España

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Foto: Museo del Traje

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Conjunto de medias y zapatos neoclásicos

Durante el Neoclasicismo, que se materializa con la Revolución Francesa, los colores pastel son sustituidos por los bien definidos rojos pompeyanos, influencia de los descubrimientos de Pompeya y Herculano unas décadas antes. 

Foto: Museo del Traje

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Traje goyesco

A mediados del siglo XIX se consolida el llamado “traje de luces” para los toreros, que usan con frecuencia el color rosa en las distintas piezas que lo componen (chaqueta, chaleco, calzón, medias y faja).

Foto: Museo del Traje

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Túnica de Balenciaga

En la década de los años 50 del siglo XX, grandes diseñadores como Dior, Balenciaga y la mayoría de los creadores de la alta costura exploraron el color rosa, que en manos de actrices como Marilyn Monroe o Jayne Mansfield adquirió una dimensión erótica.

Foto: Museo del Traje

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Vestido “Teresa Cabarrús”, de Jesús del Pozo

En 2006, el diseñador Jesús del Pozo creó esta pieza en honor a Teresa Cabarrús, dama española que fue amante y después esposa de Jean-Lambert Tallien, político francés durante la Revolución Francesa.

Foto: Museo del Traje

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Cartel La vie en rose

Foto: WOMAD Gran Canaria

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WOMAD Gran Canaria

Foto: Unesco

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Cripta de la Colònia Güell

Foto: AgeFotostock

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Albarracín

Considerado por muchos como uno de los pueblos más bonitos no ya de Teruel, sino de España, el encanto de Albarracín reside en su ubicación: sobre la ladera de una montaña, rodeado por el río Guadalaviar. Enclave habitado desde la Edad del Hierro, de la actual Albarracín no hay que perderse sus murallas y torres medievales, que recorren toda la ladera de la montaña, el Alcázar, la Catedral del Salvador, ni el Palacio Episcopal o la Casa Consistorial. Su conjunto histórico fue declarado Bien de Interés Cultural en 1985.

Foto: AgeFotostock

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Calaceite

Perteneciente a la comarca de Matarraña, Calaceite se caracteriza por sus cuestas y calles adoquinadas, en las que destacan las casas solariegas construidas en piedra y decoradas con forja. Esta localidad es la puerta a Cataluña desde Aragón y su conjunto histórico es Bien de Interés Cultural desde 1973. Su plaza mayor, las capillas-portales o la bassa -o balsa- son algunos imprescindibles de este pequeño municipio en cuyas afueras, además, se pueden visitar los poblados ibéricos de San Antonio, Tossal Redó o Els Castellans.

Foto: AgeFotostock

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Valderrobres

La capital de la comarca de Matarraña está cruzada por el río homónimo. Valderrobres se sitúa sobre una colina, a los pies del río, y en su término municipal abundan los yacimientos arqueológicos, pues esta zona ha estado habitada desde tiempos inmemoriales. Su casco antiguo, al que se accede a través de un bello puente medieval que formó parte de las murallas de la localidad, está plagado de lugares de interés. Entre ellos destacan el Castillo – Palacio, la iglesia de Santa María la Mayor (gran ejemplo de gótico levantino), su Ayuntamiento o la Casa de los Moles.

Foto: AgeFotostock

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Rubielos de Mora

Sobre una planicie a casi 1000 metros de altura, Rubielos de Mora cuenta con un Conjunto Histórico Artístico donde destacan su casas solariegas y pequeños palacios de nobles, así como la Excolegiata de Santa María la Mayor o su Casa Consistorial. Además, el municipio cuenta con varias ermitas del siglo XV que son una delicia. De este siglo también datan los conventos de Agustinas y el de las Carmelitas Descalzas, ambos en piedra y con un bello claustro.

Foto: AgeFotostock

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Puertomingalvo

La belleza de esta localidad, ubicada en pleno Parque Cultural del Maestrazgo, se esconde entre sus estrechas calles adoquinadas. Con una historia que se remonta a los íberos, entre sus monumentos destacan su Castillo, el Portal Alto o de San Antón, así como el Hospicio de Poma, del siglo XV, y el Ayuntamiento. Las ermitas de San Bernabé y de San Bárbara también merecen una visita.

Foto: Biblioteca Nacional de España

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Biblioteca Nacional de España

Foto: AGE Fotostock

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El anfiteatro romano de Tarragona

La Ciudad Romana de Tarraco fue una de las principales ciudades de Hispania.

