Italia

1 / 359

Foto: iStock

1 / 359

Fe y tradición en un centenar de iglesias

Crecida al fragor de las Cruzadas, Matera y sus alrededores albergan más de 150 iglesias, fruto del continuo tráfico de peregrinos y soldados a Tierra Santa. A medio camino entre el arte latino y la herencia bizantina son numerosos los ejemplos artísticos de éstas, sobre todo en los frescos y las pinturas, con ejemplos tan famosos como la de San Pietro Caveoso, la de Santa Maria di Idris e San Giovanni o la iglesia rupestre de San Pietro Barisano. Un legado cultural de valor incalculable que atrae anualmente a miles de viajeros.

Foto: iStock

2 / 359

La Murgia Materana, una propuesta verde

Tal y como sucede con Matera, la vecina Murgia está formada por una serie de colinas y pequeños montes que han sido horadados por el ser humano desde hace decenas de siglos. Esto ha conferido al paisaje un sinfín de hoyos y oquedades, aprovechadas como vivienda o como refugio de rebaños. Junto a ello crece una naturaleza indómita, distribuida por más de 6.000 hectáreas, y cruzada por el río Bradano. Un paraíso repleto de animales, como las rapaces, que se pueden avistar desde los numerosos itinerarios que recorren el Parque y que además suponen un buen contrapunto atlético para la escapada. Allí también espera el belvedere, un espléndido mirador en lo más alto de la Murgia desde el que se domina una sensacional vista de la ciudad.

Foto: iStock

3 / 359

Ciudad esculpida

Entender Matera sin comprender sus Sassi, unas cuevas rupestres que se han habitado de manera ininterrumpida desde hace varios milenios es imposible. Horadadas por la acción del hombre y por la erosión de las calizas que la conforman, han servido de hogar a los materanos, que han legado a través de estas paredes su historia. Cuajada de iglesias, la vida de la ciudad se ha sucedido intramuros durante buena parte de su historia, así hasta llegar al siglo XX, cuando la degradación de los Sassi levantó la voz de alarma en las instituciones italianas. A partir de ahí comenzó la ‘resurrección’ urbanística de la ciudad, que vio como sus Sassi se convirtieron en 1993 en Patrimonio Mundial de la Unesco y en 2019 es Capital Cultural de Europa. Así es y así ha evolucionado Matera, una ciudad esculpida en piedra desde la Prehistoria.

Foto: iStock

4 / 359

Verona con todo amor

Es tan fácil enamorarse de Verona como enamorarse en Verona… O al menos así lo explicó William Shakespeare con Romeo y Julieta. Cuando se llega a esta encantadora ciudad se aprecia el buen ojo literario del escritor inglés para ambientar sus obras: pocas ciudades tan súmamente románticas como Verona. La ciudad conserva monumentos de épocas muy distintas, desde su origen romano al esplendor renacentista. Un placer pasear por la plaza delle Erbe, con la animación de sus cafés, y por la Dei Signori, la más monumental. Además, Verona retoma vuelos directos este verano desde España por lo que es una base fenomenal para descubrir la zona del Veneto... o para disfrutar de su festival de ópera en su icónico anfiteatro. 

 

Foto: iStock

5 / 359

La Toscana, donde comenzó todo

Cuando el joven Leonardo finaliza su dibujo a pluma conocido como Paisaje del valle del Arno, lo fecha mediante escritura especular, una de sus muchas habilidades: "El día de Nuestra Señora de las Nieves, 5 de agosto de 1473". En el dorso anota que está satisfecho del resultado.

No es para menos, la perspectiva aérea está muy lograda y en el dibujo se contempla un bello paisaje del corazón de la Toscana con el poblado fortificado de Montevettolini, una de las muchas villas y palacios que la familia Medici poseyó en la región y que fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad, la colina de Monsummano Alto y la llanura con el río. El joven conoce bien esos paisajes porque desde los quince años su vida transcurre entre Vinci, su ciudad natal, y Florencia, donde asiste al taller del maestro Andrea de Verrocchio como aprendiz.

