Turismo rural

1 / 75
Hotel La Rectoral-foto de la web hotel

Foto: Hotel La Rectoral

1 / 75

Pioneros en el turismo rural

Entre pizarras, riachuelos y frondosa vegetación, este es el paisaje perfecto para imaginar historias legendarias. Es una delicia poder callejear y captar todos los detalles y rincones singulares. Como antaño, también ahora Taramundi es el epicentro de la región, sólo que la industria del hierro ha dado paso a la más actual del turismo. Precisamente, el hotel La Rectoral se convirtió en 1986 en el germen de lo que tiempo después se conoce como turismo rural. Treinta y tres años después, sigue siendo uno de los destinos favoritos para disfrutar de la naturaleza y del descanso más slow. Y, por supuesto, este es destino para los amantes a la buena gastronomía, con platos que combinan sabores asturianos y gallegos, que por algo esta es tierra fronteriza en la que ya se asoma Galicia.

12Os Teixois Taramundi

Foto: Juanjo Arrojo

2 / 75

UNA ARQUITECTURA QUE HACE MUCHO TILÍN

Ni lo de la sostenibilidad ni la integración paisajística son inventos de ahora. Basta darse un paseo por la comarca de Oscos-Eo para darse cuenta de ello: la piedra, la pizarra negra y la madera son los materiales básicos de la arquitectura popular perfectamente adaptada al medio. No obstante, esa estrecha comunión con la naturaleza le valió el reconocimiento como Reserva de la Biosfera. Destacan los pueblos, los hórreos de todos los tamaños, los cobertizos, las paneras, los palomares y cortines, en cuyo interior se sitúan las colmenas para protegerlas  de los osos. Para conocer un poco mejor hay que pasarse por Martul (Villanueva de Oscos), donde se encuentra el Refugio de la Arquitectura Desnuda de Félix Gordillo, el arquitecto responsable de la mayoría de proyectos de rehabilitación de los edificios que hoy protagonizan el desarrollo del turismo rural de la zona. El centro ocupa una antigua casona de labranza del siglo XVII y se puede conocer concertando visita previamente. 

 

Foto: iStock

3 / 75

Torla-Ordesa (Huesca)

Cualquiera podría enamorarse de uno de los pueblos más bellos de Huesca. Éste, además, es la puerta de entrada al maravilloso mundo de aventuras que llega a ser el Valle de Ordesa. La villa medieval, con el imponente Mondarruego de fondo, fascina a pequeños y mayores por las historias de épicas, por el encanto medieval de sus casas construidas en piedra, por su iglesia románica, por el olor a humo y a carne a la brasa y porque, en definitiva, el tiempo aquí pasa a otro ritmo, casi como si no importara.

Foto: iStock

4 / 75

Pistoia

Apartada de las rutas turísticas más trilladas y situada a medio camino entre Florencia y Lucca, aparece Pistoia, con sus techos de tejas ocre que anuncian un núcleo toscano modelo. Esta ciudad se reivindica como una excelente parada para conocer la auténtica Toscana, cuyas raíces se asientan en la Edad Media. En la Piazza del Duomo encontramos el conjunto de edificios de visita imprescindible: la catedral, el baptisterio y el campanile. Para los amantes del arte, el Museo Civico y el Museo Marino Marini exponen la historia y el arte pistoiano. Y para los más folclóricos, la Giostra dell’Orso, un viaje en el tiempo que, cada año a finales de julio, transforma Pistoia en un escenario de medieval.

Foto: iStock

5 / 75

Pitigliano

Un conjunto de serpenteantes, callejones adoquinados, elegantes arcos y pintorescas casas de roca dan forma a este pueblo de origen etrusco que se convirtió en feudo de las ricas familias Aldobrandeschi y Orsin. Éstos ampliaron la fortaleza, reforzaron las murallas y construyeron el imponente acueducto. De aquella época queda la Piazza Petruccioli y la Piazza Garibaldi, conectadas entre sí. Visita imprescindible en Pitigliano es la Piccola Gerusalemme, el antiguo gueto donde se estableció la comunidad judía cuando el papa Pío IV los expulsó de Roma en el siglo XVI.

