Malta

1 /40
Templos megalíticos

Foto: Turismo de Malta

1 / 40

Templos megalíticos

La variedad casi inabarcable de cúpulas, capillas, iglesias, monasterios y catedrales que copan el horizonte maltés recuerdan el papel defensivo que tuvo el archipiélago como escudo del cristianismo ante el acecho del Islam por el sur. Sin embargo, mucho antes de las cruzadas y la fundación de la Orden, Malta ya transpiraba espiritualidad y fervor religioso por las cuatro esquinas. Producto de ello son los siete templos megalíticos que todavía hoy siguen en pie a pesar de que algunos hayan sido construidos hace aproximadamente 5.000 años.

Dedicados a los dioses paganos del Mediterráneo, estos santuarios míticos se conforman como pesadas moles de roca granítica, algunas de las cuales llegan a pesar más de 50 toneladas. El cómo fueron levantados sigue siendo una auténtica incógnita en la actualidad, pero lo más impresionante es el hecho de ser incluso más antiguos que los grandes monumentos de la humanidad entre los que se encuentran las propias pirámides de Egipto o el conjunto arquitectónico de Stonehenge, en Reino Unido.

Recetario internacional

Foto: Turismo de Malta

2 / 40

Recetario internacional

La existencia de esos pecios retrata el afán por controlar a toda costa el archipiélago. Una competencia que se transmite no solo en la arquitectura o en las costumbres de su gente, sino también en la gastronomía. La cocina maltesa es un cúmulo de referencias internacionales aunque tal vez, su proximidad a Italia haya hecho que esta se haya visto muy influenciada por el buen comer transalpino, prueba de ello son los “Pastizzi”, empanadas de hojaldre rellenas o las Timpana, pastelles rellenos de macarrones con queso de cabra u oveja y recubiertos por hojaldre. Aun así, el recetario incluye gran variedad de mezclas entre la cocina occidental y oriental, como por ejemplo los Qaghaq, hojaldre relleno de una mezcla de mermelada, azúcar, limón, naranja, canela, vainilla, almíbar y otras especias, o el imqaret, también de hojaldre aunque esta vez frito y relleno de una mezcla de dátiles, especias y cítricos y cubierto por miel.

Gozo y Comino

Foto: Turismo de Malta

3 / 40

Gozo y Comino

Puestos a exprimir al máximo el retorno a tierras maltesas, es recomendable reservar al menos un día para hacer una visita a las dos hermanas pequeñas: Gozo y Comino. Aunque no tan turísticas como la principal isla, las dos menores guardan algunos paisajes que bien valen acercarse como el valle-bahía de Ghasri (Gozo), una piscina natural de aguas turquesas enclavadas entre dos acantilados o las salinas de Zebbug, una panorámica espectacular que se extiende a lo largo de 3 kilómetros y que divide el mar en una cuadrícula gigante y blanquecina. En Comino, donde solo viven cuatro personas, se encuentran lugares como la gruta de Calypso, donde según el mito Ulises estuvo retenido por la ninfa durante aproximadamente 10 años antes de proseguir su regreso a Ítaca, y es que los paisajes de Malta dan para rememorar batallas épicas y leyendas antiguas.

Mucho más que peces y corales

Foto: Turismo de Malta

4 / 40

Mucho más que peces y corales

Mientras se culmina la ascensión, un mundo lleno de vida aparece bajo los pies y la variedad casi infinita de turquesas y esmeraldas en los que es capaz de tornarse atrae tanto como antaño hicieran los cánticos de sirena que llegaban a oídos de Ulises. Resistirse a probar las mieles del Mediterráneo es imposible y Malta tiene en el Mare Nostrum al mejor compañero de viajes posible. En ese catálogo de joyas marinas se encuentra Blue Lagoon, una balsa de agua prístina en mitad del mar, como si de las profundidades emergiera la luz de un enorme foco dibujando un claroscuro enigmático, o Blue Grotto, el conjunto de cuevas y hendiduras en uno de los muchos acantilados que delimitan la isla y que recuerda a la ya desaparecida Ventana Azul, derruida por la propia acción del mar. 