Foto: AP

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Madrid

La capital acoge durante la época navideña un elevado número de mercados, pero el que destaca por encima de todo es el Mercado de Navidad de la Plaza Mayor. En él se pueden ver más de 100 casetas en las que se vende corcho, musgo, árboles de navidad, adornos navideños y artículos de broma y juguetes entre otros muchos elementos. Este mercado tiene su origen en el mercado de pavos, turrones y dulces que se establecía aquí durante del siglo XIX. Aunque los artículos en venta han cambiado, el espíritu es el mismo: celebrar la Navidad. Del 24 de noviembre al 31 de diciembre.

Foto: Alisa Anton / Unsplash

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Granada

La Plaza de Bib-Rambla y la Fuente de las Batallas, muy cerca de la Catedral y en pleno centro de Granada, son los escenarios del Mercado de Navidad de Granada, donde los adornos y dulces navideños son los productos estrella. Formado por unos 70 puestos, en ellos también se ofrecen talleres demostrativos de fabricación de artesanía. Desde principios de diciembre hasta enero.

Foto: Rawpixel / Unsplash

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Sevilla

A orillas del río, en una de las avenidas más concurridas de Sevilla es donde se ubica el Gran Mercado de Navidad de Nervión. Con unas 50 casetas de maderas, en él se puede encontrar todo tipo de artículos navideños, así como una zona de restauración en la que degustar platos típicos sevillanos y otra de ocio en la que los más pequeños de la casa se pueden entretener. Del 5 de diciembre de 2018 al 5 de enero de 2019.

Foto: Ben White / Unsplash

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Valencia

El Mercado de Navidad de Valencia se sitúa alrededor de la Lonja, concretamente entre esta, la Iglesia de los Santos Juanes y el Mercado Central. Así se estableció en 2017, cuando cambió su ubicación de la Avenida del Oeste a esta. Guirnaldas, pesebres, juguetes y una gran cantidad de objetos decorativos navideños es lo que ofrecen los puestos que se instalan en este mercado navideño. Aún no se saben las fechas exactas, pero suele abrir la primera semana de diciembre y cerrar el Día de Reyes (6 de enero).

Foto: Markus Spiske / Unsplash

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Salamanca

El parque de la Alamedilla de Salamanca se llena de luz y color durante la época navideña gracias a su Mercado Navideño. Un gran arco de luces da la bienvenida al visitante que podrá admirar las luces de colores que adornan el parque. Además, un gran árbol de navidad preside el recorrido de las más de 40 casetas de madera con productos artesanales y regalos. Del 30 de noviembre al 30 de diciembre de 2018.

Foto: Jez Timms / Unsplash

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Zaragoza

La plaza del Pilar se transforma en Navidad en una auténtica mini ciudad en la que los zaragozanos pueden disfrutar de un inmenso Belén con más de 50 figuras, una pista de patinaje y, por supuesto, un mercado de más de 40 casetas al más puro estilo europeo en el que se vende todo tipo de productos: artesanía, joyería, juguetería, ropa, decoración, gastronomía… Aún no se saben las fechas exactas, pero suele permanecer desde la primera semana de diciembre hasta la primera de enero.

Foto: Nicole Honeywill / Unsplash

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Santiago de Compostela

El Mercado de Nadal de Santiago de Compostela se sitúa en la rua Carreira dos Condes. Con casi 90 casetas dedicadas a marionetas, dulces o artesanía, entre otros productos, este mercado acoge también el denominado “Espacio creativo”, donde se celebran distintos talleres para pequeño y mayores en los que entretenerse y divertirse. Del 1 de diciembre al 5 de enero.

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Santander

Las más de 70 casetas que acoge este Mercado de Navidad se instalan en la plaza de las Farolas. Este mercado ha pasado a lo largo de historia por muchas localizaciones -la Plaza Porticada, Jardines de Pereda, Plaza de Pombo- y todas tenían en común los tipos de artículos que se vende: adornos de navidad y todo tipo de artesanía relacionada con esta época de año. Del 5 de diciembre de 2018 hasta el 6 de enero de 2019.

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Bilbao

En la céntrica calle Bailén de Bilbao es donde se instala su tradicional Mercado Navideño. Unas 40 casetas en las que se venden todo tipo de artesanía y productos de la cocina vasca, así como juguetes y otros artículos para los pequeños de la casa. Este año aún no están establecidas las fechas, aunque suele abrir la primera semana de diciembre y cerrar justo antes de Reyes.  

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Barcelona

El Mercado de Navidad más mágico de la Ciudad Condal es de la Fira de Santa Llúcia. En este mercado que se instala frente a la Catedral de Barcelona, en la plaza Nova, se puede encontrar todo tipo de artesanía, dulces típicos de navidad y otras delicias gastronómicas. Este mercado se lleva instalando desde 1786, lo que le convierte en una de las tradiciones más antiguas de la ciudad. Entre los artículos a la venta destacan las figuras para el Belén, donde el “caganer” es el rey. Del 30 de noviembre al 23 de diciembre.

