Y para volver a lo que realmente importa

Diez razones muy sostenibles para visitar Francia

Espacios naturales sorprendentes, pueblecitos de encanto rural, gastronomía local y alojamientos con etiqueta ecológica hacen del país vecino uno de los destinos más cuidadosos con el medioambiente de Europa.

Toca volver a respirar profundamente, sentir la libertad, el espacio abierto. Toca moverse, volver a viajar, aventurarse. Toca recuperar las sensación de pisar un paisaje virgen, de probar un sabor inolvidable, de compartir juntos bellos momentos. Y todo esto, lo que realmente importa, se puede encontrar en Franciaen el corazón de zonas naturales excepcionales mientras se descubren los secretos de un rico patrimonio histórico y cultural y de una gastronomía que pone el toque sublime a la experiencia. Sí, toca volver a vivir y a disfrutar del placer de lo auténtico, comenzando por estas pistas...

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Foto: GettyImages / Westend61

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UNA NATURALEZA PRESERVADA

Lo de la sostenibilidad es una de las tendencias del nuevo turismo post pandemia; pero Francia cumple más de un siglo en ello, comprometida con la preservación del medioambiente. Desde que se abrió el Parque de la Bérarde en Isère, en 1913, el país ha aplicado una política en la que ha ido combinando con acierto el desarrollo económico con la preservación de los espacios naturales. Así, actualmente suma hasta once parques nacionales que abarcan 60.000 km². En su estadística de logros cuentan también con cincuenta y cuatro parques naturales regionales, nueve parques naturales marinos y cerca de medio centenar de lugares importantes que reciben casi 32 millones de visitantes al año.

 
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UN 'SAVOIR-FAIRE' RECONOCIDO POR LA UNESCO

Los acantilados de Étretat en la Côte d'Albâtre, la duna de Pilat, las lagunas de la Camarga, la costa de granito rosa de Bretaña… Francia no es sólo un país con una importante colección de paisajes asombrosos, sino que también confluyen la historia, las tradiciones y la cultura. Lo demuestra el hecho de sumar nada menos que 23 manifestaciones, disciplinas y prácticas declaradas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, tan diversas como el alpinismo, la "fest-noz" bretona o los conocimientos técnicos relacionados con el perfume en la región de Grasse.

 
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Foto: Getty Images / Oleh Slobodeniuk

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GARANTÍA DE UN VIAJE 'SLOW'

En Francia hay una gran red de senderos señalizados para recorrer el país al ritmo lento mientras se cuida del medioambiente y se procura su preservación. Esta red cuenta con más de 369 GR (senderos de gran recorrido) en los que se cruzan otras rutas tan míticas como el camino de Santiago de Compostela o el Tour del Mont Blanc. Para los amantes de viajar sobre pedales, el país también está en el centro de las principales rutas ciclistas de Europa. De hecho, 9 de las 17 rutas de la red EuroVelo atraviesan territorio francés, siendo las más conocidas la Vélodyssée, la Loire à Vélo y la ViaRhôna.

iStock-1166368098. ALOJAMIENTO SOSTENIBLE

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ALOJAMIENTO SOSTENIBLE

Se duerme mejor sabiendo que el alojamiento elegido también cuida el medioambiente. En Francia, hasta 191 establecimientos han logrado alcanzar los estándares necesarios para que luzcan la etiqueta ecológica europea. Pero además, hay 40 que ostentan la etiqueta Green Globe; 280, la Gites Panda; y 320, han sido clasificados como Ecogites. Por otro lado, 644 establecimientos han obtenido la calificación Clef Verte, que es la principal etiqueta de turismo sostenible para establecimientos turísticos.

 
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UNA ABUNDANCIA DE PRODUCTOS LOCALES

Si hay un país gastronómico ese es Francia, es "el país de los mil quesos", el de los clásicos como la Vichyssoise, el Coq au vin, el foie, los macarons, las ostras normandas… Francia es reconocida por sus productos locales y el arte que muestra en la mesa. Un arte que no solo es visual o del gusto, sino que se centra también en la trazabilidad y autenticidad de los productos franceses, por lo que existen numerosas etiquetas que así lo garantizan, especialmente la etiqueta roja, la AOP, la AOC y la etiqueta "Agriculture Biologique".