Pero es justamente ahí, en el fondo marino donde Malta guarda una de las experiencias más fascinantes, y es que dado su pasado militar, existen todo tipo de pecios que explorar, desde destructores como el HMS Maori, posado a 14 metros de profundidad en la bahía de San Elmo; los restos del Bristol Beaufighter, un avión bombardero británico demolido en 1943; hasta Le Polynesien, un transatlántico francés del siglo XIX hundido por un torpedo durante la I Guerra Mundial.

Turismo activo

Foto: Turismo de Malta

5 / 40

Acción y emoción

Casi la totalidad de estos templos arcaicos se encuentran al aire libre, en lo alto de una pequeña colina o en mitad de un páramo, lugares donde confluyen dos de los grandes atractivos que ofrece la isla para visitarla de nuevo: cultura y deporte. Sus paisajes la convierten en un destino ideal para la práctica del turismo activo, desde los senderos que transitan Mellieha, Dingli, Ghar Lapsi, Fawwara, Wardija y en el norte de Malta, perfectos para practicar trekking, hasta los caminos semi urbanos que se internan entre pequeños pueblos de pescadores y terminan en grandes bahías que miran de frente al Mediterráneo, ideales para recorrerlos en bicicleta. Es allí justamente, en el límite entre la tierra y el mar, donde tiene lugar otra actividad aunque esta vez mucho más adrenalínica. Su constitución pedregosa y el hecho de ser una isla han permitido que Malta posea algunos de los acantilados más impresionantes de la zona, lo que para muchas personas se traduce en un campo de juegos inmejorable donde practicar la escalada en roca o modalidades como el abseiling.

Las huellas de la Orden

Foto: Turismo de Malta

6 / 40

Las huellas de la Orden

Punta de lanza capitalina, el fuerte mira de reojo a la costa de Portopalo, en el extremo sureste de Sicilia y da la bienvenida a los cruceristas que renuevan los votos con la ciudad de los caballeros, lugar donde se cree que San Pablo naufragó, hogar también de la Santa Orden de Malta y refugio del pintor italiano Caravaggio. Sorteando el rompeolas que le precede se entra al majestuoso Grand Harbour, uno de los puertos más espectaculares del mundo. Atracar en él es hacer un viaje a la esencia misma del pequeño país, y es que es en la bahía donde uno ve el corazón de Malta, su naturaleza combativa, pues es allí donde tiempo atrás se libraron grandes batallas.

Sitiado por las Tres Ciudades (Senglea, Vittoriosa y Cospicua) que parecen abalanzarse a ella violentamente, La Valeta se abre imperial ante la mirada de los recién llegados. Un vistazo hacia arriba basta para admirar las fortificaciones hechas en esa piedra de aspecto dorado tan característica que tiñe la isla de un color inconfundible. Atrás, el Fuerte de San Angelo hace las delicias de los voyeurs que recrean antiguas batallas desde lo alto del Upper Barrakka Garden, y es que las huellas de la Orden de Malta se encuentran por todos lados: en el Palazzo Ferreria guardaban las armas, en los magníficos auberges vivían los caballeros, en la Concatedral de San Juan Bautista se encuentran enterrados algunos de los Grandes Maestres de la Orden y en el Palacio del Gran Maestre (actual oficina presidencial) vivió el fundador de la capital: Jean Parisot de Valette. Pero también a extramuros es visible el rastro de la orden. En la que fuera antiguamente la capital de Malta (Mdina), los templarios reconstruyeron la imponente Catedral de San Pablo, aunque la llamada Ciudad del Silencio encierra otros grandes monumentos como el Palacio de Vilhena, la Capilla de Santa Ágata o el Monasterio Benedictino.

28. Sale - Joseph Smith - Street Vendor - Lo Res. Sale - Joseph Smith - Street Vendor

Joseph Smith

7 / 40

Winterbotham Darby Food for Sale: Street Vendor

Foto: iStock

8 / 40

La Valletta a todo jazz

Durante el mes de junio, los templarios no tienen nada que hacer contra los jazzman. El festival promete tres noches de jazz internacional con músicos de renombre; la ciudad, belleza junto al Mediterráneo, ¿acaso se puede pedir más? Qué más dará que lo de la capitalidad de la cultura fuera el año pasado, Malta, y su capital, sigue siendo una gran opción viajera y tal vez este año se encuentre menos masificada.

