Suiza

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Bosques antiguos y primigenios de hayas de los Cárpatos y otras regiones de Europa

Senosiain Alfonso

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Bosques antiguos y primigenios de hayas de los Cárpatos y otras regiones de Europa

La candidatura de estos bosques abarca diez países europeos: Bosnia y Herzegovina, Chequia, Francia, Italia, Montenegro, Macedonia del Norte, Polonia, Serbia, Eslovaquia y Suiza. Más de cincuenta bosques primigenios de hayas componen esta gran masa forestal, uno de los últimos vestigios de los bosques primarios templados que antes poblaban Europa. Casi 30.000 hectáreas de bosques incluyen diez localizaciones a lo largo de un eje de 185 km que va desde Ucrania hasta Eslovaquia. Estos bosques ya fueron declarados Patrimonio de la Humanidad en 2007, ampliados en 2011 con Alemania y ahora de nuevo con Serbia, Montenegro y Suiza. Estos bosques muestran las pautas ecológicas más amplias de haya europea que ha pasado por varias condiciones medioambientales. 

Berna

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Berna

Aunque no está claro el origen de la palabra, la versión más popular asegura que el duque Bertoldo V de Zähringen, fundador de la capital de Suiza, le puso el nombre del primer animal que abatió durante una cacería: un oso. Este se escribe bär en alemán, y se cree que podría haber derivado en Berna. Aunque los expertos aseguran que esto carece de base lingüística, el oso ya es un emblema de la ciudad y aparece en su escudo de armas. Aun así, la hipótesis más probable es que la palabra deriva de Brennoduron, el nombre con el que se denomina la ciudad según una inscripción en galo en una placa de zinc encontrada el pasado siglo en la ciudad. Esta palabra significa 'ciudad de Brenno', que derivó más tarde en Berna.

Walserhaus Internal Thematic Room Religion. #6 Meyvaert Museum Prize for Sustainability: Museum Walserhaus

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Meyvaert Museum Prize for Sustainability: Museum Walserhaus

Se ubica en Bosco Gurin, la localidad más alta de Ticino, en los Alpes suizos. El museo está dirigido por voluntarios y por la asociación que le da nombre y ha sido premiado por su empeño en cumplir tres objetivos: presentar la historia y la cultura de la comunidad Gurin Walser, cuidar la herencia cultural y lingüística de este pueblo y profundizar en el conocimiento y la comprensión de sus orígenes, historia y costumbres. El gran trabajo social que genera este pueblo y su gran esfuerzo por salvaguardar el entorno y el valor social de la comunidad les ha valido este premio a la sostenibilidad.

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El CASTILLO DE CHILLON y sus vistas

La silueta de esta fortaleza erigida sobre una isla rocosa, a orillas del lago Leman y con los Alpes de fondo, es una imagen de las que no se olvidan. El castillo de Chillon, cerca de Montreaux, fue construido en el siglo XIII para liderar la línea de fortificaciones que vigilaban las rutas por los Alpes. Lo estratégico de su ubicación hizo que desde el castillo se controlaran durante siglos el tráfico marítimo hacia Ginebra y la importante ruta hacia el puerto de montaña de San Bernardino. 

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Vevey y su fiesta más esperada

¿Cuántos años se puede aguardar una fiesta? En la pequeña localidad de Vevey, en el cantón suizo de Vaud, toca esperar hasta 20 años. O lo que es lo mismo: la Fête des Vignerons debe ser un verdadero acontecimiento, y como tal la reconoce la Unesco, habiéndola declarado Patrimonio Cultural Inmaterial.

 

FOTO: SWITZERLAND TOURISM

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La forma más barata, económica e inteligente

¡Nunca había sido tan sencillo descubrir Suiza! Con el Swiss Travel Pass es muy fácil descubrir Suiza. Su adquisición comienza a rentabilizarse en viajes superiores a dos días, y es que están incluidos todos los trayectos en ferrocarril, autobús y barco, incluso en los trenes panorámicos. Además, además tiene otras facilidades, como un 50% de descuento en funiculares y telecabinas, alquiler de e-bikes en las estaciones y en las ofertas combinadas de RailAway. Este “todo en uno” es especialmente interesante para los viajeros que quieren conocer el mayor número posibles de lugares de Suiza. Sin duda, lo inteligente es no complicarse la vida y para eso está el Swiss Travel Pass, un billete para gobernarlos a todos...

