Playas

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Tamarit, la playa del castillo

El multimillonario Charles Deering llegó a Tamarit en 1912. Había recorrido parte de Cataluña junto a su amigo, el pintor modernista Ramón Casas. Como les suele pasar a los millonarios, el hombre se entusiasmó con el paisaje, el cielo claro al que dedicó sus versos el poeta Josep Carner y las ruinas de un pequeño castillo cuyos orígenes se remontan a siglos de historia. Recuperó el castillo del abandono en el que se encontraba y lo convirtió en su lujosa residencia, al menos durante el tiempo que le duró el flechazo con esta zona de Tarragona. Hoy el castillo del que se disfruta desde la pequeña cala Jovera se ha convertido en escenario para bodas de alto copete. Aquí, por ejemplo, se casó el futbolista Andrés Iniesta.

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Playa con ciudad encantada

Se llega a la playa familiar de Bolnuevo, en Mazarrón, en esa parte en la que el litoral de Murcia se conoce como 'Costa Cálida' -más de 2.800 horas de sol anuales justifican el título turístico- , y resulta que el espectáculo no está de cara al mar sino a las espaldas de los bañistas. Allí, junto al parking, se elevan unas pintorescas erosiones con formas de setas rocosas de varios metros de altura. Es 'La Ciudad Encantada' o 'Las Gredas', uno de esos paisajes que parecen de otro planeta. Hay que apuntarse el plan de contemplar estas formaciones rocosas con el atardecer. Se ven cómodamente desde la misma playa.

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Descubrir el México maya

Las asombrosas ciudades mayas de Tulum, Chichén Itzá, Uxmal y  Palenque son el principal objetivo de este viaje por la península de Yucatán. Las playas de Cancún y los fondos coralinos de Isla Mujeres están en todo su esplendor a punto de acabar la temporada seca en abril. Son el punto de inicio de un recorrido que para descubrir cenotes mágicos, pirámides repletas de misterios y magníficas ciudades coloniales como Mérida y Valladolid. La selva de Chiapas y la riqueza cultural de los mayas de hoy cerrarán el viaje.

Gtres

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Maspalomas (San Bartolomé de Tirajana, Gran Canaria)

Este desierto domesticado de algo más de cuatro kilómetros cuadrados es uno de los emblemas de Gran Canaria. La Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas tiene como premio el azul del mar. Por el clima no hay que preocuparse, que por algo esto es el archipiélago canario. Maspalomas es como un universo playero donde todos los bañistas encontrarán su rincón favorito. Alrededor del kiosco nº 4 está la zona nudista y en el nº 7 ondea orgullosa la bandera del arcoíris.

Foto: Getty images | Westend61

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Playa de Benagil (Portugal)

Esta es la playa a la que todos sueñan con ir. No tanto por el arenal en sí, sino por una de las cuevas formadas en los espectaculares acantilados que lo rodean. Sin ellos, sería una playa normal. Estos acantilados de Benagil, en la costa del Algarve, guardan un tesoro en forma de una gruta circular a la que solo se llega a nado, remando en kayak o con alguna de las excursiones organizadas. Se trata del Algar de Benagil, una breve playa cubierta por una cúpula natural que sería el escenario ideal para un remake de Los Goonies

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Playa de Mónsul (Almeria)

Cada playa tiene su gracia: y esta es para sentirte como Indy y su padre escapando de los Nazis. Aquí se grabó la épica escena de Indiana Jones y la última cruzada. Y muchas más, como por ejemplo La historia interminable. La playa de Mónsul es una verdadera belleza con sus paisajes volcánicos de colores ocres y óxidos. Las paredes de lava erosionadas, como la icónica Peineta anclada en la orilla, suelen ser utilizadas por los aficionados a la escalada en bloque. Por la sombra que proyectan también son muy útiles en caso de olvidar el parasol en casa.

Foto: FOTOTECA 9 X 12

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Sarakiniko. Isla de Milo. Grecia

El que carezca de arena no es un impedimento cuando de lo que se está hablando es de una playa lunar. Este verdadero tesoro en el norte de la isla de Milo, en el archipiélago de las Cícladas, debe su fama mundial a las formas de sus rocas de toba volcánica blanca, formada por la acumulación de ceniza erosionada durante siglos. Sin duda, una de las playas más 'instagrameables' del Mediterráneo. 

