El desierto considerado como el más pequeño del mundo

El singular terreno, ubicado en Canadá, destaca además de por el tamaño, por su asombroso origen

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Carcross, situado cerca del lago Bennett en Yukón, Canadá, es uno de los fenómenos naturales más singulares del planeta. Se le considera el desierto más pequeño del mundo, pues ocupa la sorprendente cifra de 260 hectáreas, un pequeño arenero en comparación con grandes desiertos como el del Sahara. Sin embargo, su importancia no solo recae en la extensión, también en su asombroso origen.

Debido a su tamaño, el singular clima y el ambiente que rodea a este peculiar lugar, se ha llegado a cuestionar si debía denominarse desierto. Y es que, según los expertos, la zona formó parte de un gran glaciar que, con el paso del tiempo, se formaron enormes lagos. Con el viento y los sedimentos acumulados, se dio paso a una superficie arenosa con forma de dunas. Actualmente, el desierto de Carcross se ha convertido en el lugar favorito de los amantes del deporte, sandboarding sobre las dunas en verano y snowboard en invierno. Pero también es una parada obligada para aquellos que quieren conocer uno de los fenómenos naturales más peculiares del mundo.