Nueva Zelanda

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Bodegas Milton

Foto: Facebook by Milton Vineyard

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Nueva Zelanda

Desde el comienzo de la historia de Millton, fundada por James y Annie Millton en 1984, la familia ha apostado no solo por aumentar la calidad de sus vinos, sino también la de su tierra, dos objetivos que, sin duda, van de la mano. Solo cinco años después de su fundación, Millton se convirtió en el primer productor en obtener la certificación BioGro en Nueva Zelanda para la producción de vino orgánico. En 2009 consiguieron ser la única bodega de todo el hemisferio sur en sumar a su palmarés la distinción Demeter por su vino de producción biodinámica.

iStock-1257701485. Nueva Zelanda

Foto: iStock

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Un bosque de jade en Nueva Zelanda

La localidad de Karamea es, con solo 650 habitantes y asomada al mar de Tasmania, uno de los rincones más remotos de Nueva Zelanda. Uno de sus grandes atractivos es el Heaphy Track, el sendero de largo recorrido que se adentra en el Parque Nacional Kahurangi –el segundo más grande del país– a lo largo de 78,4 kilómetros. No es necesario caminar los 4 o 6 días requeridos para completar el sendero si lo que se busca es disfrutar de la exuberancia del bosque tropical. Durante el camino se pasa junto a helechos arborescentes, coníferas neozelandesas o podocarpos, hayas rojas, palmeras nikau y, en verano, orquídeas que florecen al pie de los árboles. El frondoso sotobosque es un confortable refugio para el kiwi y el weka, dos de las especies de aves no voladoras más singulares de Nueva Zelanda. El Heaphy Track fue abierto en 1860 por los buscadores de oro como vía de comunicación con el mar, pero ya hacía siglos que los maoríes se adentraban por esta senda en busca de pounamu, una variedad de jade con el que elaboraban desde herramientas y armas hasta delicados ornamentos.

Foto: iStock

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Isla sur de Nueva Zelanda

La Isla Sur concentra la naturaleza más espectacular del país. Una cordillera de picos y volcanes nevados recorre el interior mientras que, alrededor, la costa se pierde en fiordos verdes y playas de coral. Realizar un viaje circular a bordo de una autocaravana constituye el mejor plan para explorar sin prisas y libremente las reservas más espectaculares y detenerse a disfrutar de paisajes sublimes. El mejor plan de ruta sería este: inicio en Christchurch, en la costa este, atravesar los Canterbury Plains, seguir hasta el área natural de Te Wahipounamu, que incluye el Parque Nacional Fiordland, adentrarse en la zona de los lagos o Westland, los Alpes del Sur y el Parque Nacional Aoraki/Mount Cook; y para acabar,  la ciudad de Nelson y los Marlborough Sounds, en el extremo norte de la isla. 

Sandra Martín, jefa de redacción de Viajes National Geographic. 

MORITZ WOLF / AGE FOTOSTOCK

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Lago Wanaka

El lago Wanaka (193 km2) refleja las montañas nevadas de su alrededor, antesala del monte Aspiring (3.033 m).

DANIEL MURRAY

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Lago Tekapo

El turquesa de sus aguas y la nitidez de su cielo –se ven auroras australes– lo han convertido en una visita imprescindible desde Christchurch.

ARROD CASTAING

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Nugget Point

Kaikoura, Dunedin, Moeraki y, en el extremo sur, Nugget Point albergan algunos de los paisajes más curiosos de esta costa, además de enclaves desde donde avistar delfines y ballenas.

COLIN MONTEATH / AGE FOTOSTOCK

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Milford Sound

Este fiordo salvaje y remoto del parque Nacional Fiordland se puede recorrer en barco, en kayak o a pie por el Milford Track.

KARK WATSON

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El glaciar Franz Josef

La Isla Sur conecta con la naturaleza más espectacular del país. Una cordillera de picos y volcanes nevados recorre el interior mientras que, alrededor, la costa se pierde en fiordos verdes y playas de coral.