Foto: AgeFotostock

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Tradiciones VS Halloween

La noche del 31 de octubre se celebra la Víspera de Todos los Santos, más conocida en el mundo anglosajón como Halloween. Ya sabéis, esa noche entre terrorífica y divertida con disfraces, calabazas decoradas y niños viviendo aventuras. Hasta hace poco, sólo lo veíamos en las películas; pero ya se celebra también por aquí. Y está bien disfrutarla; aunque conviene no olvidar las tradiciones… Algunas, además, son mucho más curiosas.

 

Foto: Daniel Muñoz / Wikicommons

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Palacio de los Hornillos

Ubicado en Las Fraguas, en Arenas de Iguña (Cantabria), esta espectacular mansión fue el escenario donde Alejandro Amenábar rodó los exteriores de Los Otros. Ubicado en una finca en la que se encuentra también otro palacio, la Casona de las Fraguas, fue el Palacio de los Hornillos, del siglo XIX, el elegido como lugar en el que Grace Stewart espera junto a sus hijos a que su marido regrese de la II Guerra Mundial.

Foto: PortAventura World

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PortAventura World

El parque temático PortAventura World propone unas jornadas cargadas de intensidad y terror. Para aquellos adictos al miedo propone un recorrido por el interior de la Gran Pirámide Maya, donde a los profanadores les llegará inexorablemente la maldición de los dioses. Otros recorridos terroríficos son [REC] Experience, el pasaje cerrado más largo de Europa; Horror Texas, donde los muertos salen de sus tumbas y atacan a los seres humanos para alimentarse; y la Selva del Miedo, donde un velo de niebla invade la espesura de la Polynesia e impide ver la llegada de los seres de la noche.

Además, el 31 de octubre, el parque temático celebrará la Gran Noche de Halloween, cuando, en cuanto caiga la noche, zombis, criaturas del mal y siniestros personajes invadan las calles del parque con música y desfiles.

Para los más pequeño también se ha creado atracciones y espectáculos adaptados. Este es el caso de la Expedición Encantada de Tadeo Jones, un pasaje de terror adaptado a los más pequeños. Además, en Sesamo Avenue, el conde Draco y sus amigos son los protagonistas de un espectáculo especial.

Foto: Horrorland

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Horrorland

Para aquellos que tengan las cosas claras y lo que deseen sea pasar miedo durante la noche de Halloween, su destino es Horrorland (Cercs, Barcelona). Este parque está dedicado en exclusiva al terror y es su especie en el sur de Europa. Plagado de pasajes del terror, casas encantadas, escape rooms, espectáculos y juegos interactivos, aquí lo importante es pasarlo mal. Además, las calles están tomadas por personajes terroríficos que deambulan interactuando con los visitantes. Este parque sólo estará abierto los fines de semana del 10 de octubre al 17 de noviembre.

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Barcelona

En pleno barrio Gótico y rodeando la catedral se instala la tradicional Fira de Santa Llúcia que se viene celebrando desde 1786 en este mismo lugar. En la feria se encuentran todo tipo de objetos decorativos de Navidad, árboles, muérdago, figuritas con las que montar el pesebre y el tradicional “tió”, un tronco ataviado con elementos navideños que es apaleado en los hogares catalanes para que ofrezca muchos regalos. Otra de las tradiciones catalanas que se puede encontrar en los puestos de la feria es la figurita del “caganer”, un personaje escatológico (se lo representa agazapado haciendo sus necesidades) que forma parte del pesebre. Cada año, el “caganer” suele adoptar la imagen de algunos de los personajes de actualidad. Del 30 de noviembre al 23 de diciembre.

Fototeca 9x12

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Playa de Barayo

En este arenal limitado por riscos tapizados de verdor desemboca el río Barayo, creando dunas y marismas de gran valor ecológico.

Getty Images

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Prados y montes cerca del mar

Los alicientes paisajísticos de la Costa Verde de Asturias no abarcan únicamente el litoral del Cantábrico, sino que incluyen también parajes de interior, situados a poca distacia del mar. Desde numerosas localidades pueden emprendenrse excursiones a pie que discurren entre bosques, prados y miradores. Otras propuestas invitan a escalar montes como la Cabeza Ubena, de 1188 metros, yecho del municipio de Llanes.

Getty Images

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Cudillero

La vida en esta aldea de pescadores, encastrada en una estrecha bahía, gira en torno a su puerto Viejo, frente al que se abre la plaza de La Marina.