Foto: Switzerland Tourism

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Acceso gratuito a museos

¿Y con todo lo que hay ahí afuera, ahora hay que meterse en un museo? Pues sí, porque Suiza es naturaleza, pero no se entiende sin conocer parte del arte y cultura que alberga en sus distintos museos que, por cierto, la mayoría están incluidos en el Swiss Travel Pass. Son más de 500 los que incluyen su visita; entre ellos, el Museo Nacional de Zúrich, el Museo Mundial del Fútbol de la FIFA de Zúrich, el El Muzeum Susch, uno de los museos nuevos del 2019, o el imprescindible Centro Paul Klee de Berna, para el que Renzo Piano proyectó un espectacular edificio de cubierta ondulada. 

Foto: Switzerland Tourism

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De los lagos a las cumbres

Todos los rincones están conectados gracias al Swiss Travel System, la red de transporte público de cerca de 29.000 km, también disponible para turistas que visitan Suiza. Incluye trayectos ilimitados en tren, autobús, barco e incluso el uso gratuito del transporte público en más de 90 ciudades. Las excursiones de montaña más populares también están incluidas: Rigi, un universo de montañas, cumbres, valles, bosques, prados y adorables perros San Bernardo; Schilthorn, el paisaje que popularizó James Bond; Stanserhorn, al que se sube en un emocionante teleférico descapotable; y Stoos, donde aguarda el teleférico más empinado del mundo. Importante para familias: con la tarjeta gratuita Swiss Family Card, los niños y niñas de entre 6 y 16 años viajan gratis en compañía de uno de los padres.

Foto: Switzerland Tourism

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Más fácil imposible

Que el Swiss Travel Pass es un “todo incluido” lo demuestra el hecho de que con él se puede aterrizar en los aeropuertos internacionales de Ginebra Cointrin o Zurich Kloten, subir a un ferrocarril y llegar a Zermatt, haciendo sólo un transbordo en Visp, para contemplar desde allí las vistas del Matterhorn, el pico más icónico de los Alpes. Es fácil comprar el billete on line en la web y además ayudan a encontrar la opción que mejor se ajusta a las necesidades de cada viajero: hay billetes de 3 y 4 días para escapadas y de 8 y 15 días para los grandes viajes. 

Foto: Switzerland Tourism

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Cuando la puntualidad es un orgullo

No solo es la red de transporte más densa del mundo, además es que la puntualidad es máxima. Eso facilita la organización del viaje y la planificación de los desplazamientos. Hay que imaginar todos esos transportes coordinados día y noche como en una especie de vals para conectar todas las coordenadas del país, reduciendo al máximo los posibles tiempos de escalas y transbordos necesarios. La variedad es tal que incluso hay líneas férreas que llegan a los 3.800 metros de altitud. Se trata de subir, sentarse y leer un buen libro mientras se ve el paisaje por la ventana. Fuera problemas de orientación con el GPS, buscar lugar de aparcamiento o tensar los sentidos mientras se conduce. Además, en la web y app de los ferrocarriles suizos se puede consultar cualquier trayecto, resolver dudas y ver rutas en tiempo real. 

Foto: Switzerland Tourism

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Hasta el cielo... y más allá

Hablar de Suiza es hacerlo de los Alpes. Ahí está el mayor número de cumbres por encima de los 4.000 metros de altitud de Europa o lo que viene a ser lo mismo: todo un sueño para alpinistas y senderistas. Con el Swiss Travel Pass se puede acceder también a estaciones de montaña tan carismáticas como Schilthorn, Stanserhorn, Brunni y Rigi y con un 50% de descuento a otras muchas. Alcanzar la mayoría de estaciones de montaña es muy divertido usando los múltiples teleféricos del Swiss Travel System. Además, el viaje para llegar hasta Jungfraujoch, la estación de invierno más alta de Europa, tiene un descuento del 25 % con el Swiss Travel Pass.

