Museos

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Foto: Colección Berggruen

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Dora maar, Berlín

Dora Maar fue una de las musas de Pablo Picasso. La conoció en 1936 y le dedicó un gran número de retratos. Ella fue quien documentó gráficamente la creación del "Guernica". Este retrato cubista se puede ver en el museo Berggruen, una colección de arte moderno que pertenece a la Galería Nacional de Berlín, en la famosa isla de los museos, y donde se exponen, además de a Pablo Picasso, a artistas como Paul Klee y Henri Matisse.

Foto: Tate Modern

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El estudio, en Londres

Una pintura importante de la década de 1950. El cuadro representa el estudio que Pablo Picasso usó en Cannes, una gran villa del siglo XIX al pie de la montaña Sainte Victoire, con unas vistas que pintó en una larga serie. Pero en este cuadro, el protagonismo lo tiene el propio estudio. La obra está expuesta en la Tate Modern, en Londres.

Foto: Gtres

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El Guernica, en Madrid

Una de las obras cumbre de Pablo Picasso. Este mural, que pintó en 1937, mide 3,50 metros de alto por 7,80 metros de largo y tiene una estructura de tríptico. El "Guernica" está pintado en blanco, negro y grises. Para verlo hay que ir al Museo Reina Sofía, uno de los museos imprescindibles de Madrid.

Foto: Museo Picasso Málaga

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Naturaleza muerta con gallo y cuchillo, Málaga

El impacto de la guerra en la obra de Pablo Picasso es evidente. Como por ejemplo, en esta naturaleza muerta de 1947, que tiene mucho de sacrificio en un altar. Un óleo sobre contrachapado que se puede ver en el Museo Picasso de Málaga, la ciudad natal del genial artista.

Foto: Galería Nacional de Praga

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Autorretrato de 1907, Praga

Entre los retratos de Pablo Picasso, encontramos la serie de autorretratos, que nos permiten seguir los diferentes momentos de su carrera en paralelo a la evolución de su imagen. Este que pertenece a la Galería Nacional de Praga, capital de la República Checa, es de 1907. Lo pintó a los 26 años, en una etapa anterior al cubismo.

Foto: Museo Picasso de Barcelona

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Arlequín, Barcelona

El artista pintó este óleo en Barcelona, entre junio y noviembre de 1917, con motivo de la presentación en el Gran Teatro del Liceo de la ciudad del ballet Parade con la compañía de los Ballets Rusos de Serge de Diaghilev. El personaje del arlequín es una figura muy representada en toda la obra de Pablo Picasso. Para disfrutar de este cuadro hay que viajar a Barcelona, al Museo Picasso, referencia en el estudio de los años de formación del artista.

Foto: MoMA

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Las señoritas de Avignon, Nueva York

Las señoritas de Avignon, o mejor, Las señoritas de la calle de Avinyó porque se pintó en Barcelona, marca el inicio de su carrera hacia el cubismo. Con este óleo de 1907, Pablo Picasso rompe con el Realismo y se enfrenta a comentarios despectivos, al no valorarse su nuevo trabajo. Pero el tiempo da y quita la razón. En este caso, se la dio al genial artista. El cuadro se puede contemplar en el MoMA, el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Foto: Giuseppe Torre / Age fotostock

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Museo de Historia Natural

Las expediciones del siglo XIX en busca de fósiles y muestras de fauna y flora de las colonias británicas fueron el origen de este museo y de su grandioso edificio neogótico. Es una de las visitas imprescindibles durante un viaje a Londres.

Foto: Grant Rooney / Age fotostock

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Museo Británico

El Museo Británico es uno de los más visitados del mundo. Su patio fue diseñado por Norman Foster y aporta luz natural al vestíbulo que da paso a las grandes salas donde se exponen tesoros griegos y egipcios. 

Foto: Museo del Prado

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Museo del Prado

Uno de los representantes del "Triángulo del Arte" y  el más famoso de los museos imprescindibles de Madrid, el Museo del Prado es uno de los museos más importantes de Europa. Su pinacoteca es representativa de los mejores maestros europeos de los siglos XVI al XIX, como Goya, el Greco, Velázquez o Rubens. El Museo del Prado conforma en la actualidad un campus compuesto por varios edificios situados en pleno centro de la ciudad de Madrid.

