Portugal

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Foto: iStock / Miguel Claro

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Del Alentejo al cielo

El Observatorio Dark Sky Alqueva se localiza en el municipio de Cumeada del Alentejo (Portugal), muy cerca del embalse de Alqueva, el más grande de Europa occidental. Las excelentes condiciones atmosféricas y el aislamiento de la zona en la que se emplaza hacen posible que los visitantes disfruten a cielo raso del firmamento. Telescopios y prismáticos están disponibles como parte de las salidas que se organizan, y que pueden incluir cursos de orientación para distinguir astros y constelaciones y talleres prácticos de astrofotografía para principiantes. También hay paseos, nocturnos, por espacios singulares como los misteriosos monumentos megalíticos del crómlech de Xerez, en el entorno del Convento de Orada, o los menhires que forman parte del patrimonio prehistórico de la región.

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El castillo portugués de Guimarães

El castillo original del siglo X fue fundado por la condesa Mumadona Dias para proteger a la población de las invasiones normandas y las incursiones de los musulmanes. Tras haber sufrido numerosas reconstrucciones, su aspecto actual se debe a la última gran intervención que tuvo lugar en 1940. El castillo tiene una torre homenaje de planta cuadrangular en el interior de sus murallas que está flanqueada por cuatro torres.

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Madeira sin Ronaldo

Ya aterrizar en su capital es todo un espectáculo. Madeira parece un edén flotante en medio del Atlántico. Su clima bondadoso, la vegetación, la cantidad de senderos -conocidos como levadas-, sus aldeas de pescadores y los miradores repartidos a lo largo y ancho la han encumbrado a mejor isla del mundo como destino turístico por siete años consecutivos.

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Óbidos

El que es, probablemente, el pueblo con más encanto de Portugal ha dejado de ser una mera foto bonita a ser un lugar muy animado. De hecho, aunque su principal reclamo sean las murallas y las callejuelas medievales, hoy en día ofrece otros argumentos culturales como el Vía Crucis que organiza en Semana Santa. Eso sí, para los que no quieran saber nada de esta celebración siempre les quedará pasear por sus baluartes, disfrutar de sus terrazas y redescubrir la magia de su castillo. 

Foto: Getty images | Westend61

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Playa de Benagil (Portugal)

Esta es la playa a la que todos sueñan con ir. No tanto por el arenal en sí, sino por una de las cuevas formadas en los espectaculares acantilados que lo rodean. Sin ellos, sería una playa normal. Estos acantilados de Benagil, en la costa del Algarve, guardan un tesoro en forma de una gruta circular a la que solo se llega a nado, remando en kayak o con alguna de las excursiones organizadas. Se trata del Algar de Benagil, una breve playa cubierta por una cúpula natural que sería el escenario ideal para un remake de Los Goonies

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Lisboa, tan cerca y tan lejos

Lisboa es una de esas capitales que siempre dejamos para más tarde. Está tan cerca que parece que nos da pereza conocerla. Eso sí, cuando lo hacemos, nos enamoramos al instante. El fado del barrio de Alfama, la Torre de Belem, sus siete colinas, sus tranvías o sus cuestas adoquinadas son algunos de los atractivos que convierten a la ciudad de la desembocadura del Tajo en única. Y si se tiene tiempo, es imprescindible una vista a Sintra, lugar de veraneo de reyes, repleta de palacios y de construcción de color pastel que nunca dejan de asombrar.

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Ponta da Piedade

En la costa de la ciudad de Lagos, Ponta de Piedade es uno de los lugares más turísticos de la región portuguesa del Algarve gracia a la inmensa belleza de sus pináculos rocosos. 

Foto: Región Turismo de Algarve

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Cataplana

La cataplana es un guiso de pescado o marisco preparado en un recipiente de cobre de origen árabe al vapor que puede llevar o no guarnición

Foto: Región Turismo de Algarve

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Pescado a la brasa

Los pescados a la brasa es uno de los platos que no pueden faltar si se quiere probar la inmensidad de la gastronomía de la región del Algarve. 

Foto: Región Turismo de Algarve

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Embutidos

No tanto de las zonas costeras, los embutidos forman parte de la gastronomía del interior del Algarve, de sus sierras. 

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Playa de Benagil

En la playa de Benegil la erosión ha modelado un paraje excepcional.

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Faro

A poca distancia de su amurallado casco antiguo, la capital del Algarve disfruta de playas recogidas al pie de acantilados con formas fantasiosas.

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Tavira

La Torre del Reloj se alza en la colina del castillo, desde la que se contempla este pueblo de raíces árabes y el valle del río Gilao.