Foto: iStock

6 / 75

Anghiari

En la provincia de Arezzo, destaca este pequeño pueblo de casa apiladas que se asienta sobre un antiguo emplazamiento romano. El monasterio de San Bartoleo y la iglesia de la Badia son sus dos monumentos medievales más representativos, pero hay mucho más, palacios, pequeños oratorios, patios que albergan agradables restaurantes que se descubren en un paseo por sus calles empinadas y estrechas.

Foto: iStock

7 / 75

Cortona

Es uno de los mas antiguos asentamientos etruscos de la Toscana, fundada en el siglo V a.C. Situada al sur de la región, Cortona se convirtió en centro de peregrinación viajera hace unos años cuando el libro y la película Bajo el sol de la Toscana pusieron en relieve su indudable encanto. Las vistas de toda la Val di Chiana desde lo alto de la población son impresionantes.

Foto: iStock

8 / 75

Monteriggioni

Entre Siena y Florencia se encuentra este pequeño pueblo amurallado y altas torres medievales en el que el tiempo parece haberse detenido. El castillo fue fundado a mediados del siglo XIII por la República de Siena para defenderse de los florentinos, hasta que en el siglo XVI, ambas fueron anexionadas a Florencia. Con varias puertas de entrada a la ciudad, conviene hacer el paseo por las murallas para hacerse una idea exacta de cómo es la población y sus alrededores.

Foto: iStock

9 / 75

San Gimignano

Cerca también de Siena se halla la ciudadela medieval mejor conservada de la región, que se erige sobre una colina, a 324 metros sobre el nivel del mar, dominando el valle de Elsa. Con sus catorce torres cuadrangulares asomando en el horizonte (en su origen contaba con 71), la ciudad está repleta de monumentos de imprescindible visita como la Collegiata, la catedral del siglo XII, con frescos renacentistas, el Palazzo del Popolo del siglo XIII y la iglesia de San Agostino, otra joya del románico toscano.

Foto: iStock

10 / 75

Montepulciano

Al sur de Siena se halla este pueblo de vinos deliciosos, como el Vino Nobile de Montepulciano, y arquitectura excepcional. La Piazza Grande es su centro y acumula un buen puñado de edificios como el Ayuntamiento, gótico y con una torre elevada desde la que se contempla todo el alrededor. La Catedral y la iglesia de San Agostino, junto con el santuario de la Madona del Biagio, en las afueras, son de visita obligada.

Foto: iStock

11 / 75

Volterra

A pocos kilómetros de San Gimignano se encuentra Volterra, un espléndido compendio de la arquitectura y del arte de los distintos períodos etruscos, romanos, medievales y renacentistas. El teatro romano y las sólidas murallas que rodean un bello casco medieval son algunos de sus alicientes.

Foto: iStock

12 / 75

Montefioralle

En el valle de Chianti, famoso sobre todo por sus vinos, despunta este pequeño y encantador pueblo medieval de calles empedradas y flores en los alféizares. Cada mes de septiembre se celebra aquí el festival Expo del Chianti Clasico, que permite degustar los caldos de la región y conocer mejor sus excelencias.

Foto: Pollogomez Folk Festival

13 / 75

Kafka en Villangómez

Cada agosto, el Festival Pollogómez llena de arte y música las calles de Villangómez, en la provincia de Burgos. La Ruta de Murales y Escritores ya suma 15 murales con escritores, como Kafka, Julio Cortázar o el burgales Óscar Esquivias representados.

Foto: Turismo de Burgos

14 / 75

Street art en la provincia de Burgos

Tubilla del Lago y Villangómez son dos localidades de la provincia de Burgos que han apostado estos últimos años por el arte para revalorizar los entornos rurales. 

