El faro del Cantábrico

Es el momento de poner rumbo a Gijón/Xixón

Con este mar como barrera natural y un océano de prados y montes que la cercan por sus flancos, la capital de la Costa Verde enamora por su historia milenaria, sus paisajes naturales y su rica herencia gastronómica.

A Gijón/Xixón le suele seguir una frase breve y descriptiva que desata un interés repentino por conocer más sobre esta ciudad, la más poblada del principado. La niña bonita de Asturias o la joya del norte son algunos de los apelativos que recibe, pero a juzgar por su capacidad de atracción bien podría referirse a ella como el faro del Cantábrico. Siempre de cara a ese mar peleón que azota los espigones con fuerza, Gijón baña de luz la Costa Verde y cada año atrae a miles de personas, aunque sus motivos son muy diversos.

Unos llegan atraídos por sus paisajes que mezclan la bravura del mar con la tranquilidad de los verdes prados que peinan los montes de las afueras de la ciudad. Otros lo hacen por ese sambenito más que justificado de que aquí se come y se bebe muy bien. Y otros por su fascinante legado histórico y cultural que se remonta nada menos que dos milenios atrás o por la pluralidad de actividades deportivas que se pueden practicar.

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Pasado, presente y futuro

Foto: Gijón/Xixón Turismo

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Pasado, presente y futuro

Convertida hoy en una ciudad cosmopolita y abierta, Gijón/Xixón tiene sus orígenes en los primeros asentamientos prerromanos. De aquella época se conservan túmulos funerarios y vestigios de lo que fue el castro de Noega, hoy la Campa Torres. Más tarde, el imperio romano establecería aquí una de sus principales bases de operaciones en toda la Costa Cantábrica dejando a su paso un sinfín de huellas como por ejemplo, la Villa Romana de Veranes y las Termas de Campo Valdés, situadas a pocos metros de la Plaza Mayor o los restos de la muralla que permanecen hoy día en el barrio de Cimavilla. La Edad Media dejaría después un legado barroco muy interesante en varios monumentos de la ciudad. Y así fue avanzando hasta llegar a los últimos tiempos dominados por las corrientes modernistas, el art decó o los edificios monumentales como la antigua Universidad Laboral.

Pasear por sus calles es empaparse de ricas tradiciones marineras del barrio de Cimavilla; de consejos ilustrados, como los de Jovellanos; de historias sobre indianos y portuarios, que impulsaron rincones tan especiales como el Jardín Botánico Atlántico; o de aquellos primeros turistas que, a finales del siglo XIX y siguiendo a la realeza, ya disfrutaban de revitalizantes baños de ola. Tampoco hay que olvidar su pasado y presente industrial. Las fábricas que se instalaron en la ciudad desde el siglo XIX le han conferido un fuerte carácter obrero. Hoy hay museos donde descubrir ese pasado fabril, como el Museo del ferrocarril, uno de los más importantes de Europa, o la Ciudadela de Celestino Solar, donde se conoce cómo vivían y se organizaban los obreros desde el siglo XIX hasta hace bien poco.

En contacto con la naturaleza

Foto: Gijón/Xixón Turismo

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En contacto con la naturaleza

Su ubicación, flanqueada entre un mar literal y uno figurado hecho de extensos prados y bellos montes, hacen de Gijón/Xixón un lugar perfecto para descubrirlo tanto a pie como en bicicleta a través de las diferentes sendas que parten de la ciudad hacia las afueras.  

La senda del río Ñora, repleta de bosques llenos de magia y de molinos antiguos, termina finalmente en la maravillosa playa homónima. Por el río Peñafrancia además se une otra senda que mezcla una fabulosa vegetación de ribera y fantásticos ejemplos del patrimonio histórico-artístico y etnográfico. La senda Fluvial del Piles, más que una camino es una verdadera red de rutas fluviales que recorren el antiguo estuario del río hasta la parroquia de Vega y el poblado de La Camocha.

Otra opción es la senda del Cervigón. Conocida también como la senda costera oriental, conduce hasta la playa de La Ñora. En total, nueve kilómetros que miran al mar y que ofrecen un agradable paseo en el que poder disfrutar de un paisaje espectacular con ambientes diferentes: acantilados, parques, pedreros y pequeñas playas salvajes, que se pueden contemplar desde los hermosos miradores naturales que jalonan la ruta.

Por último, una visita obligada para seguir en contacto con la naturaleza aún sin salir del propio núcleo urbano: el Jardín Botánico Atlántico. El espacio, que ocupa una extensión de 25 hectáreas, es el primero del noroeste de la Península Ibérica especializado en la flora y vegetación de los territorios atlánticos con especies originarias y propias de ambas orillas del océano. En la actualidad alberga más de 30.000 plantas y hasta 2.000 especies diferentes. Destacan el Jardín de La Isla, una longeva zona verde de más de 150 años, y el Monumento Natural de La Carbayeda de El Tragamón, un bosque natural con árboles de hasta 400 años.