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Ferragudo

Situado en el estuario del río Arade, el pueblo mantiene la esencia de las antiguas aldeas marineras.

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Cabo de Sao Vicente

Las sugestivas vistas que ofrece este cabo situado en el extremo sudoeste de la Península han inspirado relatos épicos y leyendas.

Foto: Visit Alentejo

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Termas Romanas de Évora

En el vestíbulo de la Câmara Municipal de Évora, las Termas Romanas de Évora fueron descubiertas en 1987 gracias a las obras del propio ayuntamiento de la ciudad. Actualmente, se conserva una sala caliente para baños de vapor y una piscina circular de 9 metros de diámetro, por lo que se cree que fueron el mayor espacio público de la Évora romana.

Foto: AgeFotostock

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Cabo da Roca, Sintra (Portugal)

El Cabo da Roca es un bellísimo acantilado que emerge 140 metros sobre el Atlántico; es el extremo más occidental de Europa. Se encuentra situado a unos 18 km de Sintra (unos 40 km de Lisboa), dentro del Parque Natural de Sintra-Cascais, rodeado de pequeñas villas marineras escondidas entre los bosques de Sintra.

Foto: AgeFotostock

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Faro Santa Marta, Cascais (Portugal)

Este pintoresco faro de 28 metros de altura pintado a franjas azules y blancas constituye una de las postales más bellas de Cascais. Adyacente al mismo, hay un museo que recoge la historia de los faros de la costa de Estoril, que se encuentran entre los primeros en construirse en Portugal.

Foto: AgeFotostock

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Cabo Sines, Alentejo (Portugal)

A pie, en bicicleta, a caballo, bordeando marismas y salvando caprichosas formaciones de roca, se disfruta de esta costa atlántica a la que el fuerte viento atrae a surfistas y amantes de las playas solitarias. Aunque toda esta costa del sur de Portugal está sembrada de pequeñas calas de arena fina arropadas por las rocas, las de playa Grande y playa de la Isla de Pessegueiro son las más espectaculares por sus aguas transparentes y los grandes acantilados que las rodean.

Foto: AgeFotostock

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Santuario de Nossa Senhora da Nazaré

Es en el conjunto monumental formado por la pequeña Ermita de la Memoria y la Iglesia de Nossa Senhora da Nazaré que encontramos el origen de la villa, que se remonta a 1182. En el interior de la iglesia llama la atención los bellos azulejos del siglo XVIII que cubren la nave. Las pinturas de la sacristía describen la leyenda de cómo D. Fuas Roupinho salvó la vida por milagro de la Virgen.

Foto: AgeFotostock

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Nazaré, marinera y surfera

Nazaré es la capital del surf extremo. Esta típica villa marinera de la Región Centro de Portugal se hizo famosa en noviembre de 2011, cuando las imágenes del hawaiano Garret McNamara surfeando una ola gigante aparecieron en los medios de todo el mundo.

Foto: AgeFotostock

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Nazaré y el secreto de las olas gigantes

Desde el Fuerte de San Miguel se observa la fuerza que el Atlántico alcanza en esta zona del litoral. El fenómeno de las olas gigantes se debe al Cañón de Nazaré, un valle submarino de una profundidad de unos 5.000 metros y una extensión de 230 km. Su  forma de embudo, estrechándose en la Playa do Norte, es la que provoca las enormes olas que han alcanzado alturas de 30 metros ideales para el surf más extremo.

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Las playas de Nazaré

Desde el mirador de Suberco, en el barrio de Sítio, se tiene unas vistas espectaculares de Nazaré y de la ciudad baja. Esta parte de la ciudad da a una espléndida playa de arena con forma de media luna. Como el día y la noche, esta otra playa de Nazaré se diferencia de playa do Norte porque es totalmente calma y apta para una jornada relajada de baño. Ambas, merecerían estar entre las mejores playas de Europa.

Foto: AgeFotostock

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Nazaré, surf y tradiciones

A pesar de todo, Nazaré sigue conservando sus tradiciones, como el secado de pescado. Aún se puede ver a las mujeres en su trabajo tradicional de secado del pescado. De hecho, el Museo del Pescado Seco de Nazaré es un museo vivo que busca preservar esta tradición ancestral.

Foto: AgeFotostock

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Porto Moniz (Portugal)

Las aguas bravas rodean Maderia; pero en Moniz encontramos el puerto más seguro de la isla. Estas formaciones volcánicas posibilitaron un lugar de baño espléndido, uno de los más bellos de Portugal. Porto Moniz es una de las ciudades más antigua de la isla de Madeira. Se encuentra al noroeste y a  sus encantos propios, hay que sumar sus piscinas naturales, con todo tipo de infraestructuras y servicios, y el Bosque de Laurisilva, Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO.

