Playas

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Zahara de los Atunes (la joya)

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Zahara de los Atunes (la joya)

Zahara de los Atunes es la joya gaditana o el paradigma de la Costa de la Luz. De hecho, si solo se tuvieran unas pocas horas para conocer las playas de Cádiz, ésta zona sería imprescindible. Son kilómetros de hermosas playas de arena clara y fina que van desde el mismo pueblo hasta el Cabo de Gracia. Conforme más al sur, dejando Barbate hacia Tarifa, la playa se va haciendo más salvaje. Desde playa del Carmen, accesible y llena de servicios hasta Playa del Cañuelo, la más pequeña y virgen de todas, un universo playero maravilloso.

Playa El Palmar en Cádiz. Playa del Palmar (o con buen rollo)

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Playa del Palmar (o con buen rollo)

Es la más social de las playas de Cádiz, y eso que la provincia está en niveles altos de sociabilidad. Estos últimos años, la arena gustosa, las olas aptas para el surf y los chiringuitos la han convertido en carne de Instagram, además que Vejer de la Frontera es bonito, bonito. No por nada fue declarado ya en 1976 como conjunto histórico-artístico. Para quienes gusten despedir la jornada playera con un buen mojito está La Torre, a pie de arena, con música y vistas directas al atardecer… Así, ¿quién se va a resistir a compartir unas cuantas fotos en su Instagram?

Playa de Camarón. Playa de Camarón (para camuflarse sobre la arena)

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Playa de Camarón (para camuflarse sobre la arena)

Esta playa de simpático nombre ocupa un bello paisaje de dunas y vegetación declarado como zona protegida, así que el acceso se hace a través de plataformas de madera: protegen a la vez que quedan muy vistosas para los selfies playeros. No hay que salir corriendo si ve a algún que otro camaleón andar lento sobre la ardiente arena; en todo caso, esta es su casa. Y de hecho, hay hasta un centro de interpretación camaleónico cerca de la entrada a la playa. Otra curiosidad: al bajar la marea, quedan al descubierto los corrales de pesca del camarón… de ahí el nombre de la playa.

La playa de la Barrosa . La playa de la Barrosa (la familiar)

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La playa de la Barrosa (la familiar)

Sí, está bien eso de ir al chiringuito más cool o sacar a pasear la tabla de surf, pero en ocasiones también apetece algo más relajado, en plan familiar. Para esos momentos playeros, Cádiz tiene playas como la Barrosa, en Chiclana de la Frontera. Este arenal es perfecto si hay peques de por medio dando sus primeras brazadas y los padres pueden evadirse un rato de la chavalería caminando por la kilométrica orilla. Son famosas las puestas de sol con el islote de Sancti Petri recortado en el horizonte.

Playa de Regla . Playa de Regla (para cosmopolitas en chanclas)

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Playa de Regla (para cosmopolitas en chanclas)

Se ve tan familiar y concurrida, con sus chiringuitos a pies de paseo y las tumbonas y parasoles que resulta difícil imaginar que esta playa, en realidad, guarda algunos secretos. A finales del S. XIX, la playa de Regla, en Chipiona, fue escogida por sus aguas curativas para fundar el Primer Sanatorio Marítimo de España, el Sanatorio de Santa Clara, en el año de 1897 donde se trataron numerosos tuberculosos. No fue cosa de milagro, si no de yodo, que parece ser que se encuentra en altas dosis en el mar. Pero es que, además, hay cerca un faro histórico que se remonta a eso del año 140 a. C. Eso sin contar con la evidente presencia del  Monasterio de Nuestra Señora de Regla. Vaya toda una lección de historia. La temporada playera alarga hasta la festividad de la Virgen de Regla, el día 8 de septiembre, cuando la playa se llena de ambiente festivo.

Playas de Roque y Fontanilla de Conil. La Fontanilla (para foodies con arena)

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La Fontanilla (para foodies con arena)

El gran atractivo de Conil de la Frontera son sus playas, y es que tiene cerca de 14 kilómetros de arena fina bañada por el Atlántico. La de Fontanilla es la más famosa y concurrida por sus aguas calmas, ideales para familias con peques, y por su entorno natural. Pero resulta que foodies de todo el mundo, sobre todo durante la temporada de la almadraba del atún rojo, le tienen el ojo puesto a este lugar. Sin ir muy lejos de la arena, se encuentran dos clásicos: el Restaurante La Fontanilla y el restaurante Francisco La Fontanilla. En el municipio hay muchos otros restaurantes para disfrutar del atún, los pescados y arroces.