Foto: Switzerland Tourism

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Gratuidad en el acceso a monumentos

No sólo naturaleza, entre las ventajas del Swiss Travel Pass está la gratuidad de acceso a monumentos de primer nivel, como por ejemplo, el Castillo de Chillon, en Montreux, una auténtica belleza medieval. Entre otras opciones, hay verdaderas maravillas, como la bellísima Biblioteca de la Abadía de St. Gallen, así como otros monasterios y fortalezas repartidas a lo largo y ancho de todo el territorio.

Foto: Switzerland Tourism

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Una colección de trenes panorámicos

Suiza es un verdadero paraíso para los amantes y coleccionistas de trenes. Y si viajar en tren ya es uno de los pocos placeres románticos que le quedan al viaje moderno, a las líneas  panorámicas premium del Swiss Travel System hay que sumarles la puntualidad, la comodidad y la facilidad de uso. Entre las opciones que incluye este práctico billete están: el Glaciar Express, conocido popularmente como el tren más lento del mundo; el Gotthard Panorama Express, con sus enormes ventanas panorámicas; el Bernina Express, todo un Patrimonio de la Humanidad; el Golden Pass MOB Panoramic, que conecta en dos horas montañas con el lago Lemán.

Foto: Studio Stefano Graziani, courtesy Muzeum Susch

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Muzeum Susch: una cueva llena de arte

Ubicado en el Gran Valle de Engadin, un paraje idílico alpino nevado que inspira ingestas de chocolate caliente, está el museo más heterodoxo de Suiza. Y es que este poco convencional centro cultural ocupa los que fueron un antiguo monasterio medieval y luego una cervecería. De hecho, parte de las galerías ocupan la antigua gruta que servía para almacenar la birra. Todo se debe a la empresaria polaca Grażyna Kulczyk, quien adquirió el conjunto de edificios lejos de la órbita cultura de Zurich, Berna y Basilea, y encargó al dúo de arquitectos Chasper Schmidlin y Lukas Voellmy el desarrollo del proyecto - curiosamente, estos venían de reconvertir una gasolinera en la galería de arte Von Bartha, en Basilea-. El Muzeum Susch funciona como un laboratorio artístico que se desarrolla en 1.500 metros y cuenta con una residencia para artistas de todo el mundo. Abrió puertas en enero con la exposición A Woman Looking at Men Looking at Women.

Foto: AgeFotostock

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Vevey, Suiza

¿Cuántos años estás dispuesto a esperar una fiesta? En la pequeña ciudad de Vevey, en el cantón de Vaud, entre la montaña y el lago Léman, esperan hasta 20 años. O lo que es lo mismo: la Fête des Vignerons se celebra sólo cinco veces por siglo. Se trata de una fiesta, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO, para homenajear las tradiciones y culturas del vino de la región de Lavaux, famosa por sus caldos blancos. Se organizó por primera vez en Vevey en 1979 y si te la pierdes el próximo año, ¡tendrás que esperar hasta el 2039!

 

Foto: Whitepod Hotel

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Whitepod Eco-Luxury Hotel

En el cantón de Valais, en Suiza, el Whitepod Eco-Luxury Hotel se ubica en lo más alto de la montaña y está compuesto por cápsulas de forma esférica construidas a base de triángulos ignífugos que crean un marco autoportante que proporciona resistencia estructural y utiliza la menor cantidad posible de material. Abierto tanto en verano como en invierno, en su interior los huéspedes encontrarán todo tipo de lujos, desde un baño completo hasta chimenea.

Foto: AgeFotostock

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Berna

¡Cómo no le va a sentar bien el otoño a Berna si es la capital de Suiza, el país de los bosques y de las grandes montañas! El mejor lugar para disfrutar de todos los colores que trae el otoño a Berna es el Jardín de las rosas. Y si notas el frío de forma intensa, te encantará disfrutar de las vistas sobre los tejados medievales teñidos por la luz dorada del atardecer desde el restaurante Rosengarten con una buena fondue en la mesa. Aunque comienza el frío, es una época perfecta para pasear por la romántica ciudad vieja, Patrimonio de la Humanidad, e ir de compras en las numerosas tiendas que se concentran en los sótanos abovedados de la ciudad.

