Xixón en todas las ocasiones

Quince propuestas que sí o sí hay que hacer cuando se visita la localidad más animada y seductora de la costa asturiana.

Pasear por el Muro de San Lorenzo, divisar el mar desde el Elogio del horizonte, descansar en alguna de sus diez playas o perderse por el Gijón/Xixón más rural… Así es una escapada a esta ciudad asturiana, y estas propuestas son una buena opción para sentir la brisa, oler el salitre, disfrutar del verde y escuchar la tranquilidad. Son quince planes para conocer todas las facetas de Gijón/Xixón.

 

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Pasear por la playa de San Lorenzo

Foto: Turismo de Gijón

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Pasear por la playa de San Lorenzo

Una de las primeras cosas que hay que hacer al llegar a Gijón/Xixón es bajar de 'El Muro', el paseo marítimo, y acercarse a la orilla. Aquí, con los pies en el agua, uno se da cuenta de por qué San Lorenzo es uno de los mejores arenales urbanos de España. Son más de 1,5 kilómetros de playa en forma de concha donde uno puede bañarse, surfear o tomar el sol en pleno centro de la ciudad. Flanqueada por el antiguo barrio pesquero de Cimavilla y la desembocadura del río Piles, la playa de San Lorenzo es la más afamada, pero no es la única. Playas como las de Poniente y L’Arbeyal también atrapan al viajero que se detiene en su orilla.

Escuchar el mar bajo el Elogio del Horizonte

Foto: Shutterstock

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Escuchar el mar bajo el Elogio del Horizonte

El barrio de Cimavilla reposa en la península de Santa Catalina, abrigado por lo que sus vecinos, 'los playos', conocen como L'Atalaya. Se trata del Cerro de Santa Catalina, donde Eduardo Chillida dejó su huella con una postal para enmarcar: la escultura Elogio del horizonte. Diseñada para que cuando uno se ubica en su interior pueda escuchar el sonido del mar amplificado, el artista consiguió crear una atmósfera inigualable que atrapa tanto a locales como a turistas. Es en rincones como este donde uno siente el Cantábrico con los cinco sentidos. 

Recordar con la madre del emigrante

Foto: Shutterstock

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Recordar con la madre del emigrante

Al otro extremo de la bahía y pasado el río Piles, el paseo marítimo continúa hasta la playa de El Cervigón y el parque de El Rinconín. A parte de las vistas a primera línea de mar, el camino cuenta con varias esculturas. La más querida por los gijoneses es La Madre del Emigrante, a la que llaman cariñosamente la lloca (loca). Construida por Ramón Muriedas Mazorra para homenajear la emigración asturiana por el mundo, fue la primera obra escultórica de lenguaje moderno ubicada en la ciudad atlántica, y este 2020 celebra su 50 cumpleaños. A su lado, uno puede mirar hacia el horizonte y empaparse de recuerdos. 

Senda Costera

Foto: Turismo de Gijón

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Recorrer la senda costera

El paseo marítimo permite estirar las piernas, contemplar la belleza de la bahía y practicar deporte. Pero las opciones no acaban en la bahía: para los que todavía quieran más, el camino se extiende por una senda costera y recorre todas las playas y calas de Gijón/Xixón, como las de Peñarrubia, Serín, Cagonera, Estaño o La Ñora. Esta última, en Villaviciosa, es el punto final de los casi 10 kilómetros de senda que parten de la ciudad. De un paisaje urbano se pasa a bosques y acantilados de película, en los que uno incluso duda de si está en una de las mayores localidades del norte de España o en la naturaleza más remota.

Jardín Botánico Atlántico

Foto: Turismo de Gijón

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Buscar la salida del laberinto en el Jardín Botánico Atlántico

Dejando atrás la costa y a escasos kilómetros del centro de la ciudad, uno aparece de repente en un cuento de hadas. Se trata del Jardín Botánico Atlántico, conocido por la Aliseda del río Peñafrancia y los robles centenarios de la Carbayera del Tragamón. Son 25 hectáreas repletas de caminos, estanques y algún que otro puente que pasa por varios ecosistemas de todo el mundo. Entre el bioma del cantábrico y el americano, se extiende un laberinto que simula el mar y separa a la vez que comunica ambos continentes. Los más rápidos, saldrán tras haber recorrido unos 250 metros. Los que no, tendrán casi un kilómetro para maravillarse de las plantas que lo flanquean mientras intentan salir. 

Villa Romana de Veranes

Foto: Turismo de Gijón

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Sentirse como en casa en la Villa Romana de Veranes

Utere Felix Domum Tuam (sé feliz en tu casa). Así reza la inscripción que se encontró en la Villa Romana de Veranes, un yacimiento arqueológico y un centro de interpretación a unos 10 kilómetros al suroeste de la ciudad de Gijón/Xixón. Catalogado como Bien de Interés Cultural, conserva buena parte de la estructura de la villa y fragmentos de mosaico en un salón, así como sepulcros de la alta Edad Media. Aquí, uno puede viajar en el tiempo para conocer el pasado romano de Asturias, cómo vivían los habitantes en su casa de campo y el arte que utilizaban para construirlas y decorarlas. Toda una clase de historia.

Valle de Rioseco. Sí, Gijón/Xixón también tiene verde... ¡y mucho!

Foto: Turismo de Gijón

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Sí, Gijón/Xixón también tiene verde... ¡y mucho!