Foto: iStock

6 / 359

Una última cena en Milán

En 1482, Lorenzo de Médici decide enviar a Leonardo da Vinci, por entonces en su madurez creativa, a Milán como emisario florentino. En la carta que escribe de presentación, y que se conserva en el Códice Atlántico, describe las diferentes habilidades de su enviado; la principal, destaca, es la ingeniería. Así pasó a formar parte de los ingenieros ducales de los Sforza durante veinte años; algo que no perjudicó en absoluto para que el genio pintara La última cena, una de las obras más representativas del Renacimiento y que se puede ver en la iglesia y convento de Santa Maria delle Grazie, que es Patrimonio de la Humanidad.

Foto: iStock

7 / 359

Venecia cuando no estaba en peligro por el turismo

Durante los siguientes años, Leonardo da Vinci no deja de viajar por Italia. Estuvo en Venecia, donde trabajó en un sistema de defensa contra las posibles invasiones de los turcos. En la ciudad, se guarda uno de los sus dibujos más importantes: El Hombre de Vitruvio. Se trata de un estudio de anatomía sobre las proporciones ideales del cuerpo humano. Se conserva desde 1822 en la Galería de la Academia de Venecia, aunque se exhibe al público tan sólo una vez cada diez años por motivos de conservación.

Foto: iStock

8 / 359

El éxito de un 'rockstar' del arte

En 1501 volvió a Florencia. Allí, tal como lo describió Giorgio Vasari, se convirtió en un ídolo de masas. Cuenta el primer biógrafo de artistas italianos que “hombres y mujeres, jóvenes y viejos acudían a observarla como si estuvieran participando en un gran festival”. Aún hoy el público sigue acudiendo en masa para contemplar la belleza de La Virgen y el Niño con Santa Ana y San Juan Bautista, aunque ya no al convento de la Santissima Annunziata donde realizó el cartón que debía servirle como boceto para la pintura final. Ésta no acabó por realizarse nunca, y hoy el famoso boceto se puede visitar en la National Gallery de Londres.

Foto: iStock

9 / 359

Tristeza en Roma

Antes de su viaje a Roma, le dio tiempo de pintar La Gioconda, uno de los retratos que más literatura ha generado de la Historia del Arte. Y pareciera que la vida sonreía a Leonardo, pero no. En el Vaticano, Rafael y Miguel Ángel, tenían trabajo sin parar; no así Leonardo, quien no dejaba de sumar desengaños y decepciones. ¿Qué ocurrió? “Los Médici me han creado, los Médici me han destruido”, dejó escrito el genio, antes de viajar a Francia. No volvería ya más a Italia.

Foto: iStock

10 / 359

Apulia

El tacón de la bota de Italia es el secreto mejor guardado del país. Un recorrido desde Bari pasa por playas encajadas entre acantilados tapizados de pinos, se detiene en pueblos de trulli (casas de tejado cónico) y descubre castillos de formas enigmáticas. La sabrosa cocina de la zona, así como el fascinante baile de Taranto, son la guinda de este viaje por una de las zonas más entrañables de Italia. Además, en mayo las temperaturas permiten dearse el primer baño de la temporada y disfrutar de los enclaves más icónicos con calma. 

11 / 359

Alberobello

Los trullos, casas de tejado cónico de piedra y muros encalados, ocupan el centro de esta localidad del valle de Itria.

Foto: iStock

12 / 359

Pistoia

Apartada de las rutas turísticas más trilladas y situada a medio camino entre Florencia y Lucca, aparece Pistoia, con sus techos de tejas ocre que anuncian un núcleo toscano modelo. Esta ciudad se reivindica como una excelente parada para conocer la auténtica Toscana, cuyas raíces se asientan en la Edad Media. En la Piazza del Duomo encontramos el conjunto de edificios de visita imprescindible: la catedral, el baptisterio y el campanile. Para los amantes del arte, el Museo Civico y el Museo Marino Marini exponen la historia y el arte pistoiano. Y para los más folclóricos, la Giostra dell’Orso, un viaje en el tiempo que, cada año a finales de julio, transforma Pistoia en un escenario de medieval.

