Italia

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Foto: Gtres

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Milán

(6,6 millones de turistas en 2015)

Una urbe sorprendente. La mayor área metropolitana de Italia, y el segundo municipio del país por población, es un centro de moda y de las compras. Como se suele decir, en Milán el estilo tiene nombre propio. Su Catedral, Duomo di Milano, un prodigio de ligereza arquitectónica, es todo un icono al que los viajeros de todo el mundo difícilmente pueden decir no.

Foto: Roberto Lo Savio / Shutterstock

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Bosco Verticale

Está compuesto por dos edificios, la torre de Castillia, de 111 metros de altura, y la torre Confalonieri, de 78 metros. Inaugurado en octubre de 2014, el Bosco Verticale se halla en una zona céntrica de la ciudad y su principal peculiaridad es que en sus fachadas están representadas más de 2.000 especies vegetales diferentes. 

Foto: Gtres

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Palacio de Italia

Para la Expo 2015 que se celebró en Milán se construyó este original edificio cuyo principal atractivo es la interacción entre la estructura arquitectónica de formas irregulares y la luz de su entorno. Está compuesto por cuatro bloques situados alrededor de una plaza central que fue el núcleo de los acontecimientos de la Expo. Tras su éxito inicial, se ha convertido en un centro de innovación e investigación tecnológica de referencia para la ciudad. 

Foto: Awl Images

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Plaza Gae Aulenti

En pleno centro de Milán, nos sorprende la exuberante y serena modernidad de la Piazza Gae Aulenti, inaugurada en 2012. Debido a que está situada en sobre altiplano natural, el céntrico lugar ofrece grandes vistas del skyline de la ciudad. La vocación futurista de la plaza está en perfecta armonía con los edificios de su alrededor: la Torre Unicredit, el más alto de Italia con 231 metros, el Bosco Verticale y el Solar Tree, un sistema de iluminación que juega con los efectos de luz en la fuente de agua. 

Foto: AP Images

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Portoferraio

Esta ciudad fortificada es la capital y el municipio más poblado de la isla de Elba. Fue fundada por Cosme I de Mèdicis a mitad del siglo XVI, desde entonces los fuertes Stella, Falcone y Inglese protegen la entrada marítima a la ciudad. 

Foto: AP Images

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Galería Demidoff

En la villa de San Martino, a 5 kilómetros de Portoferraio, fue la residencia estival de Napoleón durante su exilio en la isla. Fue remodelada a mediados del siglo XIX por Anatolio Demidoff, a quien debe su nombre, que le otorgó el aspecto neoclásico que luce actualmente. 

Foto: AP Images

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Villa del Mulini

Residencia oficial de Napoleón en Elba, está ubicada en un promontorio de Portoferraio. Hoy en día, la Palazzina dei Mulini es un Museo Nacional en el que se pueden visitar las salas y habitaciones que habitó el emperador, con el mobiliario que recrea el ambiente de principios del siglo XIX.

Foto: Deposiphotos

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Playa de Viticcio

En la costa norte de la isla, junto al cabo d'Énfola, se halla esta preciosa cala de aguas turquesas.

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La isla de Elba

En mitad del Mar Tirreno, entre la península itálica y la isla de Córcega, esta isla Toscana ofrece todos sus encantos mediterráneos a los visitantes. 

Foto: Loïc Lagarde / Age Fotostock

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Plaza del Duomo

La Catedral, el Palacio Real, el Museo del Novecento y el arco de la Galería Vittorio Emanuele II enmarcan este grandioso espacio, considerado el corazón de Milán.

Foto: Rossandhelen / Depositphotos

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Museo del Novecento

El edificio rodeado de grandes ventanales con vidrieras ofrece una vista magnífica de la catedral de Milán.

Foto: Massimo Ripani / Fototeca 9X12

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La catedral de Milán

Es uno de los mayores templos de Europa. La nave central mide 45 metros de alto y sus cuatro laterales están decorados con pinturas, esculturas y retablos.

Foto: Marco Bottigelli / AWL Images

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Castillo Sforzesco

De origen medieval y sede de varios museos, esta fortaleza limita con el parque Sempione, la mayor área verde de Milán.

Foto: Marco Bottigelli / AWL Images

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Naviglio Grande

Los restaurantes con terraza animan las riberas de este canal navegable de 50 kilómetros.

