La aldea tallada en roca por un solo hombre

En el lugar se llegó a instalar el conocido como 'bar del cojo', en el que estuvo el escritor Camilo José Cela.

Cívica, Guadalajara

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Cívica, Guadalajara

Ya la mencionó Camilo José Cela en su obra Nuevo viaje a la Alcarria: “semeja una aldea tibetana o el decorado de una ópera de Wagner”, “llenas de escaleras y balaustradas, colgadas en las rocas y también horadadas en las rocas”. Se trata de Cívica, una suerte de aldea que Don Aurelio, un cura de Valderrebollo, se dedicó a tallar con sus propias manos en la roca. Ubicada entre las poblaciones arriacenses de Brihuega y Masegoso de Tajuña, poco se sabe de este lugar ni del porqué de su construcción. Fue entre los 50 y los 70 que el cura, con ayuda de otros vecinos, talló pasadizos, arcos, escaleras y huecos que podrían servir de refugio. Como curiosidad, según cuenta el premio Nobel en su libro, el lugar albergó un bar de carretera llamado ‘El bar del cojo’.

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