Foto: AJ Hackett Bungy

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Convertirse en una catapulta humana

En la Isla Sur de Nueva Zelanda, a las afueras de Queenstown y bajo el nombre Catapulta Nevis se inauguró el pasado verano el que probablemente es el salto más extremo del mundo. Este se inicia sobre una plataforma anclada a las paredes de las montañas que flanquean el valle. Es aquí donde los valientes serán atados a una goma elástica que los lanzará sobre el valle en un vuelo de 150 metros de longitud en el que podrán sentir las 3G de fuerza que se genera y una velocidad que llega a los 100 km por hora en tan sólo 1,5 segundos. La experiencia completa dura unos 4 minutos y es que tras ser lanzado cual bala de cañón, la goma hace de columpio y se puede divisar las magníficas vistas del valle.

Foto: AgeFotostock

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Nueva Zelanda

Es posible que en las antípodas se sientan lejos de todos y por ello sus gentes sean tan amables siempre. Es uno de los países con mayor calidad de vida y uno de los mejores para vivir de todo el mundo. El país kiwi tiene un estilo de vida que atrae. Es una sociedad muy acostumbrada a la multiculturalidad y por ello hacen gala de ser hospitalarios sin distinción de ningún tipo.

Foto: WSCN

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New Plymouth (Nueva Zelanda)

New Plymouth se encuentra ubicada en la costa oeste de la Isla Norte de Nueva Zelanda (frente a Australia). El surf se inició en la zona con los primeros surfistas californianos que llegaron en la década de los 50. Resultó que el Cabo de Taranaki, bañado por el Mar de Tasmania, resultó ideal para la práctica de este deporte por la gran variedad de olas que ofrece prácticamente durante todo el año. A pesar del frío, en los meses de junio a noviembre, se dan las mejores olas.  

Foto: CC

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El señor del Pacífico

James Cook (1728-1779) es uno de los grandes exploradores del Océano Pacífico. Abandonó la granja de sus padres para convertirse en un gran capitán para la Armada Real británica. Después de sus tres viajes, entre 1768 y 1779, se acabaron los espacios vacíos y la indefinición de Oceanía en los mapas. Sus viajes sirvieron para determinar la posición exacta y muchas características, tanto antropológicas como botánicas, de Australia, Nueva Zelanda e innumerables islas del Pacífico. 

Foto: Gtres

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Dunedin, Nueva Zelanda

¿Qué hay en esta remota ciudad de Nueva Zelanda para que forme parte de las Ciudades Literarias de la UNESCO? Tal vez sea que Dunedin es el hogar ancestral del pueblo Kāi, cuyas leyendas contadas de forma oral es una tradición de siglos. Pero no solo eso. Resulta que Dunedin ha sido el hogar de muchos de los escritores y poetas más célebres de Nueva Zelanda desde el siglo XIX, incluyendo al poeta Thomas Bracken, el autor del himno nacional del país. Además, su biblioteca fue la primera pública y libre del país. Se da el caso de que muchos escritores e ilustradores de libros para niños viven y trabajan en Dunedin. Por si fuera poco, la ciudad, enclavada en la bahía de Otago, tiene unos paisajes de ensueño.

Foto: Getty Images

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Nueva Zelanda. El señor de los anillos

Peter Jackson recorrió durante seis años Nueva Zelanda buscando dónde recrear los fantasiosos escenarios de El señor de los anillos, la trilogía escrita por J.R.R. Tolkien. Allí encontró los volcanes del P. N. Tongariro donde, desde la cresta del Ngauruhue, encontró una visión del sobrecogedor Monte del Destino.

Foto: Age Fotostock

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Nueva Zelanda. El señor de los anillos

Cerca de Auckland, en la isla norte de Nueva Zelanda, Peter Jackson inmortalizó una docena de lugares como las granjas del pueblo de Waikato que usó para la aldea de Hobbiton

Foto: Gtres

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8. Nueva Zelanda

Situado en el Pacífico, Nueva Zelanda goza de una de las naturalezas más abruptas del mundo. Fue uno de los últimos países en ser habitado, por lo que cuenta con vastas extensiones de tierra prácticamente vírgenes, así como pequeños paraísos ecológicos. Entre otros factores que se han tenido en cuenta están sus bajos niveles de contaminación y su biodiversidad, tanto terrestre como marina.  