15 / 75

Un Águila culebrera de Rubén Arrabal en Burgos

Tubilla del Lago se encuentra muy cerca de Aranda de Duero y de Silos, en el sur de la provincia de Burgos. Ahora, el arte es una nueva excusa para hacer una parada en nuestra ruta por la Ribera del Duero.

Foto: Turismo de Burgos

16 / 75

El mural "Aires rurales" de Tubilla del Lago

Una veintena de murales decoran los rincones más sorprendentes de esta pequeño pueblo que apenas supera los 150 habitantes. Entre los murales se encuentra “Panorámica desde el llano”, del artista conocido como Porrilló, que es el mural pintado por un único artista más grande de Castilla y León.

Foto: AGE Fotostock

17 / 75

La Cabana, Boal (Asturias)

A 5 Km de Boal, Asturias, emplazada en un valle soleado, fértil y húmedo y envuelta por un manantial y un bosque autóctono, se ubica La Cabana, finca rural con 10 hectáreas de terreno. Ha funcionado desde hace más de 30 años como complejo autosuficiente y en su bosque comestible cultivan comida, obtienen su medicina y generan biodiversidad. Ofrecen cursos de permacultura, sistema que se basa en la observación e imitación de los ecosistemas naturales para la creación de asentamientos humanos sostenibles. Este es un retiro de aprendizaje vivencial, con comida saludable y completamente autosuficiente. Un proyecto dirigido a la concienciación propia y del entorno que nos rodea. Más info en su web

Foto: Rute Ferraz | Fundación EDP

18 / 75

Grafitis rurales en Portugal

El proyecto Arte Pública, de la Fundación Eléctrica de Portugal (EDP), busca revitalizar aldeas recónditas de Portugal con intervenciones artísticas como la de la imagen, en Trás-os-Montes y con el artista Draw en plena acción.

Foto: Fundación EDP

19 / 75

Artistas portugueses protagonizan intervenciones en zonas rurales de Portugal

De aldea en aldea, artistas portugueses van configurando un maravilloso mapa artístico que llena de color zonas rurales de Portugal. En la imagen, el artista Menau en su intervención en la zona del Algarve, el fantástico litoral portugués

 

Foto: Fundación EDP

20 / 75

Un proyecto sociocultural innovador

Los artistas portugueses invitados trabajan en colaboración con los habitantes de las poblaciones locales. Se motiva así la participación en reuniones de la comunidad para discutir y decidir las obras que pasarán a ocupar el espacio público, como es el caso del grafiti de la imagen, obra de Orphao, en Ouguela (Campo Maior, Alentejo).

Foto: Ricardo CasteloJPG

21 / 75

Un viaje a la caza de grafitis

Fachadas de edificios, paredes, transformadores, depósitos de agua, antiguas centrales eléctricas, un cementerio, son los espacios públicos escogidos para ser intervenidos en estas zonas rurales de Portugal. En la imagen, visita a la obra de Draw, en la aldea de Vales, Trás-os-Montes.

 

Foto: Paulo Alexandrino | Fundação EDP

22 / 75

Revitalizar aldeas recónditas del país

Si antes estos lugares se evitaban, ahora forman parte de un maravilloso mapa de grafitis. De cada región, la Fundación EDP edita una publicación que sirve a modo de guía para los viajeros que quieran ir al encuentro de las más sorprendentes obras del Portugal más rural. En la imagen, obra del artista Samina, en Vila Nova da Marmeleira, Ribatejo.

Foto: Rute Ferraz | Fundación EDP

23 / 75

Mayor contacto con el arte

La Fundación EDP contribuye a motivar en las comunidades rurales un mayor contacto con el arte. El programa está ya presente en 5 regiones: Algarve (proyecto WATT?), Alto Alentejo (proyecto Mayor.Art), Ribatejo (proyecto UniArt), Medio Tajo (proyecto ARTEJO) y Trás-os-Montes (proyecto Voltaje). En la imagen, intervención de Tétis, Hazul e Frederico Draw en Alfândega da Fé (Trás os Montes).

