Turquía

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Foto: AgeFotostock

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Playa Kaputaş (Turquía)

Vale la pena descender los cientos de escalones, y luego subirlos, para llegar a esta pequeña joya playera de Turquía que aparece como un fogonazo de azul en la serpenteante carretera que va de Kas a Kalkan. Es casi una desconocida fuera del país, pero dentro, es uno de los destinos nacionales favoritos de los turcos. Si se visita en temporada alta o coincidiendo con las vacaciones locales tendrás problemas para encontrar un hueco donde plantar la toalla. El resto del año, es un auténtico paraíso.

Foto: Age fotostock

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Kayaköy, Turquía

La antigua ciudad de Livissi, construida alrededor del siglo XVIII, terminó siendo víctima de la encarnizada guerra turco-griega de principios del siglo XX. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, de repente las comunidades griegas instaladas en la costa oeste de Turquía se encontraron en territorio enemigo y tuvieron que huir o enfrentarse a un destino incierto. Cuando terminó este conflicto –que se alargó hasta 1922– Kayaköy había quedado desierta, con el mismo aspecto que ofrece en la actualidad.

Foto: José Alejandro Adamuz

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Septiembre en Capadocia

La Capadocia es una región de Turquía que se encuentra en Anatolia Central y tiene uno de los paisajes más asombrosos de toda Europa. Aquí se halla un conjunto de iglesias y ciudades excavadas en la roca que son Patrimonio de la Humanidad. Desde Göreme podemos conocer toda la región. Uno de los planes imprescindibles es volar en globo para contemplar este paisaje con el amanecer. Es como aparecer en el paisajes de un mundo fabuloso.

Foto: CC

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La viajera romántica

Mary Wortley Montagu es la mujer que estuvo en un harén y lo contó. La que parecía una vida de aristócrata al uso en Londres dio un giro radical en 1716, cuando su marido fue nombrado embajador ante el Imperio otomano de Constantinopla. Ese viaje fue el revulsivo para afrontar una depresión de la que Mary no lograba deshacerse del todo. Desde el primer momento no se limitó a ejercer de embajadora consorte y se lanzó a descubrir todo lo que le rodeaba con una determinación absoluta que la llevó incluso a disfrazarse de hombre para entrar en lugares prohibidos para las mujeres, como en Santa Sofía. Ella fue el primer occidental en entrar en los harenes del sultán. Todas sus experiencias las relataba, con exactas y bellas descripciones, en cartas que enviaba a amigos. Al morir fueron publicadas y alimentaron la imaginación de los viajeros románticos que soñaban con conocer Turquía.

Foto: Gtres

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Estambul, Turquía

Primero fue Bizancio, luego Constantinopla y ahora Estambul. La ciudad es un histórico cruce de culturas: Estambul fue capital de cuatro imperios. Tal vez por ello, y por su ubicación en el Bósforo, se considera una de las ciudades más bellas del mundo. Estambul es dos mundos a la vez: el de ayer y el de hoy, unidos por el Puente de Gálata. Una visita a la ciudad nos llevará a conocer tesoros como la Mezquita Azul, Santa Sofía, o la suntuosidad del Palacio de Topkapi. Todo ello sin olvidar curiosear por las miles de tiendas del Gran Bazar.

Foto: Laura Fernández

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Constantinopla, Turquía

La actual Estambul cuenta con un pasado repleto de conquistas. La que sus inicios fue una antigua ciudad romana, con la llegada de Constantino I el Grande, Bizancio cambió su nombre por el de Constatinopla y comenzó una época de crecimiento, tanto geográfico como económico y cultural. Entre los siglos II a. C. y I a.C., el desarrollo de la nueva Constantinopla la llevó a convertirse en la ciudad más grande y poblada del mundo. Al igual que Italia, se levantó sobre siete colinas y su estructura siguió el modelo de Roma. Algunas de las construcciones de la época fueron el hipódromo, del que hoy se conservan dos de sus obeliscos, la iglesia de santa Irene o la universidad.

La fragmentación del Imperio romano provocó la llegada del bizantino. En el siglo VI, con Justiniano, es cuando se levanta Santa Sofía y la muralla de la ciudad, de la que hoy únicamente se conservan 7 kilómetros. Además, es en esta época cuando se convierte en una de las ciudades más ricas de Europa. Posteriormente, Constantinopla será conquistada por el Imperio latino y más tarde, por el Imperio otomano.

Foto: Bernard Gagnon

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Hattusa, Turquía

Situada en el centro de la península de Anatolia, Hattusa fue la antigua capital del Imperio hitita, uno de los pueblos con más influencia del antiguo Oriente Próximo. Hoy, en su antigua ubicación se haya el pueblo de Boğazkale, en la provincia de Çorum. Su época de máximo esplendor se alcanzó durante los siglos XIV y XIII a.C., cuando logró vencer a los pueblos vecinos de Anatolia y cuando su territorio se expandió. Su mayor victoria fue la conquista de Alepo y su incursión en Babilonia. Aunque su éxito fue bastante efímero. También entran en confrontación directa con Egipto, siendo la batalla de Qadesh el momento álgido del enfrentamiento entre ambas potencias. De los hititas se conserva la antigua doble muralla de la ciudad, ambas fortificadas con torres y divisiones internas defendibles; la puerta de los leones, que es la que se encuentra en mejor estado, y la puerta del rey, de la que apenas quedan unas pocas ruinas. Este conjunto fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1986.


El final del Imperio hitita es accidentado, sus gobernantes se vieron abrumados por una nueva amenaza que a principios del siglo XII a. C. sacudió las regiones del Mediterráneo oriental y que contribuyó a su decadencia. Hattusa no fue descubierta por los occidentales hasta el año 1834, en una expedición francesa liderada por Charles Texier.

Henri Nissen

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Monte Ararat, Turquía

Es en esta montaña donde se dice que se posó el arca de Noé después del Diluvio Universal. Es el monte más alto de Turquía, aunque en la Biblia lo citan como si fuera un país en sí mismo: el Reino de Urartu.