Playas para todos los gustos

Foto: Gijón/Xixón Turismo

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Playas para todos los gustos

El Cantábrico se hace notar en cada rincón de Gijón/Xixón, un mar lleno de personalidad y que le confiere un toque especial a la ciudad. Desde el barrio de Cimavilla, su barrio antiguo y de marcado carácter marinero, hasta la Talaya, presidida por el Elogio del Horizonte de Chillida, o su largo paseo por la famosa Playa de San Lorenzo y las otras nueve playas del concejo, unas más urbanas y otras más salvajes.

En la brisa se percibe el salitre y es que Gijón/Xixón cuenta con innumerables playas, tanto urbanas como rurales. Para quienes buscan los servicios y la comodidad, ahí están la de San Lorenzo, Poniente y el Arbeyal; para los que prefieren la intimidad, el sosiego y la aventura, encuentran la suya en las orillas de Estaño, Cagonera y La Ñora. Para los amantes del naturismo, las de Peñarrubia y serín son dos indispensables y para los que quieren ir acompañados de sus mascotas, la playa de El Rinconín está habilitada para perros.

Esencia gijonesa

Foto: Gijón/Xixón Turismo

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Esencia gijonesa

El Gijón/Xixón más auténtico se encuentra en muchos lugares. Está en el olor a sardinas y sidra que sobrevuela el barrio de Cimavilla, considerado uno de los más pintorescos y con más carácter de España. Está también en las plazas y casas bajas de colores donde se reúnen sus vecinos, -los ‘playos’ - donde todavía se respira un aire bohemio y tradicional, en las puestas de sol que se esconden detrás del Puerto Deportivo o en el Tránsito de las Ballenas.

Otra visita para conocer la idiosincrasia de Asturias es el Muséu del Pueblu d'Asturies, que se creó en 1968 inspirándose en los museos etnográficos al aire libre que existían en Europa desde finales del siglo XIX. El museo comenzó a formarse con algunos hórreos, paneras y casas hidalgas de los siglos XVII al XIX trasladados desde parroquias rurales cercanas a la ciudad. También se construyeron una casa campesina, un mazo para trabajar el hierro, un llagar de sidra y una bolera para la modalidad de cuatreada.

Dentro del propio museo se encuentra el Muséu de la Gaita. Aquí se exponen las gaitas tradicionalmente usadas en Asturias y en distintos países de Europa, del norte de África y del Oriente Próximo. También se muestran los restantes instrumentos musicales asturianos: desde los panderos, castañuelas, cuernos y flautas de construcción popular, hasta los modernos instrumentos industriales y mecánicos que, como el acordeón y el organillo, se introdujeron en el siglo XIX y modificaron el paisaje sonoro de Asturias.

Un mar para disfrutarlo

Foto: Gijón/Xixón Turismo

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Turismo activo

La naturaleza del Cantábrico hace que las playas de Gijón/Xixón sean un recalmo irrechazable para los amantes de los deportes de aventura. Quizás la más conocida sea la playa de San Lorenzo, considerada como una de las mejores playas urbanas del mundo para iniciarse en el surf, aunque comparte espacio con todo tipo de actividades como el windsurf, paddle surf, motos de agua, kayak, vela, pesca, o navegación.

Fuera del medio acuático, en los últimos tiempos también se han popularizado otros deportes, como el parapente o los vuelos en globo. Experiencia que mezclan a partes iguales mar y montaña y que solo son posibles gracias al clima suave y la atmósfera estable que goza Gijón/Xixón. ¡Disfrutar de su paisaje a vista de pájaro es una experiencia totalmente inolvidable!

Gastronomía con sello propio

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Gastronomía con sello propio

Pero si hay algo auténtico de esta tierra, sin duda es su gastronomía. Pescados, mariscos, fabada, carnes, quesos… El catálogo de manjares asturianos puede presumir de ser uno de los más completos, además de no escatimar en cantidades. Una propuesta para disfrutarla es el menú Gijón Gourmet, un menú excepcional en cualquiera de los 7 restaurantes participantes, entre los que figuran tres establecimientos con Estrella Michelín, y lo mejor, a un precio muy asequible.

Otro de los buques insignias es la sidra, que más que una bebida es un encuentro social, un momento de relax, una excusa para compartir y es que no hay mejor forma de imbuirse en la ciudad que descubriendo las sidrerías, los merenderos y los más de 20 ‘llagares’ del concejo. La Ruta de la Sidra Xixón propone varias opciones para adentrarse en el rico mundo de la bebida más típica asturiana. En los llagares se puede aprender el proceso de elaboración y probar la sidra directamente del tonel o, en su contra, recorrer las sidrerías y los merenderos más populares de Gijón/Xixón y aprender a escanciar.

Esencia gijonesa