Denominación de Origen

La ruta del vino del Pla de Bages: un legado con tesoros a pie de viña

Esta nueva ruta enoturística catalana brinda la oportunidad de descubrir el patrimonio de piedra seca, la cultura y los vinos con denominación de origen más sabrosos de la comarca.

A poco más de 60 kilómetros de Barcelona, bajo la sombra de la magnífica montaña de Montserrat y entre el aroma y los destellos verdes del campo, se encuentra uno de los secretos mejor guardados de Cataluña: el Pla de Bages. En este enclave, heredero de un legado vitivinícola histórico, la cultura, el paisaje y la gastronomía se entrelazan, dando la posibilidad de disfrutar, al mismo tiempo, de la tierra y del buen comer en un escenario natural incomparable. 

 

Una de las mejores maneras de adentrarse en este territorio es a través de la Ruta del vino de la DO Pla de Bages, la nueva ruta enoturística cultural de Cataluña que permite descubrir el rico patrimonio de esta área a través de más de treinta experiencias singulares: desde visitar las antiquísimas barracas de piedra seca y las tinas ocultas en el bosque, rastros de la ancestral relación de Pla de Bages con el mundo del vino, hasta recorrer los pueblos históricos, la cultura y las bodegas más exquisitas de la zona.

DO Pla de Bages
CRDO Pla de Bages

Un legado vitivinícola histórico

El estrecho vínculo entre la elaboración del vino y el Pla de Bages empezó en la época romana, se extendió durante la Edad Media y vivió su momento de máximo esplendor a finales del siglo XIX, cuando esta zona se convirtió en la comarca con más viñedos de Catalunya, sumando un total de 27.000 hectáreas. De esta época han quedado las miles de tinas a pie de viña y barracas de piedra seca que se vislumbran a lo largo del verde territorio, como rastros o recuerdo de algunos de los mejores años de la comarca.

Dry stone hut   Photographer  Carles Fortuny
Carles Fortuny, Bages Turisme

A finales del siglo XX, el cultivo de la vid vivió un renacimiento en el Pla de Bages a raíz de la creación del Consejo Regulador de Denominación de Origen Pla de Bages y de la exhaustiva labor llevada a cabo por las pequeñas bodegas, los viticultores y las cooperativas centenarias el territorio. Fue entonces cuando se recuperaron variedades autóctonas, como el “picapoll” o el “mandó”, para empezar a elaborar los grandes vinos con DO Pla de Bages que se pueden degustar hoy en estas tierras. 

 

Actualmente, la Denominación de Origen Pla de Bages reúne bodegas de larga tradición vitivinícola. Estas bodegas son en su mayoría explotaciones familiares, y todas tienen sus propios viñedos. Esto implica un cuidado tradicional y muy personalizado del viñedo que se traduce en la calidad de sus vinos. Hay un total de 17 bodegas adheridas a la D.O. Pla de Bages, de las cuales 15 ofrecen visitas y propuestas enoturísticas dentro de la Ruta del vino.

 

DO Pla de Bages
Oscar Rodbag, Bages Turisme

Una ruta hecha a medida

Esta nueva Ruta del vino de la DO Pla de Bages brinda la oportunidad de conocer tanto el pasado como el presente de esta tierra arraigada al vino y a la vid a través de múltiples y variadas experiencias. La ruta no sigue un camino determinado, sino que se va construyendo de manera particular a partir de las experiencias que elija cada visitante.

 

El punto de partida recomendado para iniciar la ruta es el monasterio de Sant Benet de Bages, cuyos viñedos ya fueron documentados en el siglo X, y en cuyo interior alberga una bodega gótica. A partir de ahí, las posibilidades se diversifican en experiencias culturales enoturísticas, paseos en bicicleta, propuestas de bienestar, gastronomia, catas de vinos a bodegas, e incluso la oportunidad de contemplar las viñas desde las alturas, yendo en globo, ultraligero o parapente biplaza.

Dry stone vats among the forest   Photographer  Oscar Rodbag
Oscar Rodbag, Bages Turisme

Otra de las atracciones más llamativas y codiciadas de la ruta son las aproximadamente 4.000 tinas de piedra seca que se conservan entre las viñas. Estas construcciones, cuyo arte fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, permitían a los campesinos almacenar la uva recolectada en diversos puntos del viñedo, cuando la extensión de este se alejaba demasiado de las masías. 

 

Más allá de esto, existe un total de 30 experiencias enoturísticas ideadas para descubrir el patrimonio cultural, la gastronomía, los viñedos y el paisaje de la región. También se pueden elegir experiencias con alojamientos y restaurantes en los que degustar la cocina local. 

 

Alojamiento Pla de Bages
Oller del Mas

Un entorno inmejorable

Más allá de los vinos, uno de los mayores encantos de la Ruta del vino DO Pla de Bages es el entorno en el que se viven las experiencias, un territorio rural alejado del ruido y las aglomeraciones de la ciudad, en el que se pueden apreciar fenómenos geológicos únicos, como la omnipresente montaña de Monsterrat o la Sierra de Castelltallat.

 

Recorrer esta tierra también es pisar el suelo de un mar interior que existió hace más de 40 millones de años y que desapareció con el nacimiento de los Pirineos. Declarado Geoparque Mundial UNESCO de la Cataluña Central, este antiguo emplazamiento ha dejado joyas naturales tan espectaculares como el parque natural de Sant Llorenç del Munt y l'Oblac, el diapiro salino de Cardona o las cuevas de Toll de Moià. 

 

DO Pla de Bages
Abadal

Así, aventurarse a descubrir la nueva Ruta del vino DO Pla de Bages es la forma ideal de conocer este territorio lleno de contrastes, trazando cada uno su propio camino según sus intereses o curiosidades, disfrutando de visitas con catas en las bodegas, paseos entre los viñedos centenarios y muchas experiencias más. En definitiva, degustar, con la tranquilidad que proporciona el entorno, este patrimonio vinícola único en Europa con auténticos tesoros y sorpresas a pie de viña.