AGE Fotostock

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Cueva de Tito Bustillo

Situada en Ribadesella, esta gruta descubierta en 1968 guarda pinturas prehistóricas (22.000 a 10.000 a.C.).

Getty Images

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Castro de las Gaviotas

Esta formación rocosa se localiza frente a la playa de La Huelga, en el municipio de Llanes, donde el río Cecilio desemboca creando un bello arenal.

ACI

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Briones

El Museo de la Cultura del Vino, situado en esta localidad, expone obras de Picasso, Sorolla y Chillida. En su jardín tiene 220 variedades de cepas.

AGE Fotostock

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Sierra de La Demanda

El pico San Lorenzo, de 2260 m, es el más alto de la Sierra de La Demanda, un paisaje protegido que se extiende por el oeste riojano.

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Bodega Lopez de Heredia

Los alicientes monumentales y paisajísticos de La Rioja pueden combinarse con catas, cenas con maridaje y paseos entre viñas, a pie, en bicicleta o a caballo. Muchas bodegas realizan visitas comentadas. Algunas también ofrecen alojamiento y relajantes sesiones de vinoterapia. En Brionesy Haro, por ejemplo, han apostado por la fusión entre tradición y arquitectura contemporánea, como la de Bodegas López de Heredia-Viña Tondonia, un diseño de la arquitecta de origen iraquí Zaha Hadid.

AGE Fotostock

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Monasterio de Yuso

Los sobrios muros de este monasterio guardan tesoros como la Sala de los Reyes y el claustro, donde se exhiben pinturas, marfiles y cantorales.

AGE Fotostock

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Monasterio Santa Maria la Real

En este monasterio de Nájera se conserva el tríptico "Ángeles tocando música", del siglo XV, pintado por el el maetsro flamenco Han Memling.

Foto: Les Cols Pavellons

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Les Cols Pavellons

Girona

Calificado como hotel rural, este lugar es pura magia. Situado muy cerca del paraje volcánico de la Garrotxa, en la finca de una típica masía catalana del siglo XII, Les Cols Pavellons está formado por 5 módulos o pabellones levantados en cristal con capacidad para dos personas desde donde formar parte de la naturaleza que lo rodea. Los arquitectos que realizaron este proyecto son RCR, ganadores del Permio Pritzker en 2017, considerado el Nobel de la Arquitectura. En cuanto al precio, una noche en este alojamiento cuesta 360 €.

Foto: Aire de Bardenas

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Aire de Bardenas

Navarra

En medio de un campo de trigo, en las inmediaciones de la localidad de Tudela y muy cerca del Parque Natural de las Bardenas Reales, las burbujas de Aire de Bardenas parecen pompas de jabón en medio de la nada. Diseñadas por Pierre Stéphane Dumas, son portátiles y su diseño no perturba el entorno, por otro lado, perfecto para disfrutar de los cielos limpios y estrellados del parque eólico que tienen en las inmediaciones. El precio de una noche en estas burbujas parte de los 265€.

Foto: Museo Nacional del Prado

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Museo del Prado

La que probablemente es la mejor pinacoteca del mundo, celebró en 2019 su 200 aniversario. Abrió sus puertas el 19 de noviembre de 1819 con apenas 311 obras de la Colección Real. Hoy esta colección asciende hasta las 16.028 piezas. Disfrutar de todas ellas en una sola sesión es tarea imposible, por lo que lo mejor es preparar bien el recorrido a realizar, visitar el museo durante varios días o, simplemente, ver la colección completa a través de internet. La web del Museo del Prado cuenta con un apartado llamado “Colección” en el que desgrana cada cuadro y cada obra de arte del museo. Con obras de cientos de autores de todos los tiempos perfectamente catalogadas, una simple búsqueda ofrece los resultados deseados: descripción, contexto de la época o autoría, además de la posibilidad de descargar parte de esta información y ver al detalle cada pincelada del lienzo gracias a un potente zoom.

Por otra parte, con motivo del 200 aniversario, en el perfil del Museo del Prado de Instagram cada día, un experto explica detalladamente una de las obras expuestas a través de una emisión en directo en los “stories”.

 

Foto: AGE fotostock

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Iglesia de San Vicente, Ávila

Los orígenes de la iglesia de San Vicente conectan la historia de la ciudad con la presencia judía. Cuenta una leyenda que, tras haber sido mordido por una serpiente venenosa, la víctima, un judío, prometió a Dios convertirse al cristianismo si conseguía curarse. Como se salvó, construyó él mismo el templo primitivo que se convertiría en esta iglesia. A pesar de que los testimonios arquitectónicos que quedan en pie en la judería de Ávila son escasos, aún se pueden recorrer calles como la de los Reyes Católicos, donde había instalados numerosos comercios judíos y la sinagoga de Belfarad, o la antigua calle de los Zapateros –hoy Vallespín– en referencia a uno de los oficios más extendidos entre la comunidad sefardí.