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Playa dos Galapinhos Setúbal (Portugal)

No hace falta alejarse demasiado de Lisboa para ir a dar con una de las mejores playas de Europa. Rodeada de la espléndida vegetación del Parque Natural de la Sierra Arrábida, la de Galapinhos es una playa de aguas cristalinas que parece una postal. Es un arenal tranquilo y pequeño que por su fondo marino se ha convertido también en uno de los destinos favoritos para los amantes del submarinismo. 

Foto: Getty images | Westend61

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Playa de Benagil (Portugal)

Sin duda, se trata de uno de los rincones más bellos del sur de Portugal. Estos acantilados de Benagil, en la costa del Algarve, esconden un tesoro en forma de gruta circular con una breve playa a la que solo se llega a nado o a remo. Esta playa se ubica junto a Benagil, la aldea de pescadores que le da nombre.

Foto: Gtres

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Portugal

La hospitalidad portuguesa está fuera de toda duda. Tal vez sea porque los portugueses han emigrado y han viajado por diferentes culturas desde antiguo que el país siempre sabe dar la bienvenida. Considerados afables, abiertos y sinceros, los portugueses hacen que los turistas siempre quieran volver. Si a esto añadimos su oferta natural con joyas como la costa del Algarve y ciudades vibrantes y culturales como Porto y Lisboa, tenemos como resultado unos de los países favoritos de los viajeros internacionales.

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Rabelos en los muelles de Oporto

Estas barcas tradicionales se utilizaban para transportar las barricas de vino hasta Vilanova de Gaia.

 

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Región vinícola del Alto Douro

Laderas tapizadas de viñas y pequeñas aldeas pueblan el tramo alto del Duero portugués. 

 

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Tierra de vinos

La región del Alto Douro Vinhateiro, declarada Patrimonio de la Humanidad, fue la primera Denominación de Origen del mundo, de 1756. La visita a la Casa do Douro y el Museo do Douro, en Peso da Régua, permite conocer la historia y la tradición vinícola de la zona. En época de vendimia, en Celeirós celebran la «gran lagarada», una gran fiesta dedicada al vino.

 

 

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Faro de Felgueiras

Elevado sobre un espigón que se adentra en el mar, señala la desembocadura del Duero en el Atlántico.

 

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La Ribeira

Terrazas de bares y restaurantes llenan de animación este barrio de Oporto, de origen medieval y situado a orillas del Duero.

 

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Iglesia do Carmo

El tranvía que cruza Oporto pasa frente a esta iglesia barroca, de 1762. La gran fachada lateral está cubierta por un gran mural de azulejos.

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Cafe Majestic

El ambiente Belle Époque de los años 1920 envuelve al viajero que se sienta a una de las mesas del Café Majestic, en la Rua de Santa Catarina. Por su situación en la calle más comercial de Oporto, fue un punto de encuentro y tertulias diarias de políticos, escritores y artistas portugueses. En 1994 reabrió sus puertas.

 

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Iglesia de San Ildefonso

Esta iglesia barroca del centro de Oporto destaca por su fachada de 11.000 azulejos, obra de Jorge Colaço, igual que los de la estación de São Bento. 

 

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Estación de São Bento

Más de 20.000 azulejos decoran los muros del enorme vestíbulo de la estación de trenes de Porto-São Bento. Son episodios destacados de la historia de Portugal ilustrados a mano en 1905. De estilo modernista, el edificio es obra de José Marques da Silva, quien también diseñó el Teatro Nacional de Oporto.

 

 

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Plaza de la Libertad

La estatua del rey Pedro IV preside esta céntrica plaza de Oporto.

 

Stefano Politi Markovina / AWL Images

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Librería Lello

Este establecimiento de 1906 es un espacio ideal para dejar volar la imaginación. Sus escaleras de fantasía recuerdan las del colegio de Harry Potter. La escritora J.K.Rowling pasó unos años en Oporto y probablemente se inspirara en este edificio neogótico para inventar la escuela de Hogwarts. Se halla en la Rua das Carmelitas, 144.

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Playas del Atlántico

La solitaria Capilla del Senhor da Pedra, en el extremo norte de la playa de Miramar, acoge una romería en junio. Se encuentra a poca distancia de Oporto.