Foto: iStock

13 / 359

Pitigliano

Un conjunto de serpenteantes, callejones adoquinados, elegantes arcos y pintorescas casas de roca dan forma a este pueblo de origen etrusco que se convirtió en feudo de las ricas familias Aldobrandeschi y Orsin. Éstos ampliaron la fortaleza, reforzaron las murallas y construyeron el imponente acueducto. De aquella época queda la Piazza Petruccioli y la Piazza Garibaldi, conectadas entre sí. Visita imprescindible en Pitigliano es la Piccola Gerusalemme, el antiguo gueto donde se estableció la comunidad judía cuando el papa Pío IV los expulsó de Roma en el siglo XVI.

Foto: iStock

14 / 359

Anghiari

En la provincia de Arezzo, destaca este pequeño pueblo de casa apiladas que se asienta sobre un antiguo emplazamiento romano. El monasterio de San Bartoleo y la iglesia de la Badia son sus dos monumentos medievales más representativos, pero hay mucho más, palacios, pequeños oratorios, patios que albergan agradables restaurantes que se descubren en un paseo por sus calles empinadas y estrechas.

Foto: iStock

15 / 359

Cortona

Es uno de los mas antiguos asentamientos etruscos de la Toscana, fundada en el siglo V a.C. Situada al sur de la región, Cortona se convirtió en centro de peregrinación viajera hace unos años cuando el libro y la película Bajo el sol de la Toscana pusieron en relieve su indudable encanto. Las vistas de toda la Val di Chiana desde lo alto de la población son impresionantes.

Foto: iStock

16 / 359

Monteriggioni

Entre Siena y Florencia se encuentra este pequeño pueblo amurallado y altas torres medievales en el que el tiempo parece haberse detenido. El castillo fue fundado a mediados del siglo XIII por la República de Siena para defenderse de los florentinos, hasta que en el siglo XVI, ambas fueron anexionadas a Florencia. Con varias puertas de entrada a la ciudad, conviene hacer el paseo por las murallas para hacerse una idea exacta de cómo es la población y sus alrededores.

Foto: iStock

17 / 359

San Gimignano

Cerca también de Siena se halla la ciudadela medieval mejor conservada de la región, que se erige sobre una colina, a 324 metros sobre el nivel del mar, dominando el valle de Elsa. Con sus catorce torres cuadrangulares asomando en el horizonte (en su origen contaba con 71), la ciudad está repleta de monumentos de imprescindible visita como la Collegiata, la catedral del siglo XII, con frescos renacentistas, el Palazzo del Popolo del siglo XIII y la iglesia de San Agostino, otra joya del románico toscano.

Foto: iStock

18 / 359

Montepulciano

Al sur de Siena se halla este pueblo de vinos deliciosos, como el Vino Nobile de Montepulciano, y arquitectura excepcional. La Piazza Grande es su centro y acumula un buen puñado de edificios como el Ayuntamiento, gótico y con una torre elevada desde la que se contempla todo el alrededor. La Catedral y la iglesia de San Agostino, junto con el santuario de la Madona del Biagio, en las afueras, son de visita obligada.

Foto: iStock

19 / 359

Volterra

A pocos kilómetros de San Gimignano se encuentra Volterra, un espléndido compendio de la arquitectura y del arte de los distintos períodos etruscos, romanos, medievales y renacentistas. El teatro romano y las sólidas murallas que rodean un bello casco medieval son algunos de sus alicientes.