Foto: AgeFotostock

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Château-d'Oex, Suiza

En el mes de enero, en Suiza se celebra el Festival Internacional de Globos Aerostáticos de Château-d'Oex. Durante esos días, los viajeros tienen la oportunidad de disfrutar de la increíble postal de un paisaje totalmente nevado desde el aire, así como asistir a espectáculos de paracaidistas.

Foto: AgeFotostock

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Friburgo, la ciudad de sus primeros estudios

Con la edad de nueve años se acabó lo mejor de su infancia. Junto a su hermano François y su hermana Gabrielle (los tres mayores) dejó la libertad del castillo para conocer la autoridad del internado en Le Mans, ciudad de la familia paterna.Tiempo después, la madre envió a Antoine y François a Friburgo, Suiza. Allí, el escritor vivió momentos felices, conoció a muchos amigos que irían apareciendo luego a lo largo de su vida. Para nada buen estudiante, se pasaba horas leyendo con pasión a poetas como Baudelaire y a novelistas como Balzac y Dostoievski. Saint-Exupéry se libró de ser llamado a filas en la I Guerra Mundial, al cumplir su mayoría de edad poco antes del final de la guerra. Pero durante el último año de internado, murió su hermano François al que estaba muy unido. Una experiencia que afectó mucho al futuro escritor.

Foto: AgeFotostock

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Basilea

Considerada como la capital cultural de Suiza, Basilea ofrece una altísima calidad de vida tanto a sus habitantes como a los visitantes que se acercan a ella. Por las aguas del Rin transcurre el día a día y el ocio en la ciudad, que sorprende por su clima suave y agradable. La buena comida y bebida son casi tan importantes como el arte y la cultura. Y cuando los museos y las tiendas cierran sus puertas, Basilea muestra su cara más animada. Es entonces, cuando jóvenes y menos jóvenes se zambullen en la variada vida nocturna. La oferta satisface hasta a los más exigentes. Pero quienes buscan un lugar donde practicar deportes de aventura y senderismo, también tienen en Basilea numerosos recursos:  las verdes y suaves colinas de los bosques del Jura en Basilea Campiña, las amplias mesetas con sus fantásticas vistas, así como el Laufental, situado al sur de la ciudad.

Foto: AgeFotostock

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Friburgo

La región de Friburgo es una tierra de contrastes. Rápidamente se pasa del clima vivificante de las montañas del Sur a la suavidad de los lagos del Norte. Dos idiomas oficiales y tres zonas donde programar las vacaciones: los Prealpes, la ciudad de Fribourg y el País de los tres lagos. En los Prealpes, se encuentran paisajes montañosos totalmente idílicos. Tradición y modernismo se estrechan la mano, como en Gruyères que guarda los tesoros de los Condes de Gruyères, pero también las obras de H.-R. Giger, el creador de Alien. Resulta imprescindible visitar una quesería y asistir a una demostración. Fribourg, capital y centro económico del cantón, es una joya arquitectónica de la Edad-Media. Una ciudad que se distingue por la pluralidad de sus culturas, su universidad y su gastronomía. Y, a menos de una hora de los Prealpes, se encuentran las ciudades medievales de Morat y de Estavayer-le-Lac. Ya, en la época de los Celtas y de los Romanos, el agradable clima del País de los tres Lagos incitaba al descanso. 

Foto: AgeFotostock

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Interlaken

Interlaken está ubicada en Berna Oberland en un terreno fluvial entre los lagos de Thun y Brienz y dominada por tres impresionantes colosos de piedra, los montes Eiger, Mönch y Jungfrau. La ciudad es el punto de partida para numerosas actividades. En su condición de ciudad de congresos y destino de vacaciones de nivel internacional, Interlaken es el punto de partida ideal para numerosas excursiones. Más de 45 ferrocarriles de montaña, funiculares aéreos, así como telesillas y telesquíes llevan a un área con 200 km de pistas y una densa red de senderos. Abajo, en los lagos de Thun y Brienz navegan barcos de excursiones, entre ellos históricos vapores de ruedas.