Foto: Jose Hevia

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Fundación Francisco Giner de los Ríos

La Fundación Francisco Giner de los Ríos encarna desde 1916 a la Institución Libre de Enseñanza (ILE). La Institución Libre de Enseñanza fue fundada en 1876 por un grupo de catedráticos obligados a continuar su tarea educadora al margen los dogmas oficiales en materia religiosa, política o moral. La Institución fue defenestrada tras la Guerra Civil y vivió un largo paréntesis hasta 1978. Esta importante institución tiene su sede en el número 14 del paseo del General Martínez Campos de, Madrid, en un edificio rehabilitado en 2014, que recibió en 2015 el Primer Premio COAM (Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid).

Foto: Fundación Telefónica

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Fundación Telefónica

En la Gran Vía, en pleno corazón de Madrid, el Espacio Telefónica ocupa un edificio emblemático de la arquitectura española. Cuando se acabó de construir en 1930, se convirtió en el primer rascacielos de Europa. Además, antes de concluirse, desde este edificio, Alfonso XIII habló con el presidente de los Estados Unidos, en 1928, en lo que fue la primera llamada transoceánica de la historia de la telefonía. Una belleza de aspecto industrial que con 6.000 metros cuadrados, repartidos en 4 plantas, la Fundación es uno de los museos imprescindibles de Madrid.

Foto: MAN José Barea

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Museo Arqueológico Nacional

Los secretos de las momias, los mitos griegos, los tiempos de la Edad Media, o los de los Austrias y los Borbones, todo tiene cabida en Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Fue fundado en 1867 por Isabel II coincidiendo con el impulso que tomó la ciencia de la arqueología en el siglo. De los museos nacionales, es el que más visitantes tiene (el años 2016 fueron cerca de 508.000 visitantes). Desde su reapertura en el 2014, el museo cuenta con cerca de 10.000 m² de superficie, 40 salas y dos grandes patios cubiertos como espacios singulares de exhibición para un recorrido por la historia.

Foto: Museo Reina Sofía

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Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

Se trata de uno de los tres principales museos de Madrid. El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía abrió sus puertas en 1990 con el objetivo de abarcar lo mejor del arte contemporáneo. Su fondo cuenta con más de 20.000 obras que van desde principios del S.XIX hasta la actualidad. En sus salas se exhibe aproximadamente un cinco por ciento de toda la colección con obras de Joan Miró, Richard Serra, Juan Gris... El Guernica de Pablo Picasso, del que se ha celebrado los 80 años de su creación con una reciente exposición, es la obra más popular. Algunas exposiciones temporales que ha albergado el centro se han convertido en importantes éxitos de público. Por ejemplo, la exposición dedicada a Dalí alcanzó una cifra récord de 732.000 visitantes en el año 2013.

Foto: CaixaForum

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Centro Cultural CaixaForum Madrid

Desde que se inauguró en el 2008, su jardín vertical se ha convertido en un hito en el Paseo del Prado de Madrid. Tras una ambiciosa rehabilitación, el edificio de la antigua Central eléctrica del Mediodía se convirtió en una sede de arquitectura singular donde se programan interesantes exposiciones temporales. El centro cultural se ha integrado, junto al de Tabacalera, en el famoso "Triángulo del Arte" que forman el Museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo Reina Sofía.

Foto: Museo Thyssen-Bornemisza

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Museo Thyssen-Bornemisza

Las obras de rehabilitación convirtieron lo que fue una residencia aristocrática en uno de los tres museos más importantes de Madrid. Así fue como el Palacio de Villahermosa se convirtió en sede de la que se consideraba como la mayor colección privada de arte de la época. Su adquisición en 1993 por el Estado hizo posible que la colección pasara a ser pública. La pinacoteca abarca tanto obras clásicas como de arte moderno y permiten un recorrido heterogéneo por diferentes épocas de la historia del arte: Rafael, Tiziano, Rubens, Cézanne, Van Gogh, Picasso o Hopper son sólo unos pocos de los nombres que aparecen en una lista impresionante.