Foto: Lys Moya-Angeler

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El mural de Leonardo da Vinci

El fresco de La Última Cena (s. XV)  decora el refectorio del antiguo convento de Santa Maria delle Grazie.

Foto: Massimo Ripani / Fototeca 9X12

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Iglesia de San Ambrosio

Es una de las más antiguas de Milán. Fundada en el siglo IV, su aspecto actual data del año 1099.

Foto: Gtres

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Roma, Italia

La ciudad eterna es una lección de Historia para cualquier viajero. Además, ¿quién no ha sentido la necesidad de viajar a Roma después de ver alguna película clásica de Fellini? ¿O quién no ha querido recorrer la ciudad en Vespa como en Vacaciones en Roma? Hay tanto que hacer en Roma: ir hasta el centro del Imperio Romano, ver el Coliseo y todas las ruinas arqueológicas, el Panteón, cruzar El puente Sant'Angelo, Plaza España, dejarse maravillar con las obras de arte de los Museos del Vaticano. La Basílica de San Pedro del Vaticano, además, es la atracción turística más popular de todas en Europa.

Foto: Gtres

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Alrededores del Coliseo

El Coliseo romano está situado en el centro de la ciudad de Roma, junto otros monumentos emblemáticos como el Arco de Constantino o el Foro. 

Foto: Gtres

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Coliseo romano

Recientemente el anfiteatro más afamado del mundo a pasado a formar parte del nuevo Parque Arqueológico del Coliseo, el más grande del mundo. Este también comprende otros edificios como el Foro, los históricos edificios del Palatino, el antiguo palacio levantado por Nerón: el Domus Aurea, el parque Colle Oppio y el Circo Máximo. 

Foto: Gtres

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Interiores del Coliseo

El Coliseo romano es visitado anualmente por más de seis millones de turistas cuya imagen del lugar la asocian con la lucha de los gladiadores. La exposición Coliseo. Un icono, trata de mostrar las diferentes épocas por las que ha pasado el anfiteatro y sus diferentes usos.

Foto: Coop Culture

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Piezas de la exposición

Bajo el nombre de Coliseo. Un icono, el anfiteatro Flavio expone algunas de las reliquias que fueron encontradas durante las excavaciones y que corresponden a los diferentes periodos de su historia. 

Foto: Coop Culture

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Subterráneos del Coliseo

En los bajos del Coliseo se encontraron en su día numerosos utensilios, monedas, diferentes materiales y enseres que han hecho que los arqueólogos confirmasen la existencia de viviendas, comercios, centros religiosos y hasta un hospital. 

Foto: Jean-Pierre Clatot / Getty images

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La frontera blanca

Italia, Francia y Suiza están separadas por una línea de crestas y cumbres colosales. Los picos más relevantes son el Mont Blanc, el Cervino y el Monte Rosa. En la imagen, la aguja Dent du Géant.

Foto: Stefano Torrione / Fototeca 9x12

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Fortalezas medievales

Más de 170 castillos se erigen sobre las peñas que flanquean el curso del río Dora Baltea. En la imagen, el de Saint Pierre.

Foto: Davide Erbetta / Fototeca 9x12

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Breuil-Cervinia, la estación al pie del monte Cervino

Entre los 1.524 metros de Valtournenche y los 4.478 metros del monte Cervino, el área de Breuil-Cervinia abarca uno de los rincones más bellos de los Alpes italianos. La conquista de esa cumbre se gestó simultáneamente desde Zermatt, al norte, y Breuil al sur. En 1865, Jean-Antoine Carrel, un pastor y guía de Valtournenche, alcanzó la cima solo dos días después que Whymper y abrió la vía de la arista del Leone, donde hoy se halla el refugio que lleva su nombre. Valtournenche apenas contaba con un par de hostales. La fundación en 1934 de la Società Cervino de guías y la inauguración en 1936 del primer teleférico dieron el impulso definitivo al turismo de montaña.

Foto: Davide Carlo Cenadelli / Fototeca 9x12

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Cara sur del Cervino

Desde el lago Blu se divisa la fantástica pirámide de roca. Whymper la escaló en 1865 por la arista de la derecha. J.A. Carrel lo haría dos días después por la de la izquierda.