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Lago Lemán

La región del lago Leman se extiende desde el macizo del Jura hasta los fascinantes Alpes del Vaud, que dan nombre al cantón. Paisajes idílicos de naturaleza desbordante y la ciudad de Lausana, son los puntos más emblemáticos de la zona. Es ésta una región que parece hallarse entre el sueño y realidad: en la llanura, hay extensos campos de cereales y pueblos de belleza agrícola; en la zona media, pequeñas ciudades medievales con impresionantes castillos; al norte, los picos del Jura, donde se encuentran el cielo y la tierra y el alma halla amplio espacio. Y en los Alpes de la zona del Lago Lemán, al este: un típico mundo alpino, praderas fértiles, aldeas de chalets, picos y glaciares. Terrazas soleadas para vacaciones de relajamiento y aventuras deportivas.

Foto: AgeFotostock

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Zúrich

Esta metrópoli europea es uno de los destinos indicados desde donde iniciar la Gran Ruta de Suiza. Famosa como centro de estudios e investigaciones, dispone de una excelente infraestructura acoplada en el entorno natural. Además de los imprescindibles de Zúrich, hay un buen plan en galerías comerciales de marcas de moda, joyas y relojes. La Bahnhofstrasse, antiguo foso de agua de la fortaleza de la ciudad, se ha convertido en la calle comercial por excelencia de Zúrich. Uno de los aspectos que más sorprende de esta ciudad situada al norte del país es que tiene la densidad más alta de clubes de toda Suiza. Aquí nunca se llega tarde, si tienes ganas de fiesta. 

Foto: AgeFotostock

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9ª posición: Aeropuerto de Zúrich (o aeropuerto de Kloten)

Es el aeropuerto internacional más grande de Suiza. Ubicado cerca de Zúrich, aproximadamente a unos 12 kilómetros, tiene una gran terraza panorámica para ver aterrizar y despegar aviones, alquiler de habitaciones para dormir, duchas, y para no perderte detalle, recorridos turísticos por el aeropuerto. ¡No olvides preguntar por los servicios de spa de belleza!

Foto: Getty Images

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Sankt Gallen, Suiza

Sala barroca de la biblioteca de Sankt Gallen, abadía suiza fundada en el año 613. Desde el siglo VIII la biblioteca aloja numerosos manuscritos que a día de hoy alcanzan 170.000 ejemplares, muchos de ellos están expuestos en la sala que aparece en la imagen. En 1983, la Abadía fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.  

Foto: Gtres

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El tiempo es oro en Zurich

Dicen que el tiempo es oro, y, tal vez, el mejor lugar para comprobarlo, aunque sea en su sentido literal, sea Zúrich, la principal ciudad de la Confederación Suiza. En esta ciudad destacan los relojes tanto como los bancos. Es la sede de marcas de prestigio como Rolex, por ejemplo. Además, la Iglesia de San Pedro de Zúrich, a parte de ser la más antigua de la ciudad, cuenta con el mayor reloj de Europa de casi 9 metros de diámetro. El Museo Beyer está especializado en relojería, y hará la delicia de cualquier aficionado a los relojes.

Foto: Shutterstock

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Vista del casco viejo desde la catedral

La ciudad alta de Lausana está coronada por la catedral gótica de Notre Dame, símbolo puntiagudo de la Cité y notable monumento de la historia medieval helvética. 160 escalones bajo una marquesina de madera la unen con la Place de la Palud. El edificio del Ayuntamiento (del siglo XVII) y el robusto Castillo de St-Maire, que ofrece una panorámica incomparable de la ciudad y el lago, también resaltan en el tranquilo burgo histórico que rodea a la catedral. Un lugar que no por antiguo cierra sus puertas a la modernidad, como demuestra el Mudac, Museo del Diseño y las Artes aplicadas Contemporáneas, situado en la plaza de la Catedral.

