Primera fase

Sin tasa pero con reserva: así regulará Venecia el turismo este verano

En 2023 se aplicará la tasa de entrada, pero a partir de este verano los viajeros que reserven su acceso a la ciudad tendrán descuentos en museos y transporte público.

Antes del inicio de la pandemia, la administración de Venecia había anunciado la necesidad de adoptar medidas drásticas para evitar la masificación turística como la reserva y el pago de una entrada. La COVID-19 hizo retrasar su aplicación pero, tras una Semana Santa en la que alrededor de 180.000 personas han visitado la ciudad, este verano se pondrá en marcha el programa de reserva para los turistas.

Así lo anunció el pasado lunes el alcalde, Luigi Brugnaro, a menos de una semana para el 25 de abril, día de San Marco y fiesta del Bòcolo, y la inauguración de la Biennale dos días antes. "Hoy mucha gente ha entendido que reservar la ciudad es el camino correcto para una gestión más equilibrada del turismo. Seremos los primeros del mundo en este difícil experimento", anunció el alcalde en un twit. 

 

A partir de 2023, los viajeros de día deberán pagar una entrada de entre 3 y 10 euros.

A partir de 2023, los viajeros de día deberán pagar una entrada de entre 3 y 10 euros.

Foto: iStock

El número de turistas y su procedencia se controla mediante cámaras y sensores.

Un semestre de experimentación

El año pasado se informó que a partir de 2022 sería necesario reservar y pagar una entrada para acceder a Venecia. De momento, se ha dejado la segunda parte para 2023, pero este verano empieza una fase de experimentación para la reserva de entradas. Tal y como comentó el concejal de Turismo, Simone Venturini: "Hemos decidido posponer el billete, dados los dos años de pandemia y el sufrimiento de muchos operadores. Aprovecharemos los próximos meses para desarrollar la plataforma de reservas".

Las personas que visiten Venecia podrán reservar a través de una página web especial que se hará pública en las próximas semanas. De momento, no es obligatorio hacerlo, pero se invita a los viajeros internacionales e incluso a los del Véneto -estos últimos estarán exentos de pagar la tasa turística a partir del año que viene- a reservar para gestionar la llegada de turistas. "Los que reserven recibirán incentivos, como descuentos en las entradas a los museos o del transporte público", añadió Venturini.

Pago de entrada a partir de 2023

Esta primera fase será la antesala de un programa más amplió que incluye el pago de entrada (de entre 3 y 10 euros) y la instalación de las polémicas puertas de acceso que, de momento, se preve colocar en la estación. A partir del año que viene, deberán pagar una entrada los viajeros de día (quedarán exentos los habitantes del Véneto y otras excepciones como la visita a familiares o la asistencia a funerales, entre otras). Las personas que pasen más de un día en la ciudad y se alojen en un hotel, también estarán exentos de esta entrada ya que se incluye en la tasa turística.

El número de turistas y su procedencia se controla mediante cámaras y sensores.

Foto: iStock

Estas controvertidas puertas de acceso estarán conectadas con una sala de control inteligente en Tronchetto que ya se anunció el año anterior para monitorizar las llegadas y el origen de los visitantes. También distinguirá entre los visitantes que pernocten en la ciudad (el registro se hará automáticamente con la reserva del alojamiento) y los que necesitan la app o web para reservar y pagar la cuota, conocidos como hit and run.

Este sistema consta de más de 500 cámaras de alta definición que ya se usaron durante la cumbre económica del G20 de 2021 y que están colocadas en palacios, plazas, calles y canales junto a un centenar de sensores para detectar quién está en Venecia a través de smartphones, el conocido como Gran Hermano de Venecia.

Aunque de momento no se podrá bloquear el acceso a nadie, se preve que gracias a los incentivos (y también a la aplicación de tarifas más altas a quienes no reserven), los visitantes optarán por reservar o pernoctar en la ciudad. También se está estudiando la introducción de sanciones, aunque la medida todavía debe ser votada en el ayuntamiento.