Diez motivos para descubrir Parma, Capital Italiana de la Cultura 2020+21

Con una completa agenda cultural ampliada durante un año, la ciudad atrae al visitante por su belleza arquitectónica y lo seduce con los sabores de su gastronomía.

Cuando el día 11 de enero de 2020 Parma comenzó su andadura como Capital Italiana de la Cultura, poco podía imaginarse que acabaría siéndolo durante dos años consecutivos. Tras la suspensión de todas las actividades programadas como consecuencia de la emergencia sanitaria, Parma retomó el camino iniciado con más fuerza y lo recondujo para hacer de la situación una oportunidad excepcional: Parma 2020+21 es mucho más tecnológico y abierto al resto del mundo, demostrando que el renacimiento de los destinos puede (y debe) partir de la cultura. 

 

Esta ciudad de Emilia-Romaña, por donde han pasado mercaderes y viajeros desde época romana y antigua capital del histórico Ducado de Parma, mira hacia al futuro sin dejar atrás aquello que la identifica y hace única. Su tradición culinaria y legado arquitectónico hoy puede conocerse de la mano de guías excepcionales mediante tecnología inmersiva de 360°, mientras que las grandes exposiciones de Parma están disponibles virtualmente en parma2020.it y en la App Parma 2020+21 para los titulares de la Parma Card, a la venta por un precio simbólico de 5 euros hasta el 30 de junio de 2021. 

 

Contenido ofrecido por Turismo de Italia Italia.it

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Parma. Del románico al Renacimiento

Foto: Comune di Parma-S.O Turismo / Plaza del Duomo

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La imprescindible plaza del Duomo

Sea virtual o presencial, toda visita a Parma debe pasar por su centro histórico y, concretamente, por la plaza del Duomo, que atrapa todas las miradas con uno de los edificios románicos más representativos de la época: la Catedral de Parma. Dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, se empezó a construir en el año 1059 y fue consagrada en 1106. En la actualidad, se alza junto al campanario del siglo XIII de perfiles de terracota y piedra con un ángel de cobre dorado coronando la aguja, y del Baptisterio octogonal elaborado con mármol rosa de Verona.

Catedral de Parma. Interior

Foto: iStock / Interior de la Catedral de Parma

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Del románico al Renacimiento

Erigida por una estructura de tres naves y un crucero con capillas laterales rematadas por ábsides, el interior de la catedral conserva obras de arte excepcionales, que va desde su extenso patrimonio artístico románico y los bajorrelieves de Benedetto Antelami, un extenso patrimonio artístico románico hasta los grandes frescos de Antonio Allegri, conocido como Correggio. Al entrar en la Catedral de Parma, el visitante viaja por 900 años de historia, arte y sacralidad.

Duomo Parma. Antonio Allegri da Corregio

Foto: iStock / Asunción de la Virgen María en la cúpula del Duomo por Antonio Allegri

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Correggio: una cúpula y mucho más

Entre 1525 y 1530 Correggio pintó la cúpula de la Catedral de Parma, una de las obras maestras del arte italiano del siglo XVI, representando la Asunción de la Virgen rodeada de apóstoles, efebos y ángeles y los santos patronos de la ciudad. Del interior de la catedral, también se atribuyen a Correggio los las seis elegantes figuras monocromas de los extremos de los arcos. Por otro lado, el legado que el artista Antonio Allegri da Correggio dejó en Parma se extiende con La Camera della Badessa o Camera di San Paolo, una de las mayores obras maestras del Renacimiento italiano, en las cúpulas de la Iglesia de San Juan Evangelista y en varias pinturas que pueden visitarse en la Galería Nacional de Parma.

Baptisterio Duomo de PArma. Battistero interno

Foto: Comune di Parma-S.O Turismo / Baptisterio interior

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El baptisterio, una joya arquitectónica

Situado junto al Duomo, el Baptisterio de Parma se alza como edificio emblemático de la transición del románico tardío al gótico. En su interior destacan las dieciséis nervaduras que irradian hacia la bóveda y la pila bautismal del centro del recinto, que también sigue la estructura octogonal y fecha de finales del siglo XIII. Alrededor, se pueden admirar los altorrelieves del Ciclo de los Meses y las Estaciones, con sus respectivos signos del zodiaco, de Antelami, que con motivo de Parma 2020+21, se han trasladado excepcionalmente de la locia a los nichos de la planta baja hasta el 31 de agosto de 2021, para que los visitantes puedan apreciar el ciclo escultórico con mayor detalle.

Desde la plaza, se accede al Baptisterio por el portal norte o de la Virgen, donde aparece el nombre de Benedetto Antelami, quien realizó casi toda la decoración plástica del edificio. Justo en frente se encuentra la casa episcopal, hoy sede del Museo Diocesal. 

COMPLEJO MONUMENTAL DE LA PILOTTA. El rico legado artístico de la Pilotta

Foto: Comune di Parma-S.O Turismo / COMPLEJO MONUMENTAL DE LA PILOTTA

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El rico legado artístico de la Pilotta

Abandonando la plaza del Duomo pero sin alejarse demasiado, el Complejo Monumental de la Pilotta se alza como el símbolo del poder ducal de la familia Farnesio, que gobernó el Ducado de Parma y Piacenza desde 1545 hasta 1731. Tres siglos más tarde, se presenta como un conjunto monumental único que alberga la el Teatro Farnesio, la Galería Nacional, el Museo Arqueológico Nacional y la Biblioteca Palatina, ofreciendo un centro cultural y científico que se abre a un nuevo diálogo con los ciudadanos. Todos los espacios, a excepción de la biblioteca, pueden visitarse con una sola entrada en el mismo horario de apertura.