Playa del Faro de Trafalgar . Playa del Faro de Trafalgar (la más salvaje)

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Playa del Faro de Trafalgar (la más salvaje)

Las playas de Barbate son un clásico del verano gaditano. Una de ellas es la playa del faro de Trafalgar, que parece recién salida de un anuncio playero perfecto. Eso sí, conforme se accede por la pasarelas de madera que protegen el entorno, se ve un cartel:  “Zona Peligrosa: prohibido el Baño”. Así es, será una belleza, pero hay que ir con cuidado, donde sus bajíos y arrecifes pueden provocar remolinos y turbulencias. Frente a estas peligrosas costas se libró en 1805 la famosa batalla naval que enfrentó al almirante inglés Nelson contra una coalición de barcos franceses y españoles, en 1805. Basta ir a Londres para recordar quién ganó la batalla.

Valdevaqueros. Valdevaqueros (de todo menos quedarse tumbado)

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Valdevaqueros (de todo menos quedarse tumbado)

Si se quiere experimentar con el ambiente surf de Tarifa, esta es la playa perfecta. De hecho es fácil encontrarla: decenas de cometas ponen color al azul del cielo como si fueran el haz de luz de un faro. La Playa de Valdevaqueros se ha convertido en la Meca del windsurf y el kitesurf de Cádiz y hasta ella llega un ingente ejército de deportistas atraídos por las olas, el viento y el entorno semisalvaje. Por supuesto, le dan un toque de frescura a la playa difícil de encontrar en otras playas de Andalucía. Hay conciertos, barbacoas, mojitos y, por supuesto, muchas velas. Además, como la de Bolonia, también tiene su propia duna en Punta Paloma (Parque Natural Del Estrecho).

Playa de Bolonia (Tarifa). Playa de Bolonia (donde hacer la croqueta)

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Playa de Bolonia (donde hacer la croqueta)

En la playa de Bolonia, se mire donde se mire, su gran duna domina el paisaje. Y es que el Monumento Natural de La Duna de Bolonia es todo un espectáculo natural de más de 30 metros de altura y 200 de ancho que domina el sistema dunar al que pertenece. La arena remonta hasta impactar con un bosque de pinos, en un contraste mágico de ocre y verdes. A los bañistas que suben en procesión, les tienta bajar haciendo la croqueta cuesta abajo. Aguada un mar turquesa en el que luego quitarse la arena, siempre y cuando no sople el viento de levante.

Playa de La Caleta. Playa de La Caleta (para bohemios en bañador)

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Playa de La Caleta (para bohemios en bañador)

Hablar de La Caleta no es hablar de una playa, si no de la intimidad de una ciudad. Se podría decir que esta postal típica de Cádiz funciona a modo de un microcosmos que la representa a pequeña escala. A parte de la fama mediática por ser la playa en la que se bañó Halle Berry en Muere otro día, de la serie James Bond, La Caleta es una playa de carácter familiar que ha atraído desde siempre a artistas y bohemios como Isaac Albéniz, Paco Alba, o Fernando Quiñones, el poeta más querido de Cádiz.

playa de langre. Playa de Langre, Ribamontán al Mar (Cantabria)

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Playa de Langre, Ribamontán al Mar (Cantabria)

Un escénico anfiteatro arenoso en el que disfrutar del mar salvaje y del carácter rural de los prados de alrededor, así es la que muchos señalan como una de las mejores playas de Cantabria. Al naturalista y popular divulgador Félix Rodríguez de la Fuente le encantaba y también a los primeros nudistas, que disfrutaban del aislamiento del lugar. Sobre todo en agosto, es un arenal de uso mixto en el que conviven 'textiles' y naturistas, más en la zona de poniente, en la conocida como Playa Pequeña o Langre II.

playa de es trenc. Playa de Es Trenc, Campos (Mallorca)

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Playa de Es Trenc, Campos (Mallorca)