Foto: iStock

20 / 359

Montefioralle

En el valle de Chianti, famoso sobre todo por sus vinos, despunta este pequeño y encantador pueblo medieval de calles empedradas y flores en los alféizares. Cada mes de septiembre se celebra aquí el festival Expo del Chianti Clasico, que permite degustar los caldos de la región y conocer mejor sus excelencias.

Foto: iStock

21 / 359

Pienza

Toda la esencia de la Toscana se concentra en esta localidad y en sus alrededores con leves colinas en las que zigzaguean hileras de cipreses. Pienza surge del sueño del Papa Piccolomini que en el siglo XV emprendió la tarea de convertir un pequeña aldea en una modélica ciudad renacentista. Todas las calles llevan a la plaza principal donde emerge el maravillosos Duomo y en cuyos alrededores se puede comprar y degustar el queso pecorino. No perderse la vista desde el mirador con una espectacular panorámica al Valle di Orcia.

Foto: iStock

22 / 359

Montalcino

Desde lo lejos se vislumbra la portentosa fortificación, aupada sobre una colina, de Montalcino. En esta localidad se producen algunos de los mejores vinos de Italia, los Brunello, además del Rosso di Montalcino i Sant'Antimo El pueblo se encuentra entre el monte Amiata y el mar, a unos 45 kilómetros de Siena, en pleno Valle de Orcia y su origen se remonta al siglo XII. El paseo por sus callejuelas empedradas cuenta con muchos alicientes, y uno de ellos, sin duda, es sentarse en una de sus plazoletas para degustar una copa de tinto. 

Tomas Clocchiatti

23 / 359

Biblioteca Municipal Sandro Penna (Perugia, Italia)

El edificio diseñado por el arquitecto Italo Rota no pasa desapercibido en el barrio de San Sisto. La biblioteca con forma de seta psicodélica se inauguró en 2004 y desde entonces es uno de los planes imprescindibles en Perugia para amantes de la arquitectura y el diseño. En su interior, el efecto es el de haber entrado en una lámpara pop. La luz que se filtra desde el exterior a través del revestimiento rosado ayuda a crear un ambiente relajado que favorece la concentración. Además, el fondo bibliográfico presta especial atención a las necesidades de los lectores más jóvenes, con una sala que alberga los libros clasificados según los distintos grupos de edad.

Boris Stroujko / Shutterstock

24 / 359

El Foro Romano

El Foro era el centro político, religioso y económico de la antigua Roma. En la fotografía, las columnas del templo de Saturno y el arco de Septimio Severo.

 

Elia Locardi

25 / 359

El Coliseo

El Anfiteatro Flavio, Colosseo o Coliseo empezó a construirse bajo el gobierno de Vespasiano (años 69-79) y fue inaugurado por el emperador Tito el año 80. Se realizan visitas guiadas nocturnas.

 

Massimo Ripani / Fototeca 9x12

26 / 359

Museos Capitolinos

Exhiben pintura y escultura desde la época de la antigua Roma hasta el siglo XVI. Ocupan el Palacio Nuevo y el de los Conservadores.

 

Giovanni Simeone / Fototeca 9x12

27 / 359

El Panteón

La única abertura del edificio es el óculo de 9 metros de diámetro de la cúpula. Erigido en el año 126 d.C., el papa Bonifacio IV lo consagró iglesia de Santa Maria ad Martyres en el 609.

 

ansharphoto / Shutterstock

28 / 359

El Panteón

De noche, la ajetreada plaza del Panteón recupera la calma. Sobre el pórtico de ocho columnas se aprecia la inscripción dedicada a Agripa, promotor del primer templo.

 

Pietro Canali / Fototeca 9x12

29 / 359

Plaza Navona

El lugar donde se hallaba el Estadio de Domiciano en el año 86 lo ocupan hoy tres fuentes escultóricas: la de los Cuatro Ríos, la de Neptuno (en primer término) y la del Moro.

