Territorio deportivo

Dónde esquiar en Cataluña

Las mejores estaciones e instalaciones para disfrutar de este deporte en una región ya de por sí apasionante.

La historia del esquí en España empezó prácticamente en Cataluña con un grupo de socios del Centre de Excursionistas de Catalunya que improvisó su primera bajada en Rasos de Peguera; según las crónicas del momento, fue en la Navidad de 1908. Sin embargo, hubo que esperar hasta la década de los años 20 del mismo siglo para que el esquí comenzara a popularizarse. Coincidió con la llegada del tren a La Molina.  

 

Imágenes de la época muestran la estación nevada, el ferrocarril al fondo y los esquiadores junto a la vía cargando sus rudimentarios esquís al hombro y con ropas que nada tenían que ver con las actuales. La inauguración del Chalet del Centre de Excursionistas de Catalunya​ en La Molina acabó por cimentar la práctica de este deporte, que en su origen estuvo muy ligado a las clases sociales acomodadas.

 

Desde entonces ha nevado mucho y el Pirineo catalán se ha convertido en uno de los centros de esquí más importantes de toda Europa, donde se celebran eventos internacionales. Hoy, con una práctica mucho más tecnificada e integrando amplios perfiles sociales. Muchas de estas estaciones catalanas se han convertido en verdaderos complejos turísticos donde pasar unas estupendas vacaciones en familia. Hoy muchas niñas y niños sueñan con seguir los pasos de sus ídolos, como Núria Pau, Anna Esteve o Álex Puente; sobre todo, el próximo 2020, cuando se celebrará el año del turismo deportivo en Cataluña.

 
 
 

La Molina

Abierta en 1943, es la estación decana de los deportes de invierno en España. Se encuentra junto al municipio de Alp, que funciona como capital de la comarca de la Cerdanya (Girona). Junto a la vecina Masella, forma el espacio Alp 2500 con un total de 145 km de dominio esquiable. Sus instalaciones de primer nivel permiten la celebración de eventos internacionales, como la Copa del Mundo de Esquí Alpino (2008) o los Campeonatos del Mundo de Esquí Alpino para discapacitados (2013). El dominio esquiable es de 71 km, con una cota mínima de 1.700 y una máxima de 2.445 metros. Hay hasta 68 amplias pistas (20 pistas verdes, 19 pistas azules, 22 pistas rojas y 7 pistas negras); también cuenta con un snowpark de gran tamaño, dos pistas de trineos, una pista de raquetas de nieve, estadios de competición, una pista adaptada PMR, un circuito segway, un parque de aventura y una pista tubbing. Además, dispone del servicio de 12 escuelas de esquí, un centro de deporte adaptado y 6 restaurantes.

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Baqueira Beret

Inaugurada el 6 de diciembre de 1964, y ubicada en el Val d'Aran, es la mayor estación de esquí de España. También es  la única estación española ubicada  en la vertiente norte de los Pirineos. Es ideal para todos los niveles. De hecho, hay un forfait especial para los principiantes a un precio reducido. El dominio esquiable actual alcanza ya los 167 km. Sus instalaciones  cuentan con un total de 112 pistas (6 pistas verdes, 43 azules, 46 rojas y 17 negras) que  van desde  una cota mínima de 1.500 a una máxima de 2.610 metros. Igualmente cuenta con 7 km de circuito de esquí nórdico y dos amplios snowparks. Entre sus servicios, hay una amplia oferta de restauración con 25 cafeterías y restaurantes, 5 locales de alquiler y reparación de esquís, 4 parques infantiles de nieve, 2 puntos de primeros auxilios en pistas, 1 centro médico privado en Núcleo Baqueira y más de 500  profesores de esquí. 

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Guils

Rodeada por una gran extensión de bosque de pino negro, esta estación municipal de esquí nórdico, inaugurada en 1993, se encuentra situada en la zona de la Fontanera, en la Cerdanya. Al estar orientada hacia la vertiente norte de la solana de Puigcerdá goza de abundante nieve. Ofrece un dominio esquiable de 34 km de pistas, repartidas entre una cota mínima que parte de 1.905 m y una máxima alcanzada en los 2.080 m; además, 12 km de circuitos de raquetas, el primer circuito de Cataluña de fat bike (2,5 km), un parque de nieve infantil, escuela de esquí, zona de trineo, puntos de restauración, alquiler de material y servicios médicos.