No es una de las playas nudistas menos concurridas, pero sí una de las más paradisíacas. Si ya se está habituado a pasear las desnudeces propias, se puede disfrutar de la arena blanca y fina y de las aguas turquesas de este paraíso próximo a la localidad de Campos, aunque bien podría pasar por una playa del Caribe… En sus tres kilómetros siempre hay espacio para la práctica del nudismo.  

playa benijo. Playa Benijo, Tagana (Tenerife)

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Playa Benijo, Tagana (Tenerife)

La playa Benijo, con su característica orilla de color negro, la proximidad del macizo de Anaga y los roques en la orilla, ocupa un paisaje de un magnetismo del que es difícil apartarse. El mar contrasta con la textura polvorienta que cubre el ambiente, que tiene mucho de lunar. Es una de las playas nudistas míticas de Islas Canarias. Una belleza natural sin trampa ni cartón.

playa de torimbia. Playa de Torimbia, Llanes (Asturias)

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Playa de Torimbia, Llanes (Asturias)

Esta no es una playa cualquiera en la que encuerarse, si no la playa nudista más antigua de Asturias. Se inauguró en los años 60 como una pequeña porción más de libertad conseguida en el país. Además, es una de las playas más bellas de Asturias. Las vistas de este arenal fascinaron al director José Luis Garci, que lo escogió para algunas escenas de su película El abuelo. Cada temporada lleguen más turistas, por lo que 'textiles' y naturistas conviven en armonía.

iStock-513588642. Playa El Cofete, Pájara (Fuerteventura)

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Playa El Cofete, Pájara (Fuerteventura)

Rodeada por las montañas de la Crestería de Jandía, este agreste arenal parece un mundo perdido cubierto de arena dorada y gravas. En sus casi 14 kilómetros hay espacio de sobras para encontrar la máxima comodidad en desnudez con la naturaleza. Al tener un acceso tan complicado, no es una playa concurrida, por lo que es un buen lugar para descansar y dar largos paseos por la orilla de mar.

iStock-473868236. Playa Baroña, Porto do Son (La Coruña)

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Playa Baroña, Porto do Son (La Coruña)

Decir Baroña es decir arqueología. Ahí sobre el promontorio, está uno de los castros mejor conservados de las tierras gallegas, pero, además, Baroña también es hablar de nudismo. En esta playa se vivieron episodios reivindicativos como el ocurrido en el verano de 1983, cuando catorce personas fueron detenidas por ir en pelotas. En la actualidad, el ambiente es tranquilo y relajado y ya nadie tiene que salir corriendo por querer bañarse desnudo.

playa el verodal. Playa el Verodal, Frontera (El Hierro)

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Playa el Verodal, Frontera (El Hierro)

Tan extraña como bella, esta playa de salvajes rojos es la más occidental de España. Y será por la absoluta sensación de libertad que transmite su enclave que lo cierto es que, aunque no está considerada ‘oficialmente’ como playa nudista, los bañistas suelen animarse a quitarse el traje de baño, lo que evita, a la vez, que se manche con arena roja. Para una experiencia completa, hay que esperar al atardecer.

playa de famara. Playa de Famara, Teguise (Lanzarote)

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Playa de Famara, Teguise (Lanzarote)

Esta playa monumental de seis kilómetros de Lanzarote, cobijada por el risco montañoso que le da nombre, era la playa favorita de César Manrique. Es un arenal salvaje que mira de tú a tú al Atlántico y que atrae tanto a nudistas como a surfistas de todo el mundo. La belleza es tanta que produce ganas irrefrenables de dejar a un lado el traje de baño y salir corriendo por la arena. Suele haber olas y viento, pero con la marea baja, o vacía como dicen en la isla, en toda la orilla se forman grandes piscina de poca profundidad y agua tranquila.