 

Getty Images

30 / 359

Bocca de la Verità

La Bocca de la Verità fue probablemente una tapa de alcantarilla en tiempos de la antigua Roma. Hoy se halla encastrada en la pared de la basílica de Santa María en Cosmedin, a poca distancia del Circo Máximo.

.

Stefano Politi Markovina / AWL Images

31 / 359

Barrio del Trastevere

Este barrio cuyo nombre significa "al otro lado del río Tíber" está repleto de tabernas, templos con tesoros artísticos y comercios tradicionales. 

Richard T Nowitz / AWL Images

32 / 359

Isla Tiberina - Roma

El puente Fabricio o de las Cuatro Cabezas comunica el Campo de Marte con la isla Tiberina. Es el puente más antiguo de Roma, del año 62 a.C.

Patrizio Napolitano

33 / 359

Santa Maria in Trastevere

La basílica de Santa Maria in Trastevere (del siglo III y renovada en el XII) es una de las iglesias más antiguas de Roma. El interior destaca por el techo de madera, las columnas de mármol que separan las tres naves, y los frescos y mosaicos que decoran las capillas. 

Massimo Pignatelli / Fototeca 9x12

34 / 359

Palacio Borghese

El Sátiro danzante (copia del siglo II de una escultura griega) es una de las obras clásicas del Palacio Borghese, un museo de arte repleto de pinturas de Caravaggio y esculturas de Bernini.

 

Maurizio Rellini / AWL Images

35 / 359

Fontana de Trevi

La fuente, de 1732, se halla en el lugar donde finalizaba el Aqua Virgo, uno de los acueductos que suministraban agua a la ciudad de Roma en tiempos del Imperio.

 

Fototeca 9x12

36 / 359

Catedral de Palermo

Fundada en el siglo XII, exhibe rasgos bizantinos y normandos, y un pórtico gótico catalán, añadido en el siglo XV.

Fototeca 9x12

37 / 359

Museo de las Marionetas de Palermo

La Opera dei Pupi, teatro de marionetas, se popularizó en Sicilia a inicios del siglo XIX. Los titiriteros contaban historias basadas en la literatura caballeresca medieval, los poemas del Renacimiento y la vida de santos y bandidos famosos. El Museo Internacional de la Marioneta (Piazza Antonio Pasqualino, 5) recopila la historia de este oficio. 

Fototeca 9x12

38 / 359

Iglesia de la Martorana

Es el otro nombre por el que es conocida la iglesia de Santa Maria dell'Ammiraglio. De origen normando, el interior está decorada con mosaicos bizantinos.

Fototeca 9x12

39 / 359

Teatro Massimo de Palermo

Icono de la vida cultural siciliana, fue inaugurado en 1897. Preside son su fachada clásica la plaza Giuseppe Verdi.

Fototeca 9x12

40 / 359

Fontana della Vergogna en Palermo

La Fuente Pretoria, apodada la fuente de las vergüenzas (siglo XVI), denominada así por sus esculturas desnudas, se alza en el centro de la Plaza del Ayuntamiento.

Fototeca 9x12

41 / 359

El mercado Ballaró de Palermo

Fototeca 9x12

42 / 359

El típico dulce cannolo siciliano

Fototeca 9x12

43 / 359

Mondello

A 10 km de Palermo, este pueblo marinero se encaja entre los montes Gallo y Peregrino. Tienen fama las tabernas de pescado de su puerto.

Foto: AgeFotostock

44 / 359

Matera, Italia

Las rocas legendarias y las singulares viviendas trogloditas de Matera, en Italia, van a ser el escenario de la capital europea de la cultura 2019. Los sassi de Matera suelen ser comparados con un belén rocoso. Pero, en realidad, se trata de un enjambre de más de 1000 casas-cueva excavadas en la toba o tufo volcánico, la mayoría hoy convertidas en detallistas hoteles boutiques y restaurantes. Entre estas especiales casas, hay también pequeñas iglesias rupestres, algunas con frescos medievales de gran valor histórico, como Santa Lucia alle Malve o Santa Barbara, o, algo más alejados, conjuntos monásticos primitivos, como el Convicino de Sant’Antonio o Madonna delle Virtú. Todo ello llevó a declarar los Sassi de Matera como  Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Foto: Gtres