Foto: Fototeca 9 X 12

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La Laguna Azul (Malta)

A la vista están las razones por las que es la más admirada de la isla de Comino. Y eso que la pequeña entre Malta y Gozo  está bien surtida de playas. Este es el azul con el que se pintan los sueños. Antaño a esta isla sólo llegaban piratas, pero ahora es una de las excursiones más populares entre quienes viajan a Malta. Aún así, vale la pena pasar un día a remojo en estas aguas calmas ideales para hacer esnórquel.

 

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Playa de Calahonda (España)

Entre acantilados, pero en pleno centro de Nerja. Desde que Antonio Mercero la escogiera en los años 80, sigue siendo la playa perfecta para pasar veranos azules. Sin duda, una de las máximas representantes de la malagueña Costa del Sol. Su acceso, además, es uno de los más bellos de todas las playas españolas, descendiendo los escalones del Boquete de Calahonda. Como en las primeras escenas de la mítica serie televisiva, aún se pueden ver las barquitas de pescadores ancladas en la arena. Por la tarde, tendrás todo el ajetreo que necesites en la Calle Pintada.

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Playa Kaputaş (Turquía)

Vale la pena descender los cientos de escalones, y luego subirlos, para llegar a esta pequeña joya playera de Turquía que aparece como un fogonazo de azul en la serpenteante carretera que va de Kas a Kalkan. Es casi una desconocida fuera del país, pero dentro, es uno de los destinos nacionales favoritos de los turcos. Si se visita en temporada alta o coincidiendo con las vacaciones locales tendrás problemas para encontrar un hueco donde plantar la toalla. El resto del año, es un auténtico paraíso.

Foto: Turismo Canarias

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Playa de Papagayo (Lanzarote)

La playa de Papagayo es la más representativa del conjunto de seis calas que se encuentran como una constelación playera tras cruzar la llanura desértica de la costa del Rubicón, en Lanzarote. Hay un pequeño chiringuito en el borde de la loma por donde se accede a la playa que es ideal para disfrutar de los bellos atardeceres del Monumento Natural de Los Ajaches.

 

Foto: FOTOTECA 9 X 12

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Playa de Palombaggia (Córcega)

Por los frondosos pinos que la abrazan y por el agua turquesa podría pasar por una playa de la Costa Brava, pero sus dimensiones y el acento francés común en el lugar la delatan. Basta darle un vistazo para comprender por qué los franceses llaman a Córcega la île de la beauté (isla de la belleza). Con sus rocas graníticas, su arena blanca y sus aguas transparentes, lo extraño es que Napoléon Bonaparte se animase a dejar la isla donde nació para conquistar el mundo.

 

Foto: Dreamer4787 / Shutterstock

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Dubrovnik

Este viaje por mar empieza en uno de los puertos más antiguos y emblemáticos del Adriático, el de Stara Luka, que desde hace siglos custodia las murallas de la inexpugnable, impresionante y altiva Dubrovnik. Una soberbia muralla rodea la antigua Ragusa. El recorrido por el paseo de lizas ofrece vistas excepcionales. 

Foto: Andrey / Age Fotostock

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Plaza Luza

Durante los siglos XV y XVI Dubrovnik –antigua República de Ragusa– plantaba cara a la todopoderosa República de Venecia y competía con ella por el control marítimo en la zona. La Placa, la avenida que cruza el centro de Dubrovnik, desemboca frente al palacio Sponza y la iglesia de San Blas (en la fotografía, al fondo y a la derecha, respectivamente). 

Foto: Henryk T. Kaiser / AGE Fotostock

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Korcula

La ciudad de Korcula es un entramado de calles empedradas y en cuesta. Korcula deslumbra de puertas afuera, pero sus interiores también guardan detalles que dejan boquiabierto.

Foto: Justin Foulkes / Fototeca 9X12

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Isla de Hvar

Un caserón del siglo XVIII se erige en un extremo de la recoleta playa de Dubovica, a solo 8 km del puerto de Hvar. Se pronuncia "juár" y la isla no es de ningún modo un lugar exclusivo. Más allá de los bares chill out, los cócteles de diseño y los barcos recreativos, se trata de una isla tranquila y rural.