Playa de Covachos. Playa de Covachos, Santa Cruz de Bezana (Cantabria)

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Playa de Covachos, Santa Cruz de Bezana (Cantabria)

Esta playa nudista de Cantabria es una de las más sorprendentes de España, debido a que con la marea alta tiene una isla a la que, sin embargo, se puede llegar caminando con la marea baja. A pesar de estar a media hora de Santander, le queda bien el adjetivo de salvaje. Rodeada de acantilados, su acceso es algo complicado, por lo que suele ser transitada por público joven, nudistas y amantes del senderismo que buscan desconectar durante unas horas.

cala presili. Cala Presili, Maó (Menorca)

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Cala Presili, Maó (Menorca)

También conocida como Capifort, Cala Presili es junto a su vecina cala Tortuga, una de las playas vírgenes más bellas del parque natural S’Albufera des Graus. Sus dimensiones son pequeñas, apenas 180 metros, pero Cala suele estar poco frecuentada ya que se llega siguiendo parte del Camí de Cavalls que bordea Menorca. Un lugar perfecto para relajarse en contacto con lo mejor del Mediterráneo desnudos y con vistas al bello faro de Favàritx. Eso sí, a poder ser, si es la primera vez que se hace nudismo evitar ir en pleno agosto, que es cuando está más concurrida por 'textiles'.

laya de la marquesa. Playa de la marquesa, Deltebre (Tarragona)

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Playa de la marquesa, Deltebre (Tarragona)

Playa nudista, amplia, singular, tranquila y encima dentro de esa maravilla natural que es el Parque Natural del Delta del Ebro. Más de un kilómetro de arena y mar en los que sentirse lejos de todo. ¿Qué más se puede pedir? Pues desde la playa, se puede caminar hasta la Punta del Fangar, un paisaje que tiene mucho de fin del mundo, con el traje de baño en la mano.

playa de la joya. Playa de La Joya, Motril (Granada)

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Playa de La Joya, Motril (Granada)

Para acceder a ella hay que descender más de 200 peldaños, pero lo que cuesta, claro, es la subida. Sin embargo, hay que dar la gracias a todos esos peldaños por conservar la playa poco frecuentada. El bello entorno que ocupa y el que sea poco visitada hacen de ella una de las playas nudistas imprescindibles de la Costa Tropical.

El Playazo de Vera. El Playazo, Vera (Almería)

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El Playazo, Vera (Almería)

Por norma general, las playas nudistas suelen estar aisladas, pero este no es el caso. Al contrario, el Playazo es, como indica su propio nombre, la playa más grande e importante de Vera. Se encuentra en una zona urbana de hoteles, por lo que el nivel de ocupación suele ser alto. Pero como son cerca de 2 kilómetros, hay sitio para todos. La zona naturista comienza en la parte norte, una vez acaba el paseo marítimo, y es uno de los arenales míticos de los aficionados ya que pasa por ser el  primer enclave europeo oficialmente declarado para la práctica del nudismo.

caló des mort. Caló des mort (Formentera)

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Caló des mort (Formentera)

Las Baleares es territorio nudista, pero en Formentera, será por la cultura hippie o porque la naturaleza es lo que pide a veces, lo de ir en cueros ni se cuestiona y se puede hacer nudismo en prácticamente cualquier playa con total tranquilidad. Sin embargo, ésta es la más conocida de todas, tal vez por el talud rocoso que la cobija y por la dificultad del acceso, o por la belleza del entorno donde destacan los tradicionales escars, como se llaman a las típicas casetas de madera que los pescadores.

Cuesta Manelli. Cuesta Manelli, Almonte (Huelva)

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Cuesta Manelli, Almonte (Huelva)

Entre Mazagón y Matalascañas, hay un paraíso nudista excepcional de ambiente tolerante. Aquí no hay grandes paseos urbanizados, pero sí paisajes y tranquilidad. A la zona de Cuesta Maneli se llega siguiendo la carretera que une Huelva con Matalascañas. El acceso se hace a pie a través de una pasarela de madera que quedó dañada en un incendio de Moguer de 2017, pero se están ultimando los trabajos para que esté accesible de nuevo a partir de este verano.

cala del moraig. Cala del moraig y su cueva

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Cala del moraig y su cueva

Además del atractivo de los contrastes entre los ocres del acantilado que la rodea y los turquesas del mar, junto a esta playa de Benitatxell, en el litoral alicantino, se hallan espectaculares formaciones geológicas, como la Cova dels Arcs, una bellísima cueva acuática que parece la entrada a un mundo subterráneo fantástico. Se accede a ella bien desde el aparcamiento o desde el mismo mar. Expertos submarinistas se han internado en las profundidades hasta alcanzar los 1.100 metros sin hallar el final, aunque para admirar la sala rocosa con sus tres arcos rodeados del mar que se ve en la imagen no hace falta tanta aventura. Tiene la calidad y el equipamiento de las mejores playas de la Comunidad Valenciana con ese punto de geología para los más intrépidos. 