Maria Luigia

Foto: Comune di Parma-S.O Turismo / Maria Luigia

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La huella de María Luisa

La Galería Nacional fue fundada por Felipe y Fernando de Borbón, duques de Parma, y enriquecida por las compras realizadas posteriormente por María Luisa de Austria. La perla de la colección es La Scapigliata, una cabeza de una joven atribuida a Leonardo da Vinci. En la galería también se pueden visitar obras maestras de Correggio, como La Madonna della Scodella y La Madonna di San Gerolamo, o La Schiava Turca de Parmigianino, representantes de la escuela emiliana de los siglos XV y XVI. Asimismo, alberga cuadros de Tintoretto, de los venecianos Tiepolo y Canaletto y de Antonio Canova, quien dedicó una escultura de mármol blanco a su amada duquesa de Parma: Ritratto di Maria Luigia d'Asburgo in veste di Concordia.

Cuando la duquesa María Luisa de Austria, segunda esposa de Napoleón Bonaparte, se instaló en Parma el año 1816, el patrimonio arquitectónico de la ciudad adquirió todavía más prestigio. Permaneció allí hasta su muerte en 1847, dejando un legado que todavía sigue vivo con varios palacios, el puente sobre el Taro o el hospital. Sin olvidar el espectacular Teatro Regio, construido por voluntad de la duquesa.

Teatro Reggio. Templo de la ópera

Foto: Comune di Parma-S.O Turismo / Teatro Reggio

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El templo de la ópera

Construido durante los años veinte del siglo XIX, el Teatro Reggio es ejemplo de la arquitectura neoclásica, presente en el pórtico con doble fila de ventanas y en sus decoraciones exteriores. El interior sorprende con un atrio que conduce hasta la platea elíptica rodeada de cuatro pisos de palcos y una galería. Las visitas guiadas al interior permiten conocer su historia y arquitectura entre decorados, salas, techos espectaculares y el excepcional telón. Además de por su edificio, el Teatro Reggio es uno de los más reconocidos del mundo gracias a su Temporada de Ópera y al Festival Verdi, en los que participan artistas de renombre internacional.

Otros espacios dedicados a la música que merece la pena visitar son el Museo Casa Natal de Arturo Toscanini, la Casa de la Música y el Auditorio Niccolò Paganini, un ejemplo innovador de recuperación de la arqueología industrial, diseñado y construido por el arquitecto Renzo Piano.

Salone A Museo Glauco Lombardi

Foto: Comune di Parma-S.O Turism / Museo Glauco Lombardi

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Salone A Museo Glauco Lombardi

La huella de María Luisa de Austria continúa en el Museo Glauco Lombardi, que muestra obras, objetos y documentos que el coleccionista Glauco Lompardi recopiló sobre el Ducado de Parma. Gran parte de la colección está dedicada a la época de María Luisa y las distintas salas muestran cuadros de Napoleón y su familia junto a objetos de uso personal, tejidos preciosos, joyas y vestimentas usadas durante la época ducal, como el vestido de gala con largo manto azul.

Otras salas consiguen complementar la historia de la ciudad de los siglos XVIII y XIX con grabados y estampas de Paolo Toschi, láminas de Giambattista Bodoni, obras gráficas y pictóricas de autores franceses del siglo XVIII y proyectos del arquitecto de la corte borbónica Petitot. Además, en la planta baja del museo se organizan exposiciones temporales que pueden visitarse junto a la exposición permanente de la primera planta.

Via Nazario Sauro Parma

Foto: Comune di Parma-S.O Turismo / Via Nazario Sauro

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Antigüedades y delicatessen

En pleno centro histórico, la Via Nazario Sauro, completamente peatonal y conocida como la Via degli Antiquari, ofrece una amplia selección de tiendas de antigüedades y artesanía, galerías de arte y boutiques de ropa y joyas vintage en el corazón de Parma. Comparten espacio con tiendas de alimentación y de vinos, donde es posible comprar productos locales y vinos de las mejores bodegas de la ciudad y alrededores, así como degustar la Torta Duchessa di Parma o las dulces violetas confitadas en las numerosas pastelerías.

Botteghe storiche prosciutteria. El Prosciutto de Parma

Foto: Comune di Parma-S.O Turismo / Prsciutteria histórica

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El Prosciutto de Parma y el Parmigiano Reggiano

Tanto en el centro como en los alrededores de Parma destacan los productos con denominación de origen como el Prosciutto de Parma o el queso Parmigiano Reggiano. No en vano, en 2015 fue la primera localidad italiana en ser elegida Ciudad Creativa de la Gastronomía por la UNESCO, que reconoce la identidad gastronómica del territorio, con sus tradiciones y su saber hacer, y un patrimonio de excelencia de DOP e IGP. Aparte del parmigiano y el prosciutto mencionados, cuenta con el Culatello di Zibello DOP, el Salame Felino IGP, la Coppa di Parma IGP, el Fungo di Borgo Val di Taro IGP y la DOC Vini dei Colli di Parma.

La mejor forma de adentrarse en su gastronomía es visitando a los productores y apuntándose a experiencias e itinerarios que descubren las tradiciones y los sabores más auténticos de Parma, como los que se ofrecen desde Parma City of Gastronomy.

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