Venezuela

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Foto: JoseMa Orsini / Wikicommos

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Venezuela

No hay nada más típico en Venezuela en las gastronomía navideña que las hallacas, tamales de masa de harina de maíz rellenas de carne y otros elementos como aceitunas, uvas pasas, alcaparras, cebolla... Todo envuelto en hojas de plátano o bijao y hervidas en agua. Otros de los platos típicos es la sopa sancocho de carne y diferentes ingredientes como maíz, yuca o patata. Entre los dulces no puede faltar la torta negra o el dulce de lechosa.

Foto: AgeFotostock

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Tepuy Roraima (Venezuela)

Cuesta lo suyo llegar hasta este remoto lugar. Y es que más que kilómetros, parece que tengas que retroceder épocas, en concreto hasta el Precámbrico (más o menos, dos mil millones de años atrás). Se trata del punto más alto de las montañas tubulares que se encuentran en la gran sabana que comparten Venezuela, Guyana y Brasil. La mejor base para visitarlo es Santa Elena de Uairén (Venezuela). El trekking para llegar a su cima dura seis días y desquicia a muchos de los excursionistas que se atreven con la aventura. Entre las dificultades: lugares con nombre como el “Paso de las lágrimas”, frío y calor extremos, y lo peor, los puri puri, unos mosquitos terribles que se meten hasta por debajo de tus calcetines. ¿El premio? Llegar a uno de los lugares más antiguos del planeta. No por nada, este paisaje inspiró la novela “El Mundo Perdido” de Arthur Conan Doyle. ¡Ah! Y también la mítica película de Pixar, Up.

Foto: Gtres

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Los Roques, Venezuela

Un pequeño tesoro en forma de islas. Si piensas en un paraíso perfecto del mar Caribe, es esto: Los Roques, aguas turquesas y tranquilas, playas de arena blanca y fina, corales, sol. Se trata de un archipiélago de Venezuela, en el Mar Caribe, a 168 Km al norte de La Guaira. Su singularidad y belleza se debe en parte por la formación geológica pues poseen una estructura de atolón, más propia del Pacífico que del Mar Caribe.

Foto: José Alejandro Adamuz

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Roraima, la Gran Sabana

El monte Roraima es una de las formaciones geológicas más antiguas de la tierra. Forma parte de la cadena de mesetas tepuis (montañas tabulares) de la sierra de Pacaraima. Hasta su cumbre llegó Carl, el protagonista de la película Up, en su casa voladora. La cumbre es una meseta rodeada de paredes completamente verticales de las que suelen caer abundantes cascadas, lo cual dificulta algo su ascenso. Se da la particularidad que hay un punto denominado la triple frontera, compartida por Venezuela, Guyana y Brasil. Llegar arriba es encontrarse con un paisaje de otro tiempo; no obstante, Arthur Conan Doyle se inspiró en las descripciones de este lugar que hicieron las expediciones de la época para ambientar su novela El mundo perdido.

Foto: CC

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Camaima (Venezuela)

El Salto Ángel desploma sus aguas desde 1.000 m de altura en la región de los tepuyes, unas mesetas rocosas que emergen en medio de la selva venezolana. Son la mayor sorpresa del Parque Nacional Canaima, Patrimonio de la Humanidad desde 1994. Los exploradores catalanes Joan M. Mundó (1877-1932) y Fèlix Cardona (1903-1982) fueron los primeros en cartografiar la zona. 

Gtres

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Salto Aponwao, Venezuela

Aunque la cascada más famosa de la región de la Gran Sábana (Parque Nacional de Canaima) es el salto de Ángel que con sus 979 metros de caída es la más la más alta del mundo, la de Aponwao (Chinak-Merú) también es superlativa. Sus aguas se precipitan con fuerza inusitada y gran estruendo desde 105 metros de altura y se pueden contemplar desde arriba y desde abajo en una grata excursión que ofrece una panorámica maravillosa. 

Turismo de Venzuela