Los 10 mejores planes para visitar La Rioja esta Semana Santa

Un lugar en el que contemplar huellas de dinosaurio, disfrutar de la alta gastronomía o descubrir la belleza natural de la ribera del Ebro.

La Rioja es un territorio que, a pesar de su pequeño tamaño, ofrece muchas posibilidades. Su gastronomía luce, y nunca mejor dicho, por sus numerosas estrellas Michelin y por los productos que nutren sus cocinas, con unas huertas y unas viñas que no solo son una delicia para el gusto, sino también para la vista. La suerte de aquellos que visitan La Rioja se completa, además, con los tranquilos valles que conforman la Reserva de la Biosfera y el patrimonio histórico que sigue los pasos de los dinosaurios y llega hasta monasterios y panteones, salpicando también el Camino de Santiago a su paso por la comunidad. Tantos son los planes que aguardan en La Rioja como veces se quiera visitar, pero para facilitar el viaje aquí se sugieren diez grandes ideas para un territorio irresistible.

 

 

 

 

Haro y su Barrio de la Estación

 

Llegar a Haro en tren ofrece una visión única de la ribera del Ebro y hace de la llegada al pueblo una experiencia única, pero no solo por el paisaje, sino porque da la oportunidad de bajarse justo en el Barrio de la Estación de Haro, un emplazamiento que forma parte y ha cambiado la historia del lugar. A mitad del siglo XIX, la necesidad de los bodegueros franceses de llegar de forma sencilla hasta La Rioja para poner remedio a la filoxera en su país hizo que se creara una línea de ferrocarril, necesaria también para dejar atrás los coches de caballos.

 

La bodega más antigua es la de R. López de Heredia y Landeta, en 1877. Durante los siguientes 30 años, el barrio creció expandiéndose en tamaño y en negocio, acogiendo también fábricas de jabones, aguardientes y abonos y conformando un barrio con encanto y una zona única donde disfrutar de la historia y los diferentes vinos de la región en pocos pasos.

 

De pinchos por Logroño

La Rioja es una despensa que no parece acabarse: vino, huerta, golmajería, legumbres y delicias tradicionales ocupan una larga lista de delicias. No en vano, es la comunidad autónoma con más estrellas Michelin por habitante de toda España, y una de las mejores zonas para hacer feliz al estómago es la zona de la Calle Laurel y la de San Juan, en Logroño. 

 

El área gastronómica se reparte entre seis calles en las que la cultura del pincho, la tapa y el vino se viven como una religión: Calle Laurel, Travesía del Laurel, Calle Albornoz, Calle San Agustín, Calle San Juan y Travesía de San Juan. ¿La razón? Mejor ir y descubrirlo en persona.

 

Calahorra y su fascinante Catedral de Santa María

Custodiada por el paseo de las Bolas y el Palacio Episcopal se alza la Catedral de Santa María Calahorra. A orillas del río Cidacos, este monumento, que ofrece visitas guiadas, muestra en su interior dieciséis capillas con retablos y estilos muy diferenciados, además del coro y el órgano, cuya caja fue dorada por José de Goya, sin olvidar el retablo mayor donde descansan las urnas relicarios de los Santos Mártires.

En el claustro, adosado al templo, se encuentra el Museo Diocesano, donde se exponen imágenes y otros bienes religiosos de diferentes pueblos de la región. El lugar donde se levanta el edificio religioso es donde sufrieron el martirio, hacia el año 300, los Santos Mártires Emeterio y Celedonio, patronos de la ciudad. Aquel lugar se convirtió durante siglos en un lugar de peregrinación y expansión del cristianismo, y a los pocos años de la legalización del culto cristiano ya contaba con obispo, por lo que tiene una gran historia religiosa y patrimonial a sus espaldas.

 

 

El Monasterio Santa María La Real de Nájera

Ciudad fundamental en los 60 km que hace el Camino de Santiago por La Rioja, Nájera muestra orgullosa su Monasterio de Santa María La Real, cuna y panteón de los reyes e infantes del reino de Nájera-Pamplona. Su fundación, según la leyenda, tiene origen en una cacería en la que el rey Don García Sánchez III persiguió su presa hasta una cueva donde encontró una imagen de la Virgen. El monarca, que consiguió ganar su contienda contra los musulmanes, le dio las gracias construyéndole un monasterio en el que se incluyó la cueva.

Una de sus joyas más preciadas es el sepulcro de Doña Blanca de Navarra, un verdadero tesoro románico del siglo XII que, sumado al Claustro de los Caballeros y a la mezcla armónica de estilos, da como resultado un conjunto declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1889. 

 

San Millán de la Cogolla 

Los monasterios de Suso y Yuso en San Millán de la Cogolla son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y cuna de la lengua española, puesto que en sus bibliotecas fue donde, hace más de mil años, se escribieron las primeras palabras del romance, la lengua que derivó más tarde en el castellano.

El Monasterio de Suso surgió de las cuevas que habitaron los discípulos de San Millán en el siglo VI, mientras que el Monasterio de Yuso, construido para ampliar el anterior en el siglo XI, guarda importantes tesoros artísticos, como reliquias, pinturas y cofres. En la biblioteca de este último se conservan códices, biblias y manuscritos que convierten al conjunto en uno de los más notables de la Edad Media española.