 
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RESTAURACIÓN SOSTENIBLE

Si en Francia hay una amplia red de alojamientos que se preocupan por la sostenibilidad, ocurre exactamente igual con la restauración. Son muchos los establecimientos que cuidan a sus clientes y se comprometen a ofrecer una cocina auténtica, promoviendo los productos de proximidad y el desarrollo responsable. Saben que hoy en día no solo cuenta la gastronomía saludable, sino que esta también debe ser responsable con el entorno natural y con la forma en que se produce. El compromiso se manifiesta en que en el año 2020, la Guía MICHELIN presentó un nuevo pictograma -la Estrella Verde- para destacar los restaurantes que cumplían con un enfoque sostenible. Hasta la fecha se ha concedido el sello a 82 establecimientos en Francia.

 
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Francia rural

Cierto que París, regiones como Normandía o zonas de la Costa Azul son súper conocidas. Pero las pequeñas ciudades y pueblos de Francia ofrecen una alternativa a los viajeros que prefieran otro tipo de viaje y una oportunidad de descubrir parajes auténticamente franceses de una forma diferente.  La asociación "Les Plus Beaux Villages de France" (Los pueblos más bonitos de Francia) es toda una garantía de ello, ya que reúne a 159  pueblos y ciudades que son ejemplos en eso de preservar y promover el patrimonio de los pueblos rurales. Así mismo, los "Plus Beaux Détours de France" son hasta 107 pequeñas ciudades y pueblos turísticos que ofrecen una acogida y un alojamiento de calidad, un patrimonio valorado y atractivo y una identidad local. Por último, la marca "Petites Cités de Caractère"  (Pequeñas ciudades con carácter) distingue a aquellas ciudades que presentan un proyecto de salvaguardia de su patrimonio al servicio del turismo cultural y sostenible.

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PEQUEÑAS CIUDADES Y PUEBLOS CON CARÁCTER

Hablar de la campiña francesa es hacerlo de la zona que seguramente guarda con más celo y amor la esencia del país. Hay historia, tranquilidad, encanto, productos ecológicos, artesanía, pueblecitos encantadores, tradiciones y mucha, mucha belleza natural. De ello se encargan federaciones como "Accueil Paysan" o "Bienvenue à la ferme" que permiten a muchos turistas tener experiencias auténticas, conocer a los agricultores y descubrir sus oficios, su modo de vida y su saber hacer. Ellos y ellas salvaguardan la esencia de todo un país.

 

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CIUDADES VERDES E INNOVADORAS

Las grandes ciudades francesas se han apuntado a las tendencias más sostenibles, tal como lo demuestra la elección de Nantes como Capital Verde Europea y las candidaturas de Dijon, Grenoble y Lyon para 2022. Además, Lyon también ha sido designada como capital francesa de la biodiversidad y "ciudad inteligente" europea en 2019

 
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ACCESIBLE PARA TODOS

Para que nadie se quede atrás en disfrutar el país, hay numerosas iniciativas y marcas como "Destinos para todos" y "Turismo y discapacidad" que están trabajando para impulsar una Francia accesible a las personas con movilidad reducida. A pesar de que el país cuenta con nada menos que 5.536 establecimientos con la etiqueta accesible, de los cuales 337 están en Charente-Maritime y 205 en los Pirineos Atlánticos, se sigue trabajando para implementar los mismo requisitos en todo el territorio. 

En definitiva, Francia es mucho más que un buen plan. Es un sinfín de experiencias, propuestas, destinos y experiencias para viajar sin preocupaciones, para volver a sentir el gusanillo de las vacaciones, para, al fin y al cabo, disfrutar de lo que realmente importa.

 

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