza de sus paisajes –con tonalidades que oscilan entre el rojo y el grisáceo y que son resultado de los minerales sedimentados en la tierra. Practicar yoga aquí se convierte en un desafío, pero también en una oportunidad para ejercitar los tiempos lentos y la respiración profunda. En los Valles Calchaquíes, el centro de retiros ecológico Iktara reposa a 3000 m.s.n.m., elogiando el significado de su propio nombre: estrella. El espacio sobresale por una cúpula de adobe de ocho metros que firma el mítico arquitecto de la bioconstrucción Gernot Minke. En la Quebrada de Humahuaca, un valle declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad, cada rincón es óptimo para la reflexión. Aunque si se busca una práctica más dirigida se puede acudir al centro Malka de Tilcara, una población de encanto donde los caminos de tierra se funden con la actividad turística y los pequeños espacios de arte.

iStock-474080336. Lago Titicaca: Leyendas de altura (Bolivia y Perú)

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Lago Titicaca: Leyendas de altura (Bolivia y Perú)

Sus aguas cautivan, por ser parte del lago navegable más alto del mundo (a 3.812 m.s.n.m.) y por contener leyendas ancestrales preincaicas. El Titicaca, un lago que se encuentra dividido entre Bolivia y Perú, es también visto como las lágrimas que derramó el dios Inti o Sol o como el lugar de referencia que tomó el asentamiento histórico de Tiwanaku. Hoy habitado por descendientes de los grupos aymaras, quechuas y urus, sus orillas enamoran especialmente al visitar la isla del Sol. Allí se encuentra una roca con forma de puma, el animal que según la tradición andina representa la fuerza terrenal. Frente a ella no es necesario acudir a ninguna clase de meditación, pues la calma de la naturaleza envuelve con todo.

iStock-874442258. Buenos Aires: Capital del yoga en América Latina

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Buenos Aires: Capital del yoga en América Latina

La capital argentina rebosa arte. Diseñadores, estudios creativos y startups conviven con un ávido circuito de centros de yoga. En Buenos Aires es posible practicar tantos tipos de yoga como de inhalaciones y exhalaciones. Y es que respirar en esta metrópolis es necesario no sólo para apaciguar la adrenalina constante que se vive en las calles, sino también para digerir la pulsión creativa que convierte esta ciudad en vanguardia. Uno de los barrios que fomenta más el estilo de vida saludable es Palermo. En la calle Billinghurst, Casa Om destaca por la amplia luz que recibe a través de sus ventanales, armonizando una estética basada en elementos de la naturaleza –con piedras, plantas y maderas– que invitan a la mirada interior.

iStock-453166247. Máncora: Yoga y surf (Perú)

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Máncora: Yoga y surf (Perú)

El litoral peruano reluce con un abanico de olas. Grandes, enormes, chicas o tubulares. En el norte, el clima es templado todo el año, por lo que las aguas turquesas y la arena blanca de sus playas son perfectas para combinar el yoga con la práctica de otras actividades deportivas. Así sucede en Máncora, una población en boga para correr olas gracias a que las corrientes de Humboldt y del Niño se juntan en sus alrededores. Aquí, la iniciativa Samana Legacy Adventures ofrece adrenalina y reposo, con retiros que incluyen yoga, kitesurf y kiteboard.

iStock-518169985. Isla Providencia: el azul del Caribe (Colombia)

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Isla Providencia: el azul del Caribe (Colombia)

Siendo la mediana de un archipiélago de islas, Providencia deslumbra con un mar de siete tonos azules, desplegando un mundo submarino de abundantes arrecifes coralinos y elegantes oleajes. Desde sus pequeñas playas y frente a los mágicos atardeceres que ofrece, toda la isla se convierte un lugar apto para cerrar los ojos y meditar junto a la brisa del Caribe.

iStock-999123888. Tigre: Mano Salvaje (Argentina)

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Tigre: Mano Salvaje (Argentina)

Como si de una gran mano se tratara, el Delta del Paraná desemboca en el Río de la Plata abriéndose en un laberinto de arroyos e islas. A 33 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, el partido de Tigre –un nombre que recuerda la antigua presencia de yaguaretés en la zona– es el lugar perfecto para escapar del cemento y practicar remo. En la ciudad base, una nadadora y antigua entrenadora de natación ha cambiado las corrientes del Delta por el yoga, creando un centro dedicado a deportistas. La Higuera Yoga recibe con una gran higuera dibujada en uno de sus muros, muy cerca del muelle principal. Sus ramas se inspiran en la escena en que Siddharta Gautama dio origen al budismo aunque también parecen evocar el entramado de los canales.

iStock-1162734220. Tras la Sierra: Sierra Adentro (Argentina)

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Tras la Sierra: Sierra Adentro (Argentina)

Partiendo de la ciudad de Córdoba, en el centro-norte de Argentina, este destino de ambiente familiar incluye relieves áridos. En ellos, miles de piedras de cuarzo blanco se encuentran en pequeño arroyos, junto a hoyos usados como morteros por los grupos de comechingones del pasado. Las poblaciones son foco de citadinos que emigran al campo en búsqueda de una vida más sana. Con esta filosofía Maranatha abre sus puertas a todo tipo de retiros en San Javier. Los atardeceres son mágicos desde su jardín, con dos piscinas circulares abocadas frente al valle Traslasierra y a espaldas del cerro Champaquí.

iStock-157075243. Isla Grande: una 'joya' marina (Brasil)

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Isla Grande: una 'joya' marina (Brasil)

En el estado de Río de Janeiro, un archipiélago de 187 islas sobresale con sus aguas cristalinas y playas de arena fina. La isla principal, Isla Grande, evoca a los indígenas Tamoios que la habitaron y la llamaron Ipaum Guazú (isla grande en guaraní). De sus 192 km², la playa Lopes Mendes es la indicada para fundirse en la marea calma y el silencio. Esta orilla perdida ofrece un ambiente tranquilo a lo largo de tres kilómetros, con un poco de sombra. Frente a este mar, meditar se convierte en un acto espontáneo.

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