Disfrutar al máximo de este patrimonio histórico y cultural es posible con visitas en las que disfrutar de sus rarezas bibliográficas, tallas de la mejor imaginería española, su púlpito de nogal del siglo XVI, arquetas de oro y marfil del siglo XI con las reliquias de San Millán y muchos otros tesoros.

 

Santo Domingo de la Calzada y el Camino de Santiago

Ubicado en la etapa 9 que llega desde Nájera hasta la 10, que se dirige a Belorado, Santo Domingo de la Calzada se adueña de este punto del recorrido del Camino de Santiago para mostrarle al peregrino la importancia que tuvo y sigue teniendo en este. De hecho, se dice que esta localidad nació en, por y para el camino, puesto que fue fundado en el siglo XI por el santo que le da nombre y cuya función era vital: acoger a los peregrinos en el último tramo de la epopeya.

 

En este lugar no solo se concentra una gran riqueza arquitectónica fruto de su situación, sino que también guarda la historia de una de las leyendas jacobeas más conocidas, la del gallo, la gallina y el peregrino ahorcado. Un hospital, un puente, una calzada y una iglesia que hoy en día ya no existe fueron algunas de las infraestructuras que el santo llevó a cabo para hacer más fácil el Camino de Santiago a los que lo emprendían, una historia que envuelve un lugar digno de conocer y recorrer.

 

El Valle de Alhama-Linares de yacimiento en yacimiento

En uno de los valles que forman parte de la Reserva de la Biosfera de La Rioja se encuentra un diamante en bruto del patrimonio riojano. Se trata del Valle de Alhama-Linares, un entorno protegido y aún por descubrir, perfecto para quienes huyen de la masificación y quieren disfrutar de la naturaleza y de los secretos que se esconden en ella. Además de visitar el poblado celtíbero de Contrebia Leukade, en Aguilar, y los abundantes castillos del territorio, el visitante no puede perderse la gran concentración de huellas de dinosaurios que se distribuyen por esta reserva.

 

Un total de 170 yacimientos con más de 11 mil huellas se distribuyen por 22 municipios de los diferentes valles. En el de Alhama-Linares se encuentra el yacimiento de la Virgen del Prado, en el que se puede disfrutar de las huellas de dinosaurio más antiguas de todo el conjunto. Este territorio es uno de los más importantes del mundo por el número y conservación de restos y un lugar perfecto para acudir en familia y adentrarse en el Cretácico Inferior.

 

Briñas y el embrujo del Ebro

 

Paseando por el Camino Vasco del Interior se llega hasta Briñas, una localidad bañada por el río Ebro cuya vegetación de ribera no se limita a choperas y arbustos, sino que también bordea plantaciones de viñedo que ofrecen un paisaje único del camino. Más allá del patrimonio histórico-artístico desperdigado por las callejuelas de la pequeña villa, el paseo por el río también muestra otras bellezas, como el puente de Briñas, construido en el siglo XIII, uniendo las dos riberas inundadas de viñedos que afianzan la fama de La Rioja como cuna del vino y que sorprenden en cada estación con su variación de colores. Frente al pueblo, antes perteneciente a su vecino Haro, se situaba una de las juderías más grandes del norte de España, arrasadas a finales del siglo XV pero aún presentes entre los viñedos en forma de tumbas antropomorfas excavadas en las rocas e incluso un santuario.

 

Descubrir la Reserva Natural Sotos de Alfaro

El Ebro, a su paso por Alfaro, dibuja una orografía especial y una vegetación singular que le ha valido la distinción de Reserva Natural a los Sotos de Alfaro. Numerosos caminos cruzan este espacio protegido que supone un placer tanto para deportistas como para amantes de la naturaleza en general. Esta reserva, que comprende una amplia franja del río, llega hasta el puente del ferrocarril que cruza hacia Castejón, y en ella se encuentran diversas especies de animales, como el visón europeo o el jabalí.

Meandros, islas y playas acogen milanos, garzas, cormoranes y muchas otras que se resguardan entre chopos, sauces y fresnos. En el soto del Estajao se encuentra un recorrido circular que lleva al visitante por un soto inundado con un área recreativa donde observar la singular naturaleza mientras se disfruta del descanso. Frente al Centro de Interpretación de la Reserva Natural de los Sotos de Alfaro, la Colegiata de San Miguel, declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional, acoge los nidos de cientos de cigüeñas en un espectáculo único.

 

El mar de vides de Aldeanueva de Ebro 

 

Desde Yerga a Aldeanueva de Ebro el paisaje viene firmado por líneas y más líneas de viñas que suman miles de hectáreas de cultivo continuo conocido por sus vecinos como “mar de viñas”. La mayoría de las bodegas de la zona son de pequeños productores, familias que se dedican a la enología y que producen algunos de los mejores vinos de la Denominación de Origen La Rioja.

 

Numerosas variedades de uva se pueden encontrar en Aldeanueva de Ebro y sus inmediaciones. Tempranillo, garnacha, mazuelo, graciano o viura cargan los viñedos donde se concentra la mayor riqueza en diversidad varietal de la comunidad autónoma. 

San Millan de la Cogolla