Playa de Gulpiyuri (Llanes) . Una playa sin horizonte

Foto: Turismo Asturias - Manuel S.

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Una playa sin horizonte

Parece la miniatura de una playa: tiene arena -fina y de color blanco- y tiene mar y hasta olas. Lo único que no tiene es horizonte, porque la playa de Gulpiyuri presenta la singularidad de estar tras un acantilado. Lo que ocurre es que el mar Cantábrico, a escasos 80 metros de distancia, ha ido desarrollando un paciente trabajo de erosión y ahora comunica subterráneamente con esta playa en medio de un prado típico de Asturias. Es tal su excepcionalidad que fue reconocida como Monumento Natural en 2001. Basta tener en cuenta las mareas, con bajamar, la profundidad de baño queda bastante reducida y con pleamar se vuelve a llenar. Así lleva siglos y siglos.

playa de es trenc Campos, Mallorca. Es Trenc, donde vivir, ver y sentir

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Es Trenc, donde vivir, ver y sentir

Esta playa vírgen de Mallorca inspiró con su arena blanca reluciente, el mar turquesa y la fragancia de los pinos al colectivo de artistas Boa Mistura, que pintaron de blanco los búnkers de la II Guerra Mundial que hay en la orilla para escribir en ellos fragmentos de versos del poeta mallorquín Miquel Costa i Llobera. Este paisaje forma parte del espacio natural protegido de la marisma Es Trenc-Salobrar. En uno de los murales se puede leer: 'tan dolç és viure, veure i sentir' (tan dulce es vivir, ver y sentir). El verso se cumple sobre todo con el atardecer, con merecida fama de espectacular. Sin duda, entre las playas de Mallorca, Es Trenc es la más poética.

playa de cofete. Cofete y la base submarina nazi

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Cofete y la base submarina nazi

Un lugar que impresiona por dimensiones, por la naturaleza en estado salvaje, y por la atmósfera misteriosa que desprende. Si el periodista especializado en lo desconocido, Iker Jiménez, tiene playa favorita, es muy probable que ésta en Fuerteventura sea una de ellas… Ya la zona de aparcamiento tiene su qué, junto a un vetusto cementerio, el más antiguo de la isla. Rodeada por los picos de la Crestería de Jandía, es una de las playas más bellas de las islas Canarias. Además, se siente en ella la extraña presencia de la Casa Winter, que destaca entre las pocas construcciones con su torre cilíndrica. La falta de documentación y los rumores populares han cimentado la leyenda de que esta peculiar casa sirvió de base para espías y submarinos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

Sa Calobra. Una playa para Julio Verne

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Una playa para Julio Verne

Se llega a Sa Calobra y se disfruta de una escénica playa de arena y pequeños guijarros entre cañones, pero lo interesante está un poco más allá. Antes hay que seguir un pequeño paseo que se introduce en al montaña en la forma de una estrecha cueva. Al salir de nuevo al exterior, se abre un majestuoso auditorio entre las paredes del barranco del torrent de Pareis. Esta fascinante playa del norte de Mallorca que se abre paso entre la Serra de Tramuntana (Patrimonio de la Humanidad) es propia de la imaginación de Julio Verne. Al conjunto playero hay que sumar que llegar por carretera es toda una aventura. La MA 2141 es una de las rutas más espectaculares de España.

playa de ballota. Así respira el océano

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Así respira el océano

En el Paisaje Protegido de la Costa Oriental de Asturias, se encuentra esta playa entre selvática y marina, de aguas calmas, salvo cuando al Cantábrico le da por decir aquí estoy yo. Entonces, se vuelve peligrosa, el mar borra la media luna de arena y sólo quedan bolos y rocas. Es el momento ideal para escuchar cómo respira el océano, desde los espectaculares bufones. El bufón es un tipo de formación geológica costera; básicamente, es similar a una chimenea que con la marea alta, produce chorros de agua igual que si fuera un géiser resoplando a cada golpe de mar.

playa de covachos Santa Cruz de Bezana. Playa de Covachos o ahora sí, ahora no...

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Playa de Covachos o ahora sí, ahora no...