Foto: Museo Nacional del Prado

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Museo Nacional del Prado

Hace tiempo que uno de los museos más importantes del mundo se ha convertido en la atracción principal de Madrid. El Museo del Prado disfruta de buena salud y ya prepara para el próximo año la celebración de su bicentenario. Para muchos expertos, el Museo Nacional del Prado alberga una excepcional colección de "pintores admirados por pintores". No se trata de uno de esos museos enciclopédicos que buscan mostrar un gran número de obras representativas de diferentes etapas artísticas; al contrario, su valor tiene más que ver con la intensidad, puesto que concentra un gran número de obras valiosas de maestros europeos de los siglos XVI al XIX, como Goya, el Greco, Velázquez, Rubens, Tiziano, Rafael y otros tantos. 

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Museo Nacional de Ciencias Naturales

Los orígenes de este museo se remontan a 1771 cuando el rey Carlos III, siguiendo las tendencias de la Ilustración, lo creó como Real Gabinete de Historia Natural. Ello lo convierte en uno de los museos de historia natural más antiguos del mundo. Gran parte de la colección inicial se compró a Pedro Franco Dávila, un comerciante de Guayaquil, Ecuador, miembro de prestigiosas instituciones de la época. En la actualidad no es solo museo, también se ha convertido en uno de los institutos de investigación científica más importantes de España. En sus exposición permanente verás minerales, fósiles, el jardín de piedras, láminas y dibujos que son auténticas obras de arte, además, de otras piezas de gran valor científico.

Foto: Fundación MAPFRE

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Fundación MAPFRE de Madrid

Joan Miró es un vecino más en el Paseo de Recoletos de Madrid gracias al "Espacio Miró", la colección permanente de la Fundación MAPFRE. El lema de la fundación es "Arte para todos en el corazón de Madrid". Algo que logran en el edificio que ocupa la sede, construido por el arquitecto Agustín Ortiz de Villajos para la duquesa de Medina. Un espacio de unos 1.000 m2 para exposiciones. Y mucho más: proyectos sociales, ayudas, publicaciones y una amplia oferta de cursos y talleres para grandes y pequeños. Sin duda, un imprescindible en el mundo de los museos y del arte.

Foto: Museo Nacional de Artes Decorativas

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Museo Nacional de Artes Decorativas

Este museo junto al Parque del Retiro es lo más parecido a entrar en casa de un amigo. Eso sí, un amigo con muy buen gusto. En realidad, un amigo con una colección espectacular de arte decorativo que abarca desde el siglo XIV hasta la actualidad. Porcelanas, tejidos, arte oriental, vidrio, platería, relojes, cristal y diferentes piezas de mobiliario hasta sumar un total de 1.600 objetos expuestos, de los casi 70.000 que posee el fondo del museo. El Museo Nacional de Artes Decorativas es un viaje en el tiempo desde Madrid a las diferentes épocas recreadas según los estilos de diferentes épocas. 

Foto: Museo Sorolla

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Museo Sorolla

La mujer del pintor Joaquín Sorolla dictó testamento en 1925. En él reflejó su voluntad de crear este museo, por lo que donó al Estado fondos con los que fundarlo. Como sede se tomó la última casa del pintor, en un palacete del paseo General Martínez Campos. La colección está compuesta por obras del propio Sorolla y de otros pintores, también una amplia colección de fotografías, de esculturas y cerámica. Joaquín Sorolla es un autor que goza del interés popular tal como demuestran los números de récord de la exposición temporal "Sorolla en París" que se cerró en marzo de 2017 con 116.510 visitas.

Foto: Museo del Romanticismo

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Museo del Romanticismo

Un museo dedicado al Romanticismo como forma de ver y entender el mundo en el siglo XIX. Todo un palacete para recrear la vida cotidiana y las costumbres de aquel entonces y para conocer las principales figuras que protagonizaron este movimiento artístico en España. Bajo la idea de una casa-museo se exponen diferentes objetos pertenecientes a una rica colección, cuyo núcleo inicial fue la donación del propio fundador del museo, Benigno de la Vega Inclán. Además, la entidad se cuida de una amplia programación de actividades, trabajos de investigación y publicaciones.

Foto: Real Fábrica de Tapices

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Real Fábrica de Tapices

Este museo está dedicado a un arte en extinción, pero que en su tiempo fue símbolo del lujo: los tapices, que durante el siglo de la Ilustración, se convirtieron en artículos codiciados. Estaban integrados en las manufacturas reales, que venían a ser instalaciones especializadas en la producción artesanal de diferentes objetos. En concreto, la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara acumuló desde su fundación en 1720 todos los saberes sobre tapices, alfombras y reposteros. Artistas importantes de la época, como por ejemplo, Goya, colaboraron pintando los cartones y bocetos. En la actualidad y como fundación, cuida de la documentación y  divulgación del patrimonio que atesora, además de dedicarse a tareas de restauración y formación.