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Sant Joan de L'erm

Abierta en 1970 en el municipio de Montferrer Castellbó, es la pionera en Cataluña en esquí de fondo. Ocupa un enclave de gran belleza natural con bosques centenarios del valle de Castellbò, dentro del actual Parque Natural de l'Alt Pirineu. El antiguo santuario da nombre a la zona y a la pista de esquí. Sant Joan de L'Erm cuenta con 50 kilómetros de circuitos de esquí de fondo (7 km de circuito verde, 15 km de azul, 26 km de rojo y 2 km de circuito negro) y 10 kilómetros de itinerarios de raquetas de nieve. El dominio esquiable se reparte desde una cota mínima de 1.700 m de altitud, en el refugio de la Basseta, hasta alcanzar los 2.050 m de Prat Montaner. 

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Virós - Vallferrera

La Estación de esquí de fondo, en el término municipal de Alins, ocupa el bosque de Virós, en Vallferrera. En la comarca del Pallars Sobirà (Lleida), es uno de los bosques más extensos y singulares de Cataluña. El dominio esquiable es de 28 km destinados al esquí nórdico, repartidos entre una cota mínima de 1.550, en el refugio Gall Fer, y una máxima de 2.200 m. Además, las instalaciones permiten otras muchas actividades: 3 circuitos de raquetas señalizados por el interior del bosque y circuitos de orientación con raquetas de nieve, conducción de trineos de perros o excursiones en motos de nieve, construcción de iglús y talleres de educación ambiental invernal.

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Masella

Conectada por un telecabina que parte de la Molina y llega al sector de la montaña de Tosa, Masella forma parte del espacio Alp 2500 con un dominio esquiable total de 145 km. En concreto, la Masella suma 74 km (9 pistas verdes, 24 azules, 22 rojas y 10 negras) y un snowpark. Cuenta con uno de los sistemas de innovación artificial más extenso de toda la Cerdanya. La estación se hizo famosa en la temporada 2013-2014 por permitir la práctica del esquí nocturno, siendo una de las únicas estaciones del Pirineo que ofrece esta posibilidad. Actualmente, tiene 10 km iluminados para esquiar de noche.

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Espot Esquí

En realidad, el Pallars Sobirà cuenta con un amplio dominio de esquí conocido como SkiPallars, que engloba las estaciones de Port Ainé, Espot y Tavascan. En concreto, la de Spot es la única ubicada junto al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Por ello mismo, las pistas se caracterizan por estar dentro de frondosos bosques de pino negro. La estación cuenta con más de 20 km esquiables y 1.000 metros de desnivel. Es ideal para principiantes ya que cuenta con una amplia zona de debutantes en la cota 2.000; así mismo, la calidad de su nieve está garantizada al tener más del 60% del dominio esquiable con nieve artificial.

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Vallter 2000

Inaugurada en 1975,  en el Valle de Camprodon, es una estación de ambiente familiar que tiene un dominio esquiable de 20,4 km (3 pistas verdes, 4 azules y 6 rojas), repartidos en una cota mínima de 1.959 y una máxima de 2.535 metros. Sus instalaciones permiten combinar el esquí alpino por las pistas centrales con el ascenso con esquís de montaña en la zona del Xalet. Entre sus valores añadidos, está que debido a su privilegiado enclave geográfico se puede llegar a observar desde la cota más alta, y en días de buena visibilidad, una panorámica singular de la Bahía de Roses. Además, hay una pista de trineos, otra pista de raquetas de nieve, un jardín de nieve, escuelas de esquí y dos snowparks.

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Boi Taüll

Limita con la zona periférica del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Con una cota mínima 2.020 m y otra máxima de 2.751 m, es la estación más alta de Cataluña. Esta condición, añadido a que se se encuentra orientada al norte, asegura la buena calidad de su nieve. Su dominio esquiable es de 45 km (10 pistas verdes, 7 azules, 26 rojas y 9 negras). Además, cuenta con una pista exclusiva de trineos, un enorme snowpark con 5 zonas de diferentes niveles y un centro de atención médica a pie de pistas. Entre los servicios, un jardín de nieve y guardería para niños, a partir de 2 años. 