Foto: Gtres

24 / 75

Asturias cumple 13 siglos

Nada más y nada menos que 1.300 años de antigüedad. Toda una historia que bien se merece una escapada por Asturias. Hace trece siglos, el nombramiento de Pelayo como “prínceps”, es la fecha que se considera como inicio de lo que, más tarde, Alfonso II nombraría como Reino de Asturias. Varios actos culturales programados a lo largo del año servirán para conmemorar tan especial efeméride. Si, además, lo tuyo es el turismo rural, los paisajes verdes o de excepcionales playas, algunas de ellas entre las mejores de España, o disfrutar de la gastronomía, no lo dudes, Asturias será tu escapada histórica del año.

Foto: Walking Formentera

25 / 75

Es Caló, ruta por el sureste de Formentera

El punto de partida es el muelle de Es Caló a las 22:00 h. y en nuestro equipo debe haber linterna, ropa reflectante y, por supuesto, agua para hidratarse. Luego hay que dejar que la Luna ilumine el camino a los senderistas para disfrutar de una noche mágica.

Foto: Walking Formentera

26 / 75

Faro de la Mola LuisCantarino ATB B

Formentera está a punto de vivir una noche mágica con el plenilunio del 6 de septiembre. Los viajeros tendrán la oportunidad de conocer su genuina naturaleza de una forma original y mágica guiados con la única luz de la luna llena. 

Foto: Turismo Canarias

27 / 75

Playas en las Dunas de Corralejo, La Oliva (Fuerteventura)

Cuando hablamos de las playas de las Dunas de Corralejo estamos hablando de la suma de diferentes playas de la costa noroeste de Fuerteventura. Todas tienen algo en común: arena blanca y aguas cristalinas. La zona protegida del Parque Natural Dunas de Corralejo tiene 9 kilómetros de costa. Los arenales de la zona norte (Médano, El Viejo y el Bajo Negro) son muy largos y están equipados, por lo que son los que presentación mayor ocupación; a medida que nos dirigimos al sur, las playas son más pequeñas y salvajes. En todas estas playas se puede practicar el nudismo.

Foto: Turismo Canarias

28 / 75

Playa de El Médano, Granadilla de Abona (Tenerife)

Esta playa de arena fina y dorada es la más extensa de Tenerife. A diferencia de la playa de Benijo, la del Médano es una playa urbana, por lo que cuenta con todo tipo de servicios y accesos adaptados, sobre todo en la zona más cercana al pueblo. Se ubica en el municipio de Granadilla de Abona y es perfecta para pasar un día en familia. En el horizonte, la Montaña Roja, un cono volcánico, acompaña al baño.

Foto: Turismo Galicia

29 / 75

Playa de las Catedrales, Ribadeo (Lugo)

Hay que decirlo claro, más que una playa, se trata una obra de arte. Sin duda alguna este arenal es una de las playas más bellas de España y de Europa. Esta maravilla natural ubicada en la Mariña de Lugo sorprende por los arcos, cúpulas y agujas de piedra que el mar, el viento y el paso del tiempo han ido esculpiendo. Es conocida como "la catedral del mar", y la experiencia de pasear por sus pasillos de arena blanca es un imprescindible si viajas a Galicia. Para visitarla solo tienes que tener en cuenta cuándo es la marea baja. Durante los meses de verano (hasta el 17 de septiembre), y también en Semana Santa, tendrás que solicitar autorización gratuita en la web.

