Rumbo al sureste

Por qué la Costa Cálida tiene tanto carisma

Su costa, sus sabores y su naturaleza interior hacen del litoral murciano un destino único y muy disfrutable.

Los más de 300 días de sol al año son los culpables de que la Región de Murcia sea conocida como la Costa Cálida. Un destino para disfrutar todo el año y para desconectar entre la belleza de sus playas y la rica naturaleza de su interior. Solo hacen falta un par de razones para enamorarse de una Comunidad rica en entornos naturales, en historia y en cultura gastronómica.

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Dos mares, una costa

© Turismo de Murcia

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Dos mares, una costa

La Costa Cálida aguarda en su territorio uno de los secretos mejor custodiados: sus dos mares. Y es que, en pleno Mediterráneo, Murcia acoge la laguna salada más grande de Europa, el Mar Menor, un pequeño gran mar cálido, calmado y poco profundo que se convierte en un auténtico paraíso los 365 días del año. Vela, kitesurf, piragüismo o paddle surf son las actividades que más se ven en sus aguas.

Ya cruzando la Manga del Mar Menor, las aguas se abren por completo al Mediterráneo dando lugar a la zona ideal para los amantes del buceo. Su fondo marino, en el que se ubican dos de reservas marinas protegidas, Cabo de Palos-Islas Hormigas y Cabo Tiñoso, cuentan con la mayor concentración de pecios históricos de este mar y no son pocos los atrevidos que viajan hasta allí para realizar un bautismo en sus aguas cristalinas.

Naturaleza a tutiplén

Encañizada © Turismo de Murcia

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Naturaleza a tutiplén

Ni todo es sol, ni todo es playa, el interior de la Costa Cálida ofrece una naturaleza marítima que bien merece un recorrido. Siete son los parques regionales que el visitante puede recorrer a lo largo y ancho de esta región. Uno de los más impactantes para los amantes de la ornitología es el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar, un humedal de gran importancia en la zona que actúa como lugar de nidificación y descanso de numerosas especies de aves, entre las que destacan los flamencos, que aportan una dosis extra de color y vida, y se han convertido en el símbolo indiscutible de este espacio natural.

Entre localidades de Cartagena y La Unión se encuentra el Parque Regional de Calblanque, un oasis de tranquilidad y playas vírgenes a las que nada tiene que envidiar una isla perdida en el Caribe. Y el Parque Regional de Calnegre y Cabo Cope que, ubicado entre las localidades de Águilas y Lorca, es un entorno ideal para practicar deporte con vistas al mar y admirar la flora y fauna de la zona.

Dos mares, una costa

Amanecer en Águilas © Sergio González

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Arena y aguas cristalinas

Por supuesto, uno de los atractivos indispensables de la Costa Cálida son sus playas y lo curioso es que las hay para todos los públicos. Toda la Región se divide en cuatro zonas que se diferencian por sus características. La Manga, que durante décadas ha sido la meca de los amantes del turismo de sol y playa, todavía cuenta con rincones por descubrir y lugares solitarios en donde el bullicio se pierde por completo de vista. Su curiosidad es que sólo aquí el visitante podrá bañarse en dos mares y ver salir y ponerse sol sobre sus aguas. La zona de Águilas es la frontera terrestre con Andalucía y el punto más meridional de la Región mientras Mazarrón se ubica en la bahía abierta frente al Mediterráneo. Y la costa del Mar Menor, un destino perfecto para descubrir durante todo el año.

La curiosa cocina local

© iStock

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La curiosa cocina local

Hay platos y elaboraciones que no salen de esta Comunidad Autónoma y es que su historia, tan rica como la naturaleza que esconde la Costa Cálida, hay que descubrirla desde dentro y a través de sus mejores productos. La influencia de los romanos y los árabes se puede comprobar en sus diferentes platos. La de los primeros en sus factorías de pescado y en los salazones de la cocina murciana y, la de los segundos, en la extensísima huerta murciana.

Elaboraciones únicas

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Elaboraciones únicas

Su vocabulario gastronómico también es meritorio de una mención, pues no todo el mundo sabe qué es una marinera -la tapa más icónica de Murcia que se compone de un colín de pan que hace de base y una ensaladilla rusa coronada por una anchoa-. Tampoco la turma o trufa del desierto, un hongo hipogeo comestible que se utiliza con asiduidad en la cocina murciana pero que es un completo desconocido en el resto de la cultura culinaria de la península. O el paparajote, un postre que se elabora con uno de los productos más curiosos de la tierra: la hoja del limonero. Este dulce consiste en pasar las hojas de este árbol por harina y huevo para freírlas y espolvorear azúcar y canela por encima, ¡toda una delicia! Es posible que, por todas estas razones y muchas más a descubrir en el viaje, Murcia haya sido elegida este 2021 la Capital Española de la Gastronomía.

Un viaje seguro

Atardecer en el Mar Menor © Joaquín Zamora

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Un viaje seguro

La belleza de la Costa Cálida, sumada a la naturaleza de su interior y su buena gastronomía local, hacen que la Región de Murcia se convierta en uno de los destinos más demandados de cara al verano. Además, este año en el que la seguridad y la salud va por delante de todo, desde la Comunidad ofrecen a los visitantes un seguro gratuito de asistencia de viaje a todo turista nacional e internacional que quiera descubrir su tierra con la máxima seguridad. Gastos sanitarios, transporte y alojamiento estarán cubiertos en el caso de que un viajero se contagie por el Covid-19 durante su estancia.

Dos mares, una costa