Foto: Fototeca 9x12

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Parque Nacional Krka

Bilušića, Brljan, Manojlovac, Rošnjak, Miljacka, Roški y Skradinski son los nombres de las siete cascadas por las que el río Krka va saltando desde su nacimiento cerca de Knin hasta alcanzar el mar a la altura de Sibenik. A lo largo de su recorrido, el Krka forma también cañones angostos, cuevas y lagos de aguas calmas, como el Brljansko o el de Visovac. El parque cuenta con una red de senderos y caminos para bicicletas, así como barcas que navegan por los lagos; también puede visitarse la cueva de Ozidana, que ofrece la oportunidad de descubrir la composición kárstica del parque. 

Foto: Tuul & Bruno Morandi / Getty Images

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Isla de Brac

Es una de las 50 islas habitadas de Croacia. Detrás de la playa del Cuerno de Oro se alza el monte Vidova Gora (778 m), el techo de las islas del Adriático. Aseguran los isleños que los corderos de Brac son los mejores del Mar Adriático y de ellos lo aprovechan todo: la carne, la leche y también las vísceras, con las que elaboran el tradicional vitalac.

Foto: Doug Pearson / AWL Images

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Split

Las ruinas del Palacio de Diocleciano (siglos III y IV d.C.) se han integrado en la ciudad actual como plazoletas y espacios repletos de encanto. Lejos de ser un enclave arqueológico, el Palacio de Diocleciano constituye ahora el hogar de unas 3500 personas. 

Foto: Gtres

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Catedral de San Duje, en Split

La Puerta Sur del Palacio de Diocleciano, a la que llegamos a través de las antiguas bodegas subterráneas, nos devuelve a la Riva, el moderno paseo marítimo de Split.

Foto: Shutterstock

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Costa de Zadar

Después de un fondeo a medio camino para nadar, hacer un poco de snorkel y picar algunos quesos adquiridos en el mercado, la puesta de sol nos sorprende llegando a las hermosas islas de Zadar. Nuestro viaje marinero toca su fin en el puerto de Zadar, la antigua Diodora bizantina que los venecianos rebautizaron como Zara.

Foto: paulprescott72 / Getty Images

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El archipiélago de Zadar

Con 140 islas, la mayoría deshabitadas, alberga el Parque Nacional de las islas Kornati y el Parque Natural de Telascica (en la fotografía).

Foto: Getty Images

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Submarinismo en las Islas Kornati

Sus fondos son uno de los mejores puntos en el Adriático para realizar inmersiones por su gran biodiversidad marina. Se han contado hasta 353 variedades de algas, 61 tipos de coral, 177 de moluscos y 185 especies de peces. Además, es hábitat permanente de delfines y tortugas marinas.

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Lamu y 'pole, pole' (en suajili: sin prisa)

Lamu es la ciudad más poblada de las islas keniatas posee un bello casco antiguo con calles empedradas, casas de estilo omaní con patios y puertas labradas, mezquitas y antiguas mansiones que hoy acogen museos, como el Lamu Museum y la Swahili House Museum

 

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De postales y artesanías

La antigua ciudad portuaria de Malindi posee un animado mercado de artesanías. En su larga playa es posible también comprar recuerdos y contemplar los dhows varados en la arena.

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Dhow, evocación marina la barca suajili

La larga franja de arena blanca de Diani se ha convertido en uno de los principales destinos de la costa keniata. Por la mañana se ven los dhows que salen a pescar. Merece la pena detenerse en Gazi y Shirazi, dos pueblos pesqueros que conservan su arquitectura omaní. Son la base para realizar salidas en dhow hasta islotes y aldeas costeras. Los dhows, las embarcaciones de vela triangular suajili, se han convertido en el medio más nostálgico de adentrarse en el mar para disfrutar de las maravillas acuáticas de esta costa. Por la mañana se ven los dhows que salen a pescar. También se puede contratar uno para dar un paseo de algunas horas.

 

 

Age Fotostock

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Un paraíso para el snorkel

Además de las reservas de Watamu y Malindi, dos de los mejores lugares de buceo de Kenia en la costa norte, la región guarda otros destinos valiosos.