Foto: Turismo Galicia

30 / 75

Playa de Rodas, Islas Cíes (Pontevedra)

Otra de las playas gallegas considerada como una de las mejores playas de España y de Europa. Los del lugar la llaman la caribeña, y no es por capricho: encontramos una arena fina y blanca y aguas de color esmeralda. Eso sí, sus aguas son menos cálidas que las del mar Caribe. Tiene una longitud de 1.300 metros uniendo las islas de Monteagudo y de Faro. Las aguas de las Islas Cíes son reconocidas como lugar ideal para la práctica del submarinismo

Foto: Turismo Galicia

31 / 75

Playa Xilloi, O Vicedo (Lugo)

Esta playa semiurbana, en la costa de Lugo, es una belleza natural de dunas, juncos, acantilados, y una arena blanca y finísima. Un kilómetro de longitud de arenal resguardado para pasar un día de playa perfecto. La playa de Xilloi se encuentra junto al municipio de O Vicedo y desde ella se tiene vistas del puerto de Bares. Es zona de gran cantidad de aves migratorias y gaviotas. Cuenta con área recreativa y con todo tipo de servicios.

Foto: Turismo Galicia

32 / 75

Playa de Menduíña, Cangas de Morrazo (Pontevedra)

Situada a orillas de la Ría de Vigo, Cangas do Morrazo es conocida en Galicia por la diversidad y calidad de sus playas. Cuenta con 39 arenales (desde rústicas y alejadas a urbanas) que se caracterizan por sus aguas azules y cristalinas y su arena blanca que están entre las playas más bellas de España. Entre ellas, encontramos la playa de Menduíña, bella y familiar, enclavada en la ría de Aldán, en la Península del Morrazo. Es pequeña, pero está dotada de buena infraestructura y es accesible para todo tipo de público.

Foto: Turismo Galicia

33 / 75

Playa de Covas, Viveiro (Lugo)

Un kilómetro y medio de playa resguardada y arena fina cerca de la ría de Viveiro, en la provincia de Lugo, para una playa urbana muy popular y con alta ocupación en temporada de verano. Se divisan desde su parte occidental las rocas sobresalientes conocidas como Os Castelos, testigo de algunos naufragios históricos.

Foto: Turismo Galicia

34 / 75

Playa de O Vao, Corujo (Pontevedra)

A tan solo 8 kilómetro del centro de Vigo está la zona de playas. La playa del Vao es de menor longitud que la de Samil; pero es bastante amplia con 45 metros de ancho. Es la playa joven de Vigo. Se ubica en la bahía de Toralla, en la zona de Coruxo. Sus aguas son cristalinas y de color verde y su arena es blanca y muy fina. A su izquierda están las dunas que limitan con la antigua villa romana de Mirambel y con el puente que conduce a la isla privada de Toralla. En medio del arenal hay un pequeño bosque con zona de sombras y picnic. Para los amantes del nudismo, a la derecha de Playa del Vao se encuentra la pequeña cala del Baluarte. 

Foto: Turismo Galicia

35 / 75

Playa da Lanzada, entre O Grove y Sanxenxo (Pontevedra)

Esta playa, en el lado suroeste del istmo que une la Península de O Grove con tierra firme, es una de las más famosas de Galicia. El arenal de 2,5 kilómetros de longitud, aguas cristalinas y  arena fina es un auténtico paraíso para los practicantes de deportes naúticos, por su fuerte oleaje sobre todo para practicar surf en Galicia, y en general, para todos los bañistas. Hay rampas que facilitan el acceso a todo tipo de público. Al sur de la playa de Lanzada, en Sanxenxo, podemos visitar la Ermita da Lanzada, donde existen restos de una fortaleza medieval.

Foto: Turismo Galicia

36 / 75

Playa de Melide, Isla de Ons (Pontevedra)

El archipiélago de Ons tiene cinco playas prácticamente vírgenes. La playa de Melide, en la parte norte de la isla de Ons, es la más grande y es una famosa playa nudista de Galicia. Para llegar hasta ella hay que hacerlo tras caminar desde el muelle en el que atraca el barco que llega a la isla. Está resguardada del viento y desde ella hay unas fantásticas vistas de la ría de Pontevedra. En verano hay barcos que parten desde Portonovo, Cangas, Sanxenxo, Aldán, Marín y Bueu.