La playa de Covachos está cerca y lejos a la vez: de un lado parece estar cerca del fin del mundo, pero en realidad sólo está a diez kilómetros de Santander. Se mantiene salvaje incluso en su acceso, que no es como para ir con el zafarrancho familiar de nevera y mesitas a juego con el toldo. De hecho, el encanto como arenal aislado ha atraído siempre a un mayor público de nudistas. Con bañador o sin él, lo más adecuado es llegar con la marea alta. Entonces, a poca distancia de la orilla aparece una isla, pero con marea baja va surgiendo una estrecha lengua de arena como un camino de baldosas mágicas que comunica la playa con el islote de El Castro. Los bañistas que se aventuran hasta él deben tener en cuenta el horario de las mareas si no quieren verse en un aprieto. ¿Magia? No, la cosa se conoce como tómbolo, un efecto de la sedimentación.

cala jovera.  Tamarit, la playa del castillo

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Tamarit, la playa del castillo

El multimillonario Charles Deering llegó a Tamarit en 1912. Había recorrido parte de Cataluña junto a su amigo, el pintor modernista Ramón Casas. Como les suele pasar a los millonarios, el hombre se entusiasmó con el paisaje, el cielo claro al que dedicó sus versos el poeta Josep Carner y las ruinas de un pequeño castillo cuyos orígenes se remontan a siglos de historia. Recuperó el castillo del abandono en el que se encontraba y lo convirtió en su lujosa residencia, al menos durante el tiempo que le duró el flechazo con esta zona de Tarragona. Hoy el castillo del que se disfruta desde la pequeña cala Jovera se ha convertido en escenario para bodas de alto copete. Aquí, por ejemplo, se casó el futbolista Andrés Iniesta.

playa de bolnuevo. Playa con ciudad encantada

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Playa con ciudad encantada

Se llega a la playa familiar de Bolnuevo, en Mazarrón, en esa parte en la que el litoral de Murcia se conoce como 'Costa Cálida' -más de 2.800 horas de sol anuales justifican el título turístico- , y resulta que el espectáculo no está de cara al mar sino a las espaldas de los bañistas. Allí, junto al parking, se elevan unas pintorescas erosiones con formas de setas rocosas de varios metros de altura. Es 'La Ciudad Encantada' o 'Las Gredas', uno de esos paisajes que parecen de otro planeta. Hay que apuntarse el plan de contemplar estas formaciones rocosas con el atardecer. Se ven cómodamente desde la misma playa.

Torrent de Pareis

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Torrent de Pareis

La playa más insólita de Mallorca.

Todo es único en esta playa. Para llegar a Sa Calobra hay que seguir una de las carreteras más espectaculares de España, toda una obra de ingeniería que salva un desnivel de casi novecientos metros, curva tras curva. Una vez que se llega, hay dos playas al precio de una: la primera es la cala de Sa Calobra, pero si se sigue un apacible sendero, tras traspasar una cueva, se llega a una playa de gravas que parece sacada de la imaginación de Julio Verne. Se trata del Torrent de Pareis, que atraviesa la maciza sierra de Tramontana, abriendo una ventana al azul del Mediterráneo.

Cala S’Amarador

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Cala S’Amarador

Ideal para familias que disfrutan juntas de la naturaleza.

El Parque Natural de Mondragó, al sur de Mallorca, es un delicado universo de playas que se caracteriza por calas de arena blanca, acantilados, vegetación típicamente mediterránea y praderas de Posidonia oceánica como garantía de calidad de agua. Está cala Mondragó (o Ses Fonts de n’Alís) y luego y Sa Amador y Es Borguit, mucho menos transitadas que la primera. En S’Amarador, un extenso pinar abraza la arena fina. La entrada al agua es muy progresiva, por lo que es ideal para pasar un relajado día de playa familiar.

 
Caló des Moro

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Caló des Moro

Lo más parecido a una piscina que puedes encontrar en la naturaleza.

Este entrante de mar en forma de pasillo es la playa más bella de Santanyí. Y eso es mucho decir teniendo en cuenta que es el municipio más privilegiado de Mallorca en cuanto a playas se refiere. Su acceso no es de los más fáciles, pero los pinos, los acantilados, la arena blanca y aguas transparentes y calmas hacen de esta cala un imprescindible que nadie está dispuesto a perderse. Por ello, en julio y agosto, si no se madruga será difícil encontrar un hueco donde poner la toalla.  

 
iStock-Playa de Es Trenc. Playa de Es Trenc

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Playa de Es Trenc

Tan dulce es vivir, ver y sentir.

