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Por qué este será el verano del ecoturismo

Una cosa está clara: la sostenibilidad será la nueva normalidad.

El sector turístico ha sido uno de los más castigados por la crisis actual. ¿Cómo se recuperará? Ante esta incertidumbre, todo apunta a que habrá, y ya está habiendo, un cambio de estrategia basada en la sostenibilidad, la proximidad y la creatividad. En este sentido, el ecoturismo, entendido como una modalidad turística que pone la naturaleza en el centro de la experiencia, adquiere gran protagonismo. Junto a él, el turismo rural, sostenible y responsable ofrecen nuevas perspectivas para enfocar el sector. 

Pirineos

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verano eco

"La sostenibilidad es la nueva normalidad"

Bajo este eslogan y en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de junio, el Programa de Turismo Sostenible de One Planet, liderado por la Organización Mundial del Turismo (OMT), presentó una nueva visión de futuro para el turismo con el objetivo de lograr que emerja de la crisis de la COVID-19 más fuerte y más sostenible. ¿Cómo? Colocando la sostenibilidad en el centro: “la sostenibilidad ya no debe ser un nicho del turismo, sino la nueva norma en todos y cada uno de los segmentos del sector”, se puede leer en el informe.

Este también menciona la necesidad de que el sector ya no solo se base en el desarrollo económico y la creación de empleo, sino también en impulsar la igualdad y la inclusividad. En definitiva, apuesta por un nuevo modelo más sostenible en lo económico, lo social y lo ambiental. "De esta forma, al mismo tiempo que reiniciamos el turismo, podemos construir un sector que sea beneficioso para las personas y para el planeta", anunció el Secretario General de la OMT, Zurab Pololikahvili, en un comunicado.

La sostenibilidad ya no debe ser un nicho del turismo, sino la nueva norma en todos y cada uno de los segmentos del sector

Con la desescalada, en España han sido varias las organizaciones, asociaciones y empresas que han desarrollado protocolos de comportamiento ante esta crisis sanitaria, que pueden servir de precedente para un nuevo modelo turístico mucho más pausado y consciente. En este marco, el ecoturismo tiene mucho terreno ganado.

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Es momento de transformación

Hace años que las cifras apuntan hacia un mayor interés por el ecoturismo. De acuerdo con la OMT, desde 2017, ocho de cada diez turistas prefieren alojamientos que pongan en práctica iniciativas ecológicas. Un esfuerzo para ser más sostenibles que varias empresas, organismos y proyectos llevan años haciendo, y que ahora parece tener más sentido que nunca.

Este verano, según un estudio elaborado por el portal Escapada Rural, se prevé que el 70% de los viajeros españoles optarán por el turismo rural y que el 51% de los encuestados que tenía previsto viajar al extranjero, este verano se quedará en España. Todo apunta a que este será el verano del ecoturismo, del turismo interno y de la sostenibilidad pero, ¿cómo? Más allá de lanzar simples estrategias de marketing, empresas y organizaciones deben aprovechar esta gran oportunidad para reflexionar y tomar medidas realistas y eficaces. De nada serviría apostar por el turismo rural y el ecoturismo sin adoptar medidas para evitar la masificación.

¡Es momento de ecoturismo!

Según el ambientólogo y periodista Xavier Basora, ante la crisis sanitaria, "el ecoturismo de proximidad puede beneficiarse por ofrecer seguridad y entornos saludables a las personas". Con una larga experiencia en el terreno y como miembro de Espai TReS, Basora expone que la esencia del ecoturismo se basa en disfrutar de la naturaleza en grupos reducidos, evitando la masificación y los impactos sobre el medio natural. El ecoturismo "es una modalidad turística basada en la observación y el conocimiento de la naturaleza que incorpora en su ADN los principios del turismo sostenible y responsable", añade en declaraciones a Viajes National Geographic.

El ecoturismo de proximidad puede beneficiarse por ofrecer seguridad y entornos saludables a las personas.

A parte de evitar la propagación del virus, también se evitará el impacto al medio natural, se garantizará una experiencia más satisfactoria y se facilitará una conexión más estrecha con el entorno. Basora añade que "será necesario que los espacios naturales protegidos, que son las principales destinaciones ecoturísticas, fortalezcan y regulen de forma más intensa el acceso a la naturaleza para garantizar un turismo respetuoso con el medio y de acuerdo con su capacidad de carga".

