De error humano a maravilla de la naturaleza

Un oasis de agua termal en mitad del desierto.

Géiser Fly

Géiser Fly

Si mencionamos Nevada probablemente lo primero –y casi lo único- que te venga a la mente será la ciudad del juego, el ocio y los excesos: Las Vegas. Pero reducir un lugar casi tan grande como Ecuador a una sola ciudad sería un sacrilegio. Desde hace más de cincuenta años, en el desierto de Black Rock, varias fosas abiertas en la misma tierra escupen agua a cien grados, y todo por un error humano. Comenzó con una serie de perforaciones para aprovechar el agua que fluía por debajo del desierto. Un mal sellado provocó erupciones de agua hirviendo formando el Géiser Fly, con un aspecto totalmente distinto al resto.

Actualmente, la estructura cónica ha moldeado el paisaje creando terrazas y piscinas, distribuyendo vida en mitad de la aridez del lugar y todo eso, enmarcado con los colores vivos de sus capas gracias a los sedimentos de carbonato cálcico que emanan del géiser y las bacterias y algas presentes en el terreno.

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