Foto: Age Fotostock

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La llama de los Juegos en el Museo Olímpico

Vecina al lago, Vidy se ha convertido en una extensa zona de recreo. Desde el Museo Olímpico de Ouchy, inspirado en los templos de la Grecia clásica, hasta el cuartel general del COI, las instalaciones deportivas que se distribuyen por el barrio verde dan cuenta del carácter saludable de la ciudad. El Musée Romain, que ofrece una visita a la ruinas romanas de Lausana y talleres sobre el pasado de la ciudad. La explanada de Cantons y sus extrañas pirámides remiten a la Expo del 64. Los espectáculos del Teatro de Vidy prometen experiencias artísticas inolvidables para el espectador. Y las exposiciones del Espace des Inventions se encargan de entrenar la imaginación por medio de la observación y la manipulación. Un lugar de alma dinámica que no dejará de sorprender al visitante.

Foto: Shutterstock

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Château de Ouchy, en el Barrio de Ouchy

La avenida d’Ouchy desciende hasta el mismo lago igual que el moderno metro eléctrico. Su pequeño puerto atrajo a pescadores y buscavidas de toda índole que formaron la comuna libre de Ouchy, que se mantuvo al margen de la ciudad hasta el siglo XIX. Aquella aldea alberga hoy edificios aristocráticos, hoteles decimonónicos y propuestas curiosas, como el singular cementerio canino emplazado en el jardín del Hotel Beau-Rivage, la torre del Château d’Ouchy –del siglo XII– o el Musée de l’Elysée, un edificio de 1783 que ahora alberga un museo sobre fotografía.

Foto: Shutterstock

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Les Pepinières, en el original distrito de Flon-Viertel

En pleno centro se ubica uno de los barrios más estéticos y frescos de toda Suiza, Flon-Viertel. Donde hace años había almacenes y naves industriales semiabandonadas, hoy se levantan edificios punteros del siglo XXI, como los Pépinières, tres estructuras que dan cobijo a galerías comerciales, talleres creativos, oficinas o locales de ocio y restauración. El edificio A alberga la Escuela Superior de Música (HEMU) y la Escuela de Jazz. El bloque B está inspirado en los antiguos edificios industriales del barrio. El C, envuelto en armadura de ganchillo, es el más fotografiado. Gente de todas las edades acude al barrio día y noche, el renovado corazón de Lausana vuelve a latir sin descanso. 

Mapa: Blauset

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Mapa de la ciudad de Lausana

Foto: DŽenad DŽino

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Castillo de Chillon

Con los Alpes nevados como telón de fondo, parece flotar sobre las aguas. Desde Montreux se llega por un paseo ajardinado que discurre junto al lago Lemán. 

Foto: Richard Cavalleri / Age Fotostock

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Ginebra

El Jet d’Eau se ha convertido en el emblema del paseo junto al lago. De noche, se ilumina de colores.

Foto: Robert Pfiffner / Age Fotostock

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Lavaux

Esta región vitícola se extiende a lo largo de 30 km, entre Lausana y Montreux. Los primeros viñedos se plantaron en el siglo XI.

Foto: Maisant Ludovic / Age Fotostock

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Lausana (Lausanne en francés)

El interior de la catedral gótica de Notre Dame (siglo XIII) sobrecoge por su grandiosidad.  Se trata de uno de los lugares más famosos y visitados de esta ciudad suiza.

Foto: Michael Wild / Age Fotostock

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Alpes de Chablais

Este macizo se eleva al sur del lago Lemán y atrae las miradas desde la ciudad de Montreux.

Foto: Age Fotostock

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Montreux, meca musical

En la década de los setenta la ciudad sirvió como inspiración a muchos grupos de música y actualmente se celebra cada año el reconocido Festival de Jazz de Montreux, en julio. En la imagen, la estatua de Freddie Mercury, líder de la banda de pop-rock Queen. 

Foto: Turismo de Suiza

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Glacier 3000

En lo más alto de la estación, el edificio del arquitecto Mario Botta regala panorámicas únicas de Les Diablerets y los Alpes. 

Foto: Sebastian Wasek / Age Fotostock

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Gruyères

Este pueblo, que se halla en una región de ricos pastos a medio camino del lago Lemán y los Alpes, ha dado nombre a uno de los emblemas gastronómicos de Suiza: el queso gruyer.

