En colaboración con Turismo de Italia

El Renacimiento de Las Marcas

Entre las montañas y el mar se encuentra una región marcada por el Renacimiento y por su peculiar ubicación.

Entre la naturaleza de las montañas y colinas y la brisa del mar Adriático, emerge una región italiana que revive un pasado glorioso, Las Marcas. Un lugar que se halla casi por fortuna, como si fuera una pura serendipia, y en el que el visitante descubre como por sorpresa un espacio inimaginable. Un territorio de Italia que llama la atención por sus plazas y edificios señoriales que recuerdan los grandes salones que en antaño acogieron en su interior. También por sus núcleos fortificados, tan bien conservados, y sus centros históricos medievales que, aún hoy día, sirven de reminiscencia de los tiempos pasados. Un conjunto de lugares aún por descubrir que durante 2020 celebrarán el V centenario de su hijo predilecto: Rafael Sanzio. 

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La más desconocida

Catedral de Ancona. Foto: Turismo de Italia

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La más desconocida

Decía el escritor y periodista italiano Guido Piovene, en su libro Viaje a Italia (1957), que Las Marcas son un destilado de Italia. Y es que esta región del centro-norte, una de las veinte en las que se divide la República Italiana, resume en sí misma la esencia de todo el país dado que tiene mar y montaña, historia, arte, tradiciones locales, gastronomía y pasión por la viticultura.

Mar y montaña

Puerto Chiesa di Santa, Ancona. Turismo de Italia

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Mar y montaña

La región de Las Marcas llama la atención por la cantidad de montañas y colinas que concentra en su extensión. Está llena de formas armónicas y sinuosas con las que, a través de todas sus facetas, trata de llegar y enamorar a todos los públicos. De ahí que los más playeros encuentren su sitio entre los acantilados y las grutas que dan playas salvajes de agua cristalina; los amantes del esquí se enamoren de sus montañas; y los más aventureros se lancen al trekking entre sus colinas. También tienen su hueco los amantes del mar privilegiados, sin duda, por la capacidad de llegar hasta paisajes y zonas vírgenes accesibles únicamente a través del agua.

Pievebovigliana, Macerata (Las Marcas)

Pievebovigliana, Macerata. Turismo de Italia

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En estado puro

La naturaleza es otro de los puntos fuertes de región, de hecho, es uno de sus valores fundamentales. Los Parques de los Montes Sibilinos y los Montes de Laga son dos destinos únicos para los apasionados del senderismo. Mientras que, para los interesados en espeleología, las Cuevas de Frasassi se convierten en el pasatiempo perfecto por los fenómenos kársticos que dieron lugar a espléndidas grutas, algunas de ellas pobladas desde la prehistoria.

Ancona S. Ciriaco

Catedral de San Ciríaco, Ancona. Turismo de Italia

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El poder artístico

La capital de Las Marcas, Ancona, se sitúa en lo alto del Monte Cónero y se asoma al mar en un puerto cuya importancia estratégica fue y sigue siendo fundamental para el desarrollo del comercio en el mar Adriático. Ancona es una ciudad artística que, dividida en dos partes, entremezcla la monumentalidad de su casco histórico localizado en el Monte Guasco con la modernidad de la costa.

Su casco histórico cuenta una historia milenaria y es uno de los principales centros culturales de la región. Entre ellos, la Catedral de San Ciríaco, hecha en mármol blanco y rosa y a la que se le conoce también como el Duomo de Ancona; el Museo Arqueológico Nacional de Las Marcas, donde se custodian restos de la Edad de Hierro y de antiguas civilizaciones que han habitado la costa adriática; la Iglesia de Santa María de la Plaza; o la Mole Vanvitelliana, un edificio militar proyectado por Vanvitelli en el siglo XVIII.

