En busca del Santo Grial en València

La capital del Turia es el km 0 para celebrar el segundo año Jubilar del Santo Cáliz.

Para dar con el Santo Grial, el Doctor Jones pasa diversas pruebas en Venecia, el castillo de Brunwald, en Austria y Alejandreta (Turquía). Al menos, así lo cuenta la película Indiana Jones y la última cruzada. Sin embargo, quien quiera contemplar tan cinematográfica reliquia no tendrá que aventurarse tanto. Basta con un billete a València. Lo de llevar o no sombrero fedora es cuestión de gusto personal.

 

Algunos autores apuntan a que esta reliquia puede ser la copa que utilizó Jesucristo en la Última Cena mientras que los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI llegaron a oficiar sendas misas con el Santo Cáliz. El broche lo puso en 2014 el Papa Francisco, quien concedió a la capital del Turia la celebración del Año Santo Jubilar. De ahí que desde el pasado 29 de octubre, València celebre el segundo Año Jubilar del Santo Cáliz. Además de esta urbe, sólo seis lugares más del mundo lo celebran a perpetuidad: Santiago de Compostela, Camaleño (Cantabria), Urda (Toledo), Caravaca de la Cruz (Murcia), Roma y Jerusalén.

 
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IMG-1002-4786148- Photo Mike Water

Foto: Visit València

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No hace falta ser Indiana Jones para contemplar la reliquia

El Santo Cáliz de València, de un valor incalculable por todo lo que representa, se encuentra expuesto a la vista de todos. Se trata de una copa dividida en tres partes, de la que destaca la superior, el vaso de ágata que sería la reliquia en sí misma. Existen datos arqueológicos y documentales que parecen apuntar a que éste pudo ser la copa que utilizó Jesucristo en la Última Cena. Lo que sí se sabe a partir de estudios realizados es que el vaso de ágata se remonta a la época comprendida entre el siglo IV antes de J. C. y el I de nuestra Era y que fue labrado en un taller oriental de Egipto, de Siria o de la propia Palestina.

Esta reliquia sale únicamente dos veces al año de su hornacina hasta el Altar Mayor de la Catedral. La primera es durante el Jueves Santo y la segunda, durante la misa de la Fiesta Anual del Santo Cáliz. Aunque si alguien quiere apreciarla fuera de su vitrina cualquier otro día, lo puede hacer en el Aula Grial, donde hay una detallada réplica. Además, la Visita Guiada de la Ruta del Santo Grial culmina en este lugar, siendo la culminación de un paseo por los lugares que han marcado la relación entre urbe y reliquia. 

 
DS2-1906-8429828- Photo David Rota

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Una Catedral la custodia

Toda visita a València se inicia donde todo comenzó, en la plaza de la Almoina. El subsuelo, tal como revela el Centro Arqueológico de l'Almoina, guarda el secreto de la antigua ciudad romana que dio origen a la actual ciudad. Se puede apreciar el cardo mayor, parte del foro, unas termas... Son los restos sobre los que los árabes levantaron su alcázar y la mezquita mayor, que, a la postre, Jaime I, en su conquista en 1238, convirtió en cimientos para la Catedral. Una construcción de estilo gótico predominante pero con numerosos elementos de otras épocas, desde el románico hasta el barroco. De hecho, la Catedral de València es un gran espacio expositivo de arte religioso dedicado al culto cristiano

Además, el Museo Catedralicio exhibe diferentes obras de arte góticas, renacentistas, manieristas… Entre ellas, el óleo sobre tabla del siglo XVI de Juan de Juanes “Última Cena” en la planta primera del museo. Destacan también los lienzos de Maella y dos obras de Goya. Y para disfrutar con las vistas panorámicas, nada mejor que la subida al Miguelete, la torre campanario a la que se sube por 207 escalones en espiral y que desde lo alto revela los ocres de los tejados de Ciutat Vella.

 
IMG-0983-4786163- Photo Mike Water

Foto: Visit Valencia

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La Capilla del Santo Cáliz

En ocasiones, los tesoros espléndidos se guardan más cerca de lo que se cree. Es lo que ocurre con la Capilla del Santo Cáliz, donde se muestra desde 1916 la reliquia que más leyendas ha alimentado de toda la cristiandad. Para verla basta entrar por la Puerta de los Hierros de la Catedral y detenerse en la primera capilla que se encuentra a la derecha. Lo primero que destaca de ella es el excepcional retablo gótico de alabastro, que se convierte en el marco perfecto para albergar la hornacina del Santo Cáliz. Si se mira hacia arriba, antes de depositar la vista en la preciada copa, se podrá contemplar la bellísima bóveda gótica. Originalmente, esta capilla era exenta, pero fue Pere Comte quien ordenó construir el pasillo que la debía unir al resto del conjunto.  

 
-H3B7515-4771984- Photo Josep Gil

Foto: Visit Valencia

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Respirando aire puro

Tras la monumentalidad de la Catedral, toca el turno de darse un paseo entre espacios verdes. Los parques y jardines son uno de los puntos fuertes de València. Entre ellos, los más emblemáticos son los Jardines del Real o Viveros. Además de por su importancia cultural, paisajística, y diversidad botánica, resulta que allí se levantaba el Palacio Real, por lo que se convirtió en el primer lugar que albergó al Santo Cáliz cuando el rey Alfonso El Magnánimo lo trajo a València. Si se desea pasar una mañana deportiva, se pueden conocer los principales jardines y parques haciendo uso de la extensa red de carril bici que tiene la ciudad.  