Foto: Marco Monticone

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Valles de cuento

El pueblo de Antagnod, en el valle situado entre el de Gressoney y el de Cervinia, preserva la arquitectura tradicional de los Alpes.

Foto: Enrico Romanzi

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Aosta, la Roma de los Alpes

La entrada a la ciudad de Augusta Pretoria, fundada el año 25 a.C., no podía ser más monumental: se cruzaba el puente sobre el río, se pasaba bajo el Arco de Augusto y finalmente se llegaba a la Puerta Pretoria, la única que se conserva de las cuatro originales. A partir de ahí, el viajero, mercader o soldado seguía el Decumano Maximo, la vía que atravesaba el núcleo de este a oeste y, si disponía de tiempo, se dirigía hacia el sector de los espectáculos, en el nordeste, donde se hallaban el Teatro y el Anfiteatro, ahora incluido dentro del convento de Santa Caterina.  

Foto: Davide Erbetta / Fototeca 9x12

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El funivía del Montblanc

Ascender hasta casi tocar el Mont Blanc en pocos minutos es posible desde 1939 gracias al teleférico que asciende desde Courmayeur hasta la Punta Helbronner. La historia de esta "vía aérea" empezó en 1908 cuando las familias Donzelli, Gilberti y Lora Totino se unieron en la construcción del primer remonte con cable del valle. Hoy en día este asombroso viaje al corazón del macizo empieza con el tramo entre Palud (1.325 metros) y Le Pavillon (2.173 metros), donde se visita un jardín botánico alpino y una exposición de cristales del Mont Blanc. De ahí, otro teleférico alcanza la Punta Helbronner (3.462 metros). Desde ese punto es posible sobrevolar el glaciar del Gigante y alcanzar la Aiguille du Midi, en Francia.

Foto: Conor Horscroft / Age fotostock

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Escenario para el esquí

La Aguja Negra de Peuterey desde las pistas de Courmayeur, la estación italiana más próxima al Mont Blanc.

Foto:

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Mont Blanc

El gigante de los Alpes (a la izquierda) muestra una de sus caras más agrestes desde la aldea de Petosan, cerca de la estación de La Thuile.

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Valle de Aosta

1. Pont Saint Martin. Es la puerta de entrada a Aosta por el sudeste. 

2. Gressoney. Este valle desciende desde el macizo del Monte Rosa.

3. Cervinia. Es la estación de esquí más próxima al mítico Cervino.

4. Aosta. Posee diversos monumentos romanos en buen estado. 

5. Gran Paradiso. Esta montaña de 4.000 metros da nombre a un magnífico parque nacional. 

6. Courmayeur. Población y estación de esquí emplazada al pie del Monte Bianco o Mont Blanc.

Foto: Getty Images

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La plaza en 1865

Comenzaba la remodelación de la Plaza del Duomo y Milán se consolidaba como capital cultural y económica de Italia tras la reunificación del país. La piazza, corazón de la ciudad desde el siglo XIV, vivía un trasiego enorme, con peones demoliendo edificios aledaños a la Catedral y erigiendo los Palacios de los Pórticos y la Galleria Vittorio Emanuele II (1877), un pasadizo comercial entre el Duomo y el teatro de La Scala realizado en hierro y cristal. Con los primeros tranvías eléctricos (1893) la plaza se convirtió en el nuevo eje viario del que partían las vías principales. La euforia enlazó los siglos XIX y XX, pero se truncó con las dos guerras mundiales, especialmente con los bombardeos de 1943 que devastaron el centro.

Foto: Age Fotostock

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La plaza en 2022

El fin de la segunda contienda dejó enormes vacíos en el corazón de Milán. Como un ave fénix, la ciudad resurgió de sus cenizas y creó una plaza inmensa (17.000 m2). Hoy, en este espacio conviven iglesias, museos, tiendas y cafés donde los milaneses se citan para el aperitivo. En el centro se alza la imponente catedral –la tercera más grande del mundo tras las de San Pedro y Sevilla– que,como un testigo mudo, lleva siglos presenciando la vida de la capital lombarda; el templo se inició en 1386 y fue concluido por Napoleón en 1805. El interior es magnífico, pero aún impresiona más recorrer el Paseo de los Tejados del Duomo donde, entre pináculos, se admira la plaza completa y se distingue el trazado radial que surge de ella. 