  • Reserva Marina de Kisite-Mpunguti. Abarca 40 km2 de mar abierto, islotes y arrecifes en torno a un afloramiento de coral. La salida en barco desde la localidad de Shimoni permite observar varias especies de delfines.
  • Reserva Nacional Shimba Hills. Estas colinas del sur albergan buena parte de la fauna africana: elefantes, antílopes, búfalos, colobos, cálaos y también una gran variedad de orquídeas y árboles endémicos.
  • Reserva Marina de Kiunga. 50 islas calcáreas del litoral y arrecifes de coral Protege praderas marinas y manglares. Se sitúa unos 150 km al este de la isla de Lamu, en el continente.
  • Parque Nacional Arabuko Sokoke. Este bosque paralelo al litoral es un refugio de aves, ranas arbóreas y 250 tipos de mariposas. Se localiza al sur de Malindi, cerca de las ruinas de Gedi.

 

Foto: Bahamas Turismo

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Cayo Big Major

El cayo Big Major el más visitado gracias a sus particulares habitantes: una piara de 20 cerdos.

Foto: Bahamas Turismo

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Playa de los cerdos

En el distrito de Exuma, en las Bahamas, en esta playa paradisíaca solo habitan cerdos, cabras y gatos asilvestrados.

Foto: Bahamas Turismo

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Cerdos en la playa

En el cayo Big Major no se puede pernoctar pero los cerdos están tan acostumbrados a la presencia humana que no dudan en pedir comida a los visitantes.

Foto: Bahamas Turismo

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Cerdo nadando

Para evitar que los cerdos sufran daños por parte de los turista, de Bahamas está planeando regular el acceso a la pequeña isla.

Foto: Bahamas Turismo

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Cerdo en el cayo Big Major

Los cerdos nadan con soltura en las aguas cristalinas de este cayo de las Bahamas. Son alimentados por los turista y por restos de otros animales y algunas plantas.

Foto: Turismo Islas Canarias

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Belén de arena de Las Canteras

Vuelve uno de los eventos navideños más especiales de Gran Canaria con el belén de la playa de Las Canteras. En ésta su decimotercera edición, dedicada  a la infancia y a los derechos de las niñas y los niños, se ha contado con la participación de ocho artistas de prestigio internacional de seis países diferentes. Ya está todo listo para que en el primer fin de semana de diciembre se abra a todos los visitantes.

Foto: Turismo de Las Palmas de Gran Canaria

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El Belén de arena de Canarias

Son las más de 2.000 toneladas de arena y figuras que pueden llegar hasta los cuatro metros de altura para representar diferentes escenas del nacimiento lo que hacen de este belén uno de los más espectaculares de España. Otro de los elementos es el clima, ya que no deja de ser un privilegio poder disfrutar de una Navidad con temperaturas que oscilan entre los 21ºC y los 27ºC.

Foto: Turismo de Israel

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Playas de Eilat

Para descansar de la actividad, nada mejor que disfrutar de un día de playa. Eilat cuenta con una costa de 10 km de largo que rodea el mar Rojo. Algunas de las playas más destacadas son Dolphin Reef, Princess, Mosch o Hananya.

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Menorca y el otoño balear

Las bellas calas, la naturaleza y el romanticismo de sus faros hacen de este edén mediterráneo un destino ideal para una escapada otoñal. El clima templado y la menor afluencia de turistas, hacen que sea una delicia disfrutar de Menorca, de una puesta de sol en Faro de Cavallería, o de los yacimientos con vestigios de la cultura Talayótica o del patrimonio histórico de Mahón y Ciutadella. Aquí os contamos todas las claves para disfrutar de Menorca.

Foto: AgeFotostock

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Cala Figuera, Mallorca, España

Tan pequeño como bello, este pequeño puerto se halla en el municipio de Santanyí en el sur de Mallorca. Las aguas profundas de esta cala protegida por altas paredes rocosas son el lugar ideal para guarecer las embarcaciones que vadean en ella. En un extremo se hallan una torre de defensa, la Torre d’en Beu, recientemente restaurada, y un faro. 

Joel Segal

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Islas Bazaruto

Este edén de playas de arena blanca y arrecifes de coral se localiza en el sur de Mozambique. 

 

Thomas Cockrem / AGE Fotostock

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Beira

La playa de Ponta Gea congrega cada tarde un alegre bullicio de niños, jóvenes y adultos que juegan y charlan frente al mar.

 

Tom Mackie

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¡Y llegó el azul!

Al sur de Marsella, la costa se convierte en una sucesión de entrantes de mar, acantilados y recónditas playas, conocidas como calanques.

