Siete motivos por los que Ucrania es única

Un país que, pese a su juventud, puede presumir de una historia, de unas tradiciones y de un patrimonio muy singular.

Apenas suma tres décadas de existencia oficial, pero Ucrania siempre ha estado ahí. Su cultura, su gente, sus paisajes y sus tradiciones siempre han demostrado tener un carácter propio y han enriquecido la vasta llanura que se extiende desde los Cárpatos hasta la cuenca de Donetsk. Un territorio capaz de albergar una arquitectura milenaria, unos templos referentes y unos museos fascinantes que sintetizamos en estos motivos. 

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shutterstock 1466727827. Por su arquitectura

Foto: Shutterstock

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Por su arquitectura

Ucrania cuenta con siete enclaves Patrimonio de la Humanidad. La Catedral de Santa Sofía y los monasterios de Kiev y el centro histórico de la ciudad Lviv son los más conocidos, pero hay otros: la colonia griega de Chersonese (región de Taurica), las tserkvas o iglesias de madera, o la Residencia de los Metropolitanos, Bucovianos y Dálmatas, en la ciudad de Chernovtsi.

Museo de Arte de Ordessa. Por sus museos

Foto: iStock / Museo de Arte de Odessa

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Por sus museos

El Museo Nacional Andrey Sheptytsky, que exhibe arte ucraniano desde el siglo XII hasta la actualidad. En Odessa destacan el Museo de Arte de Odessa, con una buena colección de obras del siglo XIX, y el de las Catacumbas, una red de galerías subterráneas que fueron utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial, o la Casa Museo de Chekhov en el pueblo Verjniya Autka cerca de la ciudad de Yalta (Crimea), donde el escritor pasó sus últimos cinco años de vida.

shutterstock 2045009567. Por sus enclaves naturales

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Por sus enclaves naturales

Ucrania cuenta con casi 50 parques naturales. Algunas esperando en la cola de los candidatos a Patrimonio Mundial, como la Reserva de la Biosfera de Askaniya Nowa, en la estepa de Tavriya. En el oeste del país destaca el parque de Yavorivskyi, una franja montañosa cubierta de bosque y en la que se sitúan las fuentes de ríos que van a desembocar a dos mares, el Báltico y el negro. El estuario del Dniester, cerca de Odessa, es una importante zona de aves. Mientras que el parque más antiguo, el de los montes Cárpatos, ofrece parajes de montaña grandiosos, como el entorno del pico más alto del país, el monte Hoverla (2061 m).

Malanka. Por sus festivales

Foto: Shutterstock / Malanka

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Por sus festivales

En el pequeño pueblo de Krasnoilsk, cerca de la frontera con Rumanía, el 13 de enero se celebra el Malanka, la fiesta de año nuevo según el calendario juliano. Los habitantes de esta localidad se disfrazan de osos, gitanos, cabras o enfermeras y desfilan de casa en casa cantando y haciendo bromas.

Entre los festivales de música, destaca el Atlas, en Kiev, que abre el verano con grupos famosos de indie, pop, rock y música electrónica. Y el Festival de Jazz Koktebel, que cierra el verano con conciertos al aire libre a pocos metros del mar Negro, en Koktebel, en Crimea sudoriental.

Cantos cosacos. Por sus tradiciones

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Por sus tradiciones

Los cantos cosacos de la región de Dnipropetrovsk son una forma de memoria histórica para los habitantes de esta zona de Ucrania. La tradición fue declarada Patrimonio Inmaterial por la Unesco a fin de preservarla de la desaparición, pues los cantores cuentan ya con entre 70 y 80 años, aunque en la última década se ha intentado transmitir a los jóvenes.

Vareniki. Por su gastronomía

Foto: iStock / Vareniki

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Por su gastronomía

A Ucrania la llaman el granero de Europa y su rica producción agrícola está en la base de sus especialidades culinarias. El ajo aromatiza todos los platos, la mayoría elaborados con hasta 30 ingredientes. Como el el borscht, una especie de estofado de carne con ajos fritos. O el famoso pollo de Kiev (un must para foodies), que consiste en un filete rebozado y relleno con mantequilla y una picada de ajo y perejil. En el desayuno ucraniano no pueden faltar los deruny o tortitas de patata. Otra receta típica son las empanadillas o vareniki, de col, carne, champiñones, queso… Y para quien le gusten las sopas de verano, la okroshka es su plato.

Pintura decorativa de Petrykivka. Por su artesanía

Foto: Shutterstock / Pintura decorativa de Petrykivka

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Por su artesanía

La cerámica pintada de la localidad de Kosiv, una tradición del siglo XVIII, es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Las piezas (jarras, platos, fuentes, objetos religiosos, baldosas…) son de color verde, amarillo o marrón y sus dibujos ilustran la vida y las creencias de esta región montañosa.

La pintura decorativa de Petrykivka son también Patrimonio Inmaterial de la Unesco. El simbolismo es la nota más valiosa de estas pinturas, que pueden verse enmarcando ventanas, en instrumentos musicales o en objetos de uso diario. Otra singularidad de esta tradición es que se enseña en las escuelas y que se transmite de generación a generación para preservar la memoria histórica y la identidad de la comunidad.

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