El barrio de los fadistas

El vecindario que inspiró a Amália Rodrigues mantiene su esencia creativa en el corazón de Lisboa.

Alfama noche

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Alfama noche

En el barrio de Alfama se transforma al llegar la noche. Sus calles, normalmente saturadas de turistas, recuperan su esencia al caer el sol, cuando locales y forasteros comparten vinos y lamentos en las tabernas de fado. Una comunión mágica que, en ocasiones, parece sobrenatural.

Alfama, cuyo nombre tiene de origen Arabe, Al-Hamma significa 'fuente de aguas calientes, aguas buenas' pero en la actualidad se podría traducir como el epicentro de la copla más popular del país. Aquí se encuentra el Museo del Fado, donde se exhibe su historia y sus principales nombres como Amália Rodrigues, Argentina Santos, Alfredo Marceneiro, Camané, Mariza, Dulce Pontes, Carlos do Carmo, Ana Moura y una lista más de cantantes que pueden no tener una voz bonita, pero tienen una voz de fado.


Caminando entre callejones, escaleras, azulejos portugueses y señoras ofreciendo ginginhas a voz en grito aparecen fotos en blanco y negro de los vecinos de Alfama con un pequeño cuadradito contando su historia, tan simple como “Maria Adelaide Ferreira, a los 76 años recuerda los tiempos en que trabajó como lavandera en el tanque de San Miguel, fue con esa profesión que Lala, diminutivo cariñoso de Adelaide, vio crecer a sus hijos.”

El fado ha cambiado con las generaciones, algunas cosas permanecen, como el ritual de estar en silencio mientras se escucha. Y es que en Alfama es tan fadista quien canta como el que sabe escuchar.