Vídeo: Todo sobre los campos de lavanda en la Provenza francesa

Los meses de verano son motivo de celebración en esta región gala, cuya vida gira entorno al cultivo, cosecha, producción y venta de la lavanda y los productos derivados de esta.

Senanque

Le llaman 'oro azul' y no es para menos: la lavanda ha sido y es el sustento de muchas familias de la Provenza que, generación tras generación, han visto cómo crecía el atractivo de sus campos entre los turistas. Abuelos, padres y nietos han dedicado su vida a esta planta, que ahora ocupa más de 20.000 hectáreas y que ha generado toda una cultura a su alrededor. Desde rutas turísticas para recorrer los cultivos y los pueblos que estos rodean hasta pequeños negocios familiares como destilerías y jabonerías, la lavanda se ha convertido en el principal motor de una región lila y azul en el rincón más mediterráneo de Francia.

La ciudad de Avignon, con su patrimonio cultural e histórico, es una de las mejores maneras de introducirse en el mar de lavanda de la Provenza francesa. A partir de aquí, el visitante podrá aprender todo sobre el ciclo de vida de esta flor de primera mano a través de los agricultores y de museos y centros culturales que recogen la historia de la región y su vinculación a la lavanda. El verano es la mejor estación para disfrutar del manto de color que ofrecen los campos y de las fiestas que se celebran alrededor de la cosecha de este oro azul con el aroma del cual es posible coronar el viaje en la principal meca del perfume, la ciudad de Grasse.