‘Trajinando’ por el canal

Xochimilco, el microcosmos 'veneciano' de Ciudad de México

Un paseo por los pintorescos canales de este acuífero, Patrimonio de la Humanidad, es uno de los planes más divertidos de Ciudad de México.

A unos 45 minutos en coche desde el centro de la capital de México se encuentra el distrito sureño de Xochimilco, que si bien es concebido por muchos viajeros como un lugar muy popular en lo turístico -que lo es- aún lo es más para locales, que durante los fines de semana optan por recorrer los animados canales de Xochimilco en familia o con amigos para celebrar cumpleaños, bodas y graduaciones. O lo que haya que celebrar, esto es México. 

Xochimilco

Xochimilco

Pero, ¿qué es Xochimilco?

Además de un lugar de fiesta y celebración, Xochimilco es un extenso sistema de lagos y canales que una vez conectó muchos de los asentamientos en el Valle de México. Este lugar es hoy un increíble vestigio del pasado prehispánico de la zona, así como el último reducto de conexión con su historia precolombina, amén de uno de los rincones más queridos por los mexicanos.

Además de sus famosas trajineras, Xochimilco es también el hogar de más de 2.000 hectáreas de pantanos protegidos donde los campesinos cultivan maíz en las conocidas como chinampas, una especie de islotes formados a partir de una técnica que data de la época de los aztecas. Estas islas se pueden divisar fácilmente desde un paseo en la trajinera, el nombre que recibe el barco local de Xochimilco y que es como una especie de góndola, aunque más grande y colorida, pero sobre todo, divertida.

¿Qué se puede hacer en Xochimilco?

Divertirse, celebrar, brindar y reír son verbos que conjugan a la perfección con el manual de uso y disfrute de Xochimilco. El viaje comienza en el muelle Embarcadero Belem a bordo de estos botes que además suelen estar personalizados para la ocasión con llamativos colores y cuya finalidad es navegar sin rumbo fijo entre canales hasta llegar a una reserva de vida silvestre, algunos jardines flotantes o incluso un mercado de artesanía local. El itinerario puede variar, pero la experiencia de viaje no viene sola: durante la travesía a bordo de la trajinera es posible, deseable y aconsejable cruzarse con barcos musicales con bandas de mariachis que se pueden contratar para una o varias canciones, otros que venden tacos, quesadillas o delicioso elote preparado y servido con gran destreza. En tierra firme también es posible encontrar restaurantes y puestos de souvenirs.

Xochimilco

¿Cuánto cuesta la experiencia?

A pesar de que se puede alquilar una trajinera cada día, los fines de semana es cuando Xochimilco está más animado (a veces demasiado y hasta resulta complicado navegar por el canal). El precio ronda los 25€ por hora por una trajinera individual, aunque existe la opción de sumarse a una colectiva por menos de 6€ la hora. Se necesita una especie de capitán para manejar la trajinera con destreza a través de los canales, no porque sean estrechos, sino porque hay otros muchos otros botes que evitar. Aquí la experiencia es un grado.

Otra opción es sumarse a una de las experiencias que plantean desde Morenita Experience, un servicio de viajes personalizado que está modificando el turismo de lujo en México gracias a sus planes únicos para viajeros exigentes en los que se profundiza de forma muy honesta en la cultura mexicana. Con la premisa de no ser algo más, sino algo mejor, su fundadora, Cristina Lugo, recomienda sin duda una excursión a Xochimilco durante una visita a Ciudad de México, excursión que eleva de categoría sumando, por ejemplo, una cata de mezcal mientras se navega con una mixóloga que prepara los cócteles a bordo de la trajinera.

Xochimilco
Foto: Shutterstock

¿Está desapareciendo Xochimilco?

En el año 2019 se abrió un agujero de aproximadamente seis metros de profundidad en el canal principal, y que, a raíz de drenar agua, lleva desde entonces poniendo en jaque los ingresos del destino en general y de los campesinos que dependen de los canales para sus ingresos, en particular. El origen de este revés de la naturaleza a este lugar, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se debe, entre otros factores, a la continua extracción de agua de pozos cercanos a Xochimilco en vez de hacerlo de la propia Ciudad de México, que a su vez se hunde lentamente porque está construida sobre un terreno pantanoso, un antiguo lago que hasta hizo que se tuvieran que reforzar los cimientos de la Catedral Metropolitana al quedar ladeada por hundimiento. Una ¿solución? momentánea a un problema que pone en peligro de extinción a este paraíso acuático mexicano cuya presencia va más allá de un lugar de diversión.