La biblioteca secreta revolucionada por TikTok

Hasta hace no mucho solo acudían a ella investigadores, pero hoy está considerada como una de las bibliotecas más bellas del mundo.

Real Gabinete Portugués de Lectura

Foto: Istock

Real Gabinete Portugués de Lectura

Hacía ya unos años que Xavier Thomas de Colmar había patentado su aritmómetro -capaz de operaciones básicas de hasta 12 cifras- cuando un grupo de cuarenta y tres inmigrantes portugueses fundó el Real Gabinete Portugués de Lectura en 1837, en Río de Janeiro. Aún así, en aquel entonces, la informática no era más que la excéntrica utopía de algunos ingenieros que soñaban con hacer pensar a las máquinas y lo más parecido que había existido a internet era la biblioteca de Alejandría (y eso había sido allá por el reinado de Ptolomeo II). Sin embargo, más de 180 años después de su fundación, el Real Gabinete Portugués de Lectura vive una nueva vida gracias a redes sociales como Instagram o Tik Tok. No es para menos dado el interiorismo de estilo gótico a lo Tim Burton de su Salón de Lectura (en realidad, se trata de un estilo neomanuelino).

La luz que entra por la claraboya ilumina tenuemente la sala de lectura, los vidrios del espectacular candelabro y los coloridos lomos de cuero de los libros que reposan en los estantes macizos de madera, bellamente tallados, creando una atmósfera única. Este es el hogar que alberga más de 350.000 ejemplares de obras lusofonas fuera de Portugal, entre ellas una copia de la edición "princeps" de Los lusiadas de Luís de Camões (1572). Un volumen que va sumando, pues cada año llega un cargamento con un ejemplar de cada libro publicado en la antigua metrópoli.

Hasta no hace mucho, el Real Gabinete Portugués de Lectura era una institución cultural de Río de Janeiro medio secreta, a la que acudían solo estudiosos a consultar alguno de los libros de su acervo. Pero un buen día, el Salón de Lectura comenzó a salir en las listas de las bibliotecas más bellas del mundo y de ahí, comenzó a aparecer como fondo de selfies y vídeo en Tik Tok. Hoy los turistas, tras pasear por Ipanema y subir el Pan de Azúcar en teleférico, lo que quieren es ir a ver una biblioteca. Mientras tanto, los estudiosos los observan con afán científico atrincherados en sus mesas de lecturas.