Especial COVID-19

Volar con pasaporte inmunológico, ¿solución a la COVID-19?

Canarias recibirá el primer vuelo piloto con pasajeros monitorizados por una aplicación sanitaria denominada Hi+Card.

Una mañana cualquiera, mientras apura el desayuno en su casa, el viajero se identifica con su firma digital, entra en la web de la compañía aérea y marca la casilla especial de Hi+Card. Entonces, la compañía accede a su certificado inmunológico. La información pasa también al hotel donde el viajero piensa alojarse. Todo ello sucede en segundos, antes de que tenga tiempo de descargarse su lista de podcasts favoritos para el viaje. En el aeropuerto, el viajero pasa por un carril rápido. Deja atrás una larga fila de personas no inmunes que guardan distancia social con mascarillas y guantes, mientras él pasa a una sala libre de virus o ingresa en el Duty Free, a su antojo. Cuando llega la hora, el viajero tiene embarque prioritario. Finalmente, cuando el avión aterriza, pasa el control de pasaportes sin necesidad de cuarentenas. Ya solo le queda llegar a su hotel. No es una distopía: el viaje ha comenzado.

Volar libre

Volar libre

Volar con un pasaporte digital inmunológico

Hace tan solo unos meses, todo lo anterior parecería una escena de ciencia ficción. Sin embargo, hoy hay muchas opciones de que acabe formando parte de la “nueva normalidad”. Las Islas Canarias serán el destino del primer vuelo de prueba con pasajeros monitorizados por una aplicación sanitaria denominada Hi+Card, en la que la Organización Mundial del Turismo (UNWTO, en inglés) ha puesto esperanzas como una de las herramientas para la reactivación del sector.

El organismo internacional apuesta decididamente por las nuevas tecnologías para sacar al sector de la crisis provocada por la pandemia y recientemente promovió el reto internacional “Soluciones para devolver la salud al turismo”, donde hubo algunas empresas españolas entre las finalistas. “La realidad virtual, la inteligencia artificial y los big data tendrán un importante papel en nuestra respuesta conjunta a la COVID-19, y en construir la resiliencia del futuro”, afirmó el el secretario general de la Organización Mundial del Turismo, Zurab Pololikashvili, durante la presentación del evento.

Este nuevo coronavirus ha sabido sacar provecho de modos de vida contemporáneos: un virus que el mundo experimenta por primera vez y que ha dejado KO a la industria turística y a las aerolíneas. De hecho, éstas avisan de que estarían a favor de implementar medidas como la toma de la temperatura o la aplicación de cualquier pasaporte sanitario antes que dejar asientos libres, lo que podría suponer la quiebra de muchas compañías o el encarecimiento de los pasajes, según alertan. ¿Pero hasta qué punto son estas medidas fiables?

Aeropuerto

Un aeropuerto a dos velocidades: la de los inmunes y la de los infectados. 

Photo by Jue Huang on Unsplash

Un vuelo histórico

Con toda probabilidad, el próximo mes de julio, un avión saldrá de la T4 del aeropuerto de Madrid con dirección al archipiélago canario. Aunque aún no se sabe qué isla será la que entre en la historia del turismo post pandemia. “El Gobierno Canario prefiere que se la Organización Mundial del Turismo la que decida en concreto que isla sea —explica telefónicamente a Viajes National Geographic Antonio López de Ávila Muñoz, cofundador de Hi+Card y consejero delegado de TDDS—. Habrá que hablarlo con la compañía aérea, que seguramente será Iberia, y con AENA (empresa pública española que gestiona los aeropuertos de interés general en España), para que prepare el aeropuerto”.

Hi+Card es una aplicación desarrollada conjuntamente por Air Institute—entidad de investigación destinada al avance científico en el campo de la programación y la inteligencia artificial—y TDDS —empresa de estrategia global en innovación y tecnología para el sector turístico— que funciona como un pasaporte sanitario con el que el usuario puede incluir y gestionar todo tipo de documentos sanitarios. Es decir, que sus funcionalidades incluyen, además de un posible certificado inmunológico relacionado con el coronavirus, otra mucha información más sobre vacunas, alergias, diabetes, problemas cardiológicos, enfermedades crónicas o tratamientos seguidos.

Smartphone avión

Una de las claves será el big data. 

En principio, solo se puede subir a la plataforma informes que estén emitidos por centros sanitarios homologados, ya sean públicos o privados, por lo que no hay manipulación posible de los documentos aportados. En cuanto a la seguridad de una información tan sensible, parece estar asegurada tal como señala Antonio López de Ávila Muñoz, “la aplicación se ha construido con tecnología blockchain y basada en algoritmos militares de la Agencia Europea de Defensa”.