O al menos eso es lo que se puede leer en unos antiguos búnkers de la costa que los artistas del colectivo madrileño Boa Mistura intervinieron. Cuando se pisa la arena de esta playa no se puede estar más de acuerdo con el verso de Miquel Costa i Llobera. Platja d’es Trenc es un conjunto de dunas, pinares, monte, salinas y tamarindos ideado para embriagar los sentidos. Forma parte del espacio natural de la marisma de Es Salobrar, un área protegida de 1.500 hectáreas de los más bellos de Mallorca.

 
Cala Tuent

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Cala Tuent

La perfección más natural.

La Sierra de Tramuntana no es la zona más playera de Mallorca, pero tiene algunas honrosas excepciones, como es el caso de cala Tuent. El camino a la playa es estrecho y serpenteante, pero vale la pena recorrerlo cuando el premio es esta cala de guijarros rendida a la imponente altura del Puig Major y que queda enmarcada entre bosques de pinos y olivos centenarios retorcidos por el viento. Imprescindible para los que todavía creen que Mallorca tiene algo que ver con Magaluf.

 
Cala Agulla

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Cala Agulla

Para quien acude a la playa con ganas de fiesta.

El entorno es idílico: rodeada por pinos y montañas, el agua cristalina con increíbles tonos azul claro. Está declarada junto a cala Mesquida como Área Natural de Especial Interés (ANEI) y Lugar de Interés Comunitario (LIC), pero a pesar de ello, y dado que se encuentra ubicada a las afueras del popular complejo turístico de Cala Ratjada, en el extremo oriental de Mallorca, cala Agulla se convierte en agosto en el lugar ideal para comenzar la fiesta, o continuarla... Abstenerse si lo que se busca es una playa solitaria y tranquila.

 
Playa de Formentor

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Playa de Formentor

Una playa familiar en la Mallorca más salvaje.

A pocos kilómetros del Puerto de Pollença y del punto más septentrional de Mallorca, se encuentra esta maravilla natural. Junto al famoso hotel Formentor, que ha servido como hospedaje para personalidades del mundo de la cultura como Churchill,  Octavio Paz o Josep Pla, esta playa reúne personalidad y belleza paisajística con vistas a la bahía de Pollensa. El bosque de pinos de las inmediaciones llega justo hasta la fina arena, así que nunca faltará sombra. El kilómetro y medio de playa se divide en diversas zonas L´espigó, La veranda y Platjamar.

 
Caló des Màrmols

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Caló des Màrmols

Para excursionistas con pareo.

Esta es de las pocas calas totalmente vírgenes que quedan en el este Mallorca. Así que para llegar hasta ella habrá que caminar, a no ser que se sea el afortunado dueño de algún velero o embarcación similar. En el faro de Cap de Ses Salines, comienza una ruta de algo más de una hora que hay que seguir para alcanzar este verdadero paraíso playero. Además del pareo es imprescindible llevar un buen calzado (también bebida y algo de comida). Por sus increíbles acantilados de piedra caliza y sus cálidas aguas de un azul transparente vale la pena el esfuerzo. Cerca está caló des Moro, mucho más transitada.

 
Cala Fornells

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Cala Fornells

Ideal para pasar un típico día de playa sin complicaciones.

Juan de Borbón acostumbraba a fondear su yate en Cala Fornells. Los alojamientos vacacionales, los restaurantes, hoteles y segundas residencias ocupan la primera línea de mar de un animado paseo litoral con todas las comodidades. Aún así, esta playa entre roquedales muy próxima a Andratx, de grano grueso, pinos y aguas turquesas, tiene fama de tranquila. Destacan las vistas a la bahía que cubre playas de Peguera, Santa Ponça y la Illa es Malgrat. A escasos doscientos metros se encuentra la alternativa del vecino Caló de ses Llises.

 
Cala Varques

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Cala Varques

Un toque hippie en un entorno natural de gran belleza.