 

Foto: Rute Ferraz | Fundación EDP

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Grafitis rurales en Portugal

El proyecto Arte Pública, de la Fundación Eléctrica de Portugal (EDP), busca revitalizar aldeas recónditas de Portugal con intervenciones artísticas como la de la imagen, en Trás-os-Montes y con el artista Draw en plena acción.

Foto: Fundación EDP

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Artistas portugueses protagonizan intervenciones en zonas rurales de Portugal

De aldea en aldea, artistas portugueses van configurando un maravilloso mapa artístico que llena de color zonas rurales de Portugal. En la imagen, el artista Menau en su intervención en la zona del Algarve, el fantástico litoral portugués

 

Foto: Fundación EDP

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Un proyecto sociocultural innovador

Los artistas portugueses invitados trabajan en colaboración con los habitantes de las poblaciones locales. Se motiva así la participación en reuniones de la comunidad para discutir y decidir las obras que pasarán a ocupar el espacio público, como es el caso del grafiti de la imagen, obra de Orphao, en Ouguela (Campo Maior, Alentejo).

Foto: Ricardo CasteloJPG

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Un viaje a la caza de grafitis

Fachadas de edificios, paredes, transformadores, depósitos de agua, antiguas centrales eléctricas, un cementerio, son los espacios públicos escogidos para ser intervenidos en estas zonas rurales de Portugal. En la imagen, visita a la obra de Draw, en la aldea de Vales, Trás-os-Montes.

 

Foto: Paulo Alexandrino | Fundação EDP

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Revitalizar aldeas recónditas del país

Si antes estos lugares se evitaban, ahora forman parte de un maravilloso mapa de grafitis. De cada región, la Fundación EDP edita una publicación que sirve a modo de guía para los viajeros que quieran ir al encuentro de las más sorprendentes obras del Portugal más rural. En la imagen, obra del artista Samina, en Vila Nova da Marmeleira, Ribatejo.

Foto: Rute Ferraz | Fundación EDP

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Mayor contacto con el arte

La Fundación EDP contribuye a motivar en las comunidades rurales un mayor contacto con el arte. El programa está ya presente en 5 regiones: Algarve (proyecto WATT?), Alto Alentejo (proyecto Mayor.Art), Ribatejo (proyecto UniArt), Medio Tajo (proyecto ARTEJO) y Trás-os-Montes (proyecto Voltaje). En la imagen, intervención de Tétis, Hazul e Frederico Draw en Alfândega da Fé (Trás os Montes).

Foto: José Alejandro Adamuz

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Lisboa, la ciudad de Fernando Pessoa

Decir Lisboa, como mínimo, es decir fado, tranvías, y, también, Fernando Pessoa. La figura del poeta universal ha quedado ligada a la ciudad como la de pocos escritores. Lisboa, una de las ciudades más literarias del mundo, cuida de la memoria del creador de los heterónimos, enterrado en el maravilloso claustro del Monasterio de los Jerónimos.

Foto: WSCN

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Viana do Castelo (Portugal)

Es la ciudad atlántica situada más al norte de Portugal, en la desembocadura del río Lima. Localizada a unos 30 minutos de Oporto y a sólo 40 minutos de Vigo (Galicia, España), es una zona de paisajes bellísimos y patrimonio cultural. Además, cumple con unas características propicias para la práctica del surf con olas prácticamente todo el año. Este deporte llegó a la zona a finales de 1987, pero se ha desarrollado una industria muy competitiva en poco tiempo en playas como la de Cabedelo, Rodanho, Afife, Vila Praia de Âncora y Moledo. 

Foto: WSCN

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Ericeira (Portugal)

Con sus aguas claras y ricas en yodo, Ericeira es un destino turístico costero de los más importantes de Portugal. La ciudad, además, está a sólo 35 kilómetros del norte de Lisboa y ofrece un ambiente perfecto para el surf. Playas de gran calidad como Praia da Foz do Lizandro, Praia de São Lourenço, Praia de São Sebastião o Praia da Ribeira d'Ilhas, atraen cada año a amantes del surf y otras prácticas deportivas que tengan que ver con olas y viento. La costa de Ericeira está formada por característicos acantilados rocosos junto con calas íntimas. El surf llegó a Ericeira bien entrada la década de los 70 y, desde entonces, ha sido la capital del surf portugués. 

Foto: Gtres

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Portugal, Mejor Destino del Mundo

Portugal ha sabido salir de la crisis económica con una nueva cara. Tanto es así que es la primera vez que un país de Europa se lleva el galardón al mejor destino del mundo. El Algarve con su belleza litoral, Oporto y su romanticismo a orillas del río Duero, o la fascinante Lisboa, son algunos de sus enclaves destacados.