Ya se ha creado un grupo de trabajo en el que participan Iberia, Avianca (la mayor aerolínea de Colombia), algunas otras compañías aéreas, como Emirates; también AENA y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, en sus siglas en inglés). Precisamente, AENA se encarga de estudiar todo el proceso aeroportuario: cómo llega el viajero con la aplicación, por dónde tiene que circular y espacios que ocupará. Según indica el cofundador de la aplicación, se están planteando accesos diferenciados, liberando de carga al resto del aeropuerto, tanto a la hora del embarque como del acceso al avión. El responsable de Hi+Card explica que “la aplicación se focaliza en los inmunes, porque cuando una persona es inmune al coronavirus no tendría porqué cumplir los requisitos de distanciamiento social. Esto permite que el avión aumente su ocupación a medida que la población alcance la inmunidad de grupo, cuando hoy por hoy Iberia solo puede llenar el 50 % de su vuelo entre islas”.

La aplicación se focaliza en los inmunes, porque cuando una persona es inmune al coronavirus no tendría porqué cumplir los requisitos de distanciamiento social.

¿Qué ocurre con la inmunología?

Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud (WHO, en inglés) publicó una guía el 24 de abril en la que se mostraba contraria a lo que habían sugerido algunos gobiernos sobre que los anticuerpos contra el SARS-CoV-2 podrían servir como base para un "pasaporte de inmunidad" o "certificado libre de riesgos" que permitiría a las personas viajar o regresar al trabajo asumiendo que están protegidas contra la reinfección. En este documento, el organismo informaba de la falta de evidencia hasta el momento de que las personas que se han recuperado de COVID-19 tengan anticuerpos y estén protegidos de una segunda infección.

“Nosotros queríamos contar con el Ministerio de Sanidad —explica Antonio López de Ávila Muñoz— pero nos indican que como esta aplicación se basa en la inmunidad, hasta que la Organización Mundial de la Salud no diga que existe en la población, no tomarán partido. Por lo cual, lo que estamos haciendo ahora es hablar con las comunidades autónomas que sí están interesadas en implementar la aplicación. La primera, Canarias”. En ese sentido, aclara que “aquellos viajeros cuyos sistemas médicos oficiales determinen que su certificado de inmunidad es válido lo podrán subir a la aplicación y usarlo hasta el momento en que surja una vacuna contra COVID-19”.

Aeropuerto bonico

"El problema no es que vuele un avión de 200 personas, es que lo hagan miles de aviones"

Miquel Porta Serra, investigador del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas y experto en epidemiología, medicina preventiva y salud pública, también habla con Viajes National Geographic telefónicamente. “Estoy soñando con volver a Nepal”, —dice nada más saludar—. Este investigador explica que “las pruebas tienen limitaciones muy importantes. Hoy en día la sensibilidad es muy baja, especialmente en lo que se puede hacer con las pruebas serológicas. Un pequeño pinchazo en el dedo: si el resultado es positivo, es correcto; pero si es negativo, puede ser un falso negativo”.

Para el epidemiólogo, la clave está en el estatus inmunológico de la población. Por lo que sería esencial una prueba serológica fiable a escala antes de que los aviones vuelvan a surcar los cielos. Mayo y junio están en el punto de mira de varias compañías aéreas que ya han informado de planes para volar, como Lufthansa, que pretende iniciar vuelos en junio a Mallorca, o la low cost húngara Wizz Air, entre Londres y Tenerife. “Parece que un avión con doscientas personas se controla fácilmente; pero no se trata de un avión, sino de miles de ellos. Todo el mundo turístico va a querer volar. Y puedes originar brotes explosivos, como lo llamamos”.

“Parece que un avión con doscientas personas se controla fácilmente; pero no se trata de un avión, sino de miles de ellos. Todo el mundo turístico va a querer volar. Y puedes originar brotes explosivos, como lo llamamos”.

Este investigador destaca que la seroprevalencia en España es probablemente muy baja: "En Galicia es del 1 %, igual en Barcelona o Madrid se acercará al 20 %" apunta. "Con estos niveles tan bajos, lo que nos espera aún puede ser terrible y también para todos los sectores de la economía. Y como decimos los epidemiólogos, daño a la economía es daño a la salud”. Pero, quién sabe, tal vez ese viajero ficticio descrito en el inicio del artículo, dentro de poco sea real y el billete que compre sea a ese Nepal al que se refería el epidemiólogo al comenzar la charla. Al menos, la Organización Mundial del Turismo tiene muchas esperanzas puestas en los algoritmos de aplicaciones como Hi+Card.

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