El bosque que no se puede caminar descalzo

Estas formaciones kársticas se han convertido en todo un reclamo de Madagascar.

Tsingy

Foto: Istock

Tsingy

Las formaciones kársticas de Tsingy es uno de esos lugares que enfrentan al viajero con un paisaje de otro planeta. Afilados pináculos de caliza, grietas, pliegues y cuevas dan al paisaje un aspecto irreal. En el terreno se comprueba que el nombre que lo designa en malgache es de lo más acertado: "donde no se puede caminar descalzo". Exactamente eso, para disfrutar de este asombroso escenario hay que calzar unas buenas botas y material para caminar fuerte. Los guías facilitan el avance entre pasarelas, vías ferratas, escaleras y puentes, que constituyen en sí mismos argumentos para la visita.

Estas formaciones se aglutinan en la Reserva natural integral de Tsingy de Bemaraha , en el centro oeste de la Provincia de Mahajanga, Madagascar. Dada su singularidad geológica y el entorno que ocupa, se incluyó como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1990.