Foto: Fototeca 9 X 12

9 / 40

La Laguna Azul (Malta)

A la vista están las razones por las que es la más admirada de la isla de Comino. Y eso que la pequeña entre Malta y Gozo  está bien surtida de playas. Este es el azul con el que se pintan los sueños. Antaño a esta isla sólo llegaban piratas, pero ahora es una de las excursiones más populares entre quienes viajan a Malta. Aún así, vale la pena pasar un día a remojo en estas aguas calmas ideales para hacer esnórquel.

 

Foto: Visit Malta

10 / 40

Lampuki

El lampuki, un pez similar a la dorada que habita en aguas maltesas y que se come en múltiples variedades: a la brasa, al horno, en forma de pastel con aceitunas y espinacas... El mejor sitio para probarlos es, sin duda, el pequeño pueblo pesquero de Marsaxlokk, donde te lo pondrán recién pescado.

Foto: Visit Malta

11 / 40

Bebbux Bl-Arjoli

Estos caracoles estofados son cocinados en una salsa de tomate picante y servidos acompañados por una salsa de ajo llamada “arjoli”. Se suelen consumir también de aperitivo ya que su tamaño se asemeja a los caracoles españoles, más pequeños que los franceses.

Foto: Visit Malta

12 / 40

Stuffat tal-Fenek

Este es el plato nacional de Malta por excelencia: conejo estofado. En realidad, la carne de conejo es muy consumida en Malta pues es un animal que abunda. Este plato no es dificil aunque sí laborioso, pues primero se adoba la carne para después cocinarla en una cazuela a fuego lento en un sofrito de tomate o vino para que la carne quede blanda. El conejo estofado suele servirse acompañado por patatas.

Foto: Visit Malta

13 / 40

Pastizzi

De origen turco, los pastizzi son una especie de empanadillas y el aperitivo más popular de Malta. Consiste en masa de hojaldre rellena principalmente de ricotta aunque también se puede rellenar de carne y acompañarlo de verduras como espinacas o guisantes. Los pastizzi se pueden adquirir en puestos callejeros por todo el país y se suele acompañar de una taza de té o café.

Foto: Visit Malta

14 / 40

Ftira

El ftira es un pan maltés normalmente elaborado en forma de anillo y uno de los platos más consumidos durante el verano por su frescura. Normalmente se come en forma de pizza o bocadillo al que se le añaden tomates, atún, patata, aceitunas, cebolla, alcaparras, huevo cocido y aceite de oliva, entre otros.

Foto: Visit Malta

15 / 40

Qaghaq

En cuanto a los postres, el qaghaq es un hojaldre relleno de una mezcla de mermelada, azúcar, limón, naranja, canela, vainilla, almíbar y otras especias que normalmente se come en las fiestas como Navidad o Carnaval.

Foto: Visit Malta

16 / 40

Imqaret

Otro postre típico es el imqaret, de origen árabe. Es un hojaldre frito relleno de una mezcla de dátiles, especias y cítricos y cubierto por miel. En ocasiones se le acompaña por helado.

Foto: Visit Malta

17 / 40

Fortificación de La Valletta

La Valletta está rodeada por un conjunto de fortificaciones y murallas que la protegían de los ataques constantes durante los siglos XVI y XVII.

Foto: Visit Malta

18 / 40

Puerto de Marsaxlokk

En el puerto de Marsaxlokk destacan sobre todas las cosas los coloridos luzzu, embarcaciones típicas de pesca.

Foto: Visit Malta

19 / 40

La Valletta

La cúpula que domina el horizonte de La Valetta es la de la  Basílica de Nuestra Señora del Monte Carmelo, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. 

Foto: Visit Malta

20 / 40

Mdina

La ciudad amurallada de Mdina, también conocida como "Ciudad del Silencia" es una de las grandes joyas de la isla de Malta.