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Cathedral Cove, Nueva Zelanda

Situada en la provincia de Coromandel, esta playa de las antípodas se ha convertido en una de las postales más bellas de la costa neozelandesa. Su principal atractivo es la cueva gigante con forma de arco que une dos ensenadas de arena blanca. Para acceder hasta ella habrá que seguir el sendero peatonal que va desde el pequeño pueblo de Hahei y que recorre la parte superior de la cueva, donde se encuentra el bosque de árboles Pohutukawa, hasta descender por su acantilado.  

Foto: Kai Schwörer/picture-alliance/dpa/AP Images

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Moeraki Boulders, Nueva Zelanda

La playa de Koekohe, en Moeraki, es una de las más misteriosas de Nueva Zelanda. Sobre su arena blanca, y bañadas por aguas cristalinas, se encuentran unas enormes piedras conocidas como los “huevos de dragón”, por su forma y las estrías de su superficie. El tamaño de algunas de ellas puede llegar a alcanzar los 2,2 metros de diámetro y pesar hasta seis toneladas. Consideradas como rocas sagradas para los lugareños, se formaron gracias las concentraciones cálcicas que se acumularon hace millones de años alrededor de un núcleo central.

Gtres

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Taupo. Nueva Zelanda

La región de Taupo en la Isla Norte alberga un conjunto de piscinas termales con agua que mana a altísimas temperaturas y que han sido acondicionadas para su disfrute. Se conocen como las Wairakei Terraces y están situadas alrededor del Gran Lago Taupo, comprenden piscinas de barro, geiseres y fuentes de agua hirviente.

 

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Nueva Zelanda

El plató natural por excelencia. En los últimos años los variados paisajes de la Isla Norte y la Isla Sur han sido escenario de algunas de las más taquilleras películas. La misma película Avatar, cuyo 60 por ciento de las escenas fueron realizadas por ordenador, eligió la naturaleza salvaje y extrema de Wellington para dar forma a su Pandora, y Peter Jackson ubicó las grandes gestas de El Señor de los Anillos (2003, 2002, 2012) en distintos lugares del país. El volcánico Parque Nacional de Tongariro se convirtió en el oscuro reino de Mordor; la región de Matamata-Pianko albergó el mundo de los hobbits, mientras que los elfos elegían las llanuras de Canterbury. Se organizan rutas y estancias (The locations of The Lord of the Rings) por los lugares donde se rodaron los filmes de la trilogía que permiten pernoctar en la casa de un hobbit (Hobbiton), recorrer la Tierra Media y acercarse a los terribles confines de los orcos.

Foto: Christian Riefenberg

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P. N. Fiordland (Isla Sur. Nueva Zelanda)

La mayor reserva neozelandesa protege un paisaje de fiordos, glaciares y picos que superan los 2.500 m de altitud. La puerta de entrada a este paraíso de la Isla Sur es la localidad de Te Anau, que ofrece desde cruceros en barco por el lago homónimo hasta trekkings que cruzan bosques donde viven especies únicas, como el takahe, un ave no voladora que se creía extinguida. 

Fototeca 9x12

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Cathedral Cove. Nueva Zelanda

La península de Coromandel, en el extremo septentrional de la Isla Norte, es un enclave ineludible en todo viaje por Nueva Zelanda. Un sendero desde la playa de Hahei conduce en una hora hasta el arco de roca blanca de Cathedral Cove. Su forma ojival recuerda a las catedrales góticas europeas, aunque en un entorno mucho más cálido. La franja de fina arena marca el límite entre las aguas del Pacífico y los árboles pohutukawa, típicos de la zona. Al fondo emerge Te Hoho, un pináculo de roca blanca que se tiñe de rosa con el ocaso.

Turismo Nueva Zelanda