Esta es una cala para quienes no les gusta compartir la playa con otros. Enclavada en la costa este, cerca de Calas de Mallorca, no es muy fácil de encontrar y mucho menos de acceder a ella. Lo mejor es hacerlo en embarcación. Si no, queda la alternativa de llegar a pie o en bicicleta, por ejemplo. Su fina arena blanca y las aguas turquesas -tal vez las más espectaculares de Mallorca- lo merecen. También, la calma que se respira en el ambiente. Además, esta cala virgen puede presumir de tener uno de los conjuntos de cuevas submarinas más grandes de Europa, lo cual es un verdadero tesoro para los aficionados al buceo y al snorkel. Se puede seguir un corto sendero hasta Es Caló Blanc, donde hay un arco rocoso natural de postal.  

 

iStock-500725046. Descubrir el México maya

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Descubrir el México maya

Las asombrosas ciudades mayas de Tulum, Chichén Itzá, Uxmal y  Palenque son el principal objetivo de este viaje por la península de Yucatán. Las playas de Cancún y los fondos coralinos de Isla Mujeres están en todo su esplendor a punto de acabar la temporada seca en abril. Son el punto de inicio de un recorrido que para descubrir cenotes mágicos, pirámides repletas de misterios y magníficas ciudades coloniales como Mérida y Valladolid. La selva de Chiapas y la riqueza cultural de los mayas de hoy cerrarán el viaje.

Dunas de Maspalomas. Isla de Gran Canaria. Maspalomas (San Bartolomé de Tirajana, Gran Canaria)

Gtres

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Maspalomas (San Bartolomé de Tirajana, Gran Canaria)

Este desierto domesticado de algo más de cuatro kilómetros cuadrados es uno de los emblemas de Gran Canaria. La Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas tiene como premio el azul del mar. Por el clima no hay que preocuparse, que por algo esto es el archipiélago canario. Maspalomas es como un universo playero donde todos los bañistas encontrarán su rincón favorito. Alrededor del kiosco nº 4 está la zona nudista y en el nº 7 ondea orgullosa la bandera del arcoíris.

GettyImages-556674425. Playa de Benagil (Portugal)

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Playa de Benagil (Portugal)

Esta es la playa a la que todos sueñan con ir. No tanto por el arenal en sí, sino por una de las cuevas formadas en los espectaculares acantilados que lo rodean. Sin ellos, sería una playa normal. Estos acantilados de Benagil, en la costa del Algarve, guardan un tesoro en forma de una gruta circular a la que solo se llega a nado, remando en kayak o con alguna de las excursiones organizadas. Se trata del Algar de Benagil, una breve playa cubierta por una cúpula natural que sería el escenario ideal para un remake de Los Goonies

playa-monsul-almeria. Playa de Mónsul (Almeria)

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Playa de Mónsul (Almeria)

Cada playa tiene su gracia: y esta es para sentirte como Indy y su padre escapando de los Nazis. Aquí se grabó la épica escena de Indiana Jones y la última cruzada. Y muchas más, como por ejemplo La historia interminable. La playa de Mónsul es una verdadera belleza con sus paisajes volcánicos de colores ocres y óxidos. Las paredes de lava erosionadas, como la icónica Peineta anclada en la orilla, suelen ser utilizadas por los aficionados a la escalada en bloque. Por la sombra que proyectan también son muy útiles en caso de olvidar el parasol en casa.

JAI-PR01085. Sarakiniko. Isla de Milo. Grecia

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Sarakiniko. Isla de Milo. Grecia

El que carezca de arena no es un impedimento cuando de lo que se está hablando es de una playa lunar. Este verdadero tesoro en el norte de la isla de Milo, en el archipiélago de las Cícladas, debe su fama mundial a las formas de sus rocas de toba volcánica blanca, formada por la acumulación de ceniza erosionada durante siglos. Sin duda, una de las playas más 'instagrameables' del Mediterráneo. 

77775460. La Laguna Azul (Malta)

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La Laguna Azul (Malta)

A la vista están las razones por las que es la más admirada de la isla de Comino. Y eso que la pequeña entre Malta y Gozo  está bien surtida de playas. Este es el azul con el que se pintan los sueños. Antaño a esta isla sólo llegaban piratas, pero ahora es una de las excursiones más populares entre quienes viajan a Malta. Aún así, vale la pena pasar un día a remojo en estas aguas calmas ideales para hacer esnórquel.