Jordania

1 / 30

Fototeca 9x12

1 / 30

Petra , iluminada a la luz de las velas

Foto: AgeFotostock

2 / 30

Wadi Rum, Jordania

Este increíble desierto, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es uno de los más bonitos del mundo por su color rojizo y por sus enormes paredes de piedra que logran alcanzar los 800 metros. Desde el aire, el desierto se vuelve imponente.

Foto: Gtres

3 / 30

Caminando por Jordania

Jordania promociona desde hace unos años una ruta bíblica al estilo del Camino de Santiago. El Jordan Trail atraviesa de norte a sur el país a través de más de 600 kilómetros, en un recorrido de ocho etapas y cuarenta días. El trayecto comienza en la antigua ciudad de Um Qais y acaba en Aqaba, a orillas del mar Rojo. Y, cómo no, es una oportunidad de alcanzar Petra, la capital de los nabateos y una de las siete maravillas del mundo moderno, de una forma diferente. 

Foto: AP Images

4 / 30

Desierto de Wadi Rum. Lawrence de Arabia

Uno de los mayores mitos de la historia del cine es, a su vez, una oda a los paisajes del desierto. Concretamente del desierto jordano, el lugar que el director David Lean escogió para las inolvidables cabalgatas de Lawrence de Arabia y su inseparable amigo Sherif Alí. 

Foto: AP Images

5 / 30

Desierto de Wadi Rum. Lawrence de Arabia

A través de los planos del desierto rocoso de Wadi Rum, el director consigue transmitir el embrujo que crean este tipo de paisajes únicos. Un viaje a estos lugares pone los pies en el suelo al visitante y le reconcilia con su condición efímera frente a la naturaleza.

Foto: David Holt

6 / 30

Qasr Azraq

Ubicado a 13 kilómetros al norte de la ciudad de Azraq, esta fortaleza es conocida por ser la base de operaciones en el desierto del arqueólogo y escritor británico Lawrence de Arabia durante el invierno de 1917, en el desarrollo de la Gran Revolución Árabe contra el Imperio otomano. Actualmente, en sus interiores aún se puede visitar una de las salas ocupadas por Lawrence. El castillo fue construido por los romanos en el año 300, aunque su forma actual se cree que fue trabajo de los mamelucos en 1237. A lo largo de su historia, esta fortaleza de basalto fue víctima de algunos desastres naturales como el terremoto sufrido en 1927, que lo dejó parcialmente destruido. Sus principales características son su estructura de planta cuadrada, su jardín central, la mezquita, y sus cuatro torres.

Foto: The Last Shot

7 / 30

Qasr Al-Hallbat

Aunque sus orígenes son romanos, en el siglo VIII el califa omeya Hisham ibn Abd al-Malik ordenó su destrucción para reconvertir la fortaleza en un complejo palaciego. Está situado al nordeste de Jordania y de él resalta el palacio, la mezquita y un conjunto de viviendas. El nuevo edificio también incluía un complejo sistema hidráulico con varias cisternas, baños y un gran depósito de agua. Durante su excavación se llegaron a encontrar 146 inscripciones griegas y dos nabateas. En su época de máximo esplendor, sin embargo, estaba decorado con mosaicos, frescos y relieves con motivos de animales.

8 / 30

Mapa de situación de los castillos más importantes

Localización de la ruta de los castillos omeyas de Jordania. La mayoría están muy cerca los unos de los otros, por lo que hay empresas que ofrecen circuitos de un día partiendo desde Amán. 

Foto: Turismo de Jordania

9 / 30

Qusayr Amra

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985, este castillo es el más conocido de todos por ser el que mejor se ha conservado a lo largo de los años. Fue construido a principios del siglo VIII como residencia vacacional de los califas omeyas. El complejo, uno delos máximos exponentes de la arquitectura islámica, está compuesto por tres cámaras: un baño de agua caliente, otro de agua templada y un vestuario. Lo más notable de sus interiores son los frescos que cubren prácticamente toda la totalidad de sus paredes. Pertenecen a la etapa inicial del arte islámico, de ahí su incalculable valor, y en ellos se representan escenas de baño, luchadores, arqueros, músicos, bailarinas y animales de caza, algunos de ellos ya extintos.