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Alp

Foto: iStock

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Alp (La Molina y Masella)

El municipio de Alp ocupa una ubicación estratégica en la parte sur y más oriental de la comarca de la Cerdanya, muy cerca del Berguedà, rodeado por una bella geografía dominada por extensiones de bosques alpinos y zonas de pasto y cultivo ancladas al origen agrícola y ganadero de la zona. Tiene la peculiaridad de que dentro de su término municipal se encuentran dos de las estaciones de invierno más importantes de Europa: La Molina y Masella, que conforman uno de los dominios esquiables más importante de los Pirineos: Alp2500. Además, integra una pequeña porción del Parque Natural Cadí-Moixeró, por lo que se beneficia de una red de senderos de más de 50 km señalizados. Lejos de la imagen de resort, el municipio tiene su propia esencia patrimonial, con construcciones arquitectónicas destacadas como la iglesia de San Pedro, la Capilla de la Divina Pastora, el Dolmen del Paborde o las típicas barracas de piedra en seco de los pastores. Y una singularidad muy próxima: los Jardines Artigas y el Chalet de Catllaràs, en la vecina comarca del Berguedà. Solo Barcelona la supera en concentración de obras de Gaudí: todo porque a principios del siglo XX, Eusebi Güell creó la primera empresa de cemento portland del país en Castellar de n'Hug. Tampoco hay que perderse algunas iglesias románicas que hay en el territorio. Y para reponer fuerzas después de una jornada en la naturaleza, se puede recurrir al arroz de montaña, por ejemplo en El Tiró, todo un clásico, o al típico trinxat en La Buixeda o en El Germans Bertran.

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Baqueira Beret

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Baqueira Beret y el Val d'Aran

Entre montañas eternas, el Val d'Aran, a 165 kilómetros de Lleida, es capaz de guardar toda la esencia del Pirineo catalán. Se trata de un destino centrado en el bienestar de toda la familia, por lo que es marca de Turismo Familiar. A parte de Baqueira-Beret, uno de los complejos esquiables más grandes del Pirineo, hay muchos otros planes. De hecho, la propia pista es todo un universo lúdico deportivo y gastronómico con un total de 25 restaurantes y cafeterías en pistas. El valle está repleto de pueblecitos encantadores de tejados de pizarra e iglesias románicas. En total, 33 núcleos habitados por algo más de 10 000 personas. Todos dibujan una bella postal pirenaica. Bagergue es el pueblo más alto del Val d'Aran, donde el 30% del territorio está por encima de los 2.000 m de altitud. Allí, entre la nieve, se encuentran los quesos premiados de Hormatges Tarrau. La capital, Vielha, ofrece todos los planes de ocio necesarios en unas vacaciones de nieve y deporte: tiendas especializadas, un bello casco urbano, la estampa del río Nere a su paso por la ciudad. A todo ello, hay que añadirle propuestas termales para después de una jornada de pistas: termas sulfurosas de Baronia de Les, el balneario Banhs de Tredòs y las piscinas termales de Arties. Para reponer energía, el Oh La La! Crepes, junto al Carrer Major de Vielha, es todo un imprescindible, sobre todo para los peques de la familia. Mientras que la cocina de temporada y autor de Er Occitan, en Bossòst, es perfecta para cerrar la jornada.

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iStock-958719526. Castellar de n'Hug

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Guils

Guils está a solo 15 km de Alp, dejando atrás el Real Club de Golf de Cerdanya. No ha perdido su esencia original agrícola y ganadera, a pesar de que por su ubicación cada vez sea más importante el turismo de esquí y senderismo. La belleza que ofrecen sus paisajes lo ha colocado en el mapa de todos los que visitan la Cerdanya. Se encuentra muy próximo al Parque Natural Cadí-Moixeró. A principios del siglo XX, Eusebi Güell creó la primera empresa de cemento portland del país muy cerca, en Castellar de n'Hug (Berguedà), lo cual contribuyó a la impronta de Gaudí en el territorio con dos joyas modernistas casi desconocidas por el gran público: los Jardines Artigas y el Chalet de Catllaràs. Tampoco hay que perderse algunas iglesias románicas que hay en el territorio. Y para reponer fuerzas después de una jornada en la naturaleza, se puede recurrir al arroz de montaña, por ejemplo en El Tiró, todo un clásico, o al  típico trinxat en La Buixeda o en El Germans Bertran.

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La Seu d'Urgell

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Sant Joan de l’Erm y l'Alt Urgell

Sant Joan de l’Erm es el antiguo santuario que da nombre a la bella zona de bosques centenarios de la vertiente noreste de la Torreta de l’Orri, en el Alt Urgell. La Seu d'Urgell ha sido siempre la capital natural, ocupa una amplia explanada de montaña donde confluyen las principales vías naturales de los Pirineos. Esta animada ciudad es el corazón del románico catalán. De hecho, la catedral de La Seu es la única que presume de ser 100% románica. Su claustro es de excepcional belleza. Si la visita es en martes o sábado, se podrá disfrutar de la animación del mercado de la ciudad. Pasear por sus calles de espíritu medieval es entonces aún más atractivo. Hay que aprovechar para llevarse queso y mantequilla de la denominación Alt Urgell a casa, que por algo La Seu es la capital del queso. Para descansar después de pasar todo el día en la naturaleza, está el Parador Nacional, justo al lado de la catedral. Para comer, en el PKtus tienen un amplio surtido de queso de la zona;  mientras que en el Andria, se puede pedir el famoso arroz de montaña de la zona.

