Viajar es dejarse llevar

Redescubriendo Madrid, Barcelona y Valencia

Tres recorridos para aquellos que buscan conocer la otra cara de unas ciudades que no se cansan de reinventarse.

Romper con los itinerarios preestablecidos es el pilar esencial de cualquier viajero con alma de explorador, incluso en territorio nacional. Una forma natural e intrínseca de entregarse al destino para terminar fusionándose con él. Es un reto, entre el visitante y el espacio, donde el que lo supera tiene la oportunidad de descubrirlo todo en primera persona.

El Aguila

Este juego camaleónico, que es la clave para hacer propio un destino, está en transformarse en un auténtico local para acceder a todos esos cautivadores espacios en donde el turista deja de ser un forastero y se transforma en uno más. Es viajar sin filtro, como un espíritu libre, con la emoción de sumergirse de lleno en la parte más autóctona del lugar. Y es en esa transmutación, donde El Águila hace de anfitrión mostrándose tal y como es a través de sus dos variedades: El Águila Sin Filtrar, como recién salida del tanque. Una cerveza inspirada en los métodos tradicionales de 1900 en los que no se filtraban las cervezas. Al ser una cerveza sin filtrar, es muy importante darle la vuelta antes de beber para despertar la levadura en suspensión y disfrutar todo su sabor.

 

Y El Águila 1900, una lager especial creada para los que buscan la intensidad de la malta caramelizada. Dos recetas históricas adaptadas a las tendencias actuales que permiten entender un poco más la cultura de nuestra propia tierra. Esa es nuestra propuesta, desde el ámbito más nacional, para redescubrir de cerca destinos en los que la cultura, el ocio y la gastronomía están en constante revisión.

El Aguila

El Águila recomienda el consumo responsable