Foto: Turismo de Jordania

10 / 30

Qasr Al–Kharaneh

Localizado a 55 kilómetros de Amán, este castillo fue uno de los primeros en ser construidos por los omeyas a finales del siglo VII. También es de los que mejor están conservados, permaneciendo en buen estado su estructura cúbica, las cuatro torres de sus vértices, los techos abovedados y algunas de sus dependencias (llegó a tener más de 60). Según algunos arqueólogos e historiadores, esta fortificación pudo haber sido una posada para las caravanas de los comerciantes o un lugar de encuentro para los líderes del califato, pues sus torres son demasiado bajas como para cumplir una función defensiva y las aspilleras son demasiado estrechas. 

11 / 30

Petra, Jordania

El tesoro más preciado de Jordania fue antiguamente la capital del reino de los nabateos, quienes se instalaron en ella en el siglo VI a.C.. Anteriormente, este territorio estuvo ocupado por los edomitas, que huyeron hacia Hebrón con la llegada de los árabes. Su época de máximo esplendor tuvo lugar con el rey Aretas III, quien expandió el imperio hacia Siria, Arabia Saudí y conquistó Damasco. La prosperidad de Petra se basaba en el suministro de agua y la seguridad que otorgaba a los comerciantes que la cruzaban con sus vehículos repletos de especias, seda y productos exóticos.

Lo que más llama la atención de Petra es su impresionante arquitectura, actualmente su principal reclamo turístico. Sus diferentes monumentos fueron excavados directamente sobre la piedra, manteniendo así su característico aspecto rojizo. Algunas de sus fachadas de estilo griego o helenístico fueron levantadas tras la conquista del Imperio romano que, a pesar de ocupar y controlar el territorio, dejaron a los nabateos cierta autonomía. Con la muerte del último rey de Petra, Rabel II, Trajano decidió trasladar allí la capital de la nueva provincia romana en Arabia. Petra también fue dominada por el Imperio bizantino, por los árabes y fue reconquistada en las cruzadas. Actualmente, esta ciudad, a la que se accede por el cañón del Siq, es una de las más visitadas de Jordania. Su belleza radica en su original arquitectura, además de los acantilados y desfiladeros de más de 80 metros de altura que guardan algunas de sus joyas históricas más preciadas.

Chmee2

12 / 30

Río Jordan

La mayoría de los templos y restos que quedan de la época de Jesucristo se encuentran en los alrededores del río Jordan. En Jordania, en la parte del río que está a la altura de Betania, se encuentra la orilla donde Juan Bautista bautizó a Jesús. 

Foto: GTRES

13 / 30

El desierto Rojo

Wadi Rum es conocido también como el Valle de la Luna o el Desierto Rojo por el color carmesí de su tierra fruto de la erosión de las montañas de arenisca que lo rodean. 

Foto: GTRES

14 / 30

Lawrence de Arabia

Wadi Rum es el desierto de Lawrence de Arabia, quien lo cruzó muchas veces durante la Revolución Árabe de 1916-1918. Lawrence estaba enamorado de este lugar de piedra y arena del que escribió en su libro autobiográfico Los Siete Pilares de la Sabiduría, nombre que hoy en su honor lleva una de las montañas del desierto (en la imagen). 

Foto: GTRES

15 / 30

Petroglifos en el desierto

En una excursión por el Wadi Rum se pueden observar inscripciones en la roca que datan de la época nabatea y en las que se representan escenas de una caravana de camellos. Los más conocidos son los petroglifos de Anfashieh, Alameleh y de Jebel Khaz’ali.

Foto: GTRES

16 / 30

Un desierto de piedra

Arcos, montañas de formas increíbles, esculturas pétreas, el Wadi Rum presenta una orografía fantástica que atrapa a todo aquel que lo visita. Su proximidad con la ciudad nabatea de Petra, es otro de sus grandes atractivos. 

Foto: GTRES

17 / 30

La superficie de Marte

Dos películas cuya historia transcurre en el planeta Marte –Planeta Rojo (2000) y The Martian (2015)– han sido rodadas en Wadi Rum a causa de las similitudes de su aspecto.  

Foto: GTRES

18 / 30

Un viaje soñado

Como Lawrence de Arabia o Ridley Scott, quien visita el Wadi Rum queda atrapado al instante. Los recorridos a pie, a lomos de un dromedario o en vehículo todoterreno; las noches profundas y silenciosas; conocer las costumbres de los beduinos que habitan el desierto y contemplar los mejores atardeceres del plantea… hacen de este viaje una experiencia inolvidable.

