Astronomía

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Foto: Gtres

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Desierto de Tatacoa, Colombia

Si cierras los ojos y te trasladan a este lugar, al abrirlos te parecerá imposible seguir en la tierra. En el departamento del Huila, Colombia, se encuentra una de las zonas áridas más espectaculares del mundo. El lugar constituye un horizonte de ocre y gris que parece un laberinto natural. Cuando Jiménez de Quesada llegó aquí, le pareció alcanzar un espacio deteriorado y por ello lo bautizó como Valle de las Tristezas. No le faltó razón, los científicos, más recientemente, revelaron que en el lugar, durante el Periodo Terciario, existió un jardín poblado de vegetación . Solo las estrellas guardan el recuerdo de aquellos siglos pasados; pero el viajero puede mirar al cielo preguntándoles, porque se trata de una estupenda zona para la observación celeste.

Foto: Secretaría de Fomento Turístico de Yucatán

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Observatorio de Chichén Itzá

Esta edificio también es conocido como el Caracol por la forma de espiral que oculta en su interior. Se le atribuye una función astronómica puesto que las aberturas de sus muros estaban orientadas hacia Venus y otros astros. Las observaciones que se realizaban eran muy intuitivas y se llevaban a cabo sin ningún tipo de aparato. 

Foto: Corbis

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El Roque de los Muchachos

En la cota más alta de la isla se halla uno de los conjuntos de telescopios más grandes del mundo. El cielo de las Palmas es perfecto para el turismo astronómico.