Armen rampas y fashion check

El uniforme de Iberia, historia ilustrada de la moda española

La presentación, en la MBMFW, de los últimos modelos demuestra que esta aerolínea es mucho más que un medio de transporte.

Pese a que la compañía aérea española se fundó en el año 1927, no fue hasta 1946 cuando se incorporó a la plantilla la figura de la azafata, coincidiendo con los primeros vuelos que conectaban Europa con América del Sur. Los uniformes de aquel entonces eran de lo más incómodo y poco práctico. Algo que se entiende a la perfección cuando se conoce que estaban confeccionados con tela de paracaídas… El diseño era de inspiración militar, de color blanco para el verano y azul marino para el invierno.

 

Iberia-Teresa Helbig

Iberia-Teresa Helbig

Los primeros maestros

Entre los años 1954 y 1966, y gracias al diseñador valenciano Pedro Rodríguez (considerado como el rival del ilustre Balenciaga…) el uniforme de las azafatas evolucionó hasta convertirse en un funcional traje de chaqueta, muy femenino y de líneas estilizadas.

A finales de los convulsos años 60 entra en escena Pertegaz. El maestro de la alta costura revoluciona, por fin, el look de las azafatas de Iberia, desterrando el aburrido azul y dando paso a un rotundo burdeos. De estilo british y con unos accesorios tan top como las medias de malla y las botas de caña alta. Lamentablemente, este estilazo solo permaneció durante 4 años.

El uniforme en 1973.

El uniforme en 1973. 

Foto: Iberia

Y llegaron los 80

Adiós, Pertegaz, hola, Elio Berhanyer. A lo largo de una década renovó el uniforme con tres colecciones diferentes. Acorde con los deseos de la compañía, recuperó el tradicional color azul, el pantone insignia de Iberia, volviendo al clásico traje de chaqueta. En 1977 sustituyó el azul por un beige tostado e incorporó una nueva prenda: el cárdigan de lana. Llegan los 80 y, con ellos, Berhanyer se olvida del soso azul marino y lo cambia por un exótico azul canarias, mucho más luminoso, dónde va a parar. Lo combina con el rojo y el amarillo, colores patrios donde los haya. El blazer, una de las prendas ochenteras más populares, también forma parte del vestuario.

Cuatro años más tarde, Iberia organizó un concurso entre los diseñadores más reconocidos del momento. El vencedor fue Alfredo Caral, quien se convierte en el modisto oficial de la compañía hasta 2005. Ahora bien, el plan de renovación de vestuario no se limitó a las azafatas, esta vez los pilotos también se suman al cambio. En cuanto al diseño, hubo poco riesgo e innovación: tejidos atemporales como la lana fría y patrones sencillos, pero elegantes. El color, cómo no, el azul ultramar.

El sombrero que no fue

El famoso diseñador gallego Adolfo Domínguez tomó las riendas en 2005, incorporando el pantalón, junto al traje de chaqueta de alta costura, en azul, de nuevo. Azul noche en este caso. Además, como toque diferenciador, el modisto se empeñó en añadir un sombrero al uniforme de las azafatas. Eso sí, muy a su pesar, la idea no prosperó y se quedó con las ganas. Él defendía que los sombreros embellecen a las mujeres y que todas deberían lucirlo.

Teresa Helbig: el último rediseño

Ok

La combinación de prendas y accesorios permite crear hasta 30 estilismos con esta nueva línea. 

Llegan nuevos aires estilísticos a Iberia. Por primera vez en la historia de la compañía, es una mujer la encargada de renovar el vestuario de azafatas y pilotos. La diseñadora catalana Teresa Helbig ha creado un universo vanguardista, cómodo y funcional en la forma de una veintena de prendas y accesorios que vestirán, a partir del mes de mayo, a los 6.500 empleados de Iberia.

Una colección creada con los tonos corporativos rojos y amarillos, un sobrio azul marino y un clásico y elegante crudo. La creadora ha reinventado el icónico traje de falda tubo y ha ideado toda una serie de accesorios que completan una línea que permite hasta 30 estilismos de hombre y de mujer.

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