Foto: Turismo Galicia

37 / 75

Playa de Laxe, Laxe (A Coruña)

La playa de Laxe, resguardada por la ría, es de aguas tranquilas y muy limpias. Su arena fina y blanca se extiende casi dos kilómetros. Al encontrarse en el centro de la Villa de Laxe, formando parte de los municipios de la Costa da Morte en el noroeste de Galicia, cuenta con servicios de una playa urbana y pasarelas con rampas de acceso para todo tipo de público. 

Foto: Turismo Galicia

38 / 75

Area Maior, Muros (A Coruña)

Una de las playas más espectaculares de Galicia y una de las que se mantiene más intacta. Una belleza en paisajes que difícil de encontrar en otros litorales. Tiene una longitud de kilómetro y medio de arena fina que encierra la laguna de As Xarfas. En el horizonte, la presencia del monte Louro, a la entrada de la ría de Muros e Noia, acompaña el baño con su sorprendente silueta a modo de jorobas y su reserva natural. Con suerte, y depende de la época del año, puedes ver delfines.  

Foto: Turismo Galicia

39 / 75

Playa Mar de Fora, Finisterre (A Coruña)

Una playa rústica en la que sentir la fuerza del océano. Las olas se sienten rugir mucho antes de divisarla. Eso nos demuestra que Playa Mar de Fora es bella; pero también peligrosa, sobre todo con las mareas. El camino de los Faros llega hasta este arenal, a espaldas de la villa de Finisterre. Son 500 metros de arena fina y blanca de una playa ideal para pasear y para amantes del senderismo.

Foto: Turismo Galicia

40 / 75

Playa de Arealonga, Castro de Baroña (A Coruña)

Una playa que suma arqueología y nudismo. La playa de Arealonga, más conocida como “Playa de Castro”, se ubica en un entorno virgen próximo al Castro de Baroña, el asentamiento celta que los expertos piensan que fue abandonado en el siglo I d. C. Se trata de una de las playas emblemáticas del nudismo gallego a la que se accede tras descender una breve pendiente. Tiene forma de ensenada y arena fina de color blanco.

Foto: Turismo Galicia

41 / 75

Playa de Carnota, Carnota (A Coruña)

Se trata de una extensa playa abierta de 7 kilómetros de longitud (está considerada como la más larga de Galicia). Forma una media luna de fina arena interrumpida solo por el canal que une las marismas con el océano. Su entorno, que incluye un campo de dunas, y su conservación natural la convierten en una de las favoritas en todas las listas de mejores playas de España. El Monte Pindo pone el telón de fondo al baño.

Foto: Turismo Galicia

42 / 75

Playa A Frouxeira, Valdoviño (A Coruña)

Las playas de Valdoviño son muy populares en Galicia. Pero ésta es una playa milagrosa… No solo por su belleza de paisaje, sino porque desde tiempos remotos, tiene fama de ser curativa. Grupos numerosos de personas mayores, más a primera hora, antes de que lleguen el resto de bañistas, lo atestiguan. Su arena fina se extiende por más de tres kilómetros. Cerca se encuentra la laguna de A Frouxeira, un humedal de gran valor medioambiental donde se puede disfrutar del avistamiento de diferentes aves.

Foto: Turismo Cantabria

43 / 75

Playa de Antuerta (Ajo, Bareyo)

En este municipio ganadero encontramos praderas, colinas, bosques, la ría, y un par de las playas más bellas de Cantabria, como la de Antuerta, en la costa de Trasmiera, a unos 3 km del pueblo de Ajo. Es un playa de arena dorada y fina, rodeada de acantilados, por lo que su acceso es algo complicado. 