Foto: Gtres

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Museo Guggenheim de Bilbao con la famosa escultura de la araña

Foto: Gtres

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Panorámica del museo Guggenheim de Bilbao

Foto: CaixaForum

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La competición en la antigua Grecia

La muestra Agón! La competición en la antigua Grecia se podrá visitar en el CaixaForum de Barcelona hasta el 18 de 2018. Mediante más de 170 objetos de gran importancia, como un fragmento del friso del Mausoleo de Halicarnaso (en la actual Turquía), se muestra el espíritu competitivo característico de la sociedad de la antigua Grecia.

Foto: CaixaForum

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Exposición Agon

Ésta es la segunda muestra que surge del importante acuerdo firmado entre la Obra Social ”la Caixa” y el British Museum en 2015. El primer proyecto que surgió de esta etapa de colaboración fue Los pilares de Europa. En esta ocasión, el Museo Birtánico cede por primera vez en su historia las esculturas y el fragmento del friso del Mausoleo de Halicarnaso, que además han sido restauradas para la ocasión. 

Foto: CaixaForum

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Un sociedad competitiva

Los antiguos griegos fundamentaron su sociedad en la creencia de que el espíritu competitivo era inherente a la naturaleza humana. En la antigua Grecia, la competición representaba el espíritu colectivo y era un elemento de cohesión social que se mostraba incluso a los más pequeños con juegos de victoria y derrota. Héroes, atletas y guerreros ilustraron este espíritu de competitividad. 

Foto: CaixaForum

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Fanáticos de la competitividad

En el contexto de este sentimiento de competitividad, los griegos eran fanáticos del deporte. Los Juegos Panhelénicos, que se celebraban en Olimpia, Delfos, Istmia y Nemea, eran el acontecimiento social más importante y atraían a los mejores atletas. Los certámenes teatrales y musicales también acaparaban la atención de miles de espectadores. Escritores como Esquilo, Eurípides, Sófocles o Aristófanes participaron en estos concursos. Otro ámbito en el que se manifestaba el espíritu competitivo era la guerra, cuyas gestas y episodios más importantes eran cantados como en la Ilíada.

Foto: CaixaForum

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Friso del Mausoleo de Halicarnaso

Muchas de las piezas que se exponen son obras maestras restauradas especialmente para la ocasión y que se presentan por primera vez fuera de Londres. Es el caso de las esculturas y el fragmento del friso que representa una batalla entre griegos y amazones, procedentes del Mausoleo de Halicarnaso, una de las siete maravillas del mundo antiguo, nunca antes cedidas.

Foto: Marc Dozier / Getty Images

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Museo de Amir Timur, Tashkent

Inaugurado en el año 1996, este museo está dedicado a Amir Timur, el nombre persa de Tamerlán.

Foto: CCCB

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Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB)

Ubicado en un edificio del Raval cuya historia se remonta al siglo XII —cuando tan solo era una iglesia convertida en convento—, el CCCB promueve la divulgación de conocimiento cultural mediante multitud de proyectos y exposiciones temáticas en formato tanto presencial como digital. Cine, literatura o asuntos de actualidad internacional tienen su lugar en este espacio que late con carácter propio en el corazón de Barcelona. Se ha convertido en un auténtico termómetro de la escena cultural barcelonesa.

 

Foto: Age Fotostock

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Museo de Historia de Barcelona (MuHBA)

En ocasiones, el pasado de las ciudades más vibrantes puede resultar esquivo para el paseante, se esconden los restos y las señales del pasado en la modernidad urbana. Por eso es tan importante la existencia del Museo de Historia de Barcelona. La sede principal del museo, en la Plaça del Rei, es el marco perfecto para acceder a la intimidad de los restos arqueológicos de la ciudad romana. Si se quiere llegar a Barcino, lo más rápido es sacar una entrada para visitar el museo que, además, no para de crecer como resultado de las diferentes intervenciones arqueológicas que se van realizando en la ciudad. De hecho,  la excavación efectuada en el antiguo mercado del Born significó, en su día, el ingreso de más de 3.000 objetos en el museo.  