Foto: Gtres

21 / 40

Toda la cultura en La Valeta, Malta

Este año, la considerada como capital más pequeña de la Unión Europea se convierte en capital cultural 2018. A la belleza de La Valeta, declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1980, se le sumará, por tanto, una gran cantidad de eventos programados a lo largo del año. Tal vez, no exista en el mundo ningún otro lugar con mayor densidad cultural por metro cuadrado que la capital de Malta.

Foto: Gtres

22 / 40

Ventana Azul, Malta

La Ventana Azul fue hasta hace muy poco una de las atracciones más turísticas de Malta. Pero a principios de año 2017, el oleaje producido por una fuerte tormenta hizo que se derrumbara. Algunos estudios ya habían adelantado el final de este soberbio arco de piedra sobre el Mediterráneo que había sido usado como escenario en Juego de Tronos.

Foto: Awl Images

23 / 40

Marsaxlokk

Una barca tradicional maltesa (luzzu) en aguas de Marsaxlokk. Al fondo sobresale la iglesia de Nuestra Señora de Pompeya.

24 / 40

Memorial al Asedio de Malta

Monumento a los soldados caídos durante el Asedio de Malta en la Segunda Guerra Mundial. La escultura fue realizada por el artista Michael Sandle. 

25 / 40

Fuerte de San Telmo

Una de las torres del fuerte de San Telmo desde donde se vigilaba la ciudad para evitar la invasión del Imperio otomano. La fortificación fue reforzada y ampliada otorgándole su actual forma estrellada.

26 / 40

Patrimonio de la Humanidad desde hace más de 25 años

Vistas de la catedral y de la iglesia de las Carmelitas desde el puerto de Sliema. La Valeta es Patrimonio de la Humanidad desde 1980. 

27 / 40

La Valeta Malta

Vista aérea de La Valeta y del fuerte de San Telmo. El diseño de la ciudad fue encargado a Franceso Laparelli, discípulo de Miguel Ángel.

28 / 40

Concatedral de San Juan

Esta basílica dedicada a San Juan Bautista fue levantada por los caballeros de la Orden de Malta. En su interior se encuentra una de las obras más famosas de Caravaggio, La decapitación de San Juan Bautista

Foto: Erik1980

29 / 40

Malta

Esta isla está considerada como uno de los mejores lugares para bucear en el Mediterráneo. Razones no le fatan: numerosos pecios, paredes verticales de más de 40 metros y zonas protegidas llenas de fauna marina. 

30 / 40

Anchor Bay, Malta

Tras rodarse en Malta la película de Popeye en 1980, esta zona de la isla siguió siendo el pueblo de pescadores hogar del héroe de las espinacas. El director Robert Altman supo en el mismo momento que conoció los parajes de Anchor Bay que el personaje había hallado su hábitat. Todo el set del film se ha convertido en un parque temático «El pueblo de Popeye» y en una de las atracciones más visitadas de la mediterránea Malta.

NURIA PUENTES

31 / 40

La Valeta, una bella capital

Desde la ciudadela medieval de Vittoriosa se contempla el Gran Puerto y la silueta de La Valeta, la capital maltesa. La historia de La Valeta (en maltés, Il-Belt Valletta y en inglés, Valletta) es una de las más ricas del Mediterráneo. Su ubicación la convirtió en una de las ciudades más codiciadas de la Antigüedad, cuando el Imperio otomano batallaba por conquistarla y por hacerse con el Gran Sitio de Malta, donde se construiría la fortaleza amurallada, hoy una de las panorámicas más famosas.

NURIA PUENTES

32 / 40

El pueblo de Marsaxlokk

Barcas típicas en el puerto de la Malta más tradicional. El pueblo de Marsaxlokk, al sur de Malta, es famoso por sus coloridas barcas de pescadores. Se atribuye a los fenicios, los primeros en el siglo IX a.C. en asentarse en esta bahía, la tradición de pintar en las proas de las embarcaciones un Ojo de Osiris.

Núria Puentes

33 / 40

La Valeta, cruce de culturas

Paseando por la capital, podemos ver los balcones típicos del casco antiguo de La Valeta, que reflejan las diferentes influencias culturales que ha recibido Malta a lo largo de los más de 450 años de historia. La fundación de la ciudad fue el 28 de marzo de 1566 por mandato del gran maestre de la Orden de Malta, Jean Parisot de La Valette, quien dio nombre a fortaleza.