 

Foto: Turismo Asturias - Alfonso Suárez

44 / 75

Playa de Rodiles (Villaviciosa)

En plena Reserva Natural de la Ría de Villaviciosa, Rodiles tiene un extenso bosque de pinos y eucaliptos y un paseo marítimo de madera por el margen de la ría que la convierten en una playa única en Asturias. Además, es un paraíso para el surf en el Cantábrico.

Foto: Turismo Asturias - Manuel S.

45 / 75

Playa de Gulpiyuri (Llanes)

El ser una pequeña playa de mar situada en el interior es una característica suficiente para que se considere la Playa de Gulpiyuri una de las más singulares de Asturias. Apenas 50 metros de longitud de arena blanca que recibe el mar de forma indirecta, por debajo de los acantilados que la cercan. Por ello está catalogada como Monumento Nacional. No es accesible, por lo que para llegar a esta maravilla hay que caminar por un camino agrícola rodeado por prados. Prepárate, porque cuando la marea sube, parece una piscina salvaje, más que una playa.

Foto: Turismo Asturias - Noé Baranda

46 / 75

Playa de Penarronda (Castropol y Tapia de Casariego)

Más que una playa, todo un Monumento Nacional (declarado así en el 2002). Los concejos de Castropol y Tapia comparten este arenal único en toda Asturias: entre su flora se encuentra la Malcomita littorea, en peligro de extinción. Con forma de concha, tiene 600 metros de longitud y 350 de anchura. Forma parte de la Reserva de la Biosfera Oscos-Eo. Se trata de una playa de dunas acompañadas por dos acantilados de gran belleza escénica. Suele ser ventosa, lo cual la convierte en un buen lugar para surfear en el Cantábrico. La roca redonda de la orilla da nombre a esta playa que cuenta con equipamientos y aparcamiento.

Foto: Turismo Asturias - Juanjo Arrojo

47 / 75

Playa de Cué (Llanes)

Casi podemos decir que la playa de Cué, de arena blanca y fina, es más famosa que la pequeña parroquia que le da nombre. En pleamar, parece una piscina natural, sin olas, por lo que este arenal es un rincón ideal para el buceo en Asturias. El entorno es rocoso y el arenal queda unido a Isla Grande, también conocida como Islona. Se puede llegar a pie o en coche desde la localidad de Cué, a menos de un kilómetro. No es accesible para personas con movilidad reducida.

Foto: Turismo Asturias

48 / 75

Playa de Andrín (Llanes)

A la derecha del mirador de la Boriza, esta playa de Asturias de rocas y arena blanca, está rodeada por espectaculares acantilados sobre los que sopla el viento y rompen las olas. Hay que tener especial cuidado con las corrientes de esta zona a la hora de bañarse. Cuenta con buenos equipamientos y no suele estar muy masificada. Su acceso está adaptado a todos los públicos.

Foto: Turismo Asturias - Arnaud Späni

49 / 75

Playa de Cuevas del Mar (Llanes)

Mar y viento dan formas caprichosas a las rocas protagonistas del paisaje de la playa de Cuevas del Mar, en la costa de Llanes. El nombre de esta playa de arena blanca y pequeños bolos le viene de las singulares oquedades que la rodean. Es un paisaje bello y extraño, por lo caprichosa que es la naturaleza. De hecho, su paisaje está considerado como espacio protegido por su vegetación y sus características geológicas, lo que la convierte en una de las playas más espectaculares de España. El arenal de 125 metros de largo tiene forma triangular y es muy concurrido en la época estival. De fácil acceso en coche, cuenta con diversas instalaciones y servicios.

Foto: Turismo de Canarias

50 / 75

Practicar senderismo

El senderismo en Las Palmas de Gran Canaria permite disfrutar de la ciudad y de su patrimonio natural mientras se practica deporte y se descubren enclaves de gran valor.