El otro nombre de Las Marcas

Plaza del Popolo, Pésaro. Foto: Turismo de Italia

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El otro nombre de Las Marcas

En esta amplia zona del centro de Italia que acoge desde las laderas de los Apeninos hasta el mar Adriático -y que recibe también el nombre Ribera de las Colinas-, se encuentra la provincia de Pésaro y Urbino, de la que ambas son capitales. Pésaro, la segunda ciudad más poblada de la región, es conocida por el esplendor que manifiestan su casco histórico. En cambio, Urbino es considerada la ciudad ideal por su capacidad de unir la cultura del Humanismo con la del Renacimiento.

Ciudad renacentista

Urbino. Foto: Turismo de Italia

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Ciudad renacentista

Urbino es una de las ciudades más importantes del Renacimiento italiano y todavía a día de hoy conserva plenamente su patrimonio arquitectónico. La ciudad vivó su mayor época de esplendor durante el siglo XV, cuando importantes artistas e intelectuales italianos -como Pedro Berruguete, Piero della Francesca y Justo de Gante, entre otros- terminaron por convertirla en uno de los principales centros culturales del país. De ahí, que su casco histórico lleve orgulloso el título de Patrimonio de la Humanidad concedido por la Unesco en 1998.

Arquitectura majestuosa

Palacio Ducal, Urbino. Foto: Turismo de Italia

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Arquitectura majestuosa

Uno de los edificios más representativos de este periodo es su imponente palacio Ducal una construcción que pasó en 1465, de ser fortaleza a albergar un palacio renacentista cuya obra se le atribuye a Luciano Laurana. En su interior alberga la Galería Nacional de Las Marcas con una de las colecciones más bellas e importantes de arte renacentista italiano entre las que se encuentran obras de Rafael Sanzio, Piero dellaFrancesca, Paolo Uccello, Tiziano o Melozzo da Forlì.

El Arte en la religión

Oratorio San Giovanni Battista, Urbino. Foto: Turismo de Italia

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El Arte en la religión

También es de obligada visita la Catedral de Urbino -de indiscutible belleza por su estilo neoclásico-, originaria de 1534 y reconstruida más adelante a causa de un terremoto, junto a la Iglesia del Convento de Santo Domingo, de estilo gótico y con numerosos frescos en su interior. En el Oratorio de San Giovanni es posible admirar un ciclo de frescos creado por los hermanos Lorenzo y Jacopo Salimbeni de San Severino Marche y el complejo escultórico que representó la Natividad de Cristo por Federico Brandani.

La pintura, esencial de Urbino

"Retrato de una dama, 1507", Raffaello Sanzio. Foto: Turismo de Italia

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La pintura, esencial de Urbino

Entre los edificios de arquitectura civil y religiosa que inundan la ciudad cabe destacar la Casa Museo de Raffaello Sanzio, donde vivió el máximo exponente artístico de Urbino. Al pintor y arquitecto es a quién se le atribuye que esta ciudad se encuentre dentro del mapa artístico italiano, razón por la cuál el próximo año se celebra el quinto centenario de su muerte por todo el país.

Otro punto fuerte: su gastronomía

Foto: iStock

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Otro punto fuerte: su gastronomía

La historia del territorio ha influido directamente en su cocina, hasta tal punto que en la actualidad se mezclan los sabores antiguos y las viejas tradiciones dando lugar a una gastronomía moderna e interesante. Entre los productos locales que todo visitante debe conocer está la Casciotta di Urbino, un queso de mesa semi crudo, cuya forma de elaboración proviene de años atrás, y el aceite de oliva de Cartoceto, ambos con Denominación de Origen Protegida. Tampoco se puede dejar de probar el jamón de Carpegna acompañado de pan de Chiaserna, la Torta al Testo -una piadina más gruesa- o la Crescia Sfogliata, una especia de focaccia que se come caliente con salchichas, hierbas silvestres, jamón, queso y lomo. Y para maridar, uno de los vinos típicos del territorio: Bianchello del Metauro.

Ancona S. Ciriaco

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