Foto: Giovanni Simeone / Fototeca 9x12

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Saanen

Forma parte del grupo de nueve villas alpinas de la región de Gstaad. Es una de las que mejor conserva su aspecto tradicional.

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Mapa del territorio suizo alrededor del lago Lemán

En la parte más oeste del país, donde Suiza tiene frontera con Francia, se halla el lago Lemán, una región privilegiada a los pies de las imponentes cumbres de los Alpes.

Foto: AP Images

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Montreux

Esta pequeña ciudad suiza cercana a la frontera francesa ofrece una de las postales navideñas más idílicas. A orillas del lago, a finales de noviembre se inaugura el mercado navideño con la llegada de Santa Claus en su trineo: desde el aire se puede contemplar la figura del trineo tirado por los renos con los Alpes franceses y suizos de fondo. Hecho que se puede ver todos los días que dura el mercadillo a las 5, 6 y 7 de la tarde. El mercado se completa con un área dedicada en exclusiva a los niños, además de una noria gigante y música en vivo en la zona de restauración. Del 22 de noviembre al 24 de diciembre.

Foto: Gtres

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2. Suiza

Ganador del primer puesto en 2015, este año Suiza baja un escalón para conformarse con ser el segundo país más feliz del mundo, según el World Happiness Report. De él se ha valorado el producto interior bruto, la esperanza de vida, el sistema sanitario, el nivel de salarios, la honestidad, y la confianza que los habitantes tienen en su sistema y gobierno.

Foto: My Switzerland

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Parque Svizzer (Suiza)

El primer parque nacional de los Alpes tiene ya más de cien años y sigue siendo uno de los espacios naturales más intactos de Europa. Emplazado en el extremo sudoriental de Suiza, tiene su centro de visitantes en la ciudad de Zernez. Sus 80 kilómetros de senderos recorren bosques, valles y picos donde viven especies protegidas como el lince, el oso y el quebrantahuesos.

Foto: TURISMO DE ZÚRICH

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Zúrich

La Bahnhofstrasse, la avenida comercial más importante de Zúrich, se viste de gala desde el pasado 19 de noviembre y hasta el 2 de enero. Más de 23.000 leds iluminan las tiendas más exclusivas y los bares más chics de esta calle de un kilómetro y medio de longitud. Y además, en tu escapada a esta ciudad podrás disfrutar de más de 50 museos, 100 galerías de arte, una intensa vida nocturna.

Foto: GTRES

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La ruta de Edward Whymper

El 14 de julio de 1865, el británico Edward Whymper y su equipo consiguieron coronar por primera vez al cima del Matterhorn. Una ascensión que quedó bañada por la tragedia al fallecer cuatro de los alpinistas durante el descenso, al caer al glaciar Matterhorn. Tres días después, el 17 de julio, la cumbre era abordada también por la vertiente italiana, con la ascensión protagonizada por Jean-Antoine Carrel y Jean-Baptiste Bich. En la imagen, la recreación luminosa de la ruta de Whymper.

Foto: GTRES

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Zermatt

A los pies del Matterhorn, Zermatt es una población a la que solo se puede llegar en ferrocarril y autobús de línea y en la que el trafico solo está permitido a vehículos eléctricos o tirados por caballos. Tranquilidad, buenos restaurantes y mucho tipismo. 

Foto: GTRES

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Gornergrat

En agosto de 1878 el escritor Mark Twain (1835-1910) visitó la zona y afirmó: "El esplendor del sol en la nieve alpina era inimaginable. En ningún sitio hay semejante exposición de tamaño y belleza como la que se puede contemplar desde la cima del Gornergrat". El ascenso se puede realizar en un ferrocarril cremallera, el primero que funcionó en Suiza. 

Foto: GTRES

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Lago Grindji

Las posibilidades senderistas son infinitas alrededor del Matterhorn. Una de ellas es la Ruta de los Cinco Lagos que parte de Sunnegga (a donde se llega en funicular subterráneo desde Zermatt), alcanza el lago Grindji para finalizar en el lago Stelli, en cuyas aguas se refleja el siempre presente Matterhorn