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Espot

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Pallars Sobirà (Espot y VIRÓS - VALLFERRERA)

El Pallars Sobirà no sólo acoge las estaciones de Espot y Port Ainé, si no que también se encuentra la estación de Virós-Vallferrera, inaugurada el año 2001 en el Parque Natural del Alt Pirineu, el parque más extenso de Cataluña. No se trata solo de un destino de invierno. El bosque de Virós es uno de los más extensos y singulares de Cataluña y, por ejemplo, en otoño su belleza se multiplica. Naturaleza en estado puro; pero también una larga presencia humana, aún visible en las antiguas explotaciones de hierro, que fue el principal recurso económico de Vallferrera, en forma de minas, carboneras, cabañas y fraguas. Para recordar este pasado se puede recorrer el itinerario de Costa de Meners, del proyecto Bosques de Hierro. La comarca del Pallars Sobirà tiene una superficie total de 1 355 kilómetros cuadrados y una quincena de municipios con una economía basada en la alta montaña y un encanto especial. Destaca el patrón de arquitectura tradicional en el que la piedra, la madera y la pizarra son protagonistas. Las calles empedradas, los balcones con flores en primavera y verano, invitan a recorrer cascos antiguos tan bellos como el de Tavascan. Parada obligada también son las salinas de Gerri, declaradas en 1995 Bien Cultural de Interés Nacional. Tras una jornada en la montaña, es momento del protagonismo de la cocina pallaresa, tanto en su vertiente tradicional como en la más innovadora. La cocina tradicional se basa en los productos que ofrece la montaña según la temporada y en productos estrella como la girella, un embutido muy laborioso típico de las fiestas mayores y que se puede encontrar en carnicerías y en muchos restaurantes de la comarca en cualquier época del año.

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Vallter200-Camprodon

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El Vall de Camprodon

Vallter 2000 se ubica en el Vall de Camprodon, todo un paraíso natural para los amantes de la montaña. Sus paisajes son uno de los principales argumentos como destino de turismo rural destacado. El valle se agrupa en algunos municipios que han sabido heredar el románico, como Llanars, Molló, Sant Pau de Segúries, Setcases, Vilallonga de Ter. Remansos de tranquilidad, son el escenario ideal para disfrutar del entorno y de un clima de alta montaña que no deja de tener su atractivo en verano. En el propio pueblo de Camprodón no puede faltar una visita a su bello y famoso puente de piedra, el monasterio de Sant Pere o, para los más golosos, la Antigua Fábrica de galletas artesanales Birba. Setcases es otro de los pueblos de postal en los que hacer miles de fotos para Instagram. Los grandes monasterios de Ripoll, Sant Joan y Camprodon son también un plan imprescindible y, en menor formato, pero en igualdad de belleza, la iglesia de Sant Cristòfol de Beget. Para reponer fuerzas, la cocina ripollesa se basa en todo lo que da la montaña, como setas, embutidos de cerdo, quesos o platos de caza. El xai del Ripollès (en Can Jepet de Setcases lo hacen con foie y salsa de prunes) es toda una delicia. Algunos otros restaurantes imprescindibles del valle donde disfrutar de la cocina son El Pont 9 de Camprodon, con su gratinado de verdura con queso de cabra; La Fonda Rigà de Tregurà, con la cazuela de caracoles o Can Tiranda de Setcases, con su delicioso trinxat.

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Boi Taüll

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Boí Taüll

La estación de Boí Taüll es un clásico del Pirineo. Se encuentra en la Vall de Boí, formada por ocho pequeños núcleos con una población por debajo del centenar de habitantes que ha sabido defender su esencia original. Sus paisajes de alta montaña y el clima extremo que forzaron su aislamiento en el pasado se han convertido precisamente en su principal argumento actual. Junto al Parque Nacional d'Aigüestortes, el valle está rodeado de un importante legado histórico espectacular, el conjunto de iglesias románicas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Una de las mejores formas de iniciarse en este viaje es acudiendo primero al Centro del Románico del Valle de Boí, situado en Erill la Vall, en el que se encuentra toda la información acerca del conjunto y se organizan visitas guiadas.

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Dónde esquiar en Cataluña

PARA MÁS INFORMACIÓN: CATALUNYA.COM

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