 
DSC-0245-6489324- Photo Visit València

Foto: Visit València

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El Santo Cáliz en la Historia del Arte

Ciudad de museos, hay especialmente tres donde seguir investigando más sobre la historia del Santo Cáliz de València. Se puede empezar muy cerca de los Jardines Reales, visitando el Museo de Bellas Artes, una de las pinacotecas más importantes de España. Allí esperan tres obras que representan el Santo Cáliz  visto en la Catedral, dos representaciones de Salvador Eucarístico, de Joan de Joanes (siglo XVI) y la Santa Cena de Joan Ribalta. Además, por supuesto, se puede disfrutar de la amplia colección del museo, especialmente nutrido de de tablas góticas valencianas de los siglos XIV y XV y verdaderas joyas de Sorolla, Pinazo, Cecilio Pla o Fillol, entre otros más. 

La inmersión museística puede seguir por el Museo El Patriarca, dentro del conjunto arquitectónico compuesto por el Real Colegio del Corpus Christi, el seminario y la iglesia. Allí se encuentra La Última Cena de Ribalta, además de una espléndida colección pictórica de los siglos XVI y XVII, y obras de Juan de Juanes, El Greco y de los primitivos flamencos. Por último, en el Museo del Corpus, aguardan los carros triunfales o entremeses que participan en la celebración del Corpus Christi, uno de ellos dedicado al Santo Cáliz.

 
DSC-4908-10601600- Photo David Rota

Foto: Visit Valencia

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Siguiendo las huellas en el patrimonio

Una historia tan fascinante como la del Santo Cáliz a la fuerza ha tenido que dejar huellas en el importante patrimonio de la ciudad. Por ejemplo, en la calle San Vicente 11 Mártir, donde se levanta la Iglesia de San Martín Obispo y San Antonio Abad. En su interior, hay un fresco de José Vergara dedicado a la Última Cena, donde puede observarse la reproducción del Santo Cáliz que se encuentra en la Catedral. En sí mismo, la iglesia es una pequeña joya de gótico valenciano, construida en el S. XIV que bien vale una visita. 

Un poco más lejos, junto al Jardín del Turia, está la Iglesia y Palacio del Temple, otro alto en esta búsqueda urbana de los secretos del Santo Cáliz de València. Su nombre ya indica que por la ciudad pasaron los templarios en ayuda y socorro a la campaña de Jaime I durante la reconquista. Sin embargo, el palacio que se ve actualmente fue construido entre 1761 y 1770 por orden de Carlos III, tras el terremoto que destruyó el anterior monasterio. Allí se encontraba una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad, por donde pasó la reliquia en dirección a la Catedral de València, en 1437. Siglo más tarde, durante la Guerra Civil española, el Santo Cáliz tuvo que ser trasladado secretamente hasta la calle Avellanas, muy cerca de la Plaza de la Reina. Allí, en Casa de Sabina Suey fue donde pasó escondido algunos días antes de salir de la ciudad.

 
Reportaje-para-Visit-Valencia-Horta-Sud-sequer-lo-blanch-VV-20363 1024- Foto Arlandis

Foto: Visit Valencia

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Y si hay apetito...

Tras tantas emociones y aventuras siguiendo las huellas del Santo Cáliz de València, seguro que hará falta cargar energías. Para ello, nada mejor que seguir camino hacia Sequer lo Blanch (en el camino Fondo de Alboraya), restaurante en una típica alquería valenciana que forma parte de la Ruta del Grial por la Comunidad Valenciana. Se encuentra en Alboraya, municipio colindante a la capital del Turia que es el epicentro de la chufa, producto estrella de la Huerta. Sequer lo Blanch es un centro gastro donde quitarse cualquier antojo, ya que además de horchatería es arrocería. 

 
IMG-1300-7328977- Photo Pablo  Casino

Foto: Visit Valencia

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De camino a la playa

Aprovechando el paso por Alboraya, hay que acercarse hasta la sencilla pero hermosa Ermita dels Peixets, dedicada al Santísimo Sacramento y también dentro de la Ruta del Grial de la Comunidad Valenciana. A orillas del mar, no le faltan vistas mediterráneas en la vecina Platja d'Alboraia, una de las playas más populares de la ciudad de València. Los atardeceres desde aquí suelen ser una maravilla al más puro estilo cinematográfico.

En la piel de María Sabina Suey

Foto: Visit València

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En la piel de María Sabina Suey

Durante varias semanas, en 1937, el Santo Grial desapareció. Ante la amenaza de las milicias republicanas, María Sabina Suey, la encargada de limpiar la reliquia, se llevó la copa bajo ordenes del canónigo de València. A partir de ese momento, el Grial comenzaría una ruta impensable en el que acabaría escondido en los muelles de un sofá viejo, en el fondo de una caja de galletas e incluso emparedado en una cocina. Todo aquello sirvió para que la reliquia sobreviviera a la Guerra Civil y hoy es posible recrear una aventura parecida gracias al juego Tras las pistas del Santo Grial.

Ganador del premio FITUR Activo de este año, el juego utiliza la geolocalización con el objetivo de encontrar pistas y tesoros escondidos por toda la ciudad. La historia, que se conforma como una especie de gymkana digital, avanza a medida que el jugador completa los puntos de controles. Para comenzar la aventura, tan solo es necesario descargar el juego que se encuentra disponible tanto en Android como en iOS. Al finalizar, los participantes recibirán un código que les permitirá obtener el ‘Kit Grial’, formado por artículos oficiales de la experiencia y una entrada gratuita a Aula Grial.

 

IMG-0983-4786163- Photo Mike Water