Foto: AgeFotostock

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A un lado...

Desde el mirador de Suberco, en el barrio de Sítio, se tiene unas vistas espectaculares de Nazaré y de la ciudad baja. Esta parte de la ciudad da a una espléndida playa de arena fina y cuidada con forma de media luna, donde son característicos los toldos de colores al pie del acantilado. 

Foto: Daniele Macis

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Cala Goloritze, en el golfo de Orosei

Una aguja rocosa de 148 metros de alto despunta en esta playa a la que se llega en barco o a pie tras una caminata de 1,5 horas aproximadamente

Daniele Macis

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Cala Moresca, al noreste de Cerdeña

Su nombre alude a las incursiones de los piratas moriscos en el siglo VIII. Está cerca de la ciudad de Olbia.

Massimo Ripani / Fototeca 9x12

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Cala Coticcio

En La Maddalena, en la isla de Caprera, se encuentra esta salvaje playa que hace las delicias de los bañistas que se acercan a descubrirla.

Marco Arduino / Fototeca 9x12

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Capo Carbonara

Esta reserva marina situada al este de Cagliari alerga playas salvajes, como cala Sinzias, cala Pira o Punta Molentis (en la fotografía).

Foto: Age fotostock

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Playas de Ses illetes, Formentera - Lucía y el sexo

La más pequeña de las Islas Baleares habitadas es un paraíso de aguas transparentes, algo que sabía Julio Médem cuando la escogió en 2001 para rodar Lucía y el sexo, una de sus películas más aclamadas. Lucía –Paz Vega– deambula por una isla soñada reconvertida en un plató al descubierto. La playa de Ses Illetes es un entorno ideal para desconectar bajo el sol junto a una de las aguas más calmadas y limpias del Mediterráneo.  

Foto: Age fotostock

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Playa de Mónsul, Almería - Indiana Jones y la última cruzada

Muchos recordarán la épica escena de Indiana Jones y la última cruzada en la que Harrison Ford y Sean Connery huyen del acoso de las avionetas nazis y este último las combate espantando los pájaros de la playa en la que se encuentran con un paraguas. Pues bien, la playa de Mónsul, en Almería, es el lugar real que Steven Spielberg eligió para filmar esta escena. Las playas del Parque Natural del Cabo de Gata, bañadas por una luz resplandeciente y perfiladas por las formas de las rocas volcánicas, son un entorno único para disfrutar de las aguas mediterráneas. 

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Playa de Famara, Lanzarote - Los abrazos rotos

Con las caprichosas idas y venidas de la marea transformando el entorno, la majestuosa playa de Famara, en Lanzarote, ofrece imágenes de lo más espectacular. En este paisaje de aspecto antediluviano pasearon su amor Penélope Cruz y Lluís Homar en Los abrazos rotos, de Pedro Almodóvar. Con las paredes volcánicas de la Peña del Chache a la espalda, que cobijan a los visitantes que se acercan a disfrutar de la playa, y el archipiélago Chinijo en el horizonte, el lugar regala bellos atardeceres moteados por halcones y águilas pescadoras, habitantes habituales de la playa.

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El Algarrobico, Almería - Lawrence de Arabia

Lawrence de Arabia –interpretado por el actor Peter O’Toole– cabalga hacia el horizonte levantando una densa nube de polvo en el desierto de… ¿Arabia? No, en la playa del Algarrobico del Parque Natural del Cabo de Gata, Almería. Los alrededores de este gran arenal fueron transformados para dar vida a la ficticia ciudad de Aqaba, que daría lugar a algunas de las escenas más míticas de la historia del cine. Esta playa completamente aislada y virgen es un santuario semi-salvaje de belleza natural

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Las Canteras, Gran Canaria - Moby dick

Una de cine clásico con el irrepetible Gregory Peck. Después de haber rodado Vacaciones en Roma con Audrey Hepburn, el galán de Hollywood se desplazó a Gran Canaria para dar vida al capitán Ahab y a su eterna lucha contra la gran ballena blanca en Moby Dick. Muchas de las escenas de esta película fueron rodadas en las aguas de la playa de las Canteras, una alargada lengua de arena junto a Las Palmas de Gran Canaria, localidad que se vio totalmente revolucionada cuando en 1954 se instaló allí todo el equipo de rodaje.