Foto: Age Fotostock

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Museu Egipci de Barcelona (y Fundació Arqueològica Clos)

En medio del Eixample, en la calle València, este discreto museo difunde el arte del antiguo Egipto a través de una excelente colección de piezas originales, reproducciones, muestras temporales y actividades de todo tipo: desde paseos nocturnos a visitas culinarias y talleres infantiles. Vaya, que no hace falta viajar a Egipto para descubrir las intimidades de una momia… Alrededor del museo giran una serie de actividades culturales y expediciones arqueológicas, la última de ellas responsable de hallar en Egipto parte del templo del faraón Ptolomeo I.

 

Foto: Age Fotostock

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Museu Marítim de Barcelona

Las antiguas atarazanas góticas, dedicadas a las construcción naval entre los siglos XIII y XVIII, recogen la histórica vinculación de Barcelona con el mar. Fundado en 1936, es uno de los museos más antiguos de la ciudad. Destaca la reproducción de la Galera Real Juan de Austria en la batalla de Lepanto y el pailebote Santa Eulàlia, de 1918, amarrado en el puerto.

 

Foto: Museu Etnològic de Barcelona

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Museu Etnològic i de cultures del mòn (Sede Montjuic)

El Museo Etnológico de Barcelona, entre el MNAC y la Fundació Miró, es un lugar donde el visitante toma contacto con un conjunto de piezas y objetos y otro tipo de materiales audiovisuales que acercan al conocimiento antropológico de todos los ámbitos de nuestra sociedad. Tiene un protagonismo especial todo lo que atañe al contexto geográfico catalán, pero las exposiciones temporales también ponen el foco en otras culturas de ámbito internacional.

 

Foto: Museu del Modernisme de Barcelona

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Museu del Modernisme

Se ha dicho infinidad de veces que el Modernismo catalán es mucho más que Gaudí. Está bien tener una estrella internacional que posicione en el mapa, pero no hay que dejar que eclipse al resto. Para mostrar que el Modernismo ha tenido un gran protagonismo en la historia de Cataluña es que se abrió este museo en 2010. Con la intención de dar a conocer la herencia de este movimiento en el territorio catalán, el fondo del museo expone piezas importantes que van desde objetos de mobiliario hasta obras de arte en forma de pintura y escultura. Eso sí, actualmente se encuentra aún temporalmente cerrado

 

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Museo Aros

La pasarela multicolor del Museo Aros se ha convertido en el emblema del principal museo de la ciudad, desde donde se obtiene una de las mejores panorámicas de Aarhus. Sus colecciones más importantes están dedicadas al arte moderno, especialmente el danés y nórdico. 

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Boy (1999)

Con media tonelada de peso y 4,5 metros de altura, la escultura hiperrealista de Ron Mueck, es una de las obras distintivas del museo ARoS de arte moderno.

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Den Gamle By

La Den Gamle By o Ciudad Vieja es un museo al aire libre cuyas calles y edificios, inspirados en los de otras 75 ciudades y pueblos daneses, componen un pueblo. Además de la estructura urbana y arquitectónica, también se pueden visitar los edificios principales del pueblo como la oficina de correos, tiendas, la escuela o el teatro. En algunas de las estancias y comercios hay reconstrucciones de las personas que las llenaban, en el caso de la imagen vemos en interior de un carpintería.

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Una gran oferta museística

• Museo de Shanghái. Con una colección de 120.000 objetos preciosos, está considerado el mayor de los museos de arte antiguo del país. Expone piezas de bronce, cerámica, porcelana, caligrafía y pintura. 

• Museo de Arte de China. Ocupa el pabellón de China de la Exposición Universal Shanghái 2010. Está dedicado a la evolución de las Bellas Artes en China desde la Antigüedad hasta nuestros días.

• Museo de la Ciencia y la Tecnología. Está dividido en 11 áreas temáticas que exploran todos los aspectos de la naturaleza, el hombre, la ciencia y la tecnología.  

• Acuario. En sus 9 zonas alberga más de 450 especies de animales acuáticos de todo el planeta. 