Más del 80% del territorio del concejo de Gijón/Xixón es rural. Junto a los encantos de su litoral, cuenta con un mundo praderías, montes y humedales que dibujan la orografía del interior, hogar de varias especies de flora y fauna. También de quintanas y de un legado románico que motea el entorno con iglesias, monasterios y abadías. De entre todas, merece la pena visitar L’Abadía Cenero y su iglesia románica de San Juan, ubicada a escasos 3 kilómetros de la Villa Romana de Veranes. Y es que, al aventurarse por las sendas verdes del concejo, uno también hace un viaje en el tiempo.

Sorprenderse con la grandiosidad del edificio de la antigua Universidad Laboral

Foto: Turismo de Gijón

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Sorprenderse con la grandiosidad del edificio de la antigua Universidad Laboral

No hay duda de que la antigua Universidad Laboral de Gijón impresiona. Es la mayor arquitectura monumental de España, superando edificios de la talla de El Escorial, y en su interior atesora la iglesia con la cúpula elíptica más grande del mundo. A 33 metros de altura, preside una planta elíptica de más de 800 metros cuadrados inspirada en las primeras basílicas cristianas latinas de Roma. Erigida a mediados del siglo XX por el arquitecto Luis Moya y tras años como sede universitaria, ahora acoge un centro multidisciplinar para el uso artístico y expositivo: la Laboral Ciudad de la Cultura. 

Ignacio Izquierdo. Mantenerse activo

Foto: Turismo de Gijón

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Mantenerse activo

Gijón/Xixón es historia, arte y cultura. Pero también es deporte. Por tierra, mar o aire, la ciudad asturiana ofrece una vasta oferta de actividades de turismo activo. El surf es la favorita tanto de los expertos como de los primerizos que encuentran en el Cantábrico una excusa para aventurarse a probar este deporte. En medio de sus impresionantes parajes naturales, uno también puede lanzarse en parapente, relajarse en un paseo en catamarán o activarse con un ruta para avistar fauna salvaje. Se opte por una cosa u otra, la cuestión es que aquí uno nunca se aburre. 

Subir en bicicleta al Picu'l Sol

Foto: Turismo de Gijón

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Subir en bicicleta al Picu'l Sol

Los amantes de la bicicleta también encuentran su propio paraíso en Gijón/Xixón, concretamente en el Picu'l Sol. A escasos 10 kilómetros al sur de la ciudad, no es la cumbre más alta del sector montañoso, pero sí la que ofrece las mejores vistas, ya que se encuentra por delante del resto y actúa como un excelente mirador sobre la ciudad y el mar. Sus poco más de 600 metros también lo convierten en un destino querido por ciclistas expertos y principiantes. Y, para los que no se atrevan con la bici, también es accesible a pie e incluso en coche. 

No dejar de visitar un llagar

Foto: Turismo de Gijón

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No dejar de visitar un llagar

No se contempla un viaje a Gijón/Xixón sin su bebida estrella: la sidra. En cualquier bar o restaurante uno puede deleitarse con sus sabores y aromas, pero es en el llagar donde puede disfrutar de ella con todos sus matices. En los más de veinte llagares que se distribuyen por la zona rural de la localidad, uno puede observar todo el proceso de elaboración, desde la pumarada hasta el embotellado, ¡y probar la sidra directamente del tonel! Toda una experiencia para conocer la afamada sidra asturiana.

Merendero casa Yoli. Tortilla, cabritu, costillas y sidra… al aire libre

Foto: Turismo de Gijón

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Tortilla, cabritu, costillas y sidra… al aire libre

Con un rayo de sol, los asturianos suelen salir corriendo hacia los merenderos, una especie de restaurantes de gastronomía local donde no es necesario traer su propia comida. Su ubicación y su amplia oferta los hacen pefectos para ir con amigos y en familia, ya que tras una buena costillada, raciones de tortilla, platos de cabritu y varios vasos de sidra, uno puede alargar las sobremesas en mitad de la naturaleza. 

¿Un museo al aire libre?

Foto: Turismo de Gijón

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¿Un museo al aire libre?

Sí, se trata de la Fundación Museo Evaristo Valle, que guarda en su interior la obra de este pintor gijonés. Sus salas trasladan al visitante hasta el París de inicios del siglo XX, con una pintura caracterizada por el lirismo, por su colorismo refinado y por la originalidad de su sentido del paisaje. Pero no todo lo valioso del museo está en su interior: merece la pena detenerse en sus jardines, que cuenta con una extensa colección de esculturas, y en las casonas de indianos y palacios que conforman el barrio de Somió.

Talasoponiente. Bañarse en una piscina con agua de mar

Foto: Turismo de Gijón

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Bañarse en una piscina con agua de mar

En la playa de Poniente uno puede disfrutar del wellness en su máxima expresión. El centro termal y deportivo Talasoponiente cuenta con un circuito de salud y de relajación para desconectar y con un solarium y una piscina de agua templada en el exterior. Aquí, las vistas que se obtienen del mar y de la playa se convierten en un motivo más para acercarse al centro, ya sea en verano o en invierno gracias a la temperatura aclimatada del agua. 

Tomar una fabada… o un cachopo

Foto: iStock

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Tomar una fabada… o un cachopo

Asturias atrae por su gastronomía, de eso no hay duda. Y es que ¿quién no ha oído hablar de la fabada asturiana y los cachopos?,  son sus platos estrella que, a parte de estar ricos, se sirven en cantidad. Y si a eso se le suma que cuenta con una gran variedad de quesos y con pescado y marisco de gran calidad, ¿qué más se puede pedir? La clave de su éxito gastronómico es precisamente unos platos creados a partir de los productos de su tierra y de sus aguas, que hacen de Asturias una de las regiones españolas más visitadas por los amantes del buen comer. 

 

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