Además, los turistas apuestan cada vez más por ir a destinos no masificados, cambiar las grandes ciudades y núcleos costeros famosos por localidades menos frecuentadas, apostando así por el turismo rural. También por experiencias más cercanas y personales. En el verano del coronavirus, esto también se envuelve de la necesidad de prevenir la propagación del virus. Así, se apuesta por destinos cercanos (turismo interno) y por entornos saludables donde la naturaleza se convierte en el mejor compañero de viaje.

Naturaleza

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Un cambio anunciado

Para comprender esta tendencia, hay que contextualizar la situación en un marco más amplio: el del turismo sostenible y responsable, que han hecho tambalear el sector turístico. En este sentido, el geógrafo José Antonio Donaire Benito contaba en el marco de un debate sobre alojamiento turístico organizado por la Mesa de Turismo de Girona, que “la Covid no es un factor de cambio, sino un catalizador de un cambio precedente”. Señaló que en los últimos quince años, “estamos experimentando un proceso de transformación, de repensar cómo seremos como sociedad” y, en esto, el turismo no podía quedarse atrás. Según Donaire, el coronavirus acelerará este proceso, “esta pausa es un momento de cambio, de reinventarse”.

La Covid no es un factor de cambio, sino un catalizador de un cambio precedente

También mencionó que este nuevo modelo turístico se encamina hacia el turismo responsable y sostenible, aspectos que las empresas del sector llevan años trabajando, pero que quizá no han hecho con la intensidad necesaria, y hacia un modelo basado en las relaciones interpersonales. “Hasta ahora, el turista era un espectador”, señaló Donaire, pero ahora buscan la interacción, con lo que valorará mucho más el hecho de encontrarse, tanto con los locales como con los turistas.

De relaciones también habla Cristina Contreras, creadora del proyecto Viajar Eslou, con el que defiende la práctica de un turismo responsable basado en el respeto por el medio ambiente y la reivindicación de la identidad cultural de los pueblos. Cuestiona el sistema actual y, ante la crisis generada por la Covid-19, insiste en que "la situación actual no nos ha dejado más remedio que ser conscientes de que el turismo sostenible será el que salve al sector de la crisis actual. Y lo hará porque es responsable, rentable y resiliente".

Turismo responsable

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Para Contreras, en declaraciones a Viajes National Geographic, el cambio debe pasar por una mejor promoción y gestión del turismo, donde no se priorice solamente la economía, por dar visibilidad a las propuestas responsables y sostenibles y por un giro hacia una comunicación más transparente y real. Pero también por uno mismo: "si no consumimos los transportes más contaminantes, los alojamientos más irrespetuosos, las experiencia más dañinas con los animales y entornos y los productos de tiendas turísticas nada tradicionales, éstos no tendrán más remedio que reinventarse y adaptarse a lo que pide la demanda. Si el cambio no es liderado por estas empresas y agencias turísticas, entonces el cambio tenemos que liderarlo nosotros".

El turismo sostenible será el que salve al sector de la crisis actual. Y lo hará porque es responsable, rentable y resiliente

El ecoturismo como parte de un engranaje sostenible

Para llevar a cabo estas prácticas de una manera realista y transparente, "es importante que los organismos trabajen codo con codo con la población local, entendiendo sus necesidades, escuchándola y colaborando conjuntamente en la elaboración de políticas y acciones en materia de turismo", apunta Contreras. Una realidad de la que se encargan empresas como la de Xavier Basora, Espai TReS, que diseña y ofrece herramientas para implicar instituciones públicas, entidades sin ámimo de lucro, empresas, medios de comunicación y ciudadanía en una gestión más responsable del terrritorio, centrando parte de su trabajo en el ecoturismo.

Otro ejemplo que apuesta por el ecoturismo es la empresa de Cantabria Nansanatural, que ofrece experiencias para conocer y sentir el territorio: un acercamiento al medio rural a través de la interpretación integral del territorio. Propone al visitante nuevas experiencias rurales que aportan relax, desconexión y un disfrute emocional y sensorial del entorno.

De hecho, las sensaciones y experiencias toman cada vez más relevancia con prácticas que el ecoturismo siempre ha defendido, como la escucha y el contacto directo para sentir la naturaleza. En esto también se basa el proyecto Viajar Eslou con viajes, talleres y experiencias donde, a parte de conectar con el entorno y apostar por los negocios artesanales, también cuida de la experiencia sensorial.

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