Foto: MARQ/cabrera.photo

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Viaje a las ciudades mayas

La exposición del  Museo Arqueológico Provincial de Alicante (MARQ) nos sumerge en la selva, cuna de la cultura maya. Ahí es donde encontramos los templos y palacios monumentales. Las ciudades mayas no tenían una red de calles formales; más bien, ellos no diferenciaban entre “urbano” y “rural”, sino entre “cultivado” o “selvático”. Por lo tanto; no debemos, imaginar una ciudad maya como una continuación ininterrumpida de edificios adosados. Todo esto y más tendremos oportunidad de aprenderlo desde el 25 de mayo  al 7 de enero de 2018, tiempo que permanecerá la exposición abierta al público.

Foto: MARQ/cabrera.photo

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Las bóvedas mayas

Las “bóvedas” caracterizan el interior de los templos mayas. De ahí que se haya utilizado dicho elemento arquitectónico para ambientar una de las salas de la exposición del MARQ. Su uso es representativo del Periodo Clásico, en el que se desarrollaron las grandes de ciudades como Tikal y Calakmul con sus monumentales palacios que divinizaban al rey.  Los mayas utilizaron la piedra, el barro, la madera y el estuco como materiales de construcción. Construían los edificios más importantes sobre plataformas elevadas y, aunque ahora los vemos con la piedra desnuda, los decoraban con colores vivos. Hay que tener en cuenta que en la tecnología constructiva maya no se utilizaron herramientas metálicas ni animales de carga.

Foto: MARQ/cabrera.photo

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Panel 1 de Cancuén

La escritura jeroglífica de los mayas se originó en el siglo V a.C. y se compone de más de 800 caracteres o glifos, que podían usarse con valor silábico o como una palabra entera. Cada glifo suele tener una forma cuadrada con las esquinas redondeadas, formando diseños abstractos y complejos. La escritura maya se ha conservado en estelas, altares, dinteles de las puertas de los templos y escalinatas. También hay escritura sobre recipientes cerámicos y en los códices. El panel de la imagen corresponde al período Clásico Tardío (Año 799).

Foto: MARQ/cabrera.photo

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Máscara de jade

El arte maya se desarrolla en el campo de la arquitectura, la escultura, la escritura y la cerámica. Pero también en otras manifestaciones artísticas. Los artesanos mayas hicieron maravillosas obras de arte con piedras preciosas, como la obsidiana y el jade. Mientras que los objetos de oro y cobre los traían de lugares lejanos. La máscara de la imagen corresponde al Período Clásico (250–900).

Foto: MARQ/cabrera.photo

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Incensario

La base alimenticia de los mayas se basaba en el consumo de la llamada “tríada mesoamericana”: maíz, frijol (judías o alubias) y calabaza. Desde las primeras épocas, los cultivos se realizaban siguiendo el sistema de la “milpa”, es decir, el cultivo combinado de estos tres productos en terrenos ganados a la selva mediante el método de “tala y quema”. El incensario de la imagen corresponde al período Clásico Temprano (250-450) y manifiesta el papel predominante del maíz, cereal de origen americano. El maíz para las culturas precolombinas tuvo la misma importancia que el trigo en las culturas mediterráneas.
 

Foto: MARQ/cabrera.photo

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Hombre con atributos de jaguar

La escultura monumental del hombre con atributos de jaguar,  que es el animal más representativo del mundo sobrenatural maya, emula la postura de acecho del felino sagrado y data del Período Clásico Temprano (250–600). Se encuentra en la Sala III de la exposición “Mayas: el enigma de las ciudades perdidas” y es una de las piezas más relevantes.

Foto: Age Fotostock

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Palermo y sus museos

Entre los museos de Palermo donde se recoge la huella de Grecia en tierras sicilianas destaca el Museo Arqueológico Regional Antonio Salinas, ubicado en el convento de la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri y levantado en torno a tres acogedores claustros. Junto a piezas fenicias, etruscas y cartaginesas, sobresalen las obras de arte griego: capiteles, sarcófagos, magníficas metopas, un fragmento del friso oriental del Partenón y estatuas de deidades, así como monedas y enseres domésticos. Por su parte, el Museo de Arte y Arqueología Ignazio Mormino acoge obras de Selinunte, como este bajorrelieve de Perseo cortando la cabeza de Medusa, mientras evita mirarla directamente para no quedar petrificado por el horror.

Foto: Fototeca 9x12

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Placa de terracota, Museo Paolo Orsi, Siracusa.

Foto: Fototeca 9x12

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Cerámica de Selinunte, Palacio Branciforte, Palermo.