45 / 359

Cocinar pasta en Emilia Romagna

Si hablamos de Italia pensamos inevitablemente en pasta y la región de Emilia Romagna es el origen de todo. Y si unimos todo esto tenemos Casa Artusi, en Forlimpopoli, una escuela de cocina dedicada a Pellegrino Artusi, considerado por muchos el padre de la cocina italiana gracias a su libro “La ciencia en cocina y el arte de comer bien”, manual de la cocina casera italiana por excelencia. Bajo las directrices de las recetas de cientos de cocineras que Artusi unificó en este libro, Casa Arusi da cursos de cocina de pasta fresca para principiantes y veteranos, convirtiendo la experiencia del viaje en única. No hay nada mejor que aprender a hacer pasta fresca en el lugar donde nació. 

Foto: Luca Micheli / Unsplash

46 / 359

Matera

Al sur de Italia, la ciudad de Matera es una ciudad nacida de la piedra. Su centro histórico, conocido como “Sassi” está, literalmente, excavado sobre la piedra del barranco donde su ubica esta ciudad. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco representa un ecosistema urbano único que se remonta hasta la prehistoria, cuando se habitaba en cuevas. Y es que muchas de las casas que se internan en la toba volcánica del barranco de Matera han sido habitadas sin interrupción desde la Edad de Bronce.

Este año, además, Matera está de enhorabuena ya que ha sido declarada Capital Europea de la Cultura 2019, por lo celebrará un sinfín de actividades que evitarán que nadie se aburra. Pero entre actividad y actividades no hay que perderse las iglesias rupestres, su catedral románica o la Gruta de los Murciélagos.

Foto: Gtres

47 / 359

Italia

En Italia la gastronomía es rica y variada, y también la de navidad. En función de la región en la que nos encontremos los platos varían. Uno de los más llamativos es la Fiesta de los Siete Peces, siete platos de marisco y pescado que rememoran el tiempo que tardó Dios en crear el mundo. También es típico la sopa con cappelletti, una pasta rellena de pollo, muy típica de la Romaña. En cuanto a los dulces, además del conocido pannetone no puede faltar el pandolce, el torrone o el mostaccioli.

 

Foto: AgeFotostock

48 / 359

Vive el síndrome de Stendhal en Florencia

Florencia es la cuna del Renacimiento por antonomasia y, por tanto, una excusa perfecta para huir de la rutina. Esta ciudad italiana es, además, una de las urbes más bellas del país. Tal es así que, si contemplando el puente Vecchio, su Catedral, la Galería de los Uffizi o la Plaza de la República se eleva tu ritmo cardíaco o sientes vértigo, confusión, temblor, palpitaciones, depresiones e incluso alucinaciones, no te preocupes, es el Síndrome de Stendhal, una enfermedad psicosomática descrita por el propio autor francés, de quien toma el nombre, en su visita a la basílica de la Santa Cruz de Florencia. Y es que esta majestuosa urbe ha sido capaz de sobrevivir a guerras y revoluciones sin perder un ápice de su encanto.

49 / 359

Vencia y su Laguna

En el mar Adriático, este lugar está en peligro muy serio de desaparición por inundaciones. 

50 / 359

Trento

La región italiana del Trentino, de claras influencias centroeuropeas, alberga multitud de mercados navideños a cuya estampa se debe añadir un entorno alpino incomparable. El Mercatino di Natale de la ciudad de Trento se ubica en su centro medieval y reúne un centenar de casetas de madera la mayoría de las cuales ofrecen delicias gastronómicas locales como apple strudel, polenta brustolada (polenta asada), tortel de patate (pastel de patata) y aromático vino caliente. Del 24 de noviembre al 6 de enero de 2019.