Hoteles con historia

De ser el hotel más 'british' de España a ser el orgullo de Las Palmas

Sin prisa pero sin pausa, el hotel más antiguo de Gran Canaria ha logrado, por fin, una excelente combinación entre lujo histórico y moderno.

Pocos edificios más emblemáticos en Las Palmas, y probablemente en toda la isla, que el señorial Santa Catalina. Construido por el arquitecto escocés James Marjoribanks Maclaren, sus históricos muros datan de 1890, aunque en los años 50 la interpretación racionalista del canario Miguel Martín-Fernández de la Torre trató de sacudir el polvo -literal- a un establecimiento en decadencia sin, lamentablemente, conseguirlo. 25 millones de euros de reforma después y la mano de Barceló Hotel Group para más que su necesaria gestión, el Santa Catalina, a Royal Hideway Hotel, vuelve a ubicarse en el mapa de los hoteles históricos más importantes del mundo. Razones no le faltan.

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Foto: M. Yllera. Hotel Santa Catalina, a Royal Hideway Hotel

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Todo un viaje

Por el hotel Santa Catalina ha pasado de todo, e inevitablemente también el tiempo, 132 años, para ser exactos. En esta época la ciudad se encontraba en pleno desarrollo portuario con los británicos liderando tanto la construcción como el comercio, tanto, que en Las Palmas comenzaron a hacer falta nuevas estructuras que pudieran soportar este crecimiento. Uno de los primeros desarrollos fue, claro, un hotel donde hacer una escala técnica entre los largos viajes de comercio marítimo, pero debía ser uno con clase, ‘british style’.

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Foto: M. Yllera. Hotel Santa Catalina, a Royal Hideway Hotel

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Una joya... sin exagerar

Así nació, en 1890, el hotel Santa Catalina, cuyo nombre se debe a una pequeña capilla dedicada a Santa Catalina, y estaba ubicado en una zona residencial que, por supuesto, también fue creada por los británicos a finales del siglo XIX. Hoy, Ciudad Jardín Sur, como se denomina este barrio, continúa siendo una codiciada área que se eleva majestuosamente sobre el encantador Parque Doramas. En la actualidad, el Santa Catalina, a Royal Hideway Hotel, forma parte del Patrimonio Arquitectónico y Cultural de Las Palmas, siendo, además, uno de los ejemplos más significativos del movimiento arquitectónico regionalista del siglo XX.

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Foto: M. Yllera. Hotel Santa Catalina, a Royal Hideway Hotel

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Vuelta a la vida

La que fuera residencia de paso de reyes y reinas y también de la realeza de Hollywood ha vuelto a la vida tras años de letargo y oscuridad. En 1931 el hotel fue adquirido por el Ayuntamiento de Las Palmas, pero a pesar de la apuesta por una recuperación integral de la propiedad tras una devastadora guerra, el tiempo no pasó en balde. La decadencia y caída fue tan inmisericorde que cuando el grupo hotelero mallorquín arrancó su gestión, hicieron falta más de 25 millones de euros de rehabilitación que han incluido la vuelta de la luz con el antiguo casino convertido en un patio abierto o el tratamiento de lienzos del s.XIX y murales realizados en los años 50. El impecable resultado ha convertido al Santa Catalina en un hotel de categoría 5 estrellas GL, pero la aclamación de locales y huéspedes aplaudiendo la acertada reactivación del que históricamente fuera el punto de referencia de la vida social de la ciudad.

SANTA CATALINA-M YLLERA-060. Lujo y sensibilidad

Foto: M. Yllera. Hotel Santa Catalina, a Royal Hideway Hotel

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Lujo y sensibilidad

Hoy por hoy, el punto fuerte del hotel Santa Catalina es el hecho de haber podido lograr un equilibrio perfecto entre la tradición y la modernidad, de ahí que al encanto de su fabuloso edificio histórico hoy se sumen una serie de atractivos difíciles de superar.

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Foto: M. Yllera. Hotel Santa Catalina, a Royal Hideway Hotel

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Bienestar y sabor

Y es que aquí, en pleno centro de la ciudad, el hotel renace con una firme apuesta por el descanso, el bienestar y la gastronomía, de ahí que su oferta se mueva en estos tres ejes con la creación de un Wellnes Center, un delicioso rooftop al lado de la piscina infinita de la azotea donde el mixólogo Marco Martínez crea sus ingeniosos cócteles y, cómo no, el desembarco en la isla provenientes de Tenerife de los hermanos Padrón al frente de Poemas by Hermanos Padrón, convertido ya en un referente gastronómico en la isla y recientemente reconocido con una estrella Michelin.

SANTA CATALINA-M YLLERA-082. Por amor al descanso...

Foto: M. Yllera. Hotel Santa Catalina, a Royal Hideway Hotel

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Por amor al descanso...

Con un ADN marcado por la hotelería clásica donde las prisas nunca eran buenas compañeras -tampoco lo son ahora-, todo en el hotel está diseñado para el relax, la calma. Sin duda en uno de los primeros espacios donde se enfatiza esta finalidad es en las 204 habitaciones con vistas al Atlántico o al parque que si bien no gozan de un gran tamaño (la modificación de los metros no fue factible en la reforma), son cómodas, funcionales y respiran un aire colonial gracias al que no resulta difícil un pequeño viaje en el tiempo.

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Foto: M. Yllera. Hotel Santa Catalina, a Royal Hideway Hotel

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...y al arte

Fuera de ellas, el hotel continúa su firme apuesta por el arte y, además de una continua ampliación de su colección, también se pueden disfrutar de los murales de los canarios Jesús Arencibia, Manuel Martín González o Santiago Santana. El lugar que puso de acuerdo a personalidades como Maria Callas, Agatha Christie, Ava Gardner o el príncipe Carlos de Inglaterra es hoy un hotel que se enorgullece de su glorioso pasado sin dejar de mirar a un futuro prometedor. Al fin y al cabo, 132 años no son nada.

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