Gtres

19 / 30

Petra. Jordania

Con el nombre de «Petra by night» se ofrece el espectacular recorrido nocturno por la ciudad nabatea. El estrecho desfiladero del Siq que penetra hasta el Tesoro está iluminado por velas y los visitantes lo recorren en absoluto silencio. Las calles, tumbas y templos de Petra resultan mágicos a la luz de la luna y las tenues luces realzan la belleza de la piedra rosada. 

visitjordan.com

20 / 30

Petra

La «Ciudad Rosada», la antigua ciudad de los nabateos, es considerada como uno de los destinos más espectaculares del planeta. La entrada a esta maravilla pétrea a través del Siq –un desfiladero de 1,5 kilómetros de longitud que discurre entre paredes de 80 metros de altura– es un preludio de lo que depara su interior. El primer edificio que se encuentra, esculpido y horadado en la piedra, es el del Tesoro, célebre por su aparición en la película de Indiana Jones y la última cruzada. Los pasos se pierden por los secretos de este patrimonio excepcional hasta llegar a lo más alto de la ciudad, el Monasterio, con unas vistas impresionantes de la ciudad y del desierto del Wadi Rum, donde merece la pena hacer una escapada y pernoctar al menos una noche en una jaima totalmente acondicionada.

NURIA PUENTES

21 / 30

El Monasterio

Es una de las 500 tumbas excavadas en la roca que han llegado hasta nuestros días. Se encuentra sobre una colina, al final del paseo por Petra.

GIUGLIO GIL / GTRES

22 / 30

Cañón del Siq

Desde su fundación en el siglo VI a. C., Petra ha tenido en este angosto desfiladero su mejor protección contra las invasiones.

ZOONAR URS FLUEELER / AGE FOTOSTOCK

23 / 30

El Tesoro

Mausoleo del rey nabateo Aretas IV, su fachada presenta elementos de estilo helenístico. El nombre alude a la leyenda de un tesoro escondido.

GTRES

24 / 30

La Vía Columnada

Con seis metros de ancho y porticada, esta gran calzada partía en dos el corazón administrativo, religioso y comercial de la ciudad de Petra. En sus costados se erigían los principales palacios y templos, así como los mercados, caravasares y viviendas. Aún se aprecia una parte de la columnata y del Gran Templo.

NURIA PUENTES

25 / 30

Teatro

Excavado por los nabateos y ampliado por los romanos, tiene más de dos mil años. Bajo el escenario había salas y una ranura donde posiblemente se guardaba el telón.

GTRES

26 / 30

Más que sepulcros

La singularidad de las tumbas de Petra son sus fachadas, con frisos, columnas y esculturas de estilo helenístico que las asemejan más a un templo o a un palacio. Algunas tienen un aspecto más tosco, posiblemente por la erosión y los siglos de abandono. En el interior, las vetas ocres recorren los muros y las aberturas cuadradas o redondas dejan pasar el viento del desierto.

DAVID SANTIAGO

27 / 30

Tumba de la Urna

Desde su patio se divisa la Vía Columnada y los restos de lo que fue la ciudad de Petra durante la época romana. Alojó una iglesia bizantina.

KEREN SU / AWL IMAGES

28 / 30

Ruta de caravanas

Antes de la llegada de los romanos, Petra ya era una etapa destacada en la Ruta de las Especias. En 1985, la Unesco la declaró Patrimonio de la Humanidad.

NURIA PUENTES

29 / 30

La Tumba del Soldado

Es el sepulcro mejor preservado del wadi Farasa, al sur de la Vía Columnada. La hornacina del centro de la fachada guarda la figura de un soldado romano.

Mapa: BLAUSET

30 / 30

Más de dos milenios de historia

1 El Siq. Discurre a lo largo de 1,5 km encajado entre paredes de más de 80 m de alto. Aún se distingue el canal de agua de la época nabatea.
2 El Tesoro. Es el primer edificio que aparece tras recorrer el Siq.
3 El Teatro. Los nabateos excavaron sus gradas y los romanos lo ampliaron. Llegó a tener capacidad para más de 3.000 espectadores.
4 Vía Columnada. Era la arteria principal de Petra. Originalmente estaba porticada, pero las columnas que quedan son de época romana.
5 Tumbas Reales. La de la Urna es las más sorprendente.
6 El Monasterio. Es el edificio más grande de Petra. Se halla en una colina.