Foto: AGE fotostock

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Aljama de Santa Cruz, Sevilla

La mayoría de historiadores coinciden en que la judería sevillana es, posiblemente, una de las más antiguas de la Península Ibérica. El barrio vivió su apogeo en el siglo XIII y tuvo tres sinagogas, las actuales iglesias de Santa María la Blanca, San Bartolomé y otra ubicada en lo que hoy es la Plaza de la Santa Cruz. Una de las calles más icónicas del barrio de la Santa Cruz es la calle de la Judería, donde se pueden contemplar el arco y el torreón que formaban parte de la puerta que comunicaba el Alcázar con el barrio judío.

Foto: AGE fotostock

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Judería de Tarazona


La antigua sinagoga, la calle Judería, la Casa de la Carnicería y el cementerio son algunos de los testimonios repartidos entre la judería vieja y la nueva de la localidad zaragozana de Tarazona. Su antigua almaja cuenta con una larga trayectoria que, debido a su aislamiento provocado por la complicada orografía, se ha conservado en muy buen estado. Sin embargo, lo que más llama la atención son las espectaculares casas colgadas. Ubicadas en el límite norte de la judería vieja, fueron construidas en la misma muralla y las ocupaban linajes de la baja nobleza. 
 

Foto: AGE fotostock

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Plaza Trascorrales, Oviedo

La abundancia de documentos que describen la vida de la comunidad judía en la capital asturiana compensa la escasez de testimonios arquitectónicos que nos han llegado hasta la actualidad. Uno de estos documentos clave son las Ordenanzas, de 1274, que obligaban a los judíos a vivir en los límites del barrio de Socastiello, cuyas estrechas calles son el mejor testigo. En la plaza de Trascorrales, en la Ciudad vieja, se halla el edificio de las pescaderías, probablemente relacionado con los judíos, y la antigua carnicería, donde la comunidad hebrea conseguía la carne kósher.

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Sinagoga de Santa Maria la Blanca, Toledo

La que se considera la antigua sinagoga Mayor de Toledo es uno de los mayores símbolos de la presencia judía en la célebre ciudad de las Tres Culturas. Se cree que fue construida en el siglo XII, durante el reinado de Alfonso VIII, con una fuerte influencia del arte nazarí. La presencia judía en Toledo es fechada, al menos, desde el periodo visigodo, y en su máximo momento de apogeo llegó a albergar hasta diez sinagogas. Actualmente, ocupa casi el 10% del espacio urbano y la mejor manera de descubrirla es dejarse perder por su intrincado laberinto de calles.

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Catedral de Santa María, Tudela

La judería vieja y la judería nueva de Tudela son testimonio de la larga presencia judía de este municipio navarro, que tuvo sus inicios en el siglo IX. Fundada en el año 802, en ella convivieron, durante más de 400 años, musulmanes, judíos y mozárabes, quienes imprimieron a la ciudad un mestizaje cultural reflejado en sus monumentos y en el trazado de sus callejas retorcidas, pasadizos, murallas y atalayas. Alrededor de la catedral de Santa María convivían dos barrios judíos y una morería. Además de varias sinagogas, recientemente se ha localizado un cementerio judío. 

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Parque Nacional del Teide (España)

El recorrido por el mayor de los parques de las Islas Canarias es realmente una experiencia única durante la cual se contempla uno de los más impresionantes espectáculos geológicos del mundo, con su conjunto de coladas y conos volcánicos de caprichosas formas y armoniosos colores. En el Centro de Visitantes de El Portillo informan de la variedad de longitud y dificultad de las muchas opciones senderistas que ofrece el Parque: rutas cortas como la de Arenas Negras o la de Los Roques de García y más largas, como la de La Fortaleza o la de Siete Cañadas. En primavera hay un aliciente añadido para visitar el Teide, la floración de los tajinastes en medio de estos paisajes volcánicos.

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Balcones de Ordesa, Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (España)

Las más altas cimas pirenaicas ofrecen un impresionante abanico de posibilidades senderistas. Desde la localidad de Torla, a 1.033 m. de altitud, se accede a más de 250 kilómetros de senderos señalizados que además de facilitar el contacto con la naturaleza permiten aproximarse al mundo ganadero y montañés y disfrutar de la contemplación de un paisaje único.