 

Núria Puentes

34 / 40

Isla de Comino y un mar de color turquesa

A medio camino entre Malta y Gozo, la isla de Comino, uno de los encantos de Malta, tiene playas solitarias de aguas turquesas como la Laguna Azul (Blue Lagoon), de un color tan intenso que parece increíble.

Núria Puentes

35 / 40

Santuario Nacional de la Virgen de Ta 'Pinu

La imponente silueta de la Basílica de la Virgen de Ta’Pinu, con su campanario de 61 metros de altura, se levanta junto al pueblo de Gharb, en la isla de Gozo. El santuario es un centro de peregrinación que reúne a una gran cantidad de peregrinos el 15 de agosto, el día dedicado a la Asunción.

NURIA PUENTES

36 / 40

La desaparecida ventana azul de Gozo

Gozo se conoce como la “hermana pequeña” de Malta; pero no lo es en encantos y lugares sorprendentes. Los barcos que se acercaban hasta este gigantesco arco rocoso zarpaban del puerto de Dwejra, en la costa oeste de la isla. Hablamos en pasado, porque la Ventana Azul ya no existe tras una fuerte tormenta. Es uno de los lugares del mundo que que dejaron de existir y ya no podremos visitar igual

NURIA PUENTES

37 / 40

Concatedral de San Juan

Este es uno de los monumentos más importantes de Malta. El templo, del siglo XVI, lo encontramos en La Valeta. Su austero exterior no revela la riqueza decorativa del interior. Al entrar, nos sorprenderá su ornamento barroco con columnas de mármol y frescos que decoran los muros y las bóvedas. La obra de arte más conocida de esta iglesia es el famoso cuadro de Caravaggio, La decapitación de San Juan Bautista (1608).

NURIA PUENTES

38 / 40

Vittoriosa, una espectacular fortaleza

La Valeta es un lugar asombroso. Se levantó aprovechando un refugio natural protegido por penínsulas sobre las que, se construyeron las llamadas «tres ciudades»: Senglea, Cospicua y Vittoriosa, todas mirando al Gran Puerto. Por lo que son lugares que nos dan unas vistas panorámicas bellísimas. Las "tres ciudades" están prácticamente pegadas entre ellas, formando un cordón urbano. En la ciudad de Vittoriosa lo ideal es dejarse llevar por sus calles que nos transportan a otra época y no debes dejar de visitar el Forti Sant’ Anlgu y el Palacio del Gran Inquisidor

NURIA PUENTES

39 / 40

La iglesia de Mosta

Malta es uno de los países más católicos del mundo. Por ello es importante visitar y conocer la historia de sus iglesias, como la iglesia de la Asunción, en la ciudad de Mosta, a 10 kilómetros de la capital, en el interior de la isla. Es conocida por “el milagro de la bomba de Mosta”. Cuentan que durante la II Guerra Mundial, cayó una bomba mientras los habitantes se refugiaban en el interior de la iglesia. La bomba entró por la cúpula, impactó en el suelo; pero no llegó a explotar.

Gtres

40 / 40

La Valeta

Merece la pena una escapada a la capital de Malta que en estas fechas brilla con sus calles iluminadas. Las iglesias ya tienen a punto los belenes que se visitan en una ruta guiada y sus altares se muestran colmados de flores. Con unas temperaturas que oscilan entre los doce y los veinte grados, la visita en estos días resulta muy placentera. El patrimonio arquitectónico y cultural de Malta es excepcional, no en vano ha sido testigo de 7.000 años de historia del Mediterráneo, como atestiguan sus impresionantes vestigios. La huella de los Caballeros de la Orden de Malta se hace evidente en La Valeta donde hay que visitar la Co-Catedral de San Juan y pasear por el puerto que ofrece vistas inigualables. Tras recorrer La Valeta conviene hacer un par de excursiones, una a Mdina, en la misma isla de Malta, con sus callejuelas, palacios y una sublime catedral y otra a la isla de Gozo donde el viento y el mar han esculpido grutas singulares.