Foto: Gtres

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El tejado del Duomo

Los tejados del Duomo son otro de sus mayores atractivos y se encuentran abiertos al público. Desde lo alto de la Catedral se puede contemplar una gran panorámica de la ciudad y de la plaza. Las 135 agujas que rematan la construcción están decoradas con estatuas y rodean a la más alta de ellas, la aguja mayor, en cuyo punto más elevado se halla La Madonnina.

Foto: Daniele Martinello / Age fotostock

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Bassano del grappa

El puente Viejo (también llamado de los Alpinos y de Palladio) cruza las aguas del río Brenta.

Foto: Olimpio Fantuz / Fototeca 9x12

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Una tierra fértil

Las hileras de viñas tapizan las suaves colinas de Ogliano. Al fondo se alzan las cumbres nevadas de las montañas Dolomitas.

Foto: Thomas Böhm / Age fotostock

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Venecia

El Palacio Ducal asoma una de sus fachadas a la Piazzeta, con vistas a la isla y la iglesia de San Giorgio Maggiore.

Foto: Getty images

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Padua

La Basílica de Santa Justina vista desde el Prato della Valle (Il Prato), una enorme plaza decorada con un canal y 78 estatuas.

Foto: Susanne Kremer / Fototeca 9x12

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El gran canal

Los venecianos del siglo XVI con villas en el campo viajaban en barca hasta la Laguna y luego por el canal de Brenta. En la fotografía, la basílica de Santa Maria della Salute.

Foto: Johanna Huber / Fototeca 9x12

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Gusto por lo clásico

La Villa Barbaro (en la imagen) y la Villa Emo (izquierda), ambas de Palladio, comparten las líneas simétricas y la decoración con frescos de tema mitológico y campesino.

Foto: Arcangelo Piai / Fototeca 9x12

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Montes de treviso

Al norte de la ciudad se extienden praderas y laderas boscosas que en invierno se transforman en pistas de esquí.

Foto: Jorge Valenzuela A.

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Vistas del Parque Arqueológico del Coliseo

El nuevo Parque Arqueológico del Coliseo comprende monumentos como el propio Coliseo, el recinto del Foro romano, el Palatino, el Domus Aurea, el parque Colle Opio  y el Circo Máximo. 

Foto: PsyCat

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Circo Máximo

Este antiguo estadio fue utilizado durante la Antigua Roma para celebrar carreras de carros. Está situado entre los montes Aventino y Palatino, y fue el más grande de su tiempo. 

Foto: Xosema

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Palatino

Esta colina es la más céntrica de las siete que se encuentran en la ciudad de Roma. Desde este mismo monte fue donde Rómulo decidió levantar la ciudad. 

Foto: Gtres

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Domus Aurea

Este imponente palacio fue construido bajo el mandato del emperador Nerón. En el año 104 sufrió un gran incendio, su conservación se debe a que en la época de Trajano fue cubierto con escombros. Sus murales y frescos fueron objeto de estudio durante años. 

Foto: Diliff

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Coliseo

Las obras realizadas en 2016 en el Coliseo incluían el lavado de las piedras de la fachada, donde se encontraron bajorrelieves y grabados desconocidos, así como el relleno de grietas. Entre las mejoras del Plan estratégico para el arreglo y desarrollo del área arqueológica central de Roma (AACR) se barajó la idea de volver a cubrir el suelo del Coliseo con arena, lo que ha causado cierta polémica.  

Foto: Bert Kaufmann

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Foro romano

El Foro fue durante la época del Imperio romano el corazón de la ciudad. En él aún se conservan los vestigios de algunos de los edificios más emblemáticos de la Antigua Roma. Entre ellos el templo de Rómulo, varias columnas del templo de Cástor y Pólux y del de Saturno, los restos de la basílica Emilia y el arco de Setimio Severo. 

Foto: Reidl / Shutterstock

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La Roma de los papas

La magnífica cúpula de San Pedro del Vaticano destaca en el cielo nocturno de Roma.

Foto: Zoonar / Age Fotostock

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La ruta de la iglesias

El itinerario por la Roma de las iglesias descubre auténticas joyas artísticas